A p ren d er ju n to s, crecer en fam ilia Ed u cam o s a n u estro s h ijo s 2 2 Aprender juntos, crecer en familia Educamos a nuestros hijos 2 Aprender juntos, crecer en familia Educamos a nuestros hijos A fin de evitar la repetición excesiva de dobletes en el texto (niños y niñas, hijos e hijas, padres y madres, etc.) y agilizar su lectura, se ha optado por el masculino morfológico (género no marcado) que tiene valor genérico en las lenguas románicas. Este uso normativo es recomendable, dentro del marco de un lenguaje no sexista, en los casos de continua repetición de los mismos términos. EDICIÓN: Fundación Bancaria ”la Caixa” AUTORES: Universidad de Barcelona Pere Amorós Núria Fuentes Ainoa Mateos Crescencia Pastor Universidad de La Laguna M.ª José Rodrigo Sonia Byrne Universidad de Lleida M.ª Àngels Balsells Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Juan Carlos Martín Mónica Guerra DIRECCIÓN DEL PROYECTO Pere Amorós (Universidad de Barcelona) DISEÑO GRÁFICO: Cèl·lula Acció Creativa, SL ILUSTRACIONES: Imma Itxart CORRECCIÓN LINGÜÍSTICA: Isidro Sánchez TRADUCCIÓN: Esther Barnet y Joaquim Obrador IMPRESIÓN: Milimétrica Producciones © de la edición, Fundación Bancaria ”la Caixa” 3ª Edición, 2016 Pl. Weyler, 3 – 07001 Palma D. L.: B 13386-2016 Índice Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .5 Sesiones para padres . . . . . . . . . . . . .9 Sesión 1: La aventura de educar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 Sesión 2: Uno para todos y todos para uno. . . . . . . . . . 18 Sesiones para hijos . . . . . . . . . . . . . . . . 25 Sesión 1: Mi opinión también cuenta . . . . . . . . . . . . . . . . . 26 Sesión 2: Yo también decido, yo también me comprometo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34 Sesiones para familias . . . . . . . . . 45 Sesión 1: Vamos a decidir juntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46 Sesión 2: La gran familia organizada . . . . . . . . . . . . . . . . . 52 5 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos En este módulo se abordan las prácticas educativas que se utilizan en el seno de la familia, unas prácticas basadas en los valores de corresponsabilidad, de igualdad de géne- ro, de respeto y reciprocidad, que facilitan la creación de un entorno estructurado que favorezca la vida familiar. Actual- mente, se entiende que las prácticas educativas no están determinadas única y exclusivamente por los progenitores, sino que se establecen de forma interactiva, dinámica y dia- léctica entre éstos y sus hijos. Todos ellos son protagonistas activos e influyentes en la determinación de los valores y las normas que conforman las dinámicas familiares. Esta nueva visión conlleva que cuando hablemos de prácticas educativas se aborde como concepto clave la participación infantil: los menores como sujetos activos que participan con sus opinio- nes y sus percepciones en el establecimiento de las mismas. Sin embargo, no se debe confundir la participación infan- til con una delegación de las funciones paternas. Desde esta nueva óptica, la autoridad y el control parental continúan for- mando parte del rol de los padres. Estos deben ejercer una autoridad flexible y legitimada en la búsqueda de acuerdos y en la comprensión y escucha de los puntos de vista de los hijos. Es una autoridad flexible a la participación infantil, es una autoridad basada en la comunicación, en el apoyo y en el afecto; pero también en la supervisión y el acompañamiento. Introducción Introducción 7 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Objetivo general Fomentar unas relaciones educativas en la fami- lia que permitan adquirir normas y valores para guiar flexiblemente el comportamiento de los niños, negociar las responsabilidades y estable- cer el seguimiento y la supervisión adecuados para su cumplimiento. Competencias parentales — Control y supervisión del comportamiento de los menores. — Actitud ética ante la educación de los hijos. — Educación en valores. — Adaptabilidad a las características de los hijos. — Fomento de la confianza. — Acuerdo en la pareja. — Percepción adecuada del rol parental. — Implicación en la tarea educativa. — Responsabilidad ante el bienestar de los hijos. Competencias de los hijos — Habilidades para la participación y la toma de decisiones. — Asertividad. — Aceptación del rol parental. — Implicación en la vida familiar. Sesiones — Padres: — 1. La aventura de educar. — 2. Uno para todos y todos para uno. — Hijos: — 1. Mi opinión también cuenta. — 2. Yo también decido, yo también me com- prometo. — Familia: — 1. Vamos a decidir juntos. — 2. La gran familia organizada. 8 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Padres 9 Comenzamos el análisis de las prácticas educativas exis- tentes en el seno de la familia, haciendo especial hincapié en el rol y la autoridad paterna. El ejercicio de las tareas educativas que conlleva ser padre o madre requiere la adopción de una actitud respon- sable y flexible, basada en la comunicación y el afecto, así como la participación de los hijos. La tarea educativa de los progenitores está encaminada a crear un entorno estruc- turado, en el que la transmisión de unos hábitos y unas rutinas den seguridad a los niños y, a su vez, permitan a estos la adquisición de una autonomía progresiva. Educar es también ayudar a que los menores vayan creando sus gustos, preferencias e intereses. Para ello, los padres tienen que animar a sus hijos a que se expresen, a que tomen sus propias decisiones y a que se sientan cómodos y seguros cuando las explican. Finalmente, educar significa dar ejem- plo para que los menores aprendan valores prosociales de igualdad de género, de respeto a la diferencia y de respe- to al medio ambiente. Esta sección se centra, por lo tanto, en que los progeni- tores reflexionen sobre los aspectos más relevantes del rol paterno y materno: la educación. Sesiones para padres Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 2 Ficha 4 ¡¡ay!! Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? ¿Qué se pretende con esas normas? ¿Por qué creen que esas normas serían adecuadas? Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? ¿Qué se pretende con esas normas? ¿Por qué creen que esas normas serían adecuadas? Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 2 Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 3 ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? ¿Qué se pretende con esas normas? ¿Por qué creen que esas normas serían adecuadas? 10 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Sesión 1 La aventura de educar Objetivos Conocer las características de las normas, los lími- tes y los valores en la vida cotidiana que pueden beneficiar la vida y la convivencia familiar. Valorar el seguimiento y la supervisión como ele- mentos necesarios para crear un entorno estruc- turado y estable de vida cotidiana. Contenidos Características de las normas: claras, razonadas y necesarias. Seguimiento y supervisión constantes del cumpli- miento de las normas y los límites. Modalidades de supervisión. Actividades Actividad 1: Te necesito para crecer. Actividad 2: El semáforo de la educación. Materiales y recursos USB: Historia animada “Te necesito para crecer”. Ficha 1: La historia de Marta. Ficha 2: La historia de Raúl. Ficha 3: La historia de Lourdes. Ficha 4: El semáforo de la educación. Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1: La historia de Marta Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 1 Actividad 2 Ficha 4: El semáforo de la educación Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 3: La historia de Lourdes Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 2: La historia de Raúl Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 1 Actividad 1 USB: Historia animada “Te necesito para crecer”. Padres Sesión 1 11 Desarrollo de la sesión La sesión se dedica a reflexionar sobre algunos de los elementos más significativos de las prác- ticas educativas parentales: los límites y las nor- mas, así como el seguimiento y la supervisión de las mismas. Establecer límites y normas debe ser- vir para orientar el comportamiento de nuestros hijos, y también para generar de forma paulati- na la adquisición e interiorización de unos valo- res prosociales como la autonomía, el respeto y la tolerancia. Se pueden presentar la sesión y el módulo de una forma similar a esta: “Durante la sesión de hoy, iniciamos un nuevo módulo sobre las prácticas educativas. Suele ser un tema que preocupa a todos los padres. Segu- ro que más de una vez nos hemos preguntado: “¿estoy educando bien a mis hijos?, “¿qué podría hacer para que cumplan las normas que tenemos en casa?” o “¿tal vez es que tengo demasiadas manías y es mejor dejar que hagan lo que quie- ran?”, “¿qué debo hacer cuando no me hacen caso?”, “¿los castigo, lo dejo correr?”. De todo ésto trataremos en esta sesión e iremos viendo lo que debe formar parte de la educación que damos a nuestros hijos.” Actividad 1 Te necesito para crecer Historias animadas, trabajo en grupo y discusión dirigida. 30 minutos. a. Introducción En esta actividad reflexionaremos sobre la necesi- dad de tener unas normas relevantes, razonadas y claras para favorecer la convivencia y el buen ambiente familiar. No se trata de hacer una lista interminable de normas, sino de ser capaces de establecer qué pautas son más necesarias para que la convivencia familiar sea positiva y poder crear un entorno estable y estructurado que per- mita la integración de nuestros hijos en dichos valores. Ellos necesitan estos límites para crecer. b. Desarrollo Se presentarán tres situaciones que se pueden dar en las familias. Para ello, se organizan prime- ro tres grupos de forma aleatoria. A cada grupo se le asigna una situación y se le indican las pre- guntas que servirán para la reflexión. Después se ven todas las historias animadas en gran gru- po, pidiéndoles que centren mayoritariamente su atención en la historia asignada. LA HISTORIA DE MARTA Marta es una niña de 8 años. Vive con sus padres, su abuelo y su hermano de 11 años. Los dos van al mismo colegio: Marta hace 4º y su hermano Igna- cio hace 6º. A la salida del colegio, realizan activi- dades en el centro cívico del barrio y suelen llegar a casa hacia las 7 de la tarde. Cuando llega la hora de cenar, siempre hay conflictos. Mientras ellos miran la televisión con el abuelo, la madre llega de trabajar y pone la lavadora. El padre se encar- ga de dar órdenes. Se crea un clima de “nervios y caos” porque es tarde y la cena no está hecha ni nada decidido. Un día, la madre intenta arre- glar la situación. ¿Cómo lo hace? LA HISTORIA DE RAÚL Raúl es un chaval de 10 años, que vive con sus padres y sus hermanos. El ambiente en casa es bueno y él se encuentra muy a gusto. Última- mente se pasa las horas muertas en su habita- ción con la puerta cerrada. Ha descubierto que le encanta dedicar su tiempo libre a mirar sus álbumes de cromos, a pegar éstos, a hacer listas de los que le faltan y de los que tiene repetidos. El problema es que sus padres han notado que está tan dedicado a su nueva afición que está olvidando por completo el resto de sus tareas. La consecuencia es que deciden hablar con él. ¿Qué le dicen? 