Please use this identifier to cite or link to this item: http://hdl.handle.net/2445/41666
Title: Por otra lectura de Charles d'Orléans: el valor de la imagen
Author: García Bascuñana, Juan Francisco
Director: Oliver, Gabriel, 1937-2006
Keywords: Alegories (Literatura)
Francès - Poesia
Literatura medieval
Le Roman de la Rose
Poesia lírica
Carles d'Orleans (1394-1465)
Issue Date: 15-May-1987
Publisher: Universitat de Barcelona
Abstract: [spa] La presente tesis doctoral tiene como objetivo prioritario poner de relieve la importancia de la imagen en la obra de Charles d'Orléans, más allá del carácter alegórico de esta poesía, como expresión definitiva que es de toda una corriente literaria que partiendo, sobre todo, del siglo XIII, con "Le Roman de la Rose", abarca los siglos XIV y XV. De ahí que en la introducción a nuestro estudio, aparte de situar la obra del duque de Orléans en el contexto literario que le es propio, junto y no contra Villon, a pesar de las diferencias que les separan, no sólo por su propia condición, sino también por su concepción poética que surge de fuentes de inspiración, si no opuestas, al menos distintas, hayamos intentado delimitar un concepto eminentemente ambiguo como el de imagen. Dilucidar esas imágenes creativas, convertidas en supremo valor poético, que impregnan toda la obra del príncipe, se iba a convertir en punto de partida ineludible de nuestro itinerario; ya que desde el primer instante, se nos había hecho evidente que la imagen -y el consiguiente imaginario que de ella se desprende- constituía en Charles d'Orléans el núcleo esencial de sus poemas. Pero se trataba de evidenciarlo, y para ello era indispensable establecer bases teóricas e instrumentales que sirvieran de trampolín a lo que iba a constituir al mismo tiempo nuestra estrategia y nuestro objetivo. Dicha aproximación a la noción de imagen la hemos llevado a cabo desde una perspectiva moderna -ausente de la retórica, ya que el término imagen en la Edad Media estaba casi exclusivamente relacionado con la representación plástica- y, en particular, a partir de la visión que se desprende de los trabajos de Gastan Bachelard, con su descripción de la ilusión poética centrada en los cuatro elementos y en sus propiedades estáticas o dinámicas, plurales o unitarias, íntimas o sublimes, etc. Y todo ello sin olvidar, en ningún momento, que nos encontrábamos ante la obra de un poeta del siglo XV, con todo lo que ello comporta. De todos modos, el ejemplo de Alice Planche (1), aproximando la obra de Charles d'Orléans a la de poetas corno Baudelaire, Verlaine y, sobre todo, Mallarmé, no podía dejar de alentarnos. Por otra parte, nos parecía de todo punto imposible cualquier aproximación al concepto de imagen sin tener en cuenta la importancia capital del fenómeno alegórico en la Edad Media. Sin partir del supuesto de que el pensamiento alegórico es la savia que nutre toda la estética medieval -religiosa y profana-, el estudio de la imagen literaria queda falseado desde su inicio y condenado al fracaso; sobre todo a partir del siglo XIII, como ya hemos apuntado, y de manera especial con su «explosión» definitiva en el siglo XV, ya que la construcción alegórica caracteriza el período final de la Edad Media. Lo que resulta patente en nuestro trabajo es que era necesario conciliar los aspectos de fidelidad a la tradición cortés que se desprenden de la poesía del duque de Orléans y lo que en ella aparece de «nuevo», tratando de ver esa obra como una culminación, más que como una decadencia. En ese sentido los estudios de Daniel Poirion y especialmente su obra capital "Le Poéte et le Prince. L'Évolution du lyrisme courtois de Guillaume de Machaut a Charles d'Orléans" (2) han sido punto de referencia continua, y es porque se pretendía situar la obra del príncipe en toda su complejidad por lo que antes de pasar a estudiar lo que constituye la parte esencial de nuestra tesis, nos pareció conveniente introducir una primera parte en la que se estudian dos aspectos de la poesía del príncipe fuertemente arraigados en la tradición retórica medieval: el amor, enfocado desde una perspectiva cortés, y el exordio estacional. Ya que no hay que olvidar que es en realidad porque Charles d'Orléans ha sabido ser el último poeta cortés, es decir la culminación armoniosa de un proceso poético que cubre la mayor parte de la creación lírica medieval, por lo que su poesía llevaba en sí misma un anuncio de modernidad. Modernidad que queda subrayada en la segunda parte de la tesis, en la que se ha tratado de captar las ricas variaciones de la poesía de Charles d'Orléans, a través de las imágenes que conforman un universo alegórico único hasta acabar desbordándolo, erigiéndose en entidades con peso específico propio. Imágenes agrupadas en torno a tres nociones elementales: el bosque, el agua y la tierra, que, en realidad, se resuelven en dos: imágenes de la materia en movimiento y de la materia en reposo. En cuanto al hecho de distinguir entre el bosque y la tierra, se basa en razones que; más allá de la contradicción que puede suponer, proceden del propio itinerario creador del poeta. El bosque se presenta en Charles d'Orléans como prefiguración del refugio soñado, signo de soledad y de rechazo; imagen ambivalente, generadora de angustia y serenidad, de opresión y simpatía, que separa de los hombres y de los lugares en los que habitan. El bosque -imagen alegórica- aparece en repetidas ocasiones, tanto en las «ballades» como en los «rondeaux»: diferentes bosques («Fôret d'Ennuyeuse