LA DIFERENCIA SEXUAL ENCARNADA EN LA GESTALT Master la diferencia sexual. DUODA. UB 22-23 TRABAJO FINAL DE MÁSTER Laura Uriarte Sánchez DNI 47022496P - COP: T-03285 Tutora: Maria-Milagros Rivera Garretas QUE QUIEN ME CATE SE CURE Qué inutilidad es ser ––cualquier profesión discreta–– no quiero ser florecilla quitameriendas, quiero ser quitadolores, santa Ladrona de Penas ser misionera en el barrio ser monja de las tabernas ser dura con las beatas ser una aspirina inmensa ––que quien me cate se cure–– rodando por los problemas. Hacer circo en los conflictos, limpiar llagas en las celdas, proteger a los amantes imposibles, mentir a la poesía secreta, restañar las alegrías y echar lejía donde el odio alberga. Si consigo este trabajo, Soy mucho más que poeta. GLORIA FUERTES (2017) PRESENTACIÓN Algo está cambiando en mi... el sueño ya está dentro de mi cuerpo CRISTINA BRAVO CAMPANÓN Soy Laura Uriarte Sánchez. Soy mujer, madre, hija, nieta. Psicóloga, terapeuta, mediadora. Aprendiz, pensadora y hacedora. Soy infinita, clitórica y creadora de mi propio ser. La primera motivación o justificación para hacer este trabajo es que son dos cuerpos teóricos, formas de estar en el mundo, que vertebran mi vida, vehiculan mi existencia: el feminismo de la diferencia y la Gestalt, que se han materializado en el curso de unos estudios que comenzaron, casualmente a la vez, tras un cambio importante en mi vida. Salí de la burbuja de la maternidad y la crianza de la primera infancia y me separé del padre de mi hijo. Compré un pequeño terreno y empecé a construir mi casa. No es casualidad que parta de mí. Partiendo de mí, este es un paso más que doy en el proceso de habitarme conscientemente como psicoterapeuta Gestalt. Forma parte de mi camino y desarrollo personal y profesional. La Gestalt, no es ajena o está desconectada del contexto, social y político, del aquí y el ahora, y por ello, no resulta extraño que el día 9 de febrero de 2020, realice una búsqueda en Google sobre “Feminismo y Gestalt” y emerjan 140.00 resultados y 4.100 artículos académicos y el 23 de junio del 2021, sean 160.000 los resultados y los artículos académicos se han triplicado: 12.800 artículos. Fenomenología esta que evidencia que el tema es importante. Mas allá de valoraciones, quizá más oportunas sobre la pertinencia, justicia social e irreversibilidad del cambio social que estamos experimentando. Además, otro dato que justifica la oportunidad del tema, según el pensamiento del pensamiento, es que este año la revista anual de la Asociación de Terapia Gestalt versa sobre este Feminismo. “Revista de Terapia Gestalt N 40 Voces invisibles. Feminismos y Género en Terapia Gestalt que se puede consultar el blog vinculado https://vocesinvisibles.home.blog, es decir, la comunidad gestáltica está en ello. Estos datos, también evidencian que el feminismo es transversal y toca también a la Gestalt y que la Gestalt no le es ajena. Siempre hubo femenino libre. Es decir, que la incorporación del feminismo a la Gestalt, como parte del cuerpo teórico diverso, junto a la fenomenología, los procesos corporales entre otras de sus fuentes, repercutirá en mayor facilidad para los procesos personales ya que incorpora una nueva lectura del entorno y aportará riqueza a la teoría del self, ya que como organismos nos sexúa, y deja de poner en el individuo, especialmente las mujeres, cuestiones que están en la relación organismo-entorno. Incorporarlo sin fagocitar el femenino libre. Otra mirada a esta realidad, menos aburrida, y que me conmueve es la afirmación de que el patriarcado ha terminado y no es por casualidad. Esto es lo que quiero desarrollar aquí, porque tiene mucho más que ver conmigo. He podido tomar conciencia de esta visión porque he hecho el proceso en un grupo de mujeres, con docentes masculinos y femeninos. Y el proceso del grupo se ha dado en presencia exclusivamente femenina. Donde he vivido la toma de conciencia en sentido gestáltico en la búsqueda de mi propio infinito como ser creador femenino, en resonancia y sostén con un grupo de mujeres, donde sólo cabe el más. Ahora estoy lista para decir, quiero escribir y escribo. Me pregunto sobre las mujeres en la Gestalt. Lore Posner (Laura Perls) no tiene muchos escritos, aunque se le reconoce como