1 X CONGRESO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA SANTANDER 2010 Santander, 16-17 septiembre 2010 Mesa 4 ?La difusión del modelo americano en España durante el franquismo? Coords. Lorenzo Delgado Gómez-Escalonilla y Pablo León Aguinaga HISTORIA DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS NORTEAMERICANOS DE BARCELONA (1951-62) Artur Palaudarias Martí. Universitat de Barcelona. Esta ponencia deriva del estudio previo: ?la Historia del Instituto Norteamericano de Barcelona, 1951-1962?1, y sostiene como hipótesis de partida que esta institución, cultural y académica, impulsada desde la sociedad cívica catalana, fue, en su etapa preformativa como en la inmediatamente previa a su consolidación, un fiel reflejo y termómetro del giro político de los Estados Unidos de América respecto del Estado Español en el anterior siglo XX. Su centro de interés radica a nuestro entender en el estudio de la metabolización de ese cambio en un segmento de la sociedad catalana y en la mutua instrumentalización, que no por desigual, ambas partes pusieron en práctica, eso sí, con finalidades ya distintas, coincidentes u opuestas. FUNDACIÓN El Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona quedó formalmente constituido como asociación con la elección de su primera Junta Directiva, el 12 de febrero de 1952, tras un año, 1951, en el que los miembros de la Comisión Organizadora invirtieron parte de su tiempo en realizar las gestiones cuyo fin era ver legalizado su proyecto asociativo. El 20 de febrero de 1951 presentaron ante la autoridad gubernativa los pliegos que deberían de permitir, en el mejor de los casos, la autorización pertinente para funcionar públicamente con capacidad jurídica. Hoy, en ellos podemos leer la redacción del articulado que conformaba sus primeros Estatutos en los que se definían la estructura de organización interna y la declaración de los fines que la justificaban como entidad. Así nacía el Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona (I.E.N.) asociación instituida con el fin de: ??estudiar la vida cultural, científica, económica y artística de los Estados Unidos de América? como podemos leer en su artículo I2. MARCO LEGAL Los fundadores del I.E.N. tuvieron que recurrir al restrictivo marco legal por medio del cual el régimen franquista regulaba los limitadísimos derechos de reunión y asociación 1 Trabajo de Investigación codirigido por la Dra. Susanna Tavera García y el Dr. Víctor Gavín i Munté del Departament d?Història Contemporània de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de Barcelona con el que accedí al titulo de Máster en Estudis Històrics. 2 Número de Registro: 18.520 Arxiu de la Delegació del Govern a Catalunya. Libro de Registros 18.491-[Roto]. Fotocopia Estatutos I.E.N. remitidos el 4 de septiembre de 1951, a la Junta Directiva del I.E.N. una vez aprobados. Fuente: Archivo de l ?Institut d?Estudis Nord-americans de Barcelona. 2 a los que los ciudadanos podían aspirar en ese contexto histórico. Dichos derechos quedaban estipulados por el Decreto de 25 de enero de 1941 y en el art. 16 del Fuero de los Españoles de 1945, cuyos antecedentes descansaban en una lejana Constitución de 1876 y en el art. 4º de la Ley de Asociaciones del 30 de junio de 1887, marco complejo que reguló cualquier constitución de una asociación con carácter público durante el franquismo, hasta su posterior evolución inspirada siempre en los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional realizada en 1964. El 4 de setiembre de 1951 será devuelto a la expectante Comisión Organizadora del I.E.N. el oficio en el que Felipe Acedo Calunga, fiscal militar, ahora en funciones de Gobernador Civil y de Jefe Nacional del Movimiento en Barcelona, daba su visto bueno aprobando los estatutos3. Una pausa de cinco meses marcará el intervalo de tiempo hasta que reunida la Comisión el febrero de 1952 elija la primera Junta Directiva del I.E.N. un año después de normalizarse, a nivel de embajadores plenipotenciarios, las relaciones entre EE.UU. y el Régimen del General Franco. FLASH-BACK, IMPASSE Y NORMALIZACIÓN Ahora deberemos retrotraernos en el tiempo y poner el contador a cero. Una concatenación de hechos tratará de describir el contexto en que se fundó el Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona. En las cuatro páginas de Semanario Grafico4 podemos leer en su número 115 de 28 de noviembre de 1945, apenas acabada la segunda guerra, un canto al libre comercio internacional realizado por el Secretario de Estado James F. Byrnes5: ?Si queremos tener una verdadera paz entre los pueblos, el comercio internacional no puede sofocarse con abrumadoras restricciones?. Justo debajo, en una pequeña nota, leemos las declaraciones de mismo político estadounidense referidas a España:?El Sr. Norman Armour ha cesado a petición propia retirándose de la carrera diplomática activa?, no hemos tomado ninguna decisión? en el sentido de designar nuevo embajador en España6. Así se abrió un interregno de tiempo que se inició cuando el embajador Juan Francisco de Cárdenas abandono la Embajada en Washington en junio de 1945, y España pasa a estar representada por dos ministros plenipotenciarios: primero por Germán Baraibar hasta setiembre 1949 y Eduardo Propper del Callejón, del 49 hasta enero de 1951, 3 Felipe Acedo Calunga formó parte del cuerpo represor del estado y justamente por ello fue enviado a Barcelona con el fin reordenar el aparato político del Estado ante el desmán tanto interno como social provocado por el boicot a los tranvías en la Barcelona de febrero-marzo de 1951. 4 Órgano informativo impreso de la Embajada de los Estados Unidos de América en Madrid entre 1943-1946 5James F. Byrnes, Secretario de Estado en el periodo 1945-1947, nombrado por Harry H. Truman. 6 Semanario Gráfico. Madrid: Embajada de los Estados Unidos de América. Número 115. 28 de noviembre. Año de 1945. 3 momento en que José Félix Lequerica es designado Embajador Plenipotenciario del Gobierno español ante la administración americana al tiempo que, y en correspondencia, el presidente de los EE.UU. Harry S. Truman designa el 28 diciembre de 1950 a Mr. Stanton Griffis7. Efectivamente, habían transcurrido cinco años hasta que ambos jefes del estado designasen de forma recíproca Embajadores Plenipotenciarios en Madrid y Washington. BARCELONA 1949, Josep M. Pi i Sunyer, jurista, decano del Col·legi d?Advocats y futuro presidente del I.E.N. realiza un viaje de ocio por los EE.UU.8. 1950, febrero, en un breve, sin encabezamiento, del periódico barcelonés La Vanguardia Española, se informa de la llegada del Dr. José María Poal procedente de Nueva York; dos días después vuelve a aparecer la misma nota pero justificando el viaje: la asistencia a un Congreso de Reumatología en Nueva York. Barcelona, mayo 1950, el Cónsul General accidental Ralph J. Blake (1949-50) es destinado a Kobe (Japón) siendo reemplazado por James E. Brown Jr. el 3 de mayo de 1950, cargo que ocupará hasta 19539. 25 de abril de 1950 se inaugura como un anexo del Consulado General de los EE.UU. la ?Casa Americana? en la Calle Diputación, 241, bajos, entre la calle Balmes y Rambla de Catalunya con un nuevo concepto para los barceloneses de lo que es una biblioteca pública10. 1951 En España, el Gobierno Americano releva el 14 de diciembre de 1950 al Encargado de Negocios en Madrid Paul T. Culbertson, que en coherencia con la política de Harry S. Truman, mantenía respecto de España una política de hostigamiento al régimen. Mr. Jones11 provisionalmente se hará cargo durante dos meses de la representación diplomática estadounidense ante el inminente nombramiento en Washington de Stanton Griffis como nuevo embajador EE.UU. en Madrid. Hecho que acaece el 9 de febrero de 195112, presentando las credenciales el 1 de marzo en el Palacio del Pardo ante su excelencia el Jefe del Estado Gral. F. Franco. 