Tristesse» ,«Fôrét de Longue Attente», etc.), que encierran con frecuencia toda la significación propia del bosque medieval y que comportan, a veces, un alegorismo místico muy preciso. El bosque, de todos modos, no es un refugio de intimidad, de seguridad. Cuando el refugio más que acoger aleja y se convierte en lugar de huida, nos encontramos con la imagen del bosque por antonomasia, símbolo de lo asocial. De hecho la imagen alegórica del bosque va asociada frecuentemente en Charles d'Orléans al tema del viaje. Tema que relaciona los dos elementos esenciales de todo viaje medieval: el bosque, con toda su carga simbólica y realista al mismo tiempo, y el agua, con las enormes posibilidades que dicha imagen comporta. En los inmensos espacios del bosque medieval no existe más que lo desconocido; pero más allá del bosque existen las orillas y los límites seguros de las tierras habitadas. Para llegar hasta allí, cuando se viene del otro lado, no hay más alternativa que el viaje. Las aguas de Charles d'Orléans son esencialmente dinámicas, sobre todo marinas, y unen más que separan. Llevan a los hombres a sus «moradas», a la tierra, imagen rutilante de vida, de libertad y de intercambios humanos, pero también de renuncia. Aguas, pues, que conducen a orillas de liberación, de reencuentro -«imagen-realidad»- inseparable de los largos años de exilio del príncipe-poeta en Inglaterra, a raíz de la aciaga jornada de Azincourt- o de la vejez y de la muerte. La imagen «fundadora» del agua -y utilizamos la terminología del propio Bachelard- se sitúa en paralelo o, más bien , de modo tangencial a la de la tierra, refugio último. Llegamos, así pues, al entramado de asociaciones que constituyen la imagen postrera de la tierra, en que partiendo de la negación y la violencia que comporta la prisión -y su causa inmediatamente anterior que es la guerra-, llegamos a esas imágenes finales de la intimidad, representadas por esas numerosas estancias y moradas por las que deambula el yo -o los yo- del poeta, y de lasque la propia prisión inglesa sería ya prefiguración como las moradas, metáfora de la vejez -con todo lo que ésta encierra de renuncia y apartamiento definitivo-, que son a su vez el eco tardío de esa prisión lejana. Pero un grupo de asociaciones viene a interferirse formando por sí mismo un lugar particular que se inscribe a su vez en el imaginario del poeta: son las imágenes que se constituyen en torno al tema del negocio y del comercio, y que por lo que significan de compromiso, de resolución de contrarios, producen una imagen-puente entre la prisión y las moradas de la intimidad, moradas que simbolizan ese refugio que en última instancia fue para el poeta su propia obra, confidente yeco de la soledad, lugar de otra vida tan real como la propiamente vivida.
[eng] The main aim of the thesis is to show how the importance of image in the work of Charles d'Orléans goes beyond the structure of allegory which characterized the poetry of the late Middle Ages. Herein, the image, which is an eminently ambiguous concept, is to be defined as a modern concept, lacking in rhetoric, departing particularly from the work of Gaston Bachelard and his description of poetic illusion based on the four elements. Although the first part ofthe thesis has as its task the study of certain aspects of the poetry of Charles d'Orléans relating to the medieval rhetorical tradition encompassing the themes of courtly love, seasonal exordium, the second and most essential part tries to grasp the rich variations present in this unique poetry through the study of images constituting a unique allegorical universe; images grouped around the three basic notions: the forest, water and earth - there being, of course, no contradiction between forest and eart as this division originates in the poet's own poetic itinerary. One is led from tempting solitude of the forest, particularly the medieval forest with its special significance, throug the amiguous, even contradictory image of water, to earth images appearing in the numerous dwellings through which the persona or personae ofthe have passed. Nevertheless, an ensemble of associations ariseand come to interfere in the poems, forming a particular place which in turn constitute the poet's stock of images: images clustered around the themes of business and commerce, which, for their connotation of commitment and resolution of contradictions, become an image/bridge between prison, the real prison and not by any means prison as a metaphorical game, and the dwelling places of intimacy which symbolize that refuge which in the final analysis was the poet's work itself. It was in his own poetry that he found not only his confidante and the eco of his sotitude, but another life as real as his own.
Note: NOTA: (1) Charles d'Orléans, ou la recherce d'un langage. París, Champion, 1975. (2) París, P.U.F., 1965. ADVERTENCIA: DEBIDO AL ESTADO DEL SOPORTE ORIGINAL, LA REPRODUCCIÓN DE ALGUNAS DE LAS PÁGINAS DE LA TESIS PRESENTA CIERTAS DEFICIENCIAS
URI: http://hdl.handle.net/2445/41666
ISBN: 9788469328859
Appears in Collections:Tesis Doctorals - Departament - Filologia Romànica

Files in This Item:
File Description SizeFormat 
01.JFGB_1de6.pdf9.08 MBAdobe PDFView/Open
02.JFGB_2de6.pdf7.45 MBAdobe PDFView/Open
03.JFGB_3de6.pdf8.57 MBAdobe PDFView/Open
04.JFGB_4de6.pdf9.15 MBAdobe PDFView/Open
05.JFGB_5de6.pdf9.05 MBAdobe PDFView/Open
06.JFGB_6de6.pdf5.61 MBAdobe PDFView/Open


Items in DSpace are protected by copyright, with all rights reserved, unless otherwise indicated.