miembro del PHG. En su modo de hacer, incorporaba mucho el cuerpo, el movimiento, donde la diferencia sexual puede ser callada, no nombrada, pero siempre ha estado y estará. Las mujeres, aunque les cambien los apellidos por los de sus maridos, aunque no hayamos tenido tanta presencia en el mundo editorial, sí hemos hecho terapia Gestalt y nos hemos puesto en relación terapéutica gestáltica. Miriam Friedman (o más conocida como Miriam Polster) insistió especialmente en la autenticidad de la relación como requisito para establecer un buen vínculo terapéutico y en su visión integradora, haciendo aportaciones conceptuales desde otros enfoques. Varios de los escritores fundadores escriben su primer libro con mujeres (los ejemplos más conocidos son Perls, Polster, …). Después esas mujeres desaparecen, es como si aprendieran de ellas, ellos siguen escribiendo, ellas siguen en relación. Génesis Empecé a estudiar la Gestalt y el feminismo de la diferencia, durante el proceso hasta hoy, fueron emergiendo figuras, fui teniendo visiones acompañada de genealogía femenina1. Fui sintiendo puentes entre las orillas del río (yo), en ambas orillas, los campos teóricos que me contienen y determinan mi discurrir, mi fluir. (brotaron los Conceptos). Después visualicé mi morada, detallando los pilares de un edificio de dos plantas, los mismos puntos de apoyo (los fundamentos epistemológicos). Poco a poco esos pilares se fueron transformando en nudos de redes, o mayas de cribado, iba destilando mi propio hacer, creaba mi ser terapeuta, mi Gestalt yo terapeuta y finalmente, me excita el deseo de quitar luz sobre faloconceptos y procesos, que solo iluminan, comprenden, acompañan a un organismo pretendidamente neutro masculino. Es un camino largo, que va más allá de este trabajo de final de máster, dada la magnitud de la tarea que me propongo. Aquí el objetivo es empezar, desde mi independencia simbólica, empezar a crear puentes entre conceptos que inicialmente derivan en caminos bastante divergentes: uno que sigue el desorden patriarcal, que ejerce la violencia hermenéutica con total impunidad, dejando invisible, no solo a las mujeres que son las que hacen mayoritariamente el trabajo terapéutico del que nacen los conceptos sin falo y el pensamiento de la diferencia sexual, que invita a la escritura femenina libre, desde la mística de la experiencia y sin cancelar el placer clitórico, como revolución inevitable. HIPÓTESIS La hipótesis central que planteo es que toda la Gestalt, como disciplina académica no es ajena a la violencia hermenéutica de la universidad o formación reglada y sigue negando la verdad ausente de las aportaciones que han hecho la gran mayoría de terapeutas, que son mujeres. La psicología y la terapia son disciplinas mayoritariamente 1 Santa Teresa de Jesus, Lavinia Fontana, Artemisia,Virginia Wolf, Hanna Adrent, Audre Lorde, Medusa, María Zambrano, Donatella Franci, Maria Milagros Rivera, Laura Mercader, Quesía, Nieves Muriel, Maria Isabel Escudero, Barbara Vernizi, Luisa Muraro, Lia Cigarinni, Diana Sartori, mi abuela, mi madre… Lore Posner, Miriam Friedaman, Maite Descalzo, Lourdes Quintana, Maria Jesus Armas, y muchísimas más que no he nombrado aún o que están por conocer. femeninas, tal vez, por su vínculo con la vida. Es curioso observar como la mayoría de los libros técnicos publicados, o los artículos técnicos tienen a hombres como autores, aunque en el equipo de trabajo y en las aportaciones centrales hay trabajo femenino. La premisa fundacional de la Gestalt es que somos un organismo en un entorno, que vive experiencias (gestalts) en relación. Lo que planteo como hipótesis central, es incluir el pensamiento de la diferencia sexual que ese organismo no es neutro, ni universal, sino que es sexuado, no binario, aunque si dual. Del tal modo que la expresión O/E ha de ser modificada a O (M, H)/E. Es, decir, Somos mujeres y/o hombres, en relación en un entorno. Cuando salimos del desorden patriarcal, como neutro pretendidamente universal, para incluir el orden de la madre, todo cambia. MATERIALES Los materiales con los que desarrollo esta investigación es la vida vivida, con todas sus experiencias y reflexiones sobre las mismas desde que empecé ambas formaciones en 2017, (septiembre y