12 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos LA HISTORIA DE LOURDES Lourdes y sus hijos -Sergio, de 6 años, y Luis, de 7- viven en un piso. Lourdes ha estado en paro hasta hace muy poco y ahora ha empezado a tra- bajar. Afortunadamente, su horario de trabajo le permite ir a recoger a los niños al colegio. Esta tarde, como siempre, después de recogerlos, se van a buscar el autobús. Cuando suben a este, los dos hermanos van corriendo a sentarse en el único asiento vacío, se pelean y el pequeño sale perdiendo. La situación la observan la madre y un señor muy mayor que permanece de pie. Ante esta situación, ¿qué hace la madre? Después de leer las historias, éstas se entregan a cada grupo con las siguientes preguntas (Fichas 1, 2 y 3): — ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? — ¿Qué se pretende con esas normas? — ¿Por qué creen que esas normas serían ade- cuadas? Se concede un tiempo a cada grupo para que ana- lice su historia y después se realiza una puesta en común. Se deben apuntar en la pizarra las ideas que surjan de cada aportación. La persona que se ocupe de la dinamización puede reforzar las ideas, com- plementarlas y destacar los aspectos más relevantes. Las normas pueden estar asociadas: — Al dominio personal de los hijos: deseos, gus- tos, preferencias, intereses, aficiones. En este tipo de normas es necesario dar mucha inicia- tiva y participación a los niños para que con- soliden su identidad (caso de Raúl). — A la organización de la vida doméstica para crear un entorno estructurado: llegar a casa, higiene, orden, organización del hogar, hora de los deberes, etc. En este caso, la correspon- sabilidad y la participación de todos son estra- tegias muy válidas (caso de Marta). — A las normas morales asociadas al mundo de los valores: respeto por el medio ambiente, valores no consumistas, respeto a las perso- nas mayores, no mentir, no hacer daño a los otros, no abusar de los de menor edad, res- peto por las diferencias culturales. Este tipo de normas no se negocian, sino que se trans- miten a través del ejemplo y el modelaje (caso de Lourdes). c. Conclusión Las normas tienen que servir para facilitar y para desarrollar habilidades y competencias de nues- tros hijos, con el fin de que crezcan y se eduquen de forma adecuada. Las normas deben ser pocas y necesarias, muy claras y razonadas para que los niños entiendan fácilmente en qué consisten y por qué son necesarias; también tienen que ser realis- tas, es decir, que sea posible cumplirlas. Actividad 2 El semáforo de la educación Discusión dirigida. 20 minutos. a. Introducción Un entorno estructurado y estable se puede lograr, como acabamos de ver, estableciendo unas nor- mas claras y concisas. Pero también es importan- te que los padres acompañemos a nuestros hijos en el cumplimiento de las mismas. La necesidad de ser consecuente en el cumplimiento y el segui- miento es especialmente relevante para establecer una relación educativa. En esta actividad veremos distintas formas en que los padres pueden hacer el seguimiento y la supervisión y analizaremos con- juntamente qué maneras son las más adecuadas. b. Desarrollo En la pizarra se habrá dibujado un semáforo en el que los colores significan lo siguiente: — Rojo. Las formas de control que nunca se ten- drían que dar. Padres Sesión 1 13 — Naranja. Las formas de control que, a veces, se pueden dar, pero que no se consideran las más adecuadas. — Verde. Las formas de control que son adecua- das y pertinentes en cualquier contexto. La persona dinamizadora repartirá de forma alea- toria las ocho tarjetas (ficha 4) a diferentes perso- nas del grupo. Estas tarjetas muestran en dibu- jos diferentes formas de actuar de los padres y las madres. A continuación, cada persona explicará en voz alta el dibujo de la tarjeta que le ha tocado y la colocará en el semáforo explicando el porqué escoge el color rojo, naranja o verde. En este momento de la actividad no se entrará a debatir entre los miembros del grupo, sino que se trata de dejar las ocho tarjetas en el semáforo a la vista de todos. Cada dibujo corresponde a una de las siguientes formas de supervisión, guía o control: — La comunicación, el apoyo y el afecto. Los pro- genitores explican la norma basada en el razo- namiento, señalando las consecuencias positi- vas de la misma. — El modelo. El ejemplo de los padres, que es especialmente relevante en la transmisión de normas vinculadas a los valores. — La pérdida de privilegios. Se castiga negándo- le el permiso para hacer algo que le gusta o que es de su agrado. — Ignorar o dejar pasar. Ante una situación en que los hijos incumplen alguna norma los adultos “hacen ver” que no se dan cuenta para evitar el enfrentamiento. — Chantaje emocional. Consiste en querer con- trolar emocionalmente a nuestros hijos, seña- lando las consecuencias negativas para los adultos de que aquellos no cumplan, en lugar de argumentar los beneficios de la norma para los propios niños o la dinámica familiar. — Arbitrariedad. No se controla y fomenta el cum- plimiento de las normas, y cuando se hace es de forma irregular y por causas ajenas a los com- portamientos de los niños. — Utilización de la violencia verbal, gritos y ame- nazas, para imponer la norma sin explicarla y atemorizar al menor. — El castigo físico para imponer la autoridad. Cuando todos hayan acabado, se desarrollará un debate para averiguar cómo han valorado cada dibujo, qué técnicas de control son las más ade- cuadas, cuáles no lo son nunca y qué otras se consideran adecuadas en algunas ocasiones. La reflexión en gran grupo debe dirigirse a reforzar la autoridad y el control parental como un ele- mento esencial del rol de los padres, así como para reafirmar la necesidad de ejercer una autori- dad basada en razonamientos, en la que se tiene en cuanta el punto de vista de los niños. c. Conclusión Se puede concluir remarcando que tan necesario es establecer normas como facilitar su desarrollo por medio del acompañamiento y la supervisión. Para que las normas se consoliden se debe recu- rrir a una autoridad basada en razones y explicacio- nes, prestando atención y escuchando lo que dicen los menores. Se trata, en definitiva de ejercer una autoridad razonada y con la participación de todos. Recuerda: — La educación de los hijos requiere establecer unas normas para que aquellos crezcan ade- cuadamente. — Educar también significa dar ejemplo para que los niños aprendan los valores de respeto e igualdad. — Las normas de organización de las rutinas dia- rias benefician a todos porque ayudan a crear un ambiente familiar positivo y agradable. — Es necesario no olvidar nunca que las normas deben ser pocas, claras y estar bien explicadas para que los menores entiendan en qué con- sisten y por qué son necesarias. Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? ¿Qué se pretende con esas normas? ¿Por qué creen que esas normas serían adecuadas? ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? ¿Qué se pretende con esas normas? ¿Por qué creen que esas normas serían adecuadas? Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 2Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 3 ¿Qué normas se tendrían que establecer en la historia? ¿Qué se pretende con esas normas? ¿Por qué creen que esas normas serían adecuadas? Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 2 Ficha 4 ¡¡ay!! Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 1 Ficha 3 La historia de Laura L a familia de Laura viven en un barrio bastante alejado del centro de la ciudad, en un piso pequeño. Tienen por costumbre hacer algo todos juntos los domingos por la mañana, ya que durante los días de la semana no tienen tiempo. Las actividades las suelen organi- zar Vicente y Lola (sus padres). Siempre se les ocurren cosas entre- tenidas y suelen pasárselo muy bien. Les gusta estar juntos con sus hijos ( el hermano de Laura se llama David) y el abuelo, José. Sin embargo, cuando esta vez han explicado que harán el domingo, Laura se ha enfadado. Hace más de un mes que una amiga le explicó que cada domingo hay unas acti- vidades muy divertidas en un parque infantil gratuito que está en una pla- za del centro de la ciudad. Ella lo explica en casa pero nadie le hace caso. Módulo 2 Padres Sesión 2 Actividad 1 Ficha 1 18 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Sesión 2 Uno para todos y todos para uno Objetivos Utilizar mecanismos que faciliten la participación, la corresponsabilidad y la supervisión. Adoptar una actitud positiva hacia la correspon- sabilidad y la participación de todos los miem- bros de la familia en las responsabilidades (espe- cialmente en las tareas domésticas), considerando la igualdad de género y la capacidad contingen- te de los hijos. Contenidos La corresponsabilidad y la participación. Valores prosociales. Igualdad de género, solida- ridad y respeto. Supervisión parental y seguimiento. Actividades Actividad 1: Todos juntos es más fácil. Actividad 2: La voz de los hijos. Materiales y recursos Ficha 1: La historia de Laura. USB: “Todos juntos es más fácil”. Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 2 Actividad 1 USB: “Todos juntos es más fácil” Módulo 2 Sesiones para padres Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1: La historia de Laura Padres Sesión 2 19 Desarrollo de la sesión El entorno estructurado para la transmisión posi- tiva de valores se puede crear a partir de las habi- lidades de corresponsabilidad y participación. Es una cuestión actitudinal y procedimental aceptar la tolerancia, la escucha, la empatía y la coope- ración como formas de comunicación entre los miembros del grupo familiar, especialmente de los hijos. Los padres tenemos que aprender a com- partir y aceptar las decisiones de nuestros hijos con la dosis de responsabilidad que les debemos suponer. Se puede introducir la sesión diciendo algo similar a lo siguiente: “Durante la sesión anterior vimos la impor- tancia de las normas y de los límites para crear un buen clima de convivencia familiar, así como la necesidad de escuchar y acompañar a nues- tros hijos en el cumplimiento y el establecimien- to de las mismas. Es lógico que alguno de voso- tros se haya preguntado: “¿cómo lo hacemos?”, “¿cómo conseguir que los niños colaboren en las normas en casa?”, “¿lo tengo que hacer yo solo?“. En la sesión de hoy vamos a intentar res- ponder a estas preguntas.” Actividad 1 Todos juntos es más fácil Vídeo-foro. 25 minutos. a. Introducción El objetivo de esta actividad es que los padres identifiquen los mecanismos para aplicar la corres- ponsabilidad y la participación de todos los miem- bros de la familia en las tomas de decisiones por medio de la supervisión. b. Desarrollo Veremos un vídeo con testimonios de familias que explican sus experiencias relacionadas con la edu- cación de sus hijos y cómo han conseguido estable- cer mecanismos para crear un buen clima, con unas normas aceptadas y seguidas por todos. Se trata de testimonios que muestran diferentes maneras de establecer normas y de realizar su seguimien- to; son normas y límites relacionados con la orga- nización de la vida doméstica, con las actividades escolares y extraescolares, así como con el domi- nio personal y los hábitos de autonomía. Antes del visionado del vídeo se plantean las preguntas que después se comentarán con todo el grupo. — Las normas incluidas en los testimonios, ¿sobre qué cuestiones se han establecido?; ¿son necesarias? — ¿Han participado los hijos en el establecimien- to de las normas? ¿Cómo lo han hecho? — ¿Qué método se sigue para comprobar que las normas se respetan? — ¿Y qué ocurre cuando la norma no se cum- ple? ¿Saben los niños qué pasará si no se res- peta? EJEMPLOS DE ALGUNAS RESPUESTAS DE LAS FAMILIAS — Las normas incluidas en los testimonios, ¿sobre qué cuestiones se han decidido?; ¿son nece- sarias? — Para organizar la vida doméstica. — Para establecer rutinas en la familia. — Para poner un límite en beneficio del niño. — Para decidir algo conjuntamente. — Para resolver algún conflicto. — ¿Han participado los hijos en el establecimien- to de las normas? ¿Cómo lo han hecho? — Han sido informados sobre la norma. — Se escucha la opinión de los hijos. — Sus progenitores les piden su opinión. — Los hijos y los padres hablan sobre la norma — Se busca un consenso entre la opinión de los padres y la de los hijos. — Padres e hijos admiten el establecimiento de la norma. 