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Title: Abordaje multidisciplinar del acné vulgaris: aportaciones de la terapia de conducta
Author: Talarn Caparrós, Antoni
Director: Saldaña García, Carmina
Keywords: Teràpia de conducta
Acné
Medicina Conductual
Dermatologia
Issue Date: 19-Nov-1990
Publisher: Universitat de Barcelona
Abstract: [spa] 1) INTRODUCCIÓN Consideramos que aún no podemos hablar de Psicología de la Salud -o Medicina Conductual- aplicada a la Dermatología como un campo de estudio o de intervención claramente definido y delimitado. Pensamos que estamos en una etapa inicial, de aplicación de algunas técnicas y teorías propias de la Modificación de Conducta a un número limitado de trastornos dermatológicos. Falta, quizá, un cierto tiempo para que los psicólogos de la salud puedan integrar sus conocimientos con los profesionales de la dermatología, del mismo modo que esta integración ha sido posible en otros campos de la medicina, tales como la neurología, cardiología, pediatría, endocrinología, oncología, etc.Dentro de esta etapa inicial un equipo de psicólogos de la Unidad de Terapia de Conducta de la facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona ha efectuado la investigación que a continuación se presenta. No era nuestra pretensión el superar el estado de la cuestión planteada en las líneas precedentes, superación esta que es tarea de todo un colectivo de profesionales y no sólo de un equipo de trabajo; tan sólo pretendíamos presentar un trabajo con un cierto rigor metodológico que permitiese afianzar nuestros conocimientos en esta área. 2) INVESTIGACIÓN Escogimos el trastorno denominado "Acné Vulgaris"(AV) por diferentes motivos: a) Su prevalencia entre la población general es muy elevada: Fellowes, Billewicz y Thompson (1981) hallaron una prevalencia del 75-80% en mujeres de 15 a 16 años de edad y del 90-95% en varones de 17 a 18 años; b) Suele ser un trastorno refractario al abordaje medicamentoso (August, 1985); c) Es un trastorno cuya organicidad es indiscutible; y d) La escasez de trabajos conductuales sobre el mismo.El AV es una dermatosis inflamatoria que afecta a los folículos pilosebáceos y tejidos adyacentes. Suele seguir un curso crónico que requiere intervención profesional en la mayoría de los casos. Se localiza ahí donde hay mayor concentración de glándulas sebáceas, responsables en última instancia del trastorno, esto es, en la cara, el cuello y la espalda.3) MÉTODO. SUJETOSSe reclutaron un total de 32 mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 25 años (X = 19.28. D.E. = 3.29) con una historia de AV, entre leve y grave, de 5 años aproximadamente. Todos los sujetos participaron voluntariamente sin recibir ningún tipo de incentivo por ello. Los sujetos hablan efectuado un promedio de 2,1 tratamientos anteriores para su AV obteniendo en más del 55% de los casos un resultado nulo o un empeoramiento del trastorno.4) INVESTIGADORES Dos médicos dermatólogos y dos médicos generalistas efectuaron las labores médicas propias de la investigación. Seis psicólogos, en formación de post-grado en la Unidad de Terapia de Conducta de la facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona, dos en tareas de evaluación y dos parejas en tareas de aplicación del BF EMG a los sujetos de la investigación. Todos los participantes recibieron entrenamiento adecuado en sus tareas por parte de los autores del presente trabajo.5) DISEÑOSe efectuó un diseño factorial 2 x 2. Los dos factores eran el tratamiento médico y el entrenamiento en BF EMG, los niveles de los factores fueron SI y NO. Se configuraron, de este modo, 4 grupos: 1) de tratamiento médico; 2) de entrenamiento en BY EMG; 3) de tratamiento médico más entrenamiento en BF EMG; y 4) control (lista de espera).6) MATERIALSe utilizó un equipo completo de registro de la actividad muscular frontal (EMG LE 900) y un canal de BF preparado para la retroalimentación auditiva de la actividad muscular (LE 1100). Para los registros fotográficos se utilizó una cámara OLYMPUS 1000.7) PROCEDIMIENTOA) Fase de línea base ("pre"). Tras el examen médico los sujetos eran derivados a la Unidad de Terapia de Conducta mencionada. Esta fase se prolongó durante dos semanas a razón de una sesión de evaluación por semana. Se obtuvieron los siguientes datos: a) contaje de lesiones por parte del psicólogo evaluador; b) contaje de lesiones mediante el autorregistro del propio sujeto; e) dos registros de línea base de la actividad EMG Frontal (15 minutos de adaptación y 5 minutos de registro): y d) Dos fotografías del rostro del sujeto. Se controlaron variables como el nivel de ansiedad, el locus de control y el nivel de expectativas.B) Fase de tratamiento. Los sujetos fueron asignados de modo rotatorio a uno de los cuatro grupos del estudio. Los sujetos del grupo 1 recibieron tratamiento mediante el medicamento llamado "Dalacín Tópico" (Upjohn) - un antibiótico tópico muy usado en el tratamiento del AV - durante 30 días. Los sujetos del grupo 2 recibieron ocho sesiones de entrenamiento en BF EMG, a razón de dos sesiones por semana, (5 minutos de adaptación. 