enero) hasta hoy septiembre 2023. Lo estudiado, aprendido e investigado en la Formación Gestalt, incluyendo las sesiones individuales de terapia (2017-2020) Lo estudiado, aprendido y escrito en el Master de Duoda 2017-2023. Y las relaciones terapéuticas establecidas desde que emprendí en 2018 hasta hoy. PRIMER ENTRAMADO CONCEPTUAL: DE LA GESTALT AL FEMINISMO DE LA DIFERENCIA Desde que comencé la formación en terapia Gestalt, y el máster de la diferencia sexual he tenido la certeza de estar en mi camino, con la imagen nítida de que dos enfoques vitales (feminismo de la diferencia sexual y Gestalt) tejían un entramado coherente y necesario para mi existencia plena. Tanto es así que hoy estoy escribiendo estas líneas desde mí. Sorprendida ante el hecho de que se me atascan las ideas cuando busco en los libros y los artículos. Siento el miedo de transcender, de ir más allá de mí, pero con la certeza de que lo que hago es oportuno, no solo porque es un requisito para la acreditación de la formación, sino porque considero que puede ofrecer algo útil, igual que me lo brinda a mí; una suerte de ajuste creativo necesario o tal vez no tan creativo, veamos que ocurre y que concluimos de esta experiencia. Así que éste es el propósito: dibujar, describir, reflexionar sobre distintos conceptos que llamados de distinta forma ponen de relieve, lo que considero una misma cosa, idea, proceso, asunto, clave, pilar… para los procesos de las personas que quieren encarnar en sus cuerpos el sentido del sí mismos desde el hecho innegable de que hombres y mujeres somos sexualmente diferentes, con todo lo que ello implica. Transitemos esos puentes conceptuales: AQUÍ Y AHORA GESTO DE INTERRUPCIÓN Aquí y ahora Él ahora es el presente, el fenómeno, aquello de lo que me doy cuenta, aquel momento en que traemos, nuestros así llamados, recuerdos y expectaciones. Es necesario comprender, que el ahora, no es una medición del tiempo, pero sí el punto de suspenso, el punto cero, una nada, eso es el ahora. El pasado ya pasó y el futuro está por venir. Tenemos que darnos cuenta de que, el “Aquí y el Ahora” es un concepto funcional, que se refiere a lo que el organismo está haciendo en este preciso instante. Lo que el organismo hizo hace unos minutos ya no es el ahora. Así el acto del adulto de recordar un momento vivido en el pasado, en la infancia, se da en el ahora. En cuanto al futuro existe también, como un proceso de pensamiento presente, que ocurre al planificar, vivir la angustia y la esperanza en el presente por algo que aún no ha llegado. Las alteraciones severas de la personalidad se caracterizan por la orientación espacial de la persona en uno de los tiempos existenciales (pasado, presente, futuro) debido al aislamiento de cada uno de ellos de los otros dos o la confusión de los tres. Mantener a los seres humanos en contacto con el “aquí y el ahora” no significa que no exista la posibilidad de tener en cuenta su historia pasada. Cuando trabajamos los ensueños en terapia Gestalt, el paciente revisa el ensueño como si éste estuviera viviendo en el presente; con el uso del “aquí y el ahora” logramos integrar esas partes rechazadas, convirtiéndolas en partes integrantes de nuestra personalidad, asimilándolas y utilizando su energía. En palabras de Erving y Miriam Polster (1973), en su capítulo El ethos del ahora, a propósito de su afirmación “el poder está en el presente” señalan: “Una verdad muy difícil de enseñar es que sólo el presente existe y que descarriarse de él es restar vitalidad a la realidad. El principio parece obvio, y como ha sido ampliamente adoptado por la llamada tercera corriente de la psicología”, sorprende un poco que el énfasis que ponemos en el potencial terapéutico del presente tropiece con la oposición tenaz de muchos psicoterapeutas. Dos paradojas oscurecen la dinámica del presente como base energética preestablecida de la vida. La primera es que la terapia considera los actos de recordar y de planear como funciones presentes, aunque se refieran al pasado y al porvenir. La segunda, que en ella tratamos también sobre problemas generales que trascienden el alcance de la confrontación interpersonal directa, y se refieren a asuntos de auténtica importancia, tales como Vietnam, el planeamiento urbano, la