20 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos — ¿Qué método se sigue para comprobar que las normas se respetan? — Todos los miembros de la familia entien- den la necesidad de la norma. — Todos los miembros de la familia se com- prometen a cumplirla. — Todos los miembros de la familia compar- ten el seguimiento y la supervisión. — ¿Y qué ocurre cuando la norma no se cumple? ¿Saben los niños qué pasará si no se respeta? — El límite o la norma se explica. — La razón de la norma está clara para todos los miembros. — Las consecuencias de no respetarla están claras para todos. — Es ajustada a la edad de los hijos. — Se admite flexibilidad en casos particulares — Existe constancia en el seguimiento de la norma. Actividad 2 La voz de los hijos Escultura. 25 minutos. a. Introducción El objetivo de esta actividad es que los padres adop- ten una actitud positiva hacia la corresponsabili- dad y la participación de todos los miembros de la familia en las responsabilidades (especialmente en las tareas domésticas), considerando la igualdad de género y la capacidad contingente de los hijos. En la actividad anterior se han identificado los meca- nismos para hacerlo, mientras que en esta activi- dad vamos a trabajar el plano emocional y actitu- dinal para que los menores sean conscientes de las ventajas de estos mecanismos. b. Desarrollo Se animará y motivará, explicando muy breve- mente que la técnica de la actividad consiste en representar mediante una escultura los diferen- tes personajes de la historia. Cada personaje debe situarse tan cerca o tan lejos de los otros en fun- ción de como él o ella se sientan identificados entre sí. Antes de empezar, se leerá la historia de una niña llamada Laura (Ficha 1). LA HISTORIA DE LAURA La familia de Laura vive en un barrio bastante ale- jado del centro de la ciudad, en un piso peque- ño. Tienen por costumbre hacer algo todos jun- tos los domingos por la mañana, ya que durante el resto de la semana no tienen tiempo. Las acti- vidades suelen ser organizadas por Vicente y Lola (sus padres). Siempre se les ocurren cosas entrete- nidas y suelen pasárselo muy bien; les gusta estar juntos con sus hijos (el hermano de Laura se lla- ma David) y el abuelo, José. Sin embargo, cuan- do esta vez han explicado qué harán el domin- go, Laura se ha enfadado. Hace más de un mes que una amiga le dijo que cada domingo se rea- lizan unas actividades muy divertidas en un par- que infantil gratuito situado en una plaza del cen- tro de la ciudad. Lo explica en casa, pero nadie le hace caso. A continuación se pedirá que cinco voluntarios se identifiquen con cada uno de los personajes. Al resto del grupo se le indicará que se identifique con uno de los cinco personajes. Se volverá a leer la historia y los personajes irán saliendo a medida que se les nombre y se situa- rán en la sala como una escultura. Los primeros personajes en salir son los padres, después David y el abuelo José, y por último Laura. Cuando la escultura esté hecha, se pedirá al resto del grupo que se coloque detrás de cada personaje con el que se había identificado. El dinamizador preguntará a cada persona- je: “¿cómo te sientes?” (en relación al persona- je que ha representado). También puede hacer la pregunta a alguna persona que se haya identifi- cado con él. Padres Sesión 2 21 Después de que cada personaje haya explicado cómo se siente, se harán algunas preguntas más: — ¿Qué opináis del enfado de Laura? — ¿Y de las reacciones de los otros personajes? — ¿Cómo creéis que se podría actuar para que no se repitiera el enfado de Laura? En la puesta en común, se reforzarán las apor- taciones, remarcando aspectos trabajados en la sesión anterior, como la participación, la corres- ponsabilidad, etc. c. Conclusión La forma de establecer las prácticas educativas está relacionada con una doble competencia parental. Por un lado, los progenitores pueden adoptar la corresponsabilidad y la participa- ción como parte de la habilidades necesarias para establecer unas normas claras, explícitas y consistentes. Por otro lado, deben asumir el rol de la supervisión para establecer y pactar acuerdos proporcionados, coherentes y razo- nables. Se establece así una autoridad basada en la comunicación, el apoyo y el afecto, pero también en la supervisión y el acompañamien- to. La autoridad, el control y la supervisión de nuestros hijos son el camino para la transmisión de unos valores, para alcanzar una autonomia progresiva y para crear un entorno estructura- do que proporcione modelo, guía y supervisión. Todo ello supone el establecimiento de rutinas y hábitos en la organización de las actividades cotidianas de la familia que quiera llevar a cabo estos aprendizajes. Recuerda: — Algunas normas se pueden decidir entre todos escuchando la opinión y las razones de nuestros hijos. Pero no se trata de que “manden ellos”. — Los padres mantienen su autoridad escu- chando, hablando, interesándose, apoyando y mostrando afecto a los niños. — Una reunión familiar es una manera de que los miembros de la familia tengan una agra- dable conversación y compartan un tiempo para decidir cosas conjuntamente. — Compartir las decisiones en familia es muy importante para que nuestros hijos sean cada vez más responsables y participativos. La historia de Laura L a familia de Laura vive en un barrio bastante alejado del centro de la ciudad, en un piso pequeño. Tienen por costumbre hacer algo todos juntos los domingos por la mañana, ya que durante el resto de la semana no tienen tiempo. Las actividades suelen ser organizadas por Vicente y Lola (sus padres). Siempre se les ocurren cosas entretenidas y suelen pasárselo muy bien; les gusta estar juntos con sus hijos (el hermano de Laura se llama David) y el abuelo, José. Sin embargo, cuando esta vez han explicado qué harán el domin- go, Laura se ha enfadado. Hace más de un mes que una amiga le dijo que cada domingo se realizan unas actividades muy divertidas en un parque infantil gratuito situado en una plaza del centro de la ciudad. Lo explica en casa, pero nadie le hace caso. Módulo 2 Padres Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Módulo 2 Padres Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 24 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos 25Hijos En esta sesión se desarrollan las prácticas educativas diri- gidas a fomentar la participación responsable de los niños en las mismas. Algunas de las normas y los límites que con- forman las dinámicas familiares se pueden delimitar hacien- do participar, con sus opiniones y sus percepciones, a nues- tros hijos. Pero este planteamiento debe ser contingente con la edad, sus capacidades y la actitud responsable hacia las propias decisiones. Por lo tanto, la habilidad de expresar opiniones razona- das y de aceptar las opiniones de los otros, así como la acti- tud de responsabilidad que conlleva el derecho de la par- ticipación, serán los contenidos angulares de esta sesión. Con ello se pretende educar hacia el establecimiento de una relación familiar que fomente la adquisición de auto- nomía personal y la asunción de responsabilidades. Sesiones para hijos te que la yema de su dedo índice toca mínimamente el espejo, el espejo explota, vuela en mil pedazos pero los trozos de espejo que tocan a Edu rebotan contra su cuerpo. Edu queda boquiabierto: ¡por fin han llegado sus poderes! Se siente extraordinariamente feliz (pausa). Da un pequeño salto, con la cabeza pega en el techo y lo atraviesa. –Patapum, suena-: está en el piso de arriba envuelto en ruinas. Su madre lo mira con unos ojos como platos y simplemente le dice: “Tenemos que decírselo a tu padre” y se le escapa una sonrisa traviesa (pausa). Al cabo de los días Edu no deja de practicar con sus poderes. Es lo mejor que le ha pasado nunca y no quiere desaprovechar la oportuni- dad. Todos sus amigos han tenido un año más que él para practicar, pero Edu no tiene mucho tiempo y los resultados de sus ensayos son desastro- sos. Lo que más le fastidia es que con su súper fuerza lo rompe todo, y como la casa no es muy grande, no puede volar. Pide a sus padres que le dejen ir al parque a jugar con sus amigos superhéroes para enseñarles sus poderes y poder volar con libertad, pero sus padres le explican por qué no puede ser : “Hay tres razones: — La primera es que los jefes de los superhéroes no dejan a los niños usar sus poderes fuera de casa, y si enteraran seguramente te pondrían un castigo muy severo. — La segunda es que te puede ver algún niño que no sea superhéroe y ya sabes que eso sería muy malo porque no pueden saber que somos especiales, ya que los científicos querrían hacer pruebas con nosotros. — Y la tercera y última es que tú aún no controlas muy bien tus pode- res y podrías hacer daño a alguien o a ti mismo, alguno de tus ami- gos podría salir herido. A partir de que empieces a ir a la Super Escue- la ya podrás jugar tanto como quieras con los otros niños superhéroes, pero hasta entonces sólo puedes practicar con tus superpoderes en casa” (pausa). ¿Cómo te sientes? Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1 La historia de Edu S ólo viendo a Edu no te puedes imaginar qué tipo de persona es. Es un niño como tú y a veces está triste. La gente no sabe por qué. Y es que Edu vive en un barrio poco común. Allí todas las casas son muy grandes, misteriosas y parecen muy robustas. Nadie que viva en el centro de la ciudad se atreve a ir allí porque todo parece muy extraño en ese lugar. La casa de Edu es muy grande y con las paredes muy gruesas, las ven- tanas siempre tapadas y una puerta blindada. En aquella casa tan espe- cial, Edu vive con sus padres y su hermana mayor. Toda la familia tiene un secreto: son superhéroes (pausa de tres segundos). Los padres de Edu se conocieron en la escuela de superhéroes, donde entraban todos los niños que tenían poderes. Todos los menores que son hijos de superhéroes con- siguen hacer alguna cosa extraordinaria y después de practicar en casa durante dos años ingresan en la Súper Escuela. Todos los superhéroes pueden volar, pero la madre de Edu lo hace a una velocidad más rápida que la de la luz (pausa de tres segundos). Su padre es capaz de parar el tiempo (pausa de tres segundos). La hermana de Edu, Noemí, se hace invisible (pausa de tres segundos). Es una familia alucinante excepto por una cosa: Edu aún no tiene sus poderes (pausa de tres segundos). ¿Cómo te sientes? Todos tienen superpoderes menos tú, piensa en una palabra que explique tus sentimientos. Un día se despierta sintiendo una especie de calor que le iba desde el corazón hacia todo el cuerpo, una sensación muy agradable. Cuando se mira en el espejo ve que sus ojos brillan más de lo habitual y sus mejillas están ligeramente rosadas. Ladea un poco la cabeza y adelanta su mano para tocar el reflejo de su cara en el espejo, pero en el mismo instan- Módulo 2 Padres Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1 26 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Sesión 1 Mi opinión también cuenta Objetivos Expresar adecuadamente los motivos y las razo- nes que sustentan las opiniones. Desarrollar la capacidad de aceptar las opinio- nes razonadas de los padres que afectan de for- ma directa a la convivencia y en las dinámicas familiares. Contenidos Expresión correcta de argumentos. Aceptación de opiniones y puntos de vista dis- tintos. Actividades Actividad 1: Porque sí y porque no. Actividad 2: Edu, el superhéroe. Materiales y recursos Ficha 1: La historia de Edu. Desarrollo de la sesión El objetivo de