5 min. de línea base preentrenamiento, 20 minutos de entrenamiento con BF auditivo y 5 minutos de línea base post-entrenamiento). El objetivo era la reducción de la activación del músculo frontal. Durante las tres primeras sesiones se les ayudó con instrucciones estándar de relajación. Los sujetos del grupo 3 recibieron los dos tratamientos anteriormente reseñados con una duración semejante a la de los anteriores. Los sujetos del grupo 4 esperaron durante unos 40 días aproximadamente sin efectuar tratamiento alguno. Todos los sujetos efectuaron autorregistros diarios y semanales sobre diferentes cuestiones relacionas con su AV y el cuidado del mismo.C) Fase de post-tratamiento ("post"). Una semana después de finalizada la fase anterior se efectuó una serie idéntica a la fase " pre".D) Fase de seguimiento. Por motivos éticos sólo se efectuaron seguimientos en los grupos 1, 2 y 3. Los sujetos del grupo de lista de espera recibieron tratamiento médico para su AV. Se establecieron seguimientos a los 30 ("seg. 1"), 90 ("seg. 2") y 360 ("seg. 3") días de finalizado el tratamiento.En cada sesión de seguimiento se efectuó un registro EMG, un contaje de lesiones y dos fotografías del rostro del sujeto.8) RESULTADOSDe los 32 sujetos iniciales, 12 abandonaron la investigación antes de su finalización. De estos 12. 10 pertenecían al grupo de tratamiento médico, por ello los resultados de este grupo deben ser considerados teniendo en cuenta que para lograrlos se necesitaron 15 sujetos.A nivel descriptivo destaca que el 37% de la muestra atribuye la causa de su AV a problemas de estrés o ansiedad, así como un 62% de la misma afirma que su AV empeora cuando se siente "nervioso" mientras que mejora para un 56% de los sujetos en situaciones de "tranquilidad y relajación". Los grupos eran homogéneos entre sí al inicio de la investigación en las tres variables mostradas. Se observa como los grupos 1, 2 y 3 pero no el 4 presentaron una mejoría estadísticamente significativa (T. de Wilcoxon) en el número de sus lesiones a lo largo de las diferentes fases de la investigación, incluyendo el seguimiento realizado al año de seguimiento.Asimismo sólo los grupos que recibieron entrenamiento en BF EMG (grupos 2 y 3) mostraron una disminución de la actividad del músculo frontal. El análisis multivariante (Manova) de las diferencias en el número de lesiones entre la fase "pre" y la "post" según los monitores-evaluadores muestra que los sujetos que recibieron tratamiento médico (grupos 1 y 3) difieren significativamente de aquellos que no lo recibieron (grupos 2 y 4) (F = 4.77, p = 0.044). A su vez, los sujetos que fueron entrenados en BF EMG (Grupos 2 y 3) muestran diferencias con respecto a los que no lo fueron (Grupos 1 y 4) (F =- 5.29, p = 0.035). Sin embargo, los sujetos que recibieron la interacción de ambos tratamientos (Grupo 3) no difieren significativamente de los que no fueron tratados con tal interacción (Grupos 1, 2 y 4) (F = 3.11, p = 0.097). Se confirma, pues, que los sujetos que reciben tratamiento obtienen mejores resultados que los que no lo reciben; sin embargo, no se confirma que la interacción entre los dos tratamientos provoque una mejoría mayor en el grupo que la recibe.9) DISCUSIÓNLos resultados nos llevan a considerar que la aplicación del entrenamiento en BF EMG es un tratamiento útil, aún en solitario, para aliviar el AV.Sin embargo, y aún teniendo en cuenta el elevado número de abandonos en el grupo de tratamiento médico, este último se mostró igualmente eficaz. De ello podemos concluir que no hay un tratamiento más eficaz que otro. Asimismo de la adición de ambos tipos de tratamiento no resulta una mayor mejoría del AV.Por otra parte, hemos constatado que los datos del número de lesiones del AV y los de la actividad EMG no covarían necesariamente. Así el tratamiento médico mejora el AV (disminuye el número de lesiones) sin provocar cambio alguno en la actividad EMG (grupo 1). La disminución de la actividad EMG (mediante entrenamiento BF EMG) se sigue de una disminución del número de lesiones del AV (grupo 2).Se puede concluir, entonces, que si bien no es necesaria la disminución de la actividad EMG para aliviar el AV si esta se efectúa, el AV mejora. La disminución de la actividad EMG es condición suficiente pero no necesaria y lo mismo se puede decir del tratamiento médico; es suficiente, pero tampoco necesario, tal y como demuestran los datos del grupo 2.
[eng] In the present work different studies carried out from a behavioural perspective on dermatological problems are revised. This revision allows confirm the practical absence of basic research about this topic and the fact that the application of behavioural strategies to Dermatology it is still very limited. Furthermore, we present a research work that has been done with a sample of 32 women with Acne Vulgaris (AV) assigned to 4 different treatment groups: 1) medical treatment; 2) electromyographic biofeedback training (EMG BF); 3) the combination of the two previous (medical plus EMG BF); and 4) control on waiting list of results showed that at post-treatment and the one year follow-up the EMG BF appeared as ca useful procedure for the AV treatment al though the effect was not greater than that of the medical treatment. This research states the applicability of behavioural strategies to dermatological problems, opening new ways of collaboration between dermatologist and health psychologists.
URI: http://hdl.handle.net/2445/42568
ISBN: 9788469295731
Appears in Collections:Tesis Doctorals - Departament - Personalitat, Avaluació i Tractament Psicològic

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