7 María Jesús, CAVA MESA, ?Los diplomáticos de franco. J.F. de Lequerica, temple y tenacidad, 1890-1963?. Bilbao: Universidad de Deusto, 1989, págs. 341-343. 8 Noticias de la Actualidad. 17 de mayo de 1954. 9 Según lista proporcionada por la oficina en Washington del Servicio Exterior solicitada por el Consulado Gral. de EE.UU. en Barcelona. Junio 2010. 10 Delgado Gómez-Escalonilla, Lorenzo.?Las relaciones culturales de España en tiempos de crisis: de la II República a la Guerra Mundial? Revista: Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, H. ª Contemporánea. T. 7, 1994, págs. 259-294. 11 La Vanguardia Española, jueves 14 de diciembre de 1950. Las dependencias radicaban en la calle de Jonqueres, 18, igual que las oficinas de la USIA Public Affairs Officer (PAO) pero la biblioteca fue conocida genéricamente como ?Casa Americana?. 2Anexo. Testimonios orales: Entrevista J.E. Maza Domingo, Secretario General del I.E.N. en 1960. Junio 2009. http://www.lavanguardia.es/hemeroteca/ 12 Cuando el Senado de los EE.UU: aprueba su designación. Embarcando en el ?Independence? destino Cádiz. 4 El 10 de enero de 1951 uno de los miembros fundadores del I.E.N. Luis Pericot, catedrático de Arqueología de la Universidad de Barcelona y miembro de la Unión Internacional de las Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas muy vinculado al ex rector de la Universidad de Barcelona durante la II República española Per Bosch i Gimpera, asiste a la primera recepción con motivo de una de las frecuentes visitas que la VI Flota Americana realizará a partir del 9 de enero de 1951. El 10 de febrero de 1951, el matrimonio Sanders ofrecerá una recepción en su domicilio particular en honor de Dorsey G. Fisher Primer Secretario de la embajada y Director de Relaciones Culturales de la Embajada EE.UU. en Madrid y Director asimismo de ?Casa Americana? en esta ciudad, a la que asisten miembros destacados en todos los ámbitos de la sociedad barcelonesa, culturales, políticos y militares. Durante su estancia en Barcelona, el 8, 9 y 10 de febrero, de 1951, Mr. Dorsey G. Fisher ha visitado e inspeccionado la sede de ?Casa Americana? de Barcelona siendo recibido por el Cónsul General Mr. James T. Brown y el Agregado Cultural y de Prensa Mr. Terry B. Sanders Jr. Con nuevo embajador en Madrid, en Barcelona, el 20 de febrero de 1951, la Comisión Organizadora aprueba los estatutos del Instituto de Estudios Norteamericanos. El 21 de febrero 1951, Stanton Griffis se dirige en alocución radiofónica recién llegado a España como embajador. El 22, Jaime Vidal-Teixidor, abogado, futuro Secretario General del I.E.N. los entrega en el Gobierno Civil de Barcelona, situado en la parte baja de la ciudad, justo delante del desaparecido Palau Reial. Ese mismo 22 de febrero de 1951 quedaran registrados en el Libro de entrada: 18.491-[Roto] con el número: 18.520 con el titulo de Instituto de Estudios Norteamericanos constituido en la ciudad de Barcelona y con el objeto de desarrollar una actividad cultural. Como sede social consta la Calle de Provenza, 282-1º, domicilio particular del abogado. En el capítulo de observaciones un tampón en tinta azul añade: Asociación Adaptada Ley 191/64 Sec.1ª Nº 85213, que hace referencia a la ley de Asociaciones de 196414. El Gobernador Civil, Eduardo Baeza Alegría llegará a recibir la solicitud, pero los efectos políticos que el boicot a los tranvías, de marzo de 1951 provocan en la cúpula dirigente de la Falange, harán que sean fulminados y sustituidos alcalde y gobernador. Felipe Acedo Calunga, nuevo Gobernador devolverá el oficio de aprobación el 4 de setiembre de 1951. Cuando el nuevo embajador Griffis, que ha presentado sus credenciales el 1 de marzo, se desplace en su primera visita a Barcelona, coincidiendo con el boicot a los tranvías, en el Consulado General de los EE.UU se producen distintos relevos. A finales de abril de 1951, nos visita de nuevo Dorsey G. Fisher Primer Secretario y Director de Relaciones Culturales de la Embajada de EE.UU. en Madrid para anunciar una exposición sobre aeronáutica en la ?Casa Americana? de Barcelona, allí es recibido por su aún director Terry B. Sanders. El 4 de julio de 1951, día de la conmemoración de la Independencia Americana, se anuncia en la prensa el relevo de Mr. Terry B. Sanders enviado a Washington a realizar un cursillo diplomático, siendo substituido por Rodolfo O. Rivera que será el nuevo Agregado Cultural y Prensa, así como director de la ?Casa Americana? en el periodo 1951 y 1953. 13 Arxiu de la Delegació del Govern a Catalunya. Libro de Registros 18.491-[Roto]. 14 Ley 191/1964, de 24 de diciembre, ley de asociaciones (BOE. núm. 311, de 28-12-1964) 5 Días después, en Madrid, en el mismo mes de julio, coincidiendo con una de las frecuentes visitas del Almirante Jefe de Operaciones navales, Forrest P. Sherman viene realizando a nuestro país, Franco nombrará el 18 de julio de 1951 su sexto gobierno con trazas liberales en términos relativos a su contexto, al contar con la presencia del ex embajador español en el Estado Vaticano Joaquín Ruiz-Giménez, ahora nombrado como Ministro de Educación Nacional. En setiembre de 1951, se autorizan los estatutos del I.E.N. El 17 de diciembre de 1951, Stanton Griffis presenta su dimisión al presidente estadounidense Harry S. Truman. 1952 El 7 de febrero de 1952 será designado en Washington el nuevo embajador en Madrid él que lo era hasta ese momento en Lisboa (Portugal) Lincoln MacVeagh15. En el mismo día y mes de 1952, el 7, Rodolfo O. Rivera ofrece en su domicilio particular de Barcelona una velada en honor de Henry Arnold, jefe de la sección europea de los Servicios de Información y Cultura de los EE.UU. que visita Barcelona y a la que asisten todos los miembros del I.E.N. y de las instituciones culturales de la ciudad16. El 12 de este mismo mes de febrero de 1952, reunida la Comisión Organizadora del I.E.N. elige su primera Junta. Durante esos meses la Junta Directiva se había venido reuniendo provisionalmente en la casa del Presidente de la entidad Josep Maria Pi i Sunyer, pero en marzo de 1952 se trasladan a un local de la Vía Layetana realquilado al Instituto Agrícola Chileno, un espacio propiedad de Francesc Cambó, uno números más abajo del edificio Fábregas, la primera atalaya de la ciudad donde coinciden el Consulado General de los Estados Unidos en Barcelona, el despacho privado de Juan Antonio Samaranch y el de la Delegación Nacional de Deportes, el Consulado Británico y la redacción de la nueva revista liberal liderada por Dionisio Ridruejo, Revista, semanario de actualidades, artes y letras? subvencionada entre otros por Josep Maria Bosch Aymerich y la gerencia de Manuel Riera Clavillé y a partir de 1953 la oficina del Public Affairs Officer (PAO). El 16 de mayo de 1952 el nuevo embajador Lincoln MacVeagh visita Barcelona en la que es su primera visita oficial a esta ciudad haciendo coincidir en su agenda un acto ya tradicional con la Cámara Americana de Comercio de Barcelona y uno novedad: la asistencia a la inauguración oficial del I.E.N. por medio de un acto social en un local de prestigio de la ciudad: el Círculo del Liceo; son los días en que se celebra el Congreso Eucarístico y Barcelona está rebosante de miembros de la curia vaticana y sacerdotes de todas las diócesis, incluidas las estadounidenses. Mientras, se celebraran las primeras reuniones de la Junta Directiva del Instituto ocupada ahora en solucionar temas domésticos, cuotas, tipos de socios? al tiempo que de otras más relevantes como la constitución de una Fundación a cuyos patronos se les encomienda la función de asesorar a la Junta Directiva, mostrando en su elección una 15 Noticias de Actualidad. Vol. IV.- Núm. 14 de 22 de marzo de 1951. 16 La Vanguardia Española. 7 noviembre 1952, pág.11. 