esta sesión es fomentar la partici- pación de nuestros hijos en las dinámicas familia- res y educativas desde el ejercicio de la parenta- lidad positiva. La participación infantil es una de las grandes aportaciones teóricas, ya que se con- cibe a los niños como sujetos activos que parti- cipan con sus opiniones y sus percepciones en el establecimiento de las normas, lo que supo- ne que la participación es un fin en sí mismo que debe conformar la dinámica familiar. Sin embar- go, como se ha visto en la sesión de padres, no se debe confundir la participación infantil con una delegación de las funciones paternas. Al contra- rio, esta participación de los hijos en las decisio- nes que les afectan y en la gestión de la vida fami- liar tiene que ir acompañada del establecimiento de unas normas y unos límites claros, coherentes, pactados y consistentes. En esta sesión se pretende que los hijos adop- ten habilidades para expresar sus opiniones basa- das en razonamientos y en motivos justificados, y que aprendan a aceptar las opiniones razona- das de sus padres. Se puede adaptar la siguiente sugerencia para introducir la sesión: — Hoy empezamos un nuevo módulo. Segu- ro que ahora que ya no sois tan pequeños y que tenéis vuestras propias opiniones, os gusta decir lo que pensáis y que os escuchen. Seguramente, alguna vez os habéis enfada- do cuando no habéis estado de acuerdo con papá y con mamá. Pues bien, hoy vamos a ver qué podemos hacer para aprender a explicar bien nuestras opiniones y que así se tengan en cuenta. También veremos que, a veces, tenemos que entender las decisiones de papá y de mamá. Siempre de acuerdo con la edad, se trata de desa- rrollar la capacidad de decidir, así como aceptar las opiniones de otros. A medida que toman parte Módulo 2 Sesiones para hijos Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1: La historia de Edu 27Hijos Sesión 1 en las decisiones, se implican más en las normas establecidas y toman conciencia de los riesgos de no ser consecuentes con lo decidido. Actividad 1 Porque sí y porque no Lluvia de ideas. 20 minutos. a. Introducción La primera actividad será un juego. Servirá para que todos expresemos nuestra opinión, pero explicando el porqué. Es muy importante que siempre que nos pregunten qué opinamos de algo seamos capaces de dar una razón. b. Desarrollo Siguiendo el orden en que se encuentran sen- tados, los niños deben decir el número 1 o el 2; de este modo formaremos dos grupos, uno que incluirá todos los números 1 y otro con todos los números 2. A cada miembro del grupo 1 se le asigna una pegatina de color rojo y a los miem- bros del grupo 2, una de color azul. El juego consiste en moverse libremente por la sala mientras suene la música. Se pedirá que la mitad del grupo se desplace por una zona de la sala y la otra mitad por la otra. A continuación se explica la dinámica del juego: — La persona dinamizadora dirá que en esta pri- mera fase los de color rojo serán los padres y los de color azul, los hijos. Los que representan a los niños deben pensar cómo terminarían la frase “hoy es viernes y he pensado que podría- mos ver la película que hacen esta noche por- que...”. — A continuación, sonará la música y todos se desplazarán por la sala. Los que tienen el rol de hijos deben pensar cómo dar un razona- miento justificado para conseguir algo. Cuan- do pare la música, tienen que hacer parejas de padres (rojos) e hijos (azules). En ese momento cada uno debe interpretar su papel: el niño o niña dirá su razón (por ejemplo, “hoy es vier- nes y he pensado que podríamos ver la pelí- cula que hacen esta noche porque ... aunque acabe muy tarde mañana no hay cole y podré dormir hasta tarde” ; el padre o la madre tie- ne que contestar en función de si las razones les han convencido o no. — Entonces se volverá a iniciar el juego con otra frase, adjudicando el rol de padres y el rol de hijos al grupo contrario. Se trata de ir alterna- do para que todos los participantes adopten los dos roles. Y así sucesivamente. No es necesario que todas las parejas se expresen en gran gru- po, sino que bastará con algunos ejemplos. Las frases se deben preparar en función de las eda- des del grupo; pueden ser similares a estas: — “Hoy me toca poner la mesa para comer pero, ¿lo puede hacer mi hermana?, porque ...” — “Me quiero comprar los cromos de una nueva colección que ha salido en el quiosco porque...” — “Había pensado hacer los deberes mañana porque...” — El sábado jugaré más tiempo con la videocon- sola porque… — Esta semana necesito más paga semanal por- que… Al final del juego, se puede preguntar: — ¿Ha sido fácil? ¿Se os han ocurrido buenas razones? Después de la puesta en común, se observará que hay razones más convincentes que otras y que la manera de expresarlas puede contribuir a que el adulto las escuche. c. Conclusión Para que los padres y los adultos nos escuchen y cada vez tengan más en cuenta nuestras opiniones, 28 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos tenemos que ir aprendiendo a explicarnos bien. Cuando somos capaces de expresar los motivos y las razones de lo que pedimos o de lo que nos gus- taría hacer, es más fácil que nos escuchen. Actividad 2 Edu, el superhéroe Fantasía guiada. 30 minutos. a. Introducción Acabamos de jugar a dar nuestra opinión y aho- ra vamos a jugar a otra cosa también muy impor- tante: escuchar y aceptar opiniones diferentes a las nuestras. Es especialmente necesario que sepamos escuchar las razones que nos dan nues- tros padres para establecer una norma o un lími- te. Es posible que, en ocasiones, no estemos de acuerdo o que prefiramos hacer otra cosa, pero las normas razonadas son necesarias. Por ejem- plo, para que durmamos las horas suficientes, para que nos alimentemos y crezcamos fuertes y sanos, o para que aprendamos a ser cada día un poco más responsables. b. Desarrollo Esta actividad consiste en escuchar la historia de Edu, un aprendiz de superhéroe. En la historia aparecen también sus hermanos y sus padres. El dinamizador pedirá silencio y creará un ambiente de misterio para que todos se relajen y escuchen la historia. Pueden cerrar los ojos, o tumbarse en el suelo…, cualquier cosa que favo- rezca el clima de sosiego y tranquilidad. Se indi- ca al grupo que tienen que situarse en el papel de Edu, el superhéroe. En este relato ellos son los aprendices de superhéroe. La persona dinamizadora leerá el siguiente relato (Ficha 1): LA HISTORIA DE EDU Viendo a Edu no te puedes imaginar qué tipo de persona es. Es un niño como tú, y a veces, está tris- te. La gente no sabe por qué. Y es que Edu vive en un barrio poco común. Allí todas las casas son muy grandes, misteriosas y parecen muy sólidas. Nadie que viva en el centro de la ciudad se atre- ve a ir hasta allí porque todo parece muy extraño en ese lugar. La casa de Edu es muy grande y con las pare- des muy gruesas; las ventanas siempre cerradas y la puerta blindada. En aquella casa tan espe- cial, Edu vive con sus padres y su hermana mayor. Toda la familia tiene un secreto: son superhéroes (pausa de tres segundos). Los padres de Edu se conocieron en la escuela de superhéroes, donde ingresaban todos los niños que tenían poderes. Todos los menores que son hijos de superhéroes saben hacer alguna cosa extraordinaria y después de practicar en casa durante dos años ingresan en la Superescuela. Todos los superhéroes pueden volar, pero la madre de Edu lo hace a una velocidad más rápi- da que la de la luz (pausa de tres segundos). Su padre es capaz de parar el tiempo (pausa de tres segundos). La hermana de Edu, Noemí, se hace invisible (pausa de tres segundos). Es una familia alucinante, excepto por una cosa: Edu aún no tiene poderes (pausa de tres segundos). “¿Cómo te sientes? Todos tienen superpode- res menos tú, piensa en una palabra que expli- que tus sentimientos.” Un día se despierta sintiendo una especie de calor que le va desde el corazón hacia el resto del cuerpo, una sensación muy agradable. Cuando se mira en el espejo, ve que le brillan los ojos más de lo habitual y que tiene las mejillas ligeramente son- rosadas. Ladea un poco la cabeza y adelanta una mano para tocar el reflejo de su cara en el espejo, pero en el mismo instante que la yema de su dedo índice toca ligeramente el espejo, éste explota, vue- la en mil pedazos, aunque los trozos del espejo que tocan en Edu rebotan contra su cuerpo. 29Hijos Sesión 1 Edu queda boquiabierto: ¡por fin han llega- do sus poderes! Se siente extraordinariamente feliz (pausa). Da un pequeño salto, pega con la cabeza el techo y lo atraviesa. “¡Patapum!”, suena: está en el piso de arriba, envuelto en ruinas. Su madre lo mira con los ojos como platos, pero se limita a decirle “Tenemos que decírselo a tu padre”, y se le escapa una sonrisa traviesa (pausa). Durante los días siguientes, Edu no deja de practicar sus poderes. Es lo mejor que le ha pasa- do nunca y no quiere desaprovechar la oportuni- dad. Todos sus amigos han tenido un año más que él para practicar, pero Edu no tiene mucho tiempo y los resultados de sus ensayos son desastrosos. Lo que más le fastidia es que con su superfuerza lo rompe todo, y como la casa no es muy grande, no puede volar. Pide a sus padres que le dejen ir al parque a jugar con sus amigos superhéroes para enseñarles sus poderes y poder volar con liber- tad, pero ellos le explican por qué no puede ser: “Hay tres razones: — La primera es que los jefes de los superhéroes no dejan a los niños usar sus poderes fuera de casa, y si se enteraran seguramente te impon- drían un castigo muy severo. — La segunda es que te puede ver algún niño que no sea superhéroe, y ya sabes que eso sería muy malo porque no deben saber que somos especiales, ya que los científicos que- rrían hacer pruebas con nosotros. — Y la tercera y última es que tú aún no contro- las muy bien tus poderes y podrías hacer daño a alguien o a ti mismo, y alguno de tus amigos podría salir herido. Cuando empieces a ir a la Superescuela, podrás jugar tanto como quie- ras con los otros niños superhéroes, pero hasta entonces sólo puedes practicar con tus superpo- deres en casa” (pausa). ¿Cómo te sientes? Edu es un chico muy inteligente y entiende lo que le dicen sus padres, pero le sienta muy mal porque él quiere jugar con sus amigos que ya van a la Superescuela. Cuando sólo faltan dos meses para empezar la escuela, Edu nota que su control sobre sus poderes ha mejorado mucho. Una noche muy calurosa, cuando Edu se va a la cama, ve en la ventana a todos sus amigos, que le dicen “ven con nosotros a volar un rato; no será peligroso; lo haremos sin que nos vea nadie”. Pero Edu no sabe qué hacer. Si va con ellos, se lo pasará muy bien, aunque se puede meter en un lío, pero si se queda en casa durmiendo, todos los niños se lo pasarán bien menos él. ¿Qué piensas? ¿Qué harías tú? ¿Te vas con tus amigos o te quedas? Edu decide irse con ellos, pero cuando van hacia el parque un niño no superhéroe los ve. Edu se pone nervioso y choca contra una farola y la hace añicos. El golpe es tan grande que cae de bruces y se hace daño. Entonces llega la poli- cía de superhéroes y le prohíben usar sus pode- res. Cuando sus padres lo van a buscar, está aver- gonzado: ya no se fiarán nunca más de él. Están muy enfadados. Y ahora, ¿cómo te sientes?, ¿lo podrías haber evitado? Una vez acabado el relato, se dejan pasar unos segundos y después se pide a los participan- tes que vayan abriendo los ojos. A continua- ción, mediante una lluvia de ideas, se les pide que digan con una o dos palabras cómo se han sentido al oír este relato. Se deben apuntar en la pizarra todas las palabras; después se selec- cionan y los niños explican el porqué del sen- timiento. El objetivo es que se reflexione sobre los