amistad, el gobierno, el racismo, la ecología, …” (p. 25) o el feminismo (añado yo). Con la necesidad de incluir, a partir de éste y los cambios en el conocimiento que está generado en distintas disciplinas, incluida la Gestalt, la concepción del organismo, como organismo sexuado. Gesto de interrupción El gesto de interrupción, como gesto que nos permite diferenciar entre las cosas que vivimos, aquellas que se suceden cada día, y las cosas que nos pasan. Y eso que llamamos experiencia, solo nos ocurre en relación. Esta idea de gesto de interrupción la conecto directamente con el concepto de awareness, el darse cuenta de la gestalt, que necesita de un aquí y ahora, para tomar contacto con la vivencia, con la experiencia. Concepto que no se puede explicar o definir sin esa concepción sistémica del self, como frontera entre el organismo y el entorno en el que se encuentra (la alteridad). Procesos en el que una figura se diferencia del fondo y eso no es posible si no se da el contacto. "La experiencia, la posibilidad de que algo nos pase, o nos acontezca, o nos llegue, requiere un gesto de interrupción, un gesto que es casi imposible en los tiempos que corren: requiere pararse a pensar, pararse a mirar, pararse a escuchar, pensar más despacio, mirar más despacio y escuchar más despacio, pararse sentir, sentir más despacio, demorarse en los detalles, suspender la opinión, suspender el juicio, suspender la voluntad, suspender el automatismo de la acción, cultivar la atención y la delicadeza, abrir los ojos y los oídos, charlar sobre lo que nos pasa, aprender la lentitud, escuchar a los demás, cultivar el arte del encuentro, callar mucho, tener paciencia, darse tiempo y espacio." Jorge Larrosa (2003). AWARENES/DARSE CUENTA-CONSCIENCIA INMEDIATA/ PARTIR DE SÍ Awareness, Darse cuenta o consciencia inmediata., “La capacidad de darse cuenta, de tomar conciencia acerca de la experiencia que experimenta cada organismo al ponerse en contacto con el medio es consustancial a toda forma de vida. Sin este requisito se tornaría imposible la adaptación al medio, la autorregulación organísmica y la satisfacción de las necesidades” 2. Esta capacidad es imprescindible para darnos cuenta de nuestras necesidades, de nuestra realidad, de nuestro auténtico yo. John O. Stevens (1976), en su libro “Darse cuenta”, con el subtítulo “Sentir, Imaginar, Vivenciar”, describe muy bien las tres zonas del darse cuenta: 2 Maria Jesús Armas Acosta (2010) 1. El darse cuenta del mundo exterior. Percepción. 2. El darse cuenta del mundo interior. Propiocepción. Estos dos tipos de darse cuenta engloban todo lo que puedo saber acerca de la realidad presente como yo la vivencio. Este es el terreno sólido de mi experiencia; estos son los datos de mi existencia aquí, en el momento que ocurren. Independiente de como yo u otros piensen o juzguen este darse cuenta, existe y ningún argumento, ni alegato, ni teoría podrán hacerlo no-existente. El tercer tipo de darse cuenta es bastante diferente. Es el darse cuenta de imágenes de cosas y de hechos que no existen en la realidad actual presente. 3. El darse cuenta de la fantasía. Esto incluye toda la actividad mental que abarca más allá de lo que transcurre en el presente: todo el explicar, imaginar, adivinar, pensar, planificar, recordar el pasado, anticipar el futuro, etc. Dentro de esta fantasía hay una realidad encubierta. Partir de sí Soy mujer y partiendo de ese dato material, afirmo mi libertad. Lia Cigarini. DUODA Revista d’Estudis Feministes. Num 26-2004 El feminismo de la diferencia interesado en la libertad femenina en todos sus ámbitos menciona el partir de sí, de nuestro auténtico yo, conectadas a nosotras mismas, como concepto emancipador y ejercicio de libertad, como se puede leer en la cita de Lia Cigarini. Pero quien lo define como concepto magistralmente es Anna María Piussi (2000)3, en la Ponencia presentada en el 1er. Seminario 3 Anna María Piussi (2000) Andaluz sobre Educación Inicial del profesorado en Educación no Sexista, abril 1997. “…partir de si no es la autoconciencia intimista que las mujeres han practicado durante siglos, haciendo un uso no libre del partir de sí y del hablar de sí (que era más bien un estar consigo). Y tampoco es solo la práctica de la autoconciencia