6 voluntad de inserirse en el entretejido institucional, cultural, económico, comunicativo y social de la ciudad. Los mismos embajadores en Madrid y Washington serán nombrados socios de honor como lo es el nuevo ministro de Educación Nacional Joaquín Ruiz Giménez. Esta medida conllevará una modificación de los estatutos? no será la última. El verano de 1952 significa una pausa hasta la reunión de octubre donde se decide explícitamente:?Cooperar en las manifestaciones culturales relacionadas con los Estados Unidos?, así como establecer un programa de actividades en esa línea. El 4 de noviembre de 1952 se celebran elecciones en EE.UU.; las gana como ustedes saben bien el republicano Dwight D. Eisenhower. En el mismo noviembre de 1952, Rodolfo O. Rivera mostrará públicamente su apoyo al I.E.N. visitando su sede en la Vía Layetana, 28, saludando a la recién creada Sección de Medicina estimulándola a incrementar los intercambios entre ambas naciones17. El año finalizará con un acto celebrado en diciembre, eligiendo como marco el Aula Magna de la Universidad de Barcelona donde tiene lugar el inicio de las actividades programadas por el I.E.N. para el curso 1952-53, con una conferencia a cargo del Agregado de Cultura y Prensa del Consulado Gral. en Barcelona Rodolfo O. Rivera sobre ?Dos hispanistas norteamericanos del S.XIX. Washington Irving y George Ticknor?, este último creador del concepto ?Siglo de Oro Español?. Deben de disculparme, pero creía necesaria esta descripción que tiene como objeto mostrar una posible correlación de los hechos que sucedieron durante los tres primeros años de existencia del I.E.N. ¿Por qué? Porque todo lo relatado sucede en su valor de variables en correspondencia con las directivas preelaboradas por una Comisión Mixta Departamento de Estado y Defensa (Consejo Nacional de Defensa) de los EE.UU. que modifican los planes de la república respecto a la política a seguir con el Estado Español, y que han sido presentadas y aprobadas recentísimamente en enero de 195118. Y porqué también modera, o así lo aprecio, la versión de un Instituto fundado desde la sociedad civil tras unas conversaciones muy mitificadas en las que Josep Mª Bosch Aymerich y Josep Mª Poal imaginaron sentados, a finales de los cuarenta en la céntrica cafetería del Hotel Taft, en la confluencia de Broadway con Times Square, en Nueva York, una institución desde a que poder trasladar toda aquella serie de valores de la cultura americana que según ellos debían de transferirse a España; una España y Cataluña que a sus ojos aparecía ya en ese momento, tras su estancia de estudios en Estados Unidos, como caduca, atrasada y en la que difícilmente van a poder crecer tanto profesionalmente como cívicamente19. 17 La Vanguardia Española. 12 noviembre 1952, pág.13. 18 NSC 72/2 15 de enero de 1951 y su texto evolucionado NSC 72/6 27 de junio 1951, National Security Council. Escudé, Carlos. ?¿Cuánto valen esas bases? El tira y afloja entre Estados Unidos y España, 1951-1953?. Revista: Cuadernos de Historia Contemporánea, 25 (2003) págs. 61-81. 19 Institut d'Estudis Nord-americans (Barcelona). L'Institut d'Estudis Nord-Amercians : Un Pont Entre Catalunya i Els Estats Units. Barcelona: Institut d'Estudis Nord-americans, 1992. 7 Esta conversación es cierta, como lo fue ese núcleo de barceloneses, posteriormente ampliado, en el que el gobierno EE.UU. se apoyó para en lo que parecería una operación coordinada llevar a buen fin la constitución de una entidad, una más, en esa necesidad que los EE.UU. tenía de contar con instituciones locales que estratégicamente repartidas por el territorio, realizaran su función atenuadora dentro del proceso general de americanización de la sociedad, operación necesariamente previa a la inminente finalización de las conversaciones que desembocarían en la firma de los Acuerdos de Madrid en 1953. Así se dotó a las futuras ciudades con bases militares, puertos o instalaciones logísticas de instituciones afines donde pudiera llevarse a cabo esa otra función indispensable que es la de crear marcos idóneos donde practicar la sociabilidad, como medio donde se produjera una cierta osmosis de hábitos, costumbres y dialogo a la vez que con eso se intentaba desactivar tanto el estático panorama de antiamericanismo acrítico como a su vez aquel que residía en las elites más ultranacionalistas, falangistas y/o tradicionalistas españolas20. Finalizo aquí la primera parte de la ponencia justificada por lo antedicho como por la necesidad de mostrarles las dificultades con las que nos encontrábamos al acometer la realización de la Historia del Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona y que se resumían en una sola: no sabíamos nada ni disponíamos de estudios previos que abordaran el estudio de la presencia americana en Barcelona desde una perspectiva histórica. Se imponía, pues, construir unos soportes y elementos de contraste que nos permitieran articular un relato histórico. METODOLOGIA El primero nos lo ofreció el mismo Instituto al permitirnos disponer de las actas verdadero diario, hasta donde la prudencia aconsejaba, de las reuniones de la Junta Directiva21. Estas fueron, como lo demostró su análisis un elemento que nos posibilitaba articular una cronología de la vida institucional, incluso altamente informativa en casos, pero extremadamente frágil, pues pude confirmar aquello que me relató un testimonio: ?? en las actas no se hacía constar todo lo que pasaba por una razón esencial: cada año se debían presentar ante el Gobierno Civil para su aprobación, tanto los balances económicos como las actividades, ponerlo todo podía comprometer seriamente la continuidad?. A continuación nos centramos en recurrir a la historia oral como método porque, aún sabiendo de su fragilidad, no podíamos en absoluto renunciar a estos. El resultado está siendo el acopio de horas de grabación digital de entrevistas realizadas a actores directos relacionados con la fundación del I.E.N., tarea que seguimos efectuando con urgencia. 20 2 Anexo. Testimonios orales: Entrevista Ginette Shama. No deja de ser interesante y sutil su comentario que nos habla más de una catalanización interesadamente asimilada que de una americanización, aunque todo fuera en aras de la implementación de este último proceso de aculturación. Pág. 73.(trabajo no publicado.2010) 21 Libro I Junta Directiva: 1952-57: Actas núms. 1- 56) ;Libro II Junta Directiva : 1957-62: Actas núms. 57-91; Libro I Comité Ejecutivo 1958-60: Actas núms. 1- 46 y Libro II Comité Ejecutivo 1961-63: Actas 47-88. 8 Disponiendo de dos soportes, actas y testimonios, aún precisábamos de al menos uno más, por aquello de que tres soportan un plano y ese fue la prensa, que en un utilísimo plan de digitalización llevado a cabo por las instituciones nos ofrece hoy a los historiadores un instrumento eficaz si más no como elemento de contraste. Tres patas y un plano sobre el que podíamos apoyar, ahora sí, una infinidad de documentos: revistas, biografías, autobiografías, material documental, fotográfico, entrevistas que era preciso poner en relación así como por último paso remover archivos o identificar su localización. Bien, hoy podemos decir que el I.E.N. es paradigmático de todo ese proceso iniciático de americanización post segunda guerra mundial. Esa era una de las cuestiones que se plantearon al inicio del estudio que se ha demostrado cierta. Realizar, así, una historia del I.E.N. estaba plenamente justificado; era un paso previo que habría de permitirnos convertirlo en uno de los ejes sobre el que articular el estudio sobre el proceso de americanización impuesta. El relieve y la trascendencia real que iban adquiriendo con el paso del tiempo todo aquello que de forma aparentemente secundaria, localizado en un plano inferior, semioculto por la potencia de los factores militar, la Guerra fría o la urgencia de la estabilización de territorio y régimen español en aras de asegurar ese ??mundo sin restricciones comerciales?, ahora se revelaba y tomaba cuerpo como aquello que era lo