sen- timientos de Edu y sobre las consecuencias de no aceptar las normas de sus padres. La persona dinamizadora preguntará qué consecuencias tie- ne para Edu haberse saltado las normas. En una situación como la descrita, se entiende que Edu estará frustrado y con muchas ganas de practicar. Pero tomar una decisión incorrecta y no seguir las normas que sus padres le han explica- do le comporta consecuencias negativas: la poli- cía le ha prohibido usar sus superpoderes, ha roto una farola, se ha hecho daño, un niño les ha vis- 30 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos to y puede que todos acaben encerrados si los delata. Por si fuera poco, además se siente muy mal por haber engañado a sus padres. Después de hacer esta reflexión en voz alta, se puede leer el final alternativo. — A Edu le cuesta mucho decidir, pero finalmen- te resiste y se queda en la cama, aunque muy disgustado. A la mañana siguiente se lo cuen- ta a sus padres y ellos deciden que, como ha hecho lo correcto, lo llevarán al campo y lo deja- rán volar bajo su vigilancia. ¿Como te sientes ahora? c. Conclusión Aunque los hijos expresen su opinión de forma razonada, en ocasiones, los progenitores lo ven de otra manera. Ellos también tienen sus moti- vos, y aunque, a veces, no nos agrade, tenemos que aceptar que sus opiniones, basadas en razo- namientos que buscan nuestro bienestar, serán las definitivas en caso de que no haya acuerdo. Recuerda: — Vuestra opinión es muy valiosa, pero para con- seguir que os escuchen, tenéis que explicar siempre el porqué. — A veces, no estamos de acuerdo con nuestros padres, pero tenemos que aceptar sus decisio- nes porque las toman pensando en lo que es mejor para nosotros. — Para poder participar en las tomas de deci- siones, no es suficiente con dar nuestra opi- nión sino que también tenemos que dejar que todo el mundo se exprese y respetar las ideas de los otros, aunque sean muy dife- rentes a las nuestras. La historia de Edu V iendo a Edu no te puedes imaginar qué tipo de persona es. Es un niño como tú, y a veces, está triste. La gente no sabe por qué. Y es que Edu vive en un barrio poco común. Allí todas las casas son muy grandes, misteriosas y parecen muy sólidas. Nadie que viva en el centro de la ciudad se atreve a ir hasta allí porque todo parece muy extraño en ese lugar. La casa de Edu es muy grande y con las paredes muy gruesas; las ven- tanas siempre cerradas y la puerta blindada. En aquella casa tan especial, Edu vive con sus padres y su hermana mayor. Toda la familia tiene un secre- to: son superhéroes (pausa de tres segundos). Los padres de Edu se cono- cieron en la escuela de superhéroes, donde ingresaban todos los niños que tenían poderes. Todos los menores que son hijos de superhéroes saben hacer alguna cosa extraordinaria y después de practicar en casa durante dos años ingresan en la Superescuela. Todos los superhéroes pueden volar, pero la madre de Edu lo hace a una velocidad más rápida que la de la luz (pausa de tres segundos). Su padre es capaz de parar el tiempo (pausa de tres segundos). La hermana de Edu, Noemí, se hace invisible (pausa de tres segundos). Es una familia alucinante, excepto por una cosa: Edu aún no tiene pode- res (pausa de tres segundos). “¿Cómo te sientes? Todos tienen superpoderes menos tú, piensa en una palabra que explique tus sentimientos.” Un día se despierta sintiendo una especie de calor que le va desde el corazón hacia el resto del cuerpo, una sensación muy agradable. Cuando se mira en el espejo, ve que le brillan los ojos más de lo habitual y que tie- ne las mejillas ligeramente sonrosadas. Ladea un poco la cabeza y adelan- ta una mano para tocar el reflejo de su cara en el espejo, pero en el mis- Módulo 2 Hijos Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1 mo instante que la yema de su dedo índice toca ligeramente el espejo, éste explota, vuela en mil pedazos, aunque los trozos del espejo que tocan en Edu rebotan contra su cuerpo. Edu queda boquiabierto: ¡por fin han llegado sus poderes! Se siente extraordinariamente feliz (pausa). Da un pequeño salto, pega con la cabeza el techo y lo atraviesa. “¡Pata- pum!”, suena: está en el piso de arriba, envuelto en ruinas. Su madre lo mira con los ojos como platos, pero se limita a decirle “Tenemos que decír- selo a tu padre”, y se le escapa una sonrisa traviesa (pausa). Durante los días siguientes, Edu no deja de practicar sus poderes. Es lo mejor que le ha pasado nunca y no quiere desaprovechar la oportunidad. Todos sus amigos han tenido un año más que él para practicar, pero Edu no tiene mucho tiempo y los resultados de sus ensayos son desastrosos. Lo que más le fastidia es que con su superfuerza lo rompe todo, y como la casa no es muy grande, no puede volar. Pide a sus padres que le dejen ir al parque a jugar con sus amigos superhéroes para enseñarles sus pode- res y poder volar con libertad, pero ellos le explican por qué no puede ser: “Hay tres razones: — La primera es que los jefes de los superhéroes no dejan a los niños usar sus poderes fuera de casa, y si se enteraran seguramente te impon- drían un castigo muy severo. — La segunda es que te puede ver algún niño que no sea superhéroe, y ya sabes que eso sería muy malo porque no deben saber que somos espe- ciales, ya que los científicos querrían hacer pruebas con nosotros. — Y la tercera y última es que tú aún no controlas muy bien tus poderes y podrías hacer daño a alguien o a ti mismo, y alguno de tus amigos podría salir herido. Cuando empieces a ir a la Superescuela, podrás jugar tanto como quieras con los otros niños superhéroes, pero hasta entonces sólo puedes practicar con tus superpoderes en casa” (pausa). ¿Cómo te sientes? Edu es un chico muy inteligente y entiende lo que le dicen sus padres, pero le sienta muy mal porque él quiere jugar con sus amigos que ya van Módulo 2 Hijos Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1 a la Superescuela. Cuando sólo faltan dos meses para empezar la escuela, Edu nota que su control sobre sus poderes ha mejorado mucho. Una noche muy calurosa, cuando Edu se va a la cama, ve en la ventana a todos sus amigos, que le dicen “ven con nosotros a volar un rato; no será peligroso; lo haremos sin que nos vea nadie”. Pero Edu no sabe qué hacer. Si va con ellos, se lo pasará muy bien, aunque se puede meter en un lío, pero si se queda en casa durmiendo, todos los niños se lo pasarán bien menos él. ¿Qué piensas? ¿Qué harías tú? ¿Te vas con tus amigos o te quedas? Edu decide irse con ellos, pero cuando van hacia el parque un niño no superhéroe los ve. Edu se pone nervioso y choca contra una farola y la hace añicos. El golpe es tan grande que cae de bruces y se hace daño. Entonces llega la policía de superhéroes y le prohíben usar sus poderes. Cuando sus padres lo van a buscar, está avergonzado: ya no se fiarán nunca más de él. Están muy enfadados. Y ahora, ¿cómo te sientes?, ¿lo podrías haber evitado? Final alternativo: A Edu le cuesta mucho decidir, pero finalmente resiste y se queda en la cama, aunque muy disgustado. A la mañana siguiente se lo cuenta a sus padres y ellos deciden que, como ha hecho lo correcto, lo llevarán al cam- po y lo dejarán volar bajo su vigilancia. ¿Como te sientes ahora? Módulo 2 Hijos Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1Módulo 2 Hijos Sesión 1 Actividad 2 Ficha 1 Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Fábula de los tres cerditos T res cerditos habían crecido alegres, junto a sus padres, en una cabaña del bosque. Y como ya eran mayores, sus papás decidie- ron que era el momento de que empezaran a decidir, y la prime- ra decisión sería cómo construir su propia casa. Los tres cerdi- tos se despidieron de sus papás, y se fueron a conocer mundo. CERDITO 1 –¿Qué haremos ahora? –se preguntaron. CERDITO 2 –Construiremos cada uno nuestra propia casa. TODOs –De acuerdo –contestaron los otros dos. CERDITO 3 –Pero primero tendríamos que decidir juntos cómo van a ser –dijo uno de los cerditos. CERDITO 1 –Tienen que ser casas sólidas para que nos protejan del lobo; ¿de acuerdo? TODOs –sí, sí, ¡estamos de acuerdo! Pero el primer cerdito, el perezoso de la familia, decidió hacer una casa de paja. En un minuto hizo la choza y luego se fue a dormir. El segundo cerdito, un glotón, prefirió hacer la cabaña de madera. No tardó mucho en construirla. Y después se fue a comer manzanas. El tercer cerdito, muy trabajador, optó por construirse una casa de ladri- llos y cemento. Tardaría más en construirla, pero estaría más protegido. Des- pués de un día de mucho trabajo, la casa quedó preciosa. Pero ya se empe- zaban a oír los aullidos del lobo en el bosque. No paso mucho tiempo antes de que el lobo se acercara a las casas de los tres cerditos. Hambriento, el lobo se dirigió a la primera casa y gritó: LOBO –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! Como el cerdito no le abrió, el lobo sopló con fuerza y derrumbó la casa de paja. El cerdito, temblando de miedo, salió corriendo y entró en la casa de madera de su hermano. El lobo lo siguió. Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2 34 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Sesión 2 Yo también decido, yo también me comprometo Objetivos Adquirir habilidades sociales para participar en las tomas de decisiones. Tomar conciencia de que la participación impli- ca el compromiso en el cumplimiento de las pro- pias decisiones. Contenidos Participación. Toma de decisiones. Compromiso. Responsabilidad. Actividades Actividad 1: El extraterrestre llega a nuestra casa. Actividad 2: La fábula de los tres cerditos. Materiales y recursos USB: Historia animada “Modales extraños”. Ficha 1: Los tres cerditos y el lobo (formato guiñol). Ficha 2: Fábula de los tres cerditos. Módulo 2 Sesiones para hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1: Los tres cerditos y el lobo (formato guiñol) Módulo 2 Sesiones para hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2: Fábula de los tres cerditos Módulo 2 Sesiones para hijos Sesión 2 Actividad 1 USB: Historia anima- da “Modales extraños” 35Hijos Sesión 2 Desarrollo de la sesión En el marco de la parentalidad positiva, la partici- pación infantil es la principal aportación a las rela- ciones educativas. Estas relaciones no están deter- minadas única y exclusivamente por los padres, sino que se establecen de forma interactiva, diná- mica y dialéctica entre los padres y los hijos. Se entiende que, tanto los menores como los pro- genitores, son protagonistas activos e influyen- tes en la determinación de los valores y las nor- mas que conforman las dinámicas familiares. Por lo tanto, esta nueva visión conlleva que se vea a los hijos como sujetos activos que participan con sus opiniones y sus percepciones en el estableci- miento de las mismas. En esta sesión, siempre según la edad y la madurez, los niños aprenderán a utilizar las habi- lidades para expresar su opinión, y también que el derecho a la participación supone la responsabi- lidad de cumplir con lo pactado. Se trata de una relación progresiva de adquisición de autonomía personal y de responsabilidades. Se puede presentar la sesión diciendo algo similar a: — En la sesión pasada jugamos a manifestar nuestra opinión dando una razón y también reflexionamos que, a veces, las opiniones de nuestros padres son diferentes a las nuestras y que les tenemos que hacer caso porque son beneficiosas para nosotros. Hoy veremos que nuestras opiniones son muy importantes y que pueden ayudar a la toma de decisiones sobre asuntos familiares; por ejemplo, decidir qué hacemos el fin de semana o a qué hora pode- mos irnos a dormir. Pero también compro- baremos que es necesario asumir las conse- cuencias de lo que pase una vez que hemos tomado la decisión. Actividad 1 El extraterrestre llega a nuestra casa Historia animada. 