entre mujeres de los años '70, que tuvo un papel fundamental en la liberación de energías, pero que hoy está superada porque, con el confinamiento del “entre nosotras”, y sin la libre circulación de esas energías en el mundo, el deseo femenino corre el riesgo de estancarse. Tampoco se trata la absolutización del yo y de la experiencia personal. Debe entenderse más bien como enraizamiento y alejamiento simultáneos. Como enraizarse en aquello que se es, en las relaciones con que se está involucrada, en aquellas que me llevan a ser la que soy, pero también en las que me permiten convertirme en lo que deseo, ya desde la primera relación con la madre, lugar de intercambio simbólico donde he ganado, en necesaria dependencia y por tanto en la disparidad, vida y palabra a la vez. Y como alejarse: precisamente el reconocimiento de estos vínculos -consigo mismas, con el medio circundante, con los demás-, a menudo difíciles de reconocer debido a su profundidad, provoca el cambio y el alejamiento de aquello que se es para convertirse en otra, aunque sin perderse. Si hacemos hablar a los vínculos que tenemos con el mundo a través de nuestras vivencias y nuestros deseos, estos vínculos hablan simultáneamente de nosotras y del mundo, salvando el inevitable recurso a las mediaciones y a los saberes constituidos, es más, creando un desequilibrio fecundo respecto a estos: y los vínculos se convierten en necesidad, la dependencia aceptada se convierte en independencia. Independencia simbólica, libertad femenina: una libertad no absoluta sino relacional, por lo tanto, enraizada primeramente en las relaciones entre mujeres, que en su hacerse cambia la realidad, aunque manteniéndose fiel a ella. El acto de partir de sí como apertura hacia los otros y el mundo es continuamente renovable y debe renovarse, si entendemos por ello un “obtener de” para “ir hacia”, para dar inicio a una nueva realidad que lógicamente aun no podemos prever completamente. La apertura hacia los otros y el mundo, a la pluralidad y la diferencia, así como a lo imprevisto, son las necesidades de un actuar orientado, es decir de un actuar dotado de medida y de orientación, mas no instrumental, procedimental o de máxima eficiencia, y en el que el ejercicio de la autoridad prevalezca sobre las constricciones del poder: es la dimensión en que viven el deseo y la capacidad de dar inicio a algo nuevo, dimensión en que se sitúa la exposición de si en relación a los otros, la asunción de responsabilidad y de riesgo, de azar simbólico en que juegan a la vez nuestro sentido y el sentido del mundo, que hace de este actuar un actuar público y político, en palabras de Hannah Arendt “Vita Activa”. Esta manera de entender la práctica del partir de sí la convierte en eficaz como practica de transformación del mundo. GESTALT/ INTEGRACIÓN DE LA EXPERIENCIA- Hª VIVIENTE. PARTIR DE LA EXPERIENCIA. Gestalt, integración de la experiencia Los conceptos básicos de la terapia Gestalt, como el de la experiencia, más que técnico son filosóficos y estéticos, esta afirmación se pone de manifiesto especialmente con la definición e importancia que se le da al concepto de experiencia, y coincide con el feminismo de la diferencia en la práctica de la historia viviente, El terapeuta Gestalt está interesado en trabajar con la experiencia humana. La Gestalt toma de la fenomenología la insistencia del método de investigación, partiendo de que el mundo sólo podemos conocerlo según se presenta en la consciencia, por eso se centra en el estudio de la estructura de la experiencia inmediata subjetiva. El desarrollo de la experiencia real proporciona un criterio autónomo, esto es tomar la estructura dinámica de la experiencia no como una clave de algún inconsciente desconocido o de un síntoma, sino como lo único que es importante en sí mismo Historia viviente. Partir de la experiencia Yo ya estaba pasivamente donde me colocó más tarde la toma de conciencia. P 88 Lia Cigarini. DUODA Revista d’Estudis Feministes. Num 26-2004 Actuamos en mediación viviente, o sea, estamos en presencia física, corpórea de la otra, cuerpos vivos que se hablan y se modifican por el hecho de esta en presencia recíproca. La modificación ocurrida en algunas de nosotras tiene efectos visibles: la revelación