Please use this identifier to cite or link to this item: http://hdl.handle.net/2445/42705
Title: Bloqueo espacial
Author: Rodrigo i Calduch, Ma. Teresa
Director: Chamizo, Victoria D.
Keywords: Processos cognitius
Percepció de I'espai
Issue Date: 12-Jul-1996
Publisher: Universitat de Barcelona
Abstract: [spa] ¿Cómo resuelven los animales las discriminaciones espaciales o encuentran el camino a una meta situada en una determinada localización? O'Keefe y Nadel (1978) consideran que las ratas pueden aprender el camino hacia una meta en un laberinto de dos maneras diferentes. Una de ellas es mediante el aprendizaje táxico, que engloba dos estrategias distintas: la estrategia de respuesta u orientación, que consiste en el condicionamiento de movimientos de orientación (giros especificas a la derecha o a la izquierda en los puntos de elección), y la estrategia de guía, que consiste en el condicionamiento de respuestas de acercamiento a unas características intrínsecas o estímulos diferenciadores de los brazos de elección (claves intralaberinto). La segunda manera de llegar a una meta es mediante el aprendizaje cartográfico, que implica el establecimiento de un mapa espacial del entorno en el que se localizan varias partes del laberinto en relación al conjunto de los distintos objetos de la habitación (puntos de referencia o claves extralaberinto). Una cuestión crítica de la formulación de O'Keefe y Nadel (1978) es que consideran que el aprendizaje táxico y el cartográfico representan dos modos diferentes e independientes de resolver un problema. Según estos investigadores, una característica diferenciadora entre ambas estrategias es la flexibilidad del mapa cognitivo, que permite el almacenamiento y reajuste de una representación completa del entamo en respuesta a la novedad. Mientras que los procesos subyacentes del aprendizaje tóxico serían asociativos, no lo serian en el aprendizaje cartográfico, de todo-o-nada. Morris (1981) entrenó a unas ratas en una piscina circular, llena de agua opaca, a aproximarse a una plataforma blanca que estaba situada 1 cm por debajo del nivel del agua y que por tanto, era invisible para los animales. Morris demostró que las ratas podían aprender rápidamente a localizar un objeto que no podían ver, oír u oler en base a su localización espacial fija en relación a los puntos de referencia de la habitación y no cabe duda de que estos resultados están a favor del aprendizaje cartográfico propuesto por O'Keefe y Nadel (1978). Sin embargo, otra cuestión bien distinta es aceptar que los procesos que están a la base de ambos tipos de aprendizaje, táxico y cartográfico, son de naturaleza diferente e independiente, tal y como se deduce de las afirmaciones de O'Keefe y Nadel (1978). Morris (1981) sugirió que una manera de poner a prueba la predicción anterior podría consistir en ver si determinados fenómenos pavlovianos, tales como el bloqueo y la inhibición latente, que rutinariamente se encuentran en experimentos de condicionamiento simple, y que por tanto deben de aparecer en el aprendizaje táxico, también se observan en el aprendizaje cartográfico. De ser así, esto implicarla que los procesos que se hallan a la base de ambos tipos de aprendizaje son los mismos. Partiendo del supuesto de que las ratas aprenderían según una estrategia de guía cuando tuvieran que utilizar claves intralaberinto y según una estrategia cartográfica cuando tuvieran que utilizar claves extralabennto, Chamizo, Sterio y Mackintosh (1985) y March, Chamizo y Mackintosh (1992) estudiaron si era posible encontrar bloqueo y ensombrecimiento entre claves intra- y extralaberinto en una tarea de discriminación espacial que tenía dos alternativas. Estos investigadores concluyeron que los dos conjuntos de claves interactuaban de la misma manera que lo hace cualquier otro par de estímulos en experimentos de condicionamiento pavloviano o en discriminaciones simples. Un resultado aún más controvertido para las predicciones de O'Keefe y Nadel (1978) sería encontrar bloqueo y ensombrecimiento trabajando con aprendizaje cartográfico, es decir, en una tarea exclusivamente espacial. Si a la base del aprendizaje espacial se hallan los mismos procesos asociativos que a la base del aprendizaje no espacial, debemos esperar que los puntos de referencia espaciales compitan entre si por ganar fuerza asociativa con la recompensa de la misma manera que ocurre con estímulos estándar en experimentos de condicionamiento y por tanto, poder encontrar fenómenos típicos del condicionamiento, como el bloqueo. Este era el objetivo principal de la presente investigación: encontrar bloqueo en el dominio espacial. El trabajo experimental de la presente investigación se realizó en un laberinto acuático parecido al de Morris (1981), pero con una situación que nos permitió controlar de forma óptima los puntos de referencia