principal o en cualquier caso no un secundario objetivo en las prioridades del Gobierno Estadounidense, a saber: la transferencia de sistemas de valores y de organización, comerciales y culturales. La firma de los acuerdos de Madrid en 1953 creó la obertura de un espacio temporal que habría de permitir, gracias a la estabilidad que los propios EE.UU. procuraron y se preocuparon de dar pragmáticamente al régimen franquista, la implantación de un modelo cultural que habría de modificar sustancialmente aspectos de la cultura española aunque no de forma completa. El Instituto de Estudios Norteamericano fue una pieza más del engranaje y participó de forma activa como parte de ese proceso en la medida de sus capacidades objetivas, que no que fue poca. Concretamente nosotros hemos convenido en llamar a esa función en la traslación al ámbito de lo local como ?la plurifunciónalidad del I.E.N. en la implantación de un nuevo modelo cultural durante la España Franquista?. Sin embargo debemos adelantar que la historia del I.E.N. es la historia de un fracaso parcial22. Así lo militar y lo cultural en un sentido amplio, entendido como el conjunto de sistema de valores que esa nación precisaba implementar de una manera u otra en el mundo con el fin de mantener engrasadas las correas de transmisión por las que deberían fluir con la mayor eficacia posible su filosofía mercantil de libre comercio y de proteccionismo extremo respecto de si mismos, fueron, junto con la transmisión de su cultura y valores, las caras de una misma moneda. 22 Artur, PALAUDARIAS MARTÍ, La Historia del Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona, 1951-1962. La plurifunciónalidad del I.E.N. en la implantación de un nuevo modelo cultural. Universidad de Barcelona. Barcelona: junio, 2010. (Treball de recerca no publicado) 9 El I.E.N. Ahora nos interesará averiguar en qué medida fue el I.E.N. una de esas correas de transmisión, y en qué medida cumplió y fue eficaz en relación a las expectativas que las autoridades de EE.UU. pusieron en él, así como, si triunfó en su función como plataforma de la cultura americana en Cataluña y quizá aún lo más importante para nosotros: ¿Cómo metabolizó e interiorizó la sociedad catalana toda esa transformación que de forma paralela estaba teniendo lugar en distintos segmentos de nuestra sociedad? La respuesta ni que sea parcial por el momento nos incumbe pues afecta a todo su espectro social desde las elites económicas, culturales y sociales a las capas más depauperadas, pero no solo esto sino que afectaba también a la transformación profunda de una elite anclada en un rechazo a la modernidad que descansaba en un sistema de valores esencialmente superados, pero que aquí resistían fundamentalmente por la influencia, presión y ciertamente por un acerbo de parte de la población que veía como la Iglesia Católica española aplicaba mecanismos de protección sobre ella aunque estos supusieran un cheque en blanco que permitía a esta institución su intromisión en todos los ámbitos de la vida ya fueran públicos o privados del conjunto de la población española. Esa es una de las preguntas, que inocente como todas, es la que supone un mayor trabajo y detenimiento pues a través de ella alcanzábamos una de las cuestiones centrales que nos habrían de aportar luz profundizando en la naturaleza de las relaciones entre Cataluña y España, pues observábamos como, una vez más, las elites catalanas llevadas por su tradición de cultura pactista, tomaban de nuevo protagonismo, pero ahora con una novedad: la de establecer esa cultura del pacto con un actor externo sobre el que creían disponer de un cierto ascendente, pues Estados Unidos fue en su federalismo y organización como estado un modelo en el que los dirigentes e intelectuales catalanes siempre se reflejaron y tuvieron presente como un referente del cual aprehender23. Así lo fue durante el XIX y primera parte del XX como lo es del actual Partit del Socialistes de Catalunya. Desentrañar, aunque solo parcialmente, la historia del I.E.N. en su primer periodo 1951- 1962, nos ha permitido, no obstante, entender el que marca su evolución como asociación: su proceso de formación, estabilización y consolidación, de allí por lo cual no es casualidad que ese periodo se corresponda con el que tenía lugar a nivel político, social y económico en nuestro país: 1951, año de normalización de las relaciones con Estados Unidos y 1962 la consolidación del Plan de Estabilización de 1959 con la preparación de los posteriores Planes de Desarrollo Económico. El I.EN., como nos han revelado los testimonios orales a los que hemos accedido por medio de entrevistas realizadas con los actores directos con responsabilidades sobre los 23 Francisco PI I MARGALL. La reacción y la revolución. Estudios políticos y sociales. Barcelona: Antrhopos, 1982; Enric. UCELAY DA CAL, El Imperialismo Catalán: Prat De La Riba, Cambó, D'Ors y La Conquista Moral de España. Barcelona: Edhasa, 2003.; Josep PICH I MITJANA. Federalisme i catalanisme: Valentí Almiray i LLozer. (1841-1904).Vic: Eumo, 2004. 10 distintos momentos de la vida institucional de la entidad, fue un grupo esencialmente mal recibido por las autoridades franquistas y no dejó de serlo hasta el famoso abrazo (solo para los españoles) entre los dos generales, ambos en ese instante, en funciones de presidentes de sus respectivos estados aunque Franco y Eisenhower accedieran y permanecieran en el poder de forma harto distinta. Ese momento marcó en los miembros del I.E.N. un punto de inflexión en cuanto a su aceptación pública por un régimen que hasta ese momento los miró con recelo24. El 26 de setiembre 1953, la firma de los Acuerdos de Madrid, escenificaron el fin paulatino del aislamiento internacional del estado español y el inicio de su inclusión en las esferas occidentales y, por lo tanto, el implícito reconocimiento del régimen por medio de su aceptación en el universo institucional de postguerra. La U.S. Navy fue la encargada de construir las bases hispanoamericanas y contrató varias empresas de su país para el diseño de proyectos. Una de las principales fue la del ex-almirante Frederic R. Harris, empresa que proyectaba las instalaciones petrolíferas del Golfo Pérsico. Estas compañías se agruparon en la AESB (Architects and Engineers Spanish Bases) que se pusieron en contacto con José María Bosch i Aymerich. Se constituyó entonces ?Bosch Aymerich y Asociados, S.A.?. En pocos días el estudio del arquitecto e ingeniero se convirtió en una gran empresa que llegaría a contar con más de 300 colaboradores. Bosch en palabras de Josep Maria Castellet fue un actor importante en la evolución del I.E.N. aunque algo alejado de la cotidianidad por su actividad profesional de ámbito internacional. Hoy a sus 94 años es el Presidente de honor del Institut d?Estudis Nord-eamericans25. Uno de sus colaboradores fue Pere Mateu Sancho que simultaneaba sus funciones profesionales como aparejador con su competencia como divulgador científico directamente implicado en la Federación Internacional Astronáutica (FIA), y vinculado a la NASA, miembro temprano en la Junta Directiva del I.E.N. y director de su Sección de Astronáutica. El Instituto se caracterizó en su primera etapa 1951-1959, por un hecho que llego a molestar mucho a las introvertidas autoridades franquistas: La idiosincrasia de los miembros fue muy ecléctica y variada en la que no faltaron falangistas de carnet como el propio Bosch, monárquicos como Santiago Nadal Gaya o Francisco Sitjà Príncipe, republicanos y catalanistas como Josep Maria Pi i Sunyer que fue Secretario 24 Artur, PALAUDARIAS MARTÍ, 2Anexo: Testimonios orales. Treball de Recerca. Universitat de Barcelona, Barcelona: junio, 2010.