de lo que se oculta en nosotras nos hace más libres y más capaces de abrazar lo verdadero. También nuestra palabra pública se hace más fuerte. POLARIDAD ORDEN SIMBÓLICO DE LA MADRE DESORDEN SIMBÓLICO DEL PADRE Polaridad En palabras de Fritz Perls: La filosofía básica de la Psicoterapia Gestalt es la naturaleza entre diferenciación e integración. La diferenciación conduce por sí misma a las polaridades. Como dualidades que son, estas polaridades lucharán entre sí y se paralizarán unas a otras. Integrando los rasgos opuestos, lograremos que la persona se complete de nuevo. Pero lo toma del pensamiento diferencial de Friedlaender para reaccionar contra el pensamiento lineal (causa-efecto) dominante, a favor de un pensamiento que tiene en cuenta los opuestos desde una posición de neutralidad. Más tarde Joseph Zinker (1977)4, desarrolla la idea de polaridades y conflictos. Afirma que el problema básico reside en la reconciliación del individuo con el grupo, la organización, la integración de las partes en un todo unificado. Se trata en todos los casos de una cuestión de totalidad, integridad, entereza, unidad, orden, estructura. El conflicto puede ser saludable y creativo o confluente e improductivo. Esta última forma se da cuando yo no me comprendo a mí mismo y le acuso a usted de algo de cual yo soy culpable, e involucra, al menos dos formas de defensa: la represión y la proyección. 4 Zinker, Joseph (1977) El conflicto proporciona la posibilidad de diferenciarnos en relación con los límites propios de otras personalidades. Y el mismo fenómeno se observa en conflictos intrapsíquicos o internos. El conflicto interpersonal se deriva a menudo del conflicto intrapersonal. Esto sucede cuando un individuo reprime su conciencia de alguna zona de su propio ser y luego la proyecta sobre otro: es más fácil ver lo malo de otro que lo propio. Las distintas polaridades que aparecen en la gráfica, según están más o menos integradas serán más o menos saludable. Llama la atención, la polaridad Anima- Animus, que hace referencia a lo masculino y lo femenino. Cuanto menor represión o ceguera se acumule en este eje, más posibilidades infinitas de ser tendrá ese ser. Vuelvo a echar de menos la visión de la diferencia sexual, ya que nos tendremos que hacer cargo de represiones que cargamos en este eje, por presiones e influencias del entorno que nos dictan que por haber nacido hombres y mujeres tenemos unas formas de comportarnos. Me parece muy restrictiva y limitante esta concepción del organismo como asexuado. Ya que cuando se habla de sexualidad en Gestalt se habla de la percepción del placer de este organismo asexuado, es como si cobrara sexualidad sólo cuando percibe placer o lo manifiesta (erótica) y, cuando se habla de erótica se habla de la manifestación del placer. El orden simbólico de la madre El feminismo de la diferencia, en una de sus obras centrales, El orden simbólico de la madre, de Luisa Muraro, nos viene a decir, partiendo del hecho innegable de la diferencia sexual de nuestros cuerpos, no solo que manifestamos sexualidad, sino que como organismos sexuados que somos, significamos el mundo a partir nuestra experiencia de modos diferentes y por tanto tenemos formas y modos de relación distintos. A pesar de que en la mayoría de los casos es la madre, o quien ejerce el maternaje, la que nos enseña a significar el mundo desde su ser mujer. Esto se da en una relación de amor, una relación sin fin. La propuesta es trabajar las polaridades que emergen desde estos ordenes simbólicos coexistentes, partiendo de la diferencia sexual. No se trata de una lucha de poder, a ver quién gana, sino de una integración gestáltica, porque la aceptación y la autenticidad, el amor, son el signo y motor del desarrollo. Es cuestión de que cada cual, resuelva sus polaridades, en lo infinito de su ser, en la libertad de su ser, en la plenitud de su ser. Lo simbólico que estamos creando y a la vez nos crea, se basa en la experiencia de la alteridad. La libertad es el único nombre que me da la emoción de lo infinito, como el mar y el desierto. Lia Cigarini. DUODA. Revista d’EStudis Feministes. Num 26-2004 La Libertad es una experiencia, y una idea, no reducible a un conjunto de derechos constitucionales y políticos otorgados