que se utilizaron para definir la localización de la plataforma, y que era similar a la utilizada por Suzuki, Augerinos y Black (1980) en el laberinto radial. Los resultados del Experimento 1 mostraron que tras un entrenamiento de escape largo con cuatro puntos de referencia (A, B, C y X), en los ensayos de prueba las ratas pasaban más tiempo nadando en el cuadrante donde habría estado la plataforma que en cualquiera de los otros tres (tanto en presencia de tres como de dos puntos de referencia) y que ningún punto de referencia específico era necesario para una actuación exitosa. Los resultados del Experimento 2 mostraron que las ratas podían resolver la tarea usando cualquier combinación de dos de los cuatro puntos de referencia, incluso después de pocos ensayos de escape, pero que eran incapaces de hacerlo con cada uno de los puntos de referencia por si solos. En definitiva, los resultados de estos dos experimentos apoyan la idea de que los animales, en nuestra tarea, utilizan una estrategia cartográfica y no de guía cuando buscan la plataforma. En el Experimento 3 se desarrolló un procedimiento que permitía un aprendizaje espacial significativo cuando a las ratas simplemente se les permitía observar los puntos de referencia relevantes y tras unos pocos ensayos de escape. Los Experimentos 4 y 5 tuvieron un diseño de bloqueo. En el Experimento 4 entrenamos a los sujetos de un grupo Bloqueo a encontrar una plataforma en base a tres puntos de referencia, A, B y C. Posteriormente, en una segunda fase, tanto los sujetos del grupo Bloqueo como los de un grupo de Control (que no hablan tenido experiencia previa con los tres puntos de referencia), pod1an encontrar la plataforma en base a cuatro puntos de referencia (los tres originales. A, B y C, y un punto de referencia novedoso, X). Los resultados de este experimento mostraron un efecto de bloqueo dentro del dominio espacial: las ratas que realmente aprendieron a ubicar una plataforma sumergida en una piscina en presencia de tres puntos de referencia. A, B y C, aprendieron menos acerca de un cuatro punto, X, cuando se añadió posteriormente, que un grupo de Control entrenado desde un principio con los cuatro puntos de referencia. En el Experimento 6, los sujetos del grupo de Control también recibieron ensayos forzados en el entrenamiento inicial, pero con un conjunto diferente de puntos de referencia (L, M y N); los sujetos del grupo Bloqueo recibieron un entrenamiento inicial con los puntos de referencia A, B y C, como en el experimento anterior. Posteriormente, tanto los sujetos del grupo Bloqueo como los del grupo de Control fueron entrenados con cuatro puntos de referencia (A, B, C y X), Los resultados de las pruebas fueron idénticos al del experimento anterior y proporcionan una demostración clara de bloqueo dentro del dominio espacial la implicación de estos dos experimentos es que cuando se añade un punto de referencia nuevo a una configuración familiar de puntos de referencia, las ratas no reajustan inmediatamente su mapa cognitivo, tal y como seria esperable desde la perspectiva de O'Keefe y Nadel. Por el contrario, obtuvimos bloqueo del aprendizaje de un nuevo punto de referencia por parte de otros puntos de referencia ya familiares, un resultado esperado desde cualquier teoría estándar de aprendizaje asociativo.
[eng] Rats were trained in a circular swimming pool to find a submerged platform defined by reference to a particular set of landmarks. The test of such learning was that they would spend more time in the platform quadrant than in any of the other quadrants on a test trial, without the platform. Experiment 1 established that extensive escape training with four landmarks could produce very efficient performance; when tested with any combination of two or three landmarks. Rats spent more time to the platform quadrant than in any other quadrant. Experiment 2 confirmed that rats could locate the platform using any two of the four landmarks, even after substantially fewer escape trials, but that they were unable to locate it with any of the landmarks on its own. Experiment 3 developed a procedure that permitted good spatial learning when rats were simply allowed to observe the relevant landmarks after very reduced training to swim to the platform. Then Experiments 4 and S found evidence of blocking: rats initially trained to use three landmarks to find the platform, learned less about a fourth landmark when it was added than did rats trained from the outset with all four landmarks, The implication is that spatial landmarks compete far association with reinforcement in the same way as any other stimuli in conditioning experiments.
URI: http://hdl.handle.net/2445/42705
ISBN: 9788469372210
Appears in Collections:Tesis Doctorals - Departament - Psicologia Bàsica

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