(Trabajo no publicado) 25 ibíd. nota 19. Entrevistas con Josep Maria Bosch Aymerich y Pere Mateu Sancho. Julio 2009. Transcripciones. Págs. 2; 20 y 39. Recordemos que Josep Maria Bosch i Aymerich fue el Ingeniero formado en Barcelona y en el Massachusetts Institute fo Tecnology a donde fue enviado por el Ministro y presidente del Instituto Nacional de Industria José Antonio Suanzes en pleno periodo autárquico cuando España, en la segunda mitad de la década de los cincuenta aún estaba sometida por parte de los Estados Unidos a una política de presión y aislamiento. 11 del Ayuntamiento de Barcelona con su tío, el alcalde Carles Pi i Sunyer en plena II República (en su etapa más comprometida, al ostentar cargos públicos durante la guerra) y Ramon Vidal-Teixidor, psiquiatra y hermano del Secretario Gral. Jaime Vidal- Teixidor. Pero también de comunistas como el abogado cristiano Agustí de Semir. En cualquier caso les unía su cosmopolitismo, su liberalismo26, y una cierta enjundia contra el régimen aunque más por lo que tenía de obturador de un proceso de modernización en consonancia con la institucionalización de la Europa del Bienestar que por ortodoxias de tipo ideológico, que indudablemente fueron en aumento, sino como rechazo instintivo al retroceso que suponía la irrupción de un régimen como el liderado por Franco. Como relata Estaban Pinilla de las Heras su generación reaccionó de forma espontanea, autodidacta, su análisis, visto el panorama, era totalmente contrapuesto a las tesis a la emergencia y consolidación de un régimen como el franquista. El I.E.N. entre 1952 y 1957 funcionó como un catalizador de la cultura americana en todos sus aspectos, que incluía en sus actividades desde la banalidad más frívola hasta la seriedad científica con la organización de conferencias sobre ámbitos distintos que atañían tanto a temáticas de tipo jurídico (que ponían en evidencia la falta en España de un estado de derecho) o al rol de la mujer, la familia, la salud pública o la medicina27. Aspectos que eran planteados sin forzar la situación, mirando de no contraponer los discursos de los ponentes con la palmaria situación real con que estos temas de daban o estaban ausentes en España. Así buscaban más, de forma inducida, la comparación que no la denuncia que habría de poner en peligro la continuidad del proyecto proselitista del I.E.N. De forma muy pragmática el I.E.N. se organizó en Secciones especializadas, en áreas que multiplicaban su incidencia en la sociedad barcelonesa de la época, pues cada director de sección dirigía sus actividades a sectores muy concretos de la sociedad que podemos identificar mayormente como pertenecientes a las elites profesionales descartando aún las clases medias a las cuales contribuyeron posteriormente a formar gracias a su función como escuela de inglés iniciada en 1958-59 y a la que irían accediendo con el despegue económico de los sesenta. El I.E.N. tuvo desde sus inicios una dirección clara y hoy por hoy no sabemos en qué medida fue ideada y controlada por su Director el Dr. Josep Maria Poal o planeada al unísono con la aquiescencia y ayuda fáctica de los representantes consulares de los EE.UU., que a partir de junio 1953 se enfatiza con la llegada de William M. Hart (USIA) como primer Public Affairs Officer. 26 Todos eran aliadófilos, y creían en los ideales idiosincráticos de la nación americana: Laicismo, individualismo, iniciativa propia, pragmatismo? demócratas, en definitiva, adaptados al franquismo. 27 Acta Nº 39. 27 octubre 1955. Ciclo: Panorama de la medicina americana. Barnosell Nicolau, Francisco, y Instituto de Estudios Norteamericanos. La Medicina Norteamericana actual a través del médico Español. Barcelona: Instituto de Estudios Norteamericanos, 1955. 12 No obstante ante esa influencia que aún hoy mismo sabemos que se da desde el mismo Consulado Americano, al ofrecer conferenciantes y expertos que subvencionados visitan las instituciones académicas, universitarias de alto nivel en nuestro país, cobra mayor importancia la que se dio en el pasado por el carácter de nuestro estudio, en los cincuenta, pues era un hecho inédito que influyó en gran medida en las dinámicas que la sociedad española fue adquiriendo gracias a la implantación de un nuevo modelo cultural28. Un proceso en España original respecto a la forma en cómo se realizó en el resto de Europa. Insistimos en ello no como un acto de resistencia que el propio tiempo quizás hubiera demostrado igualmente vano dada la potencia del proyecto americano sino como un hecho histórico ya que el proceso tenía lugar en España bajo un régimen que a todas luces era asimétrico a los que en ese momento predominaban en la Europa Occidental cuyas relaciones durante la Segunda Guerra Mundial, como aliados de los EE.UU., habían forjado una complicidad en la resistencia y los agentes de la inteligencia contra la implantación tanto del sistema totalitarista alemán como del soviético algo que no tubo lugar aquí por innecesario. 1957: EL I.E.N. CENTRO BINACIONAL En 1957 se concretan movimientos que sí plasman la intervención directa del Gobierno Americano en la reconducción del proyecto del I.E.N. Esa intervención coincide con el debilitamiento en la viabilidad de su financiación. Viendo su Junta Directiva la dificultad de continuar sin recurrir a ayudas externas, decide dirigirse a recabar la ayuda de los Estados Unidos, algo que deducimos por las consecuencias, no porque esté explícitamente escrito ni documentado29. La incógnita es si hasta ese momento, en que se evidencia en 1957 la fragilidad del proyecto I.E.N., el Gobierno Americano ya había inyectado cantidades que permitieran la subsistencia del Instituto. Oficialmente podemos contestar negativamente, no tenemos constancia. Pero esa situación cambia y se aclara en 1957 de forma abrupta cuando podemos constatar a través de la lectura de las Actas que el Consulado anuncia que no sufragará ningún gasto de no efectuarse un cambio en la programación de las actividades propuestas por el I.E.N. aduciendo no disponer para ello de la cifra que cubriría el gasto de tal programación por lo que devuelven ésta a la Junta Directiva del I.E.N. estimulándola a cambiarla adecuándola a las disponibilidades presupuestarias. La forma en como es tratada la cuestión nos hace pensar que sí, que efectivamente hubo ayudas pero que estas nunca constaron en los libros de Actas. Recordemos que las 28 Niño, Antonio. La Ofensiva Cultural Norteamericana Durante La Guerra Fría. Ayer 75. Madrid: Marcial Pons, 2009. 29 El no poder acceder hoy por hoy a la documentación primaria de ese nivel superior al que nos hemos referido reiteradamente, nos impide corroborar aquello que sí intuimos entre líneas y expresan las actas del I.E.N. La misma contestación del Consulado confirma por pasiva que existió una petición previa. Libro de actas nº 2, acta Junta Directiva I.E.N. Nº 58. 10 agosto 1957. 13 actividades del I.E.N. estaban siendo observadas con algo más que reticencias por las autoridades del Estado en Barcelona. Ello lo confirma, a nuestro parecer, que la primera reforma estatutaria de 1952 que modifica artículos menores, logísticos para adecuar las clases de socios, las cuotas? sea desviada a Madrid, y que el oficio (del que no poseemos copia pero del que sí da cuenta las actas) fue remitido directamente desde la capital firmado por Blas Pérez González, Ministro de la Gobernación el 17 de octubre de 1952, convirtiendo el asunto I.E.N. en un asunto no estrictamente local. Volviendo a 1957 podemos afirmar- en el momento actual de la investigación- que los representantes consulares informaron de la necesidad de normalizar lo que seguramente se venía haciendo de forma forzosamente discreta. La solución vino dada en primer lugar con la firma del convenio Nº IA-84 fa 42, en la emblemática fecha de 26 septiembre 1957, por el que quedarán estipuladas las cantidades con que la Public Affairs Officer (PAO) subvencionará las actividades que el instituto precisará para llevar a delante su programa para el curso 1957-58, superando así la anterior situación, no reconocida