25 minutos. a. Introducción Una habilidad necesaria para poder participar en las tomas de decisiones es la de saber escuchar a los otros, ya que esto forma parte de la capacidad de negociar y llegar a acuerdos. En esta actividad cono- ceremos la historia animada de un extraterrestre que llega a una casa y no sabe cómo comportarse. b. Desarrollo Antes de proyectar cualquier vídeo o historia ani- mada, es preciso comentar brevemente lo que verán y qué preguntas tendrán que contestar. De esta forma hacemos que les resulte más fácil com- prenderlo y centramos su atención en los aspec- tos más relevantes. En esta historia vais a ver a un extraterrestre, lla- mado Frisk, que llega a una casa y no sabe cómo comportarse. Vosotros deberéis contestar: — ¿Qué pasa en la historia? — ¿Por qué creéis que Frisk no se adapta bien a esta casa? — ¿Qué tiene que aprender? — ¿Qué le diríais vosotros a Frisk para que se pudiera adaptar? La historia de Frisk se puede visionar dos veces, ya que tiene una corta duración. Mientras se escuchan y ordenan las intervencio- nes de los niños, un niño mayor puede apuntar las ideas en una cartulina: — Sólo una persona habla a la vez. — Todo el mundo tiene oportunidad de hablar y de explicarse. — Todo el mundo escucha las ideas de los otros. — Si queremos que nos escuchen, tenemos que saber escuchar a los otros. 36 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Si Frisk desrrolla todas estas habilidades, seguro que se podrá quedar en la casa. c. Conclusión Para poder participar en las tomas de decisiones, no es suficiente con dar nuestra opinión, sino que también hay que dejar que todo el mundo se exprese y además respetar las ideas de los otros, aunque sean muy diferentes a las nuestras. Actividad 2 La fábula de los tres cerditos Discusión dirigida. 25 minutos. a. Introducción La otra cara de la moneda de la participación es la responsabilidad. Cuando se enseña a los peque- ños a que participen paulatinamente en la toma de decisiones sobre cuestiones que les afectan, tam- bién aprenden a comprometerse con aquello que se ha decidido, de tal forma que van asumiendo determinadas responsabilidades y adquieren una autonomía progresiva. Se puede introducir esta actividad planteando que para que los padres y las madres nos vayan dando más libertad en hacer cosas e ir toman- do decisiones, nosotros tenemos que demostrar que somos capaces de responsabilizarnos: cuanto mayores somos, más se escucha nuestra voz, pero también más responsabilidad tenemos de ser los primeros en cumplir los acuerdos. b. Desarrollo Esta actividad es una representación teatral en la que hay cuatro personajes y un narrador. Previa- mente, se habrán preparado las máscaras (Ficha 1) para los personajes de los tres cerditos y el lobo. El dinamizador pedirá cinco voluntarios para que interpreten la historia; les dará un tiempo para que preparen la representación con la ayuda de las más- caras y con la ayuda del texto (ficha 2) de la fábu- la de los tres cerditos. Los personajes tendrán que interpretar con mímica y con gestos, lo que el narra- dor vaya describiendo. Mientras, el resto del grupo y el dinamizador pre- pararan la sala: con la ayuda del mobiliario y el mate- rial disponible, se simularan las tres casas. La fábula se adapta para esta actividad, refor- zando el hecho que los tres cerditos deciden juntos cómo van a hacer las casas. Los tres opinan y llegan a un consenso acerca de la mejor manera de hacer las casas, aunque después algunos no lo respetan. FÁBULA DE LOS TRES CERDITOS. Tres cerditos habían crecido alegres, junto a sus padres, en una cabaña del bosque. Y como ya eran mayores, sus papás decidieron que era el momen- to de que empezaran a decidir, y la primera deci- sión sería cómo construir su propia casa. Los tres cerditos se despidieron de sus papás, y se fueron a conocer mundo. –¿Qué haremos ahora? –se preguntaron. –Construiremos cada uno nuestra propia casa. –De acuerdo –contestaron los otros dos. –Pero primero tendríamos que decidir juntos cómo van a ser –dijo uno de los cerditos. –Tienen que ser casas sólidas para que nos pro- tejan del lobo; ¿de acuerdo? –Sí, sí, ¡estamos de acuerdo! Pero el primer cerdito, el perezoso de la fami- lia, decidió hacer una casa de paja. En un minuto hizo la choza y luego se fue a dormir. El segundo cerdito, un glotón, prefirió hacer la cabaña de madera. No tardó mucho en construir- la. Y después se fue a comer manzanas. El tercer cerdito, muy trabajador, optó por cons- truirse una casa de ladrillos y cemento. Tardaría más en construirla, pero estaría más protegido. Después de un día de mucho trabajo, la casa que- dó preciosa. Pero ya se empezaban a oír los aulli- dos del lobo en el bosque. No paso mucho tiempo antes de que el lobo se acercara a las casas de los tres cerditos. Ham- briento, el lobo se dirigió a la primera casa y gritó: 37Hijos Sesión 2 –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! Como el cerdito no le abrió, el lobo sopló con fuerza y derrumbó la casa de paja. El cerdito, tem- blando de miedo, salió corriendo y entró en la casa de madera de su hermano. El lobo lo siguió. Delante de la segunda casa, llamó a la puer- ta, y gritó: –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! Pero el segundo cerdito no le abrió y el lobo sopló y sopló, y la cabaña se fue por los aires. Asustados, los dos cerditos corrieron y entraron en la casa de ladrillos de su otro hermano. Pero, como el lobo estaba decidido a comérselos, lla- mó a la puerta, y gritó: –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! El cerdito trabajador le contestó: –¡Sopla lo que quieras, pero no abriré! Entonces el lobo sopló y sopló. Sopló con todas sus fuerzas, pero la casa ni se movió. La casa era muy fuerte y resistente. El lobo se quedó casi sin aire. Pero aunque el lobo estaba muy cansado, no desistía. Llevó una escalera, subió al tejado de la casa y se deslizó por la chimenea. Estaba empe- ñado en entrar en la casa y comerse a los tres cer- ditos como fuera. Pero lo que el no sabía es que los cerditos habían puesto al final de la chimenea un caldero con agua hirviendo. El lobo, al caerse por la chi- menea, acabó quemándose con el agua caliente. Dio un enorme grito y salió corriendo, y nunca más volvió. Así los cerditos pudieron vivir tranqui- los. Y tanto el perezoso como el glotón aprendie- ron que se habían equivocado al romper su pacto y que sólo con el trabajo se consiguen las cosas. Después de haber leído el cuento, se preguntará: — ¿Qué cerdito ha conseguido lo que quería? — ¿Con qué cerdito os gustaría vivir? ¿De cuál os fiaríais más? — ¿Qué hubieras hecho tú? La responsabilidad de los protagonistas de la histo- ria es la consecuencia de que sus padres les hayan dado libertad para tomar decisiones. Al principio, deciden ellos mismos, de forma autónoma, cómo van a construir sus casas. Llegan al acuerdo de que serán casas sólidas, pero después algunos cerdi- tos no cumplen lo pactado. Los tres han partici- pado en la decisión, pero sólo uno es consecuen- te y cumple con lo pactado. c. Conclusión Esta actividad ha servido para que comprendamos que, cuando nos tratan como “mayores” y escu- chan nuestras opiniones para tomar decisiones entre todos, estamos más “obligados” a cumplir porque ha habido un acuerdo. Cuando se partici- pa, se dan opiniones y se toman decisiones a tra- vés del consenso, debemos ser más responsables y consecuentes. Recuerda: — Es fundamental saber respetar opiniones dife- rentes a las nuestras. — Cuando hablamos con otras personas: — Sólo una persona habla a la vez. — Todo el mundo tiene oportunidad de hablar. — Todo el mundo escucha las ideas de los otros. — Si queremos que nos escuchen tenemos que saber escuchar a los otros. — Nuestra responsabilidad va creciendo con nosotros: cuando participamos, damos nues- tra opinión y decidimos cosas también somos más responsables y estamos más obligados a cumplir lo que hayamos dicho. Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Fábula de los tres cerditos T res cerditos habían crecido alegres, junto a sus padres, en una cabaña del bosque. Y como ya eran mayores, sus papás decidie- ron que era el momento de que empezaran a decidir, y la prime- ra decisión sería cómo construir su propia casa. Los tres cerdi- tos se despidieron de sus papás, y se fueron a conocer mundo. CERDITO 1 –¿Qué haremos ahora? –se preguntaron. CERDITO 2 –Construiremos cada uno nuestra propia casa. TODOS –De acuerdo –contestaron los otros dos. CERDITO 3 –Pero primero tendríamos que decidir juntos cómo van a ser –dijo uno de los cerditos. CERDITO 1 –Tienen que ser casas sólidas para que nos protejan del lobo; ¿de acuerdo? TODOS –Sí, sí, ¡estamos de acuerdo! Pero el primer cerdito, el perezoso de la familia, decidió hacer una casa de paja. En un minuto hizo la choza y luego se fue a dormir. El segundo cerdito, un glotón, prefirió hacer la cabaña de madera. No tardó mucho en construirla. Y después se fue a comer manzanas. El tercer cerdito, muy trabajador, optó por construirse una casa de ladri- llos y cemento. Tardaría más en construirla, pero estaría más protegido. Des- pués de un día de mucho trabajo, la casa quedó preciosa. Pero ya se empe- zaban a oír los aullidos del lobo en el bosque. No paso mucho tiempo antes de que el lobo se acercara a las casas de los tres cerditos. Hambriento, el lobo se dirigió a la primera casa y gritó: LOBO –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! Como el cerdito no le abrió, el lobo sopló con fuerza y derrumbó la casa de paja. El cerdito, temblando de miedo, salió corriendo y entró en la casa de madera de su hermano. El lobo lo siguió. Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2 Delante de la segunda casa, llamó a la puerta, y gritó: LOBO –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! Pero el segundo cerdito no le abrió y el lobo sopló y sopló, y la cabaña se fue por los aires. Asustados, los dos cerditos corrieron y entraron en la casa de ladrillos de su otro hermano. Pero, como el lobo estaba decidido a comérselos, llamó a la puerta, y gritó: LOBO –¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! El cerdito trabajador le contestó: –¡Sopla lo que quieras, pero no abriré! Entonces el lobo sopló y sopló. Sopló con todas sus fuerzas, pero la casa ni se movió. La casa era muy fuerte y resistente. El lobo se quedó casi sin aire. Pero aunque estaba muy cansado, no desistía. Llevó una escalera, subió al tejado de la casa y se deslizó por la chimenea. Estaba empeñado en entrar en la casa y comerse a los tres cerditos como fuera. Pero lo que él no sabía es que los cerditos habían puesto al final de la chimenea un caldero con agua hirviendo. El lobo, al caerse por la chime- nea, acabó quemándose con el agua caliente. Dio un enorme grito y salió corriendo, y nunca más volvió. Así los cerditos pudieron vivir tranquilos. Y tanto el perezoso como el glotón aprendieron que se habían equivocado al romper su pacto y que sólo con el trabajo se consiguen las cosas. Módulo 2 Hijos Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2 44 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos 45Familias Esta sesión del módulo de prácticas educativas se centra- rá en trabajar simultáneamente con todos los miembros de la familia algunos de los aspectos más relevantes. En primer lugar, un objetivo importante de las prácticas edu- cativas es lograr un grado de convivencia y una dinámica fami- liar que permita crear un entorno estructurado y facilitador de la educación de los hijos. Así, el contexto educativo se conci- be como un objetivo y un medio para fomentar los valores de