a una individua o individuo. La libertad femenina Es una cuestión principal, es encontrarle sentido a mi ser mujer Libertad masculina Es una cuestión principal, es encontrarle sentido a mi ser hombre. Me centro en las mujeres, porque a una mujer le corresponde la libertad por su causa de su ser mujer y no a pesar de su sexo, como recitan las diversas constituciones y todas las leyes de igualdad que les han seguido. Por tanto, soy mujer y partiendo de ese dato material, afirmo mi libertad. Y análogamente, aunque el Derecho ya lo contempla y no precisa de una regulación específica, por ejemplo, soy hombre y partiendo de ese dato material afirmo mi libertad. Relación de los sexos La relación de cada uno con su infinito propio, posibilidad de ser en el tiempo, irreducible al infinito La relación de los sexos es asimétrica, no desigual. Asimétrica porque ni el hombre es reducible a la mujer ni la mujer es reducible al hombre. Como ningún ser es reducible a otro. Somos infinitos y únicos. El desorden simbólico del padre también ha traído la perdida de lo que es la autoridad, distinta del poder. La autoridad la empieza y termina en quien reconoce autoridad, frente al poder que se impone. Es una capacidad de ser dos, que es apertura a un otro, a lo otro de sí, a la alteridad, radica la asimetría irreductible de los sexos, Asimetría no desigualdad. Dentro del feminismo, permeable al desorden masculino, hay una confusión que mezcla el principio de igualdad de derechos y oportunidades con el principio de igualdad y unidad de los sexos como si fueran una misma cosa. Principio de igualdad de derechos Es un concepto moderno, próximo a la idea de justicia social. Del renacimiento y del humanismo se extrajo la idea de igualdad de acceso. De la Revolución Francesa, la igualdad de derechos Y finalmente del materialismo histórico se ha incorporado la igualdad de oportunidades, En cambio, el principio de igualdad o unidad de los sexos es un concepto antiguo, que nace del patriarcado occidental, en la Grecia Clásica, donde Platón sería su fundador y Aristóteles, escribiría sobre la polaridad de los sexos, sentando las bases de la misoginia. Un ejemplo en nuestros días de esta confusión se ve con los permisos de maternidad y paternidad, donde el ejercer el derecho de paternidad, resta días a la maternidad, insultando así, en nombre de la igualdad el cuerpo de la mujer. La idea de la complementariedad de los sexos, Viene de la filósofa británica Prudence Allen, cuyo planteamiento esencial puede quedar resumido en la siguiente afirmación: hombres y mujeres, somos sustancialmente diferentes y somos iguales en valor. ENCARNANDO LA DIFERENCIA SEXUAL “Como sin duda sabes, yo creo en las formas. Creo que todo lo bueno tiene una forma. Las formas son el modo a través del cual sabemos quiénes somos y dónde estamos en nuestro universo. Muéstrame los contornos y formas que un hombre da a su vida, y te diré si es un maestro o una víctima de esa vida” Gail Godwin. Gente de Cristal Dibujados los puentes conceptuales entre feminismo de la diferencia y psicoterapia Gestalt, considero necesario encarnarlo en los cuerpos sexuados de hombres y mujeres, entendida la experiencia corporal como la experiencia del sí mismo sexuado. En el libro Proceso Corporal de James I. Kepner habla precisamente de la utilidad que tiene prestarle atención a la experiencia corporal, la propia o la de los demás, para resolver los problemas de la vida diaria: enfrentarse a la tensión, establecer relaciones, entender sentimientos… incluso para asuntos más profundos como la confusión de identidad, los conflictos emocionales, o el sentido del “sí mismo”. Seguiré la curva de Zinker en la propuesta de los talleres para hacer los distintos experimentos en los grupos y paralelamente ir facilitando el proceso grupal. Para que emerjan los procesos individuales. Así, de la Anatomía Emocional de Keleman (1999), podemos rescatar como la experiencia emocional y somática va estructurando nuestros cuerpos y construyendo nuestra identidad, podemos tomar dos imágenes, a modo de arquetipos, de emociones que inflan o que desinflan, como emociones que agreden a la forma del cuerpo humano. Nótese, la asignación sexual de los dibujos a una y otra forma, mirándolos como