hasta ese momento, de dependencia económica del Instituto de Estudios Norteamericanos respecto del Departamento de Estado de los EE.UU. y, en segundo lugar, procediendo a la mutación, ahora de iure, del I.E.N. en Centro Binacional, una modalidad de plataforma cultural que a diferencia de otros estados nación como Francia, Alemania, Gran Bretaña o la misma España utilizan, dependiendo sus Institutos de Cultura en el Extranjero de los presupuestos del estado y en consecuencia su programación? ante esa formula los EE.UU. sí contemplan como un instrumento óptimo de propaganda o plataforma de Diplomacia Publica un modelo que se basa y apoya en una demanda social previa desde la propia población autóctona, no dirigida desde el propio estado, pero sí dirigida fácticamente de forma conjunta entre miembros de la población autóctona y ciudadanos americanos; fórmula que se revela como más efectiva respetando así los principios de no intervencionismo y de libertad del individuo que caracterizan, si más no teóricamente, a la Nación Estadounidense30. Aún y así un problema enturbiará ese momento: El 28 de setiembre de 1958 se presentaran los Estatutos modificados ante el Gobierno Civil de Barcelona pero aún hoy no nos consta oficio alguno de respuesta, pero sí de la impaciencia que produjo entre los miembros del I.E.N. el retardo de la respuesta. Solo los comentarios vertidos por la Junta Directiva en las actas de 1959, sugieren poner fin a esta situación redactando unos reglamentos internos que otorguen y doten de funcionalidad provisional al Instituto, superando esa situación que jurídicamente ralentizaba el funcionamiento de la entidad en su adecuación como centro Binacional. Funcionamiento y mecanismos que como nuevo Centro Binacional precisaba poner en marcha con urgencia, pues si bien es cierto que los estatutos habían sido repetidamente 30 Delgado Gómez-Escalonilla, Lorenzo. ?La maquinaria de la persuasión. Política informativa y cultural de Estados Unidos hacia España?. Ayer 75 / 2009 (3): 97-123. 14 retocados en los últimos años con el fin de incorporar la realidad a la funcionalidad del I.E.N. ahora sin embargo, la actual, venía determinada por el cambio estructural, más profundo por la entrada en los órganos directivos de miembros de la comunidad estable estadounidense en Barcelona, así como la presencia del Cónsul General que deberá de disponer de voz sin voto en las reuniones en el recién activado Comité Ejecutivo, hasta ese momento falto de funcionalidad. Así, en estos estatutos se determinará la presencia paritaria en ese Comité Ejecutivo de tres miembros de cada nacionalidad que serán reelegibles cada año por mitades en grupos de tres constituidos por dos más uno de cada nación con lo que se garantiza la paridad en el gobierno del I.E.N. y el control por parte de la Junta Directiva que elige a éstos de entre sus miembros o socios del mismo Instituto. Inmediatamente el I.E.N. tomara una dirección más estable garantizada por la provisión de grants provenientes de partidas presupuestarias no liquidadas pertenecientes normalmente a los fondos de ayuda a la agricultura y que sin destino vendrán a cubrir las necesidades económicas de un depauperado I.E.N. A cambio se exigirá a los hasta ahora voluntaristas colaboradores una mayor participación y compromiso. Con tal fin se creará un Comité Cultural que fiscalizará la programación de las actividades que a partir de este momento pasaran a ser planificadas con antelación y coordinadas por Esteban Pinilla de las Heras, sociólogo y Director del Boletín angloamericano American Club editado por el propio Instituto y subvencionado por el PAO desde su inicio en 1958. Este criterio fiscalizador coincide con informes que emitidos desde la misma Fundación Ford hablan de la ineficaz gestión y lentitud con que muchos de los intelectuales becados o instituciones subvencionadas aplican, trabajando con metodologías desfasadas y tendentes a la ineficacia31. Si bien desde un principio el I.E.N. se estructuró en secciones especializadas no será, en consecuencia con lo antes mencionado, cuando en 1960 se intente dotar de funcionalidad, dinamismo y eficacia dividiendo el universo I.E.N en 14 secciones culturales: Estudios Jurídicos; Psicología Social, Ciencias Políticas; Medicina; Teatro; Astronomía; Sociología; Estudios Sindicales; Estudios Sociales; Ingeniería y Arquitectura; Literatura; Bibliográfica y Cine-Club. La creación de un nuevo Comité Cultural presidido por el Director Adjunto Gerald Stanley que a cargo del USIA exigirá de todos ellos un mayor rigor por lo que respecta a programación de las actividades como en la optimización del presupuesto así como en el compromiso de cada uno de los diferentes directores de Sección. Ya dos años antes había emergido con motivo de la publicación del número 1 del mencionado boletín interno American Club en invierno de 1958-59 un primer conflicto entre los representantes consulares y el que fue Director del Cine-Club I.E.N. Alfons García-Seguí, al que se le conminó a variar juicios emitidos en 31 Santisteban Fernández, Fabiola de. ?El desembarco de la Fundación Ford en España?. Ayer 75/2009 (3): 159.191 15 su articulo32 así como la supresión de fotogramas del actor americano Charles Chaplin, ?Charlot? que era en ese momento objeto de la ?la caza de brujas?, García-Seguí renunciará a realizar estos cambios en el texto pese a las presiones ?positivas? desde el consulado que incluían una beca de estudio y estancia en los EE.UU. algo a lo que éste no accedió, aunque sí en parte al cambiar los fotogramas del cómico por unos del film Intolerancia (1916) de David Wark Griffith33. Sin embargo hay una decidida voluntad desde la dirección del I.E.N. de no sucumbir pues se muestra inflexible y en nada solidaria con las acciones de algunos de sus propios miembros, expresando con ello que el proyecto estaba por encima de las individualidades: aquel que aconsejaba mantener encendida la llama del liberalismo en el contexto del régimen Franquista. El añadido silencio de compañeros de García-Seguí en la Junta como Josep Maria Castellet, Esteban Pinilla de las Heras o Ramon Vidal- Teixidor así lo demuestra, situación, pero, que se acabará por romper algo más tarde, en 1961, tras la asistencia del primero a Lourmarin (Francia) a un encuentro de la Comunidad Europea de Escritores (COMES) en la primavera de 1959, semilla del futuro Comité español del Congreso Cultura en Libertad, y posteriormente a Copenhague en setiembre de 1960 para asistir al Congreso sobre ?El escritor y el Estado del Bienestar? organizado por el mismo C.C.L. UN PRECEDENTE Otra originalidad que aportaría la mutación de facto del I.E.N. en Centro Binacional en 1957 vendría determinada por la inclusión un año más tarde en los estatutos reformados de 1958 de la asociación exclusivamente estadounidense American Club en los que queda definida como Sección Especial que funcionará con autonomía y con una presidencia honoraria que deberá recaer siempre en un ciudadano/a estadounidense, cargo que aceptará Max H. Klein, ciudadano EE.UU., persona muy bien introducida por entre la alta burguesía catalana y el régimen franquista al contraer matrimonio con Madronita Andreu, a la vez que relacionado con los intereses comerciales de los EE.UU. en Europa, ya que Klein, ostentaba la presidencia de la Cámara Americana de Comercio, fundada en Barcelona en 1917, desde el inicio de la década 1950-60. Así, ambas entidades: American Club e I.E.N. compartirán el espacio de la prestigiosa y nueva sede situada en pleno Passeig de Gràcia, 96, con números de teléfono distintos. Lo curioso es que hemos revelado que esta asociación, ahora Sección del I.E.N., provenía de tiempos de la II República Española, concretamente de diciembre 1932, que constituida con igual nombre y con similares propósitos, estaba directamente vinculada al Consulado General de los EE.UU. en Barcelona como así consta en los Estatutos de esta pretérita asociación impulsada por el Cónsul Gral. Claude I. Dawson, mostrándose así un elemento de continuidad, ni que sea en relación con un pasado reciente, con la 32 ?Alfonso GARCÍA-SEGUÍ. ?Trayectoria de la técnica cinematográfica en los Estados Unidos?, American Club. 1 (1958), págs. 56-59. 