corresponsabilidad y reciprocidad familiares. Para los progeni- tores, crear unas rutinas y dinámicas constantes ayuda a crear un ambiente sostenible y facilitador de las relaciones en el seno familiar; para los hijos, este ambiente estructurado es el mar- co adecuado para ir adquiriendo de forma progresiva hábitos y valores hacia la autonomía. El segundo aspecto relevante está relacionado con la forma de establecer este entorno. Desde el punto de vista del respe- to, de la tolerancia y de la reciprocidad, se puede optar por una construcción conjunta y participativa, en la que todos los miem- bros de la familia puedan contribuir con sus opiniones y con sus responsabilidades. Con ello se consigue una mayor capaci- tación de los niños, debido a que se potencia su percepción de que son sujetos activos. En esta sesión insistiremos, por lo tan- to en la necesidad de crear espacios familiares para la escucha y la decisión conjunta de aspectos de la dinámica familiar. Sesiones para familias En los días de fiesta la hora de ir a dormir es a las diez. En los días de colegio la hora de ir a dormir es a las nueve. La paga semanal es de 1 euro. La habitación se tiene que recoger antes de irse al colegio. El encargado de poner la mesa también se encarga de sacar la mesa. La cama se hace por la mañana. La cama se hace por la mañana. El encargado de poner la mesa también se encarga de sacar la mesa. Las uñas se cortan el domingo a las diez y media de la mañana. Cada día saca la basura un miembro de la familia. La televisión se puede ver siempre. Los días de diario se cena a las seis. Las tareas se reparten entre todos los miembros de la familia. Cada día al acostarse hay que decir buenas noches. Cada día al levantarse hay que decir buenos días. No se puede jugar en casa. Cada lunes a las ocho de la tarde se jugará a las cartas. Módulo 2 Famílias Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 Módulo 2 Familias Sesión 1 Ficha 2 Compromisos para casa No conseguido Algo conseguido Conseguido Me comprometo a… No lo pude hacer porque… Lo pude hacer porque… 46 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Sesión1 Vamos a decidir juntos Objetivos Identificar los beneficios de la provisión y del cum- plimiento de las normas y los límites que se esta- blecen para mantener una buena convivencia y potenciar la dinámica familiar. Comprender la importancia de los valores de res- peto, reciprocidad y tolerancia entre todos los miembros de la familia. Contenidos Beneficios de las normas y los límites en la con- vivencia familiar. Actitud positiva hacia las normas y los límites. Valores: respeto, reciprocidad y tolerancia. Actividades Actividad 1: El concurso de las normas. Actividad 2: Juntos y revueltos. Materiales y recursos Ficha 1: Las mil y una normas. Ficha 2: Compromisos para casa. Módulo 2 Sesiones para familias Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1: Las mil y una normas Módulo 2 Sesiones para familias Sesión 1 Actividad 2 Ficha 2: Compromisos para casa 47Familias Sesión 1 Desarrollo de la sesión Esta sesión pretende que las familias compartan la experiencia positiva de contar con unas ruti- nas familiares basadas en normas, límites y valo- res que generen una buena convivencia familiar. Las familias deben ser conscientes de las ventajas de crear un entorno con determinadas rutinas y estructuras organizadas, así como de que todos los miembros se impliquen en su “diseño”, a tra- vés de su opinión basada en razonamientos. A su vez, el aprendizaje y la aceptación del papel de autoridad paterna son necesarios para compren- der y adoptar el rol de hijo. Ante la falta de acuer- do entre los miembros de la familia cuando se ha llevado a cabo un proceso inductivo, el punto de vista de los padres prevalece porque está basado en las necesidades de los hijos. Actividad 1 El concurso de las normas Trabajo en grupos. 25 minutos. a. Introducción Esta actividad de familia nos permitirá seguir tra- bajando los contenidos de las sesiones anteriores. La actividad es un juego de mímica, cuya finali- dad es conocer normas y límites, para identificar las que ayudan a mantener una buena conviven- cia y potencian la dinámica familiar. b. Desarrollo Se formarán grupos de 4 o 5 personas, en los que deben mezclarse adultos y niños. Se recomien- da que la formación de estos grupos sea aleato- ria y se utilice algún tipo de juego que la favo- rezca. Una posibilidad es que suene la música y que, cuando pare, cada participante se junte con una o dos personas de las que tenga más cerca. Deben permanecer cogidos de la mano y hasta que vuelva a sonar la música. Las parejas o tríos se mueven cogidos y cuando de nuevo se para la música se juntan con otra pareja o trío y forman un círculo en el que los componentes se cogen de la mano. Ya están formados los grupos. Sólo hay que recordar que en cada uno deben estar mezclados adultos y niños. Entretanto la persona dinamizadora habrá dis- puesto una mesa en un extremo de la sala, enci- ma de la cual habrá varias tarjetas puestas boca a bajo. Cada tarjeta tendrá escrita una norma de la vida doméstica, de las dinámicas familiares o que favorezca al desarrollo de los menores. Se pue- den poner normas absurdas, divertidas, realistas, etc. Algunos ejemplos: — En los días de fiesta, la hora de ir a dormir es a las diez. — En los días de colegio la hora de ir a dormir es a las nueve. — La paga semanal es de un euro. — La habitación se tiene que recoger antes de irse al colegio. — La cama se hace por la mañana. — El encargado de poner la mesa también se encarga de quitar la mesa. — Cada día saca la basura un miembro de la familia. — Las uñas se cortan el domingo a las diez y media de la mañana. — La ducha es una vez al mes. — Los días laborables se cena a las seis. — La televisión se puede ver siempre. — Las tareas de casa sólo las hacen las mamás y las hijas. — Las tareas se reparten entre todos los miem- bros de la familia. — Cada día al levantarse hay que decir buenos días. — Cada día al acostarse hay que decir buenas noches. — No se puede jugar en casa. — Cada lunes a las ocho de la tarde se debe jugar a las cartas. El juego consiste en que cada grupo tiene que adi- vinar el máximo de normas posibles utilizando sólo 48 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos la mímica. Un miembro de cada grupo debe ir lo más de prisa posible a recoger una tarjeta, volver a su grupo y hacer gestos hasta que los demás la adivinen. Después se repite la operación, pero siendo otro miembro del grupo el que vaya a bus- car la tarjeta. Deben participar todos utilizando la mímica; las tarjetas se guardan a medida que se van adivinando. Pasado el tiempo estipulado, alrededor de 20 minutos, el juego se parará y cada grupo dirá cuántas normas ha conseguido. A continuación, se pedirá que cada grupo lea en voz alta las normas y que digan si las conside- ran necesarias y beneficiosas para la convivencia, o si las consideran innecesarias. Un coordinador dará los turnos de palabra y dirigirá la justifica- ción. Otro apuntará las normas en dos columnas: Necesarias / Innecesarias. c. Conclusión La conclusión que se puede extraer de la activi- dad es que las normas adecuadas aportan nume- rosos beneficios, como fomentar la creación de un entorno estructurado y un ambiente familiar ade- cuado, pero el uso excesivo de las normas puede ser contraproducente. Se pueden recordar a los padres las tres palabras clave de las normas que han trabajado en la sesión anterior: pocas normas pero claras, con una razón y explicadas. Actividad 2 Juntos y revueltos Trabajo de grupos y discusión dirigida. 30 minutos. a. Introducción En esta actividad se desarrollará un juego para practicar lo que se ha trabajado en las dos sesiones anteriores. Se debe recordar que, en sus sesiones, los padres han visto la importancia de las normas y los límites, así como el seguimiento de las mismas. Los hijos han aprendido a dar razones y a escuchar las de otros para desarrollar la capacidad de expli- car sus opiniones. Ahora se trata de enseñar a las familias a tener sus propias normas de organiza- ción de la rutina diaria, y explicarles que para llegar a tener dichas normas se deben aplicar los valores de respeto, reciprocidad y tolerancia entre todos los integrantes de la familia. b. Desarrollo En este caso se pide que cada familia se reúna y que, durante unos segundos, escojan la norma más adecuada para su vida diaria. Se trata de que entre todos los miembros decidan qué normas de las que están apuntadas en la pizarra, como resul- tado de la actividad anterior, pueden ser las más beneficiosas para ellos. La persona dinamizado- ra puede preguntar: “¿creéis que todas las nor- mas son igual de importantes?”, “¿qué normas son las que pueden ayudar más a vuestra fami- lia?”. Cuando las familias hayan escogido, dirán en voz alta qué norma han escogido. A continuación, el dinamizador indicará que cada familia tiene que adaptar las normas a sus necesidades, pero siguiendo unas pautas y, ade- más, mediante un cambio de roles. Los progeni- tores harán de hijos y viceversa. Las pautas para adaptar y elegir juntos su norma serán: — Todos los miembros de la familia tienen que dar su opinión y explicar por qué. — Todos los miembros escucharán las opiniones de los otros. — Entre todos acordarán una sola postura y la apuntarán en una hoja que previamente se habrá repartido. Las dos personas dinamizadoras serán las encar- gadas de ir por la sala atendiendo a cada familia y ayudando a generar una dinámica de normas bien razonadas. Pasado el tiempo establecido, se hará una puesta en común y se preguntará: “¿ha sido fácil llegar a un acuerdo?”, “¿todos los miembros del grupo han expresado su opinión?”, “¿es difícil hacer de padres?”, “¿y de hijos?”. Ponerse en el rol del otro puede ayudar a que los padres sientan más la necesidad de escuchar a sus hijos, y a que estos entiendan el punto de vista de los padres cuando tienen que desempe- ñar su papel. El respeto y la tolerancia en todo el proceso de consenso de la norma es fundamental para aprender a escuchar las opiniones de todos. Después se escoge otra norma y se realiza otra vez el juego, pero sin cambiar de rol: cada uno hace su papel real. c. Conclusión Se concluye la sesión reflexionando acerca de la importancia de las normas para educar a los hijos y para que el ambiente familiar sea positivo y agra- dable para todos. Es también importante que las normas se decidan entre todos los miembros de la familia y que se escuchen los motivos de todos para tratarla de una u otra forma. Los valores de respeto hacia todos y hacia todas las opinio- nes son fundamentales para crear un buen clima familiar y para potenciar las relaciones educativas. Se animará a las familias a que repeten la mecá- nica del juego en casa y que expliquen si les ha fun- cionado bien durante la próxima sesión. Asimismo se adelanta que la siguiente sesión será un “tea- trillo” y que sería muy divertido que llevaran ele- mentos para disfrazarse, como sombreros, bas- tones, algún chal, y otras cosas para cambiar el aspecto y el atuendo. Compromisos para casa Hacer una lista con tres normas claras y explicadas que ayuden a la organización de la vida diaria y al reparto de las tareas domésticas (por ejemplo, turnos para poner la mesa o sacar la basura, o pactar responsabilidades como hacerse la cama). Colgar la lista en algún lugar visible (por ejem- plo, en la nevera) y revisar cada día si las normas se han cumplido. 