arquetipos que responden a nuestras formas de relación o lo que Kepner (1999) señala como postura corporal adaptativa, que se caracterizan en cualquier caso por posturas, posiciones y tensiones que son: Consistente y persistentemente usadas. O inmovilizadas en la musculatura de modo que la estructura sea continuamente visible, o respuestas musculares preprogramadas que canalizan energía y movimiento en un patrón Automáticas e involuntarias No fácil o cómodamente modificada solo con tratar de pararse o moverse de manera diferente. Por eso considero muy interesante unos talleres en los que trabajar, como seres sexuados, con estos puentes conceptuales de fondo, el sí mismo a través de un proceso corporal EMOCIONES QUE DESINFLAN: RETRAIMIENTO, EMOCIONES QUE INFLAN: ORGULLO, CÓLERA, TEMOR CONCLUSIONES A lo largo de estos años de andadura me he trasformado, y mucho, especialmente en lo relacional y epistemológico. Podría decir que soy otra terapeuta distinta a la que empezó estas líneas, ya que hoy suscribo estas páginas en reconocimiento del origen, del camino recorrido desde aquel inicio. Esta fue mi primera inspiración para el trabajo de escritura del primer año, en realidad mi tercero de master. En tiempo femenino no es diacrónico. Sino armónicamente caótico Soy tan otra, que entre medias he sido madre de otro texto, “Primer paso en un nuevo caminar, Anhelos de un ser sexuado. Es ahora que vuelvo sobre el trabajo realizado y veo el valor. En el que me reconozco inmaculada, pero que cedi a la penetración. Que igual que las asignaturas han cambiado, yo también en relación con ellas y es muy difícil para mi, recoger en el tiempo y el espacio del que dispongo la riqueza de todo lo vivido, aprendido, experimentado, puesto en juego y finalmente resignificado. Escribir sólo desde la que soy hoy, para mi sería, omitir la verdad, y volver a hacerla ausente, regresando así a la casa del amo. Esta vez por voluntad propia, sin obligación alguna. Así que, con pequeños retoques me dejo de escisiones y peleas internas, abandono definitivamente la necesidad de reconocimiento académico y elijo reconocerme clitórica en la otra que fui y el placer y trascendencia que sentí en las posibilidades de encuentro fértil entre gestalt y pensamiento de la diferencia. Han sido verdaderos movimientos espirales, de gran trascendencia llenos de mística y misterio. Encuentro explicación a la sabiduría de todas aquellas terapeutas que han escrito cediendo sus nombres en la autoría de los textos y finalmente han desaparecido del escaparate del pensamiento del pesamiento, sin miseria femenina alguna, para volver a la relación terapéutica viva. Pero me comprometo con un nuevo inicio, que deje de medir la realidad y pretender cuantificar la experiencia mística, deseo que siempre procastino, porque no es real, no es mío y me comprometo a un nuevo inicio, en el que no necesite más crédito de la comunidad gestáltica que mi amor por ese conocimiento. Y escribir sólo en lengua materna una nueva forma de hacer terapia gestáltica en femenino y que realmente escuche los tejidos y no los somas muertos. LA TERMITA Los libros mal escritos los terminan los termitos, y la termita ex-termita extermina el manuscrito. La termita es un bichito que favorece a la ciencia, la termita y su experiencia, la termita y su paciencia nos revela el laberinto la termita y el termito, terminan con el conflicto se nos comen el panflito. La termita ha terminado el volumen titulado <>, la termita ha terminado con el ultimo bocado del funesto manuscrito. GLORIA FUERTES (2017) BIBLIOGRAFÍA Armas Acosta, Maria Jesús (2010). El Darse cuenta / EL aquí y ahora. G de Gestalt: Las guías didácticas del IGC. Ed. Instituto Gestalt de Canarias. Las palmas de Gran Canaria. Castanedo Secadas, Celedonio (1990, 1997, 2003, 2013) Grupos de encuentro en terapia Gestalt. Herder Editorial, S.L. Barcelona.(4ªEd). Cigarini, Lia (1995). La política del deseo. Icaria Editorial. Barcelona. Cigarini, Lia. Libertad relacional DUODA. Revista d’Estudis Feministes. Num 26-2004 Fuertes, Gloria (2017). Geografía humana y otros poemas. Ed. Nordicalibros, Madrid Keleman, Stanley (1997) Anatomía emocional. La estructura de la experiencia somática. 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