33 Marsal, Juan Francisco. Pensar bajo el Franquismo: Intelectuales y Política en la Generación de los años cincuenta. Barcelona: Península, 1979. Págs. 152-53. 16 forma de relación de los EE.UU. con las comunidades en las que se imbrica como lo era así mismo el American Club en Paris. 1959: HACÍA LA CLARIFICACIÓN A partir de 1959 el embajador John D. Lodge mostrará al I.E.N. su disposición de subvencionar enteramente la construcción de una nueva sede consolidándose su apuesta por la opción de convertir al I.E.N. en el único aspecto que habría de triunfar en un futuro próximo: este éxito, sin embargo, marcará su fracaso como entidad de alta cultura para convertirse en una academia de lengua inglesa, sin incidencia en la vida cultural del momento ni en sus actores culturales pero de gran trascendencia en un futuro próximo34. Sin embargo esa inoperatividad que mostró el I.E.N. a la hora de establecer contacto con las elites culturales catalanas más cercanas al nacionalismo (esencialmente moderadas) pero en cualquier caso liberales, y en esencia antifranquistas, no significa que el I.E.N. dejara de obtener un funcionalidad exitosa en cuanto que entidad dinamizadora de la vida cultural barcelonesa de los cincuenta así como en su función que ayudó a neutralizar las resistencias (en parte) de un sector muy conservador de índole antiamericano por medio de la incentivación de prácticas sociales que permitieron su debilitamiento difundiendo una imagen positiva de la presencia EE.UU. en Barcelona, algo que se logró, por ejemplo, por medio de la organización de fiestas como San Valentín que revolucionaron la vida social barcelonesa o la celebración de debates ya fuera en la Casa Americana o en sus propias y sucesivas sedes, algunos, dirigidos especialmente a las mujeres con temas como la familia, el divorcio o la escuela en EE.UU. siempre dirigidos por especialistas en estos temas o en otros más específicos sobre la literatura, el cine americanos o la misma economía y política internacional. Un aspecto más de la funcionalidad del I.E.N. lo constituyó el hecho que desde su seno, pero inspirado desde la Cámara Americana de Comercio en Barcelona, se alentó hasta su total operatividad y autonomía en 1959 la creación del Club de Jefes de Ventas introductor de las técnicas de Marketing que tanto habrían de aportar a la funcionalidad y organización de empresas que deberían integrarse en un mercado de libre competencia, lo que confirma el interés real por transferir nuevos sistemas de organización y análisis de la sociedad. No es casual que en esos mismos años tanto el 34 Declaraciones realizadas a Rafael Manzano, periodista/locutor de Radio Barcelona (EAJ-1) en octubre de 1972, por el embajador de los EE.UU. Horacio Rivero (Almirante ex-Jefe del flanco sur de la NATO (1968) y ex-jefe de Operaciones Navales) afirma que ??más allá de la actividad realizada en el campo cultural por el IEN lo mas destacable de sus ya veinte años de existencia ha sido su tarea dedicada a la enseñanza del inglés?. Declaraciones con ocasión de la asistencia al acto por el que Josep Maria Poal pasaba a presidir el IEN relevando a Josep Maria Pi i Sunyer. [Biblioteca Nacional de Catalunya, Fons Radio Barcelona. Enregistrament Sonor.Ref.RB-B0 2510] 17 IESE como el ESADE iniciaran sus cursos como instituciones académicas especializadas en la formación de Dirección de Empresas. Por último destacar la importante deriva que intelectuales como Josep M. Castellet o Esteban Pinilla de las Heras tomaron al decantarse por abandonar el I.E.N. aceptando de forma pragmática la oferta que les llegó desde la Fundación Ford durante el encuentro de escritores (Lourmarin, 1959) de integrarse en un circuito europeo del C.C.L, opción que les permitió conectar con las elites continentales aún y siendo conscientes de su posible instrumentalización por los servicios de inteligencia de los EE.UU. Nada podía ser peor que estancarse en un aislamiento en absoluto beneficioso. CONCLUSIONES: La plurifunciónalidad del I.E.N. En 1961 empezará a relucir una estrategia: El I.E.N. quedará reducido a una función muy amplia, pero especifica.: debía asumir la función de convertirse en una Escuela de Inglés para lo que el Gobierno de los EE.UU. iba a contribuir tanto como hiciera falta: Se procedió a proyectar la nueva sede de Vía Augusta, 123, para lo que y en palabras del Embajador John Davis Lodge se tradujo, dirigiéndose a la Directiva del I.E.N. en un ?¿Cuánto os hace falta? tenéis suficiente?? No lo fue y dieron más grants. El éxito fue rotundo y fue en la única faceta en la que el I.E.N. triunfó y acometió con eficacia su función en un ámbito muy específico de la cultura. Una función intermediaria en la transmisión y dotación de los instrumentos para que el español medio accediera al aprendizaje del código de comunicación básico de una cultura: la lengua. Ello daría cobertura a las clases medias que a pesar de los déficits en el sistema educativo franquista accedían a la enseñanza media superando ésta y alcanzando la superior donde en el horizonte de una formación completa y competitiva sobresalía la posibilidad de completarla en los EE.UU. Esta opción formativa que ofertaba el I.E.N. se popularizaría rápidamente durante los sesenta para decaer a finales y con verdaderos problemas en los setenta, momentos en los que las políticas estadounidenses se cuestionaban abiertamente tanto en su interior como internacionalmente. En paralelo, otras medidas de carácter y aplicación más general se fueron implementando dando soporte a esa estructura de base que distribuida por las principales ciudades españolas daban sentido a que se trasladará ahora a España -aunque con un retraso de diez años-, todo el sistema de becas estadounidenses del cual hasta ese momento España había quedado marginada, aunque sí, excepcionalmente en forma muy selectiva y muy medida por medio de Instituciones como el Servicio de Estudios y Publicaciones del Banco Urquijo (SEP)35. Será, pero, en 1958 cuando entraran en liza el Fulbright Fellowships Program, que impulsara un intercambio facilitando un flujo en doble dirección de estudiantes entre los dos países que habrá de permitir el acceso a disfrutar con normalidad de estancias en las universidades americanas y españolas para 35 Anes, Gonzalo y Gómez Mendoza, Antonio. Cultura sin libertad: La Sociedad de Estudios y Publicaciones (1947-1980). Valencia: Pretextos, 2009. 