49Familias Sesión 1 En los días de fiesta, la hora de ir a dormir es a las diez. En los días de colegio, la hora de ir a dormir es a las nueve. La paga semanal es de un euro. La habitación se tiene que recoger antes de irse al colegio. El encargado de poner la mesa también se encarga de sacar la mesa. La cama se hace por la mañana. La ducha es una vez al mes. Las tareas de casa solo las hacen la mamá y las hijas. Las uñas se cortan el domingo a las diez y media de la mañana. Cada día saca la basura un miembro de la familia. La televisión se puede ver siempre. Los días laborables se cena a las seis. Las tareas se reparten entre todos los miembros de la familia. Cada día al acostarse hay que decir buenas noches. Cada día al levantarse hay que decir buenos días. No se puede jugar en casa. Cada lunes a las ocho de la tarde se debe jugar a las cartas. Módulo 2 Familias Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 Módulo 2 Familias Sesión 1 Actividad 2 Ficha 2 Compromisos para casa No conseguido Algo conseguido Conseguido Me comprometo a… No lo pude hacer porque… Lo pude hacer porque… Módulo 2 Familias Sesión 1 Actividad 1 Ficha 1 Abuelo Es muy cariñoso con los nietos, pero está muy “chapado a la antigua”. Piensa que cuando él habla los nietos no deben interrumpir y cuando lo hacen, les dice que los niños deben mantenerse en silencio cuando los adultos están hablando Madre Es una mujer alegre. Siempre intenta que no haya discusiones en casa; esta vez quiere “poner paz” entre todas las opciones y renuncia enseguida a su idea de ir al cine. No quiere discutir y sobre todo, ¡ no quiere de ninguna manera que se enfade su hija ! Padre Es un hombre tranquilo, que suele llegar del trabajo muy cansado. Su postura ante las discusiones y los debates familiares es siempre la misma: “lo que digamos mamá y yo”. Hijo Es un niño deportista y le encanta el fútbol. Aparece siempre jugando con su pelota y quiere convencer a todos los miembros de la familia de que lo más divertido que pueden hacer es ir a jugar al fútbol. No puede entender que los demás no compartan su pasión. Hija 1 Es una niña acostumbrada a salirse con la suya. Siempre que habla su hermana, ella la interrumpe para dar su parecer. Se muestra caprichosa y enfurruñada cuando no se le da la razón. Hija 2 Es una niña que no se atreve a opinar. Es tímida y su hermana siempre habla por ella. Se mantiene en un segundo plano y prefiere pasar desapercibida. Parece que siempre está pensando: ¡que nadie note que estoy aquí ! Módulo 2 Familias Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Compromisos para casa No conseguido Algo conseguido Conseguido Me comprometo a… No lo pude hacer porque… Lo pude hacer porque… Módulo 2 Familias Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2 52 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos Sesión 2 La gran familia organizada Objetivos Adoptar las reuniones familiares como momentos de encuentro para establecer rutinas y hábitos de organización de la vida cotidiana. Estimular y apoyar las experiencias de organiza- ción de la vida familiar basadas en la correspon- sabilidad y la participación. Contenidos Reunión familiar. Corresponsabilidad. Participación. Actividades Actividad 1: La reunión familiar, una buena receta. Actividad 2: ¿Qué hacemos este domingo? Materiales y recursos Ficha 1: Los personajes de la familia. Ficha 2: Compromisos para casa. Módulo 2 Sesiones para familias Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1: Los personajes de la familia Módulo 2 Sesiones para familias Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2: Compromisos para casa Desarrollo de la sesión Esta sesión servirá para practicar las estrategias de participación, corresponsabilidad y autoridad razonada a través de la reunión familiar. Se trata de que las familias vivan la experiencia de com- partir las decisiones que afectan a todos los miem- bros de la familia, de forma agradable y amena. La estrategia de la reunión familiar está dirigi- da a tomar conciencia de la necesidad de gene- rar espacios de participación corresponsable en el hogar entre todos los integrantes de la familia. Para ello se recomienda crear en la familia espa- cios de escucha y organización. Una reunión fami- liar consiste en quedar un día y a una hora para discutir y tomar decisiones entre todos. 53Familias Sesión 2 Actividad 1 La reunión familiar, una buena receta Lluvia de ideas y trabajo en grupo. 15 minutos. a. Introducción La primera actividad tiene como objetivo propor- cionar los elementos necesarios para que cada familia adopte las reuniones familiares como momentos de encuentro para establecer rutinas y hábitos de organización de la vida cotidiana. Se trata de revisar las condiciones necesarias para que cada familia pueda favorecer un encuentro de unos 15 minutos a la semana como fórmu- la inicial para celebrar reuniones familiares que fomenten la participación de todos y la corres- ponsabilidad para decidir cuestiones de organi- zación, de normas y limites, y para elegir activi- dades conjuntamente. b. Desarrollo Se debe explicar que la reunión familiar es un cor- to encuentro entre todos los miembros de la fami- lia y que es una buena fórmula para llevar a cabo lo que se ha aprendido en la sesión anterior, así como en las actividades previas. Los progenitores han visto que la participación y la corresponsabi- lidad pueden ser buenas maneras de implicar a todos los miembros de la familia, mientras que los hijos han trabajado la responsabilidad que supo- ne participar en las tomas de decisiones. A continuación se llevará a cabo una lluvia de ideas para que entre todos puedan contestar a la pregunta: “¿Qué tenemos que saber sobre nuestra reunión familiar?”. Mientras una persona coordinadora dirige la lluvia de ideas, otra apun- tará las intervenciones, vinculándolas a uno de los cuatro elementos: — ¿Con qué frecuencia se hará? — ¿Quién asistirá? — ¿Qué día y qué hora? — ¿Qué tema trataremos? La persona dinamizadora invitará y animará a las familias a que tomen decisiones sobre estos cua- tro elementos y a que después cada una de ellas lo exponga en voz alta. Se puede advertir que las reuniones familiares, al principio, suelen parecer artificiales: los niños no saben cómo comportarse, mientras que los padres no están acostumbrados a tener un dia y una hora para resolver las cuestio- nes cotidianas. Pero poco a poco, los hijos esperan con ilusión la llegada del día de la reunión fami- liar y los padres irán viendo que una reunión es muy útil para organizar la vida cotidiana y crear rutinas que ayuden a la convivencia. c. Conclusión La conclusión de la actividad es que cada fami- lia se comprometa a realizar una reunión fami- liar durante la semana siguiente, de tal forma que puedan comentar posteriormente cómo les ha funcionado y cómo se han sentido. Se acon- seja que la reunión se lleve a cabo en casa y que la primera sea corta y sencilla. El tema puede ser la planificación de una actividad divertida para toda la familia. Actividad 2 ¿Qué hacemos este domingo? Juego de roles. 35 minutos. a. Introducción La actividad consiste en un juego de roles, con el que se pretende estimular las experiencias de organización de la vida familiar basadas en la corresponsabilidad y la participación. La anterior sesión de familias finalizó con el anuncio de que se haría un “teatrillo” y animando a que los gru- pos llevaran elementos para caracterizarse. 54 Módulo 2 Educamos a nuestros hijos b. Desarrollo Para la realización de la actividad se precisa la participación activa de los miembros del grupo y se pide la colaboración de cinco voluntarios. Fuera de la sala, uno de los dinamizadores expli- ca a cada participante en qué consiste la dra- matización que deben representar y la actitud que tiene que mostrar cada personaje. Se pue- den dar las instrucciones por escrito para que cada participante estudie su personaje duran- te unos minutos (Ficha 1). El otro dinamizador explicará la situación al resto del grupo y pedi- rá que se guarde silencio en el transcurso de la representación. La escena representa a una familia numerosa que intenta ponerse de acuerdo para decidir juntos qué harán este domingo. Cada miem- bro de la familia tiene una idea diferente: el padre quiere pasar el domingo en casa, a la madre le gustaría ir al cine, un hijo quiere ir a jugar al fútbol, las dos hijas prefieren ir a la piscina municipal y el abuelo desea dar un paseo por la nueva rambla de la ciudad. Como hablan todos a la vez, cada uno da su idea sin atender al resto y no se entien- den. Entonces improvisan una reunión fami- liar para decidir juntos. Es una escena divertida, que transmite alegría y bienestar familiar. Contenidos: el contenido sirve para anali- zar la participación infantil en la toma de la decisión, la corresponsabilidad de todos los miembros, la rutina de escuchar opiniones diferentes, la capacidad de llegar a acuerdos y la responsabilidad. Personajes: abuelo, madre, padre, hijo y dos hijas. La representación dará comienzo cuando los acto- res estén preparados. Una vez finalizada, se pre- guntará a cada actor cómo se ha sentido repre- sentando el papel que le ha tocado; después se hace la misma pregunta al resto del grupo. Tras la dramatización, se pedirá al resto de los asistentes que describan la situación que se ha representado y que analicen si la reunión familiar se ha hecho teniendo en cuenta la corresponsa- bilidad y la participación de todos los miembros de la familia, y, en todo caso, cómo se debería hacer para conseguirlo. c. Conclusión Se sintetizarán los aspectos principales de la activi- dad que se ha desarrollado, se valorará la partici- pación de los asistentes y se resaltarán las siguien- tes cuestiones relacionadas con el contenido de la actividad: la importancia de la participación y la corresponsabilidad para celebrar una reunión fami- liar que ayude a compartir las decisiones en familia. Compromisos para casa — Hacer una reunión familiar para planificar entre todos una actividad divertida y de ocio para toda la familia. — Se aconseja que esta primera reunión sea cor- ta y fácil. — Todos los miembros de la familia deben parti- cipar dando su opinión y llegando a un acuer- do que guste a todos. Abuelo Es muy cariñoso con los nietos, pero está muy “chapado a la antigua”. Piensa que cuando él habla los nietos no deben interrumpir y cuando lo hacen, les dice que los niños deben mantenerse en silencio cuando los adultos están hablando Madre Es una mujer alegre. Siempre intenta que no haya discusiones en casa; esta vez quiere “poner paz” entre todas las opciones y renuncia enseguida a su idea de ir al cine. No quiere discutir y sobre todo, ¡ no quiere de ninguna manera que se enfade su hija ! Padre Es un hombre tranquilo, que suele llegar del trabajo muy cansado. Su postura ante las discusiones y los debates familiares es siempre la misma: “lo que digamos mamá y yo”. Hijo Es un niño deportista y le encanta el fútbol. Aparece siempre jugando con su pelota y quiere convencer a todos los miembros de la familia de que lo más divertido que pueden hacer es ir a jugar al fútbol. No puede entender que los demás no compartan su pasión. Hija 1 Es una niña acostumbrada a salirse con la suya. Siempre que habla su hermana, ella la interrumpe para dar su parecer. Se muestra caprichosa y enfurruñada cuando no se le da la razón. Hija 2 Es una niña que no se atreve a opinar. Es tímida y su hermana siempre habla por ella. Se mantiene en un segundo plano y prefiere pasar desapercibida. Parece que siempre está pensando: ¡que nadie note que estoy aquí ! Módulo 2 Familias Sesión 2 Actividad 2 Ficha 1 Compromisos para casa No conseguido Algo conseguido Conseguido Me comprometo a… No lo pude hacer porque… Lo pude hacer porque… Módulo 2 Familias Sesión 2 Actividad 2 Ficha 2 Pro oportunidades educación-salud-familia futuro Infancia A p ren d er ju n to s, crecer en fam ilia Ed u cam o s a n u estro s h ijo s 2