18 así completar su formación en estudios superiores o perfeccionar el dominio del inglés o castellano36. Por lo que atañe a nuestro ámbito una nueva funcionalidad entra en juego la de contactar con la cultura de elites catalana. Así personas como Esteban Pinilla de las Heras o Josep Maria Castellet, que habían tomado, paulatinamente por medio de su propia experiencia y ambición intelectual, una percepción de la realidad española que contrastaba con lo que veían en el resto de Europa, adquirieron la certeza de que el I.E.N., tras años colaborando con él, no lograría tomar contacto con las elites del catalanismo tradicional que por una razón u otra (un enigma a resolver) se auto marginó del proyecto I.E.N., pero con las que se hacia imprescindible restablecerlo. Creemos, no obstante, que las elites culturales catalanas sí estuvieron en contacto y mantuvieron vínculos con la Administración EE.UU. pero nunca formalmente por medio de I.E.N. (aspecto que habrá de documentarse) Si bien la propia idiosincrasia del I.E.N., la de sus componentes, o la misma represión del Estado dificultaron ese contacto, sí fue eficaz en otra función, aquella que consistió en desactivar o aminorar los grados de resistencia en las elites tradicionalistas y conservadoras respecto de lo que éstas consideraban una subcultura: la Americana del Norte, y lo logró por medio de la banalidad y superficialidad que tan bien parecían saber utilizar recurriendo para ello a la organización de actos sociales donde la postura generalizada entre la comunidad americana respecto de la cultura catalanoespañola era de contemporización y falsa asimilación de ésta, a la que a todas luces consideraban una cultura exótica, trasnochada, antigua, ineficaz y primaria a los ojos de una moderna sociedad que tenia voluntad de proyectar su cultura y liderar el mundo. Sin embargo no hay que olvidar lo que se nos dijo en el sentido que el motor de la organización de fiestas descansaba en algo tan prosaico como acceder a recursos para costear el I.E.N. Sea como fuera deberemos avanzar y tratar de estriar cuanto había de una causa como cuanto de un plan alentado. Pero ese éxito en lo social fue al tiempo el que marco el límite de la verdadera capacidad de acción del I.E.N. La famosa fiesta de San Valentín tan celebrada por un cierto sector de la sociedad barcelonesa entre 1953 y 1961 fue suspendida ipso facto una vez asentados en su nueva sede. A la sociabilidad le sustituía ahora una faceta menos frívola y menos elitista. Se imponía un cambio de la imagen en la forma de proyectar al I.E.N. por entre la sociedad: el objetivo eran las clases medias. Otro flanco era el mundo empresarial. Allí el I.EN. también tuvo su función. En 1959 desde la Cámara Americana de Comercio se propone crear el Club de Jefes de Ventas que serán los introductores de la ciencia de la Mercadotecnia en España y que funcionará durante algún tiempo como una sección más del I.E.N. para acabar emancipándose adquiriendo así personalidad jurídica propia. Antes de finalizar 1960 36 Delgado Gómez-Escalonilla, Lorenzo.Viento de poniente :El Programa Fulbright en España. Estudio sociológico sobre los exbecarios del Programa Fulbright en España /Metroscopia. Comisión Fulbright España. Madrid: Lid, 2009. 19 Barcelona contaba con las dos mejores escuelas de negocios y con un ente especializado en la propagación en nuestro país del Marketing. Así del I.E.N., de su núcleo, partían tres direcciones bien especializadas. La cultura de los Negocios, la transmisión de cultura que permitía acceder a los American Studies una vez adquirido el conocimiento de la lengua del inglés y la cultura de elites intelectuales, que ahora autónoma, tras la desvinculación de Josep Maria Castellet, debía constituir lejos de la plataforma del I.E.N. las bases de un relanzamiento de la cultura catalana entendida de forma amplia sumándose así a la represa37 que las mismas elites catalanas ya habían emprendido. La universidad quedaba también indirectamente implicada por medio de la formación que ahora desde la implementación de los programas de becas e intercambio, tras la firma en octubre de 1958 y la constitución de la Comisión Binacional cuyo cometido era la gestión de todo lo relativo a la tramitación de las Becas Fulbright en España, cuyo propósito debía favorecer el conocimiento reciproco y directo de ambas culturas: la estadounidense y la española in situ, contribuyendo a la formación de los futuros cuadros de profesores transfiriéndoles la lengua al mismo tiempo que todo el sistema organizativo del trabajo, lo que permitía a su vez que éstos entraran en contacto con un sistema internacional, global, un protocolo de comunicación de consecuencias sobre las que ahora no podemos detenernos. Esta clase, formada en parte en los sesenta en Estados Unidos, será esencialmente la que protagonizará el periodo que va desde finales de los años sesenta hasta 1981 y que conocemos como Transición Política Española, y el posterior de consolidación de la democracia en España. Por último consideramos que el Gobierno de los Estados Unidos sí intervino como agente que ahondó en la represión del pensamiento y la cultura, un aspecto en el que un régimen como el franquista, que actuaba de oficio, no precisaba de más adiestramiento. Consideramos que aún y con todos los discutidos o no beneficios que de forma directa o indirecta aportó la presencia estadounidense en el proceso de modernización de España, el episodio protagonizado en 1958 entre los representantes consulares y el crítico cinematográfico Alfons García-Seguí, no por menor, desvirtúa una interpretación que sostiene que el Gobierno de los EE.UU. nunca se entrometió interviniendo directamente sobre asuntos domésticos en ese periodo. De esta manera cuando así procedió fue por considerar prioridad principal no comprometer el contenido y la estabilidad logrados con la firma de los Acuerdos de Madrid en 195338. Concluimos que el Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona acometió una función muy loable y que con todas sus contradicciones ayudó a crear un clima de dialogo en una sociedad enmudecida. Su presencia, aún y solo favoreciendo a un sector muy minoritario de la sociedad (nunca se pretendió otra cosa), estuvo presidida por su voluntad de servicio. Ciertamente hubo por parte de un sector una utilización banal de 37 Acción de reemprender una cosa que había sido interrumpida. 38 Viñas,Ángel. En las garras del aguila: los pactos con Estados Unidos, de Francisco Franco a Felipe González: 1945-1995. Barcelona. Crítica,2003. 20 cara a mostrar una posición de prestigio entre los suyos. Esa línea se agoto en si misma o continuó como una forma más de práctica social ya muy interiorizada. Para sus promotores fue francamente difícil su gestión en la que se entremezclan tintes de riqueza desproporcionada con situaciones de fragilidad económica que estuvieron a un tris de acabar con el proyecto. En el momento más precario, 1957, intervino pública y directamente el Departamento de Estado de los EE.UU. reconduciendo el proyecto. La inestabilidad e incoherencia es aplicable a su misma evolución sin adquirir una posición clara delante de la sociedad seguramente como consecuencia de a quíen representaba. Ese quíen, los Estados Unidos, fueron su virtud y su defecto. Su falta de posicionamiento claro delante de la realidad catalana, española, hizo que durante nuestro periodo no fuera apoyado por ella, si más no por aquella que estaba seriamente comprometida en construir una alternativa democrática al régimen cuyo fin debería de llegar ni que fuera por extenuación biológica. Ese desapego queda patéticamente expresado en la desafección que mostró la sociedad cultural catalana en 1962 con motivo de la inauguración de la sede de Vía Augusta, 123. El I.E.N. fracasó como entidad de alta cultura, pero sí podemos afirmar que cumplió finalmente su función de trazar puentes de dialogo entre ambas naciones y ayudo a clarificar y a activar la escasa actividad cultural pública durante la década de los cincuenta en Barcelona. Sin embargo la importancia radica en que en 1959 se visualiza lo que nosotros hemos dado en llamar la plurifunciónalidad del I.E.N. tomando carácter cada una de aquéllas funciones con una dirección y cometido singular que de alguna manera implosionaron desde su interior: 1.- La cultura que mirará de entroncarse con la cultura de elite catalana; 2.- La cultura de la organización empresarial; 3.-La cultura social, creando nuevos hábitos y espacios de relación; y 4.-Dando acceso a la cultura estadounidense por medio de la transmisión de la lengua inglesa. El tiempo para asegurar la aplicación de esa plurifunciónalidad destinada a la implantación de un nuevo modelo cultural lo dio el propio régimen franquista de cuya estabilidad se preocupó y procuró el propio Gobierno de los Estados Unidos de América que en paralelo y a su vez con la vista en un futuro no lejano contribuyó a la preparación de la generación que protagonizaría la aplicabilidad de la Constitución democrática española en 1978.