EL ESPACIO PÚBLICO EN POBLE SEC el caso de los Equipamientos Culturales de Proximidad Autora: Laura Cedrés Martel Tutora: Montserrat Pareja-Eastaway JUNIO, 2019 EL ESPACIO PÚBLICO EN POBLE SEC el caso de los Equipamientos Culturales de Proximidad Autora: Laura Cedrés Martel Tutora: Montserrat Pareja Eastaway Trabajo final para la obtención del título de Máster en Diseño urbano: Arte, Ciudad, Sociedad JUNIO, 2019 AGRADECIMIENTOS A mi tutora, la Doctora Montserrat Pareja-Eastaway, por su dedicación y constante motivación, y al Doctor Antoni Remesar, por acompañarnos con generosidad en este camino. EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 4 ÍNDICE 00. Introducción Objetivos y pregunta de investigación Metodología 01. Política cultural del Modelo Barcelona Derecho a la cultura Origen de las Políticas Culturales Barcelona: Modelo de desarrollo vs. Modelo cultural Modelo Urbanístico Modelo de Políticas Culturales Estrategias Culturales El ICUB y el Plan Estratégico de 1999 Agenda21 Nous Accents Nuevos desafíos del sector cultural 02. Espacio público y equipamiento cultural Espacio público: definición de un término complejo La función del espacio público Tipología de espacios públicos Espacio público como indicador de calidad Espacio público como sistema Del espacio público a la cohesión urbana Criterios para el análisis del espacio público Equipamiento El Plan de Equipamiento 8 12 13 14 16 18 20 20 24 29 29 32 33 36 38 40 41 42 43 44 46 47 51 51 52 53 55 58 61 61 63 64 67 69 71 77 79 81 82 88 90 91 93 96 97 97 98 99 101 El equipamiento como espacio público Equipamiento cultural Equipamiento cultural en Barcelona El concepto de proximidad Equipamiento cultural de proximidad Antecedentes europeos El contexto catalán Red de Bibliotecas Plan de bibliotecas El valor social de las bibliotecas La Red de Bibliotecas en la actualidad Red de Centros Cívicos Plan de Trabajo Valor social de la Red de Centros Cívicos La Red de Centros Cívicos en la actualidad 03. El Poble Sec Las Hortes de Sant Bertrán Breve reseña histórica La urbanización de la montaña El Cementerio de Montjuic Urbanización del Poble Sec Urbanización de las Hortes de Sant Bertrán Urbanización del Ensanche de Santa Madrona Urbanización de la França Primeros años del siglo XX 106 114 120 125 127 129 133 135 136 137 138 139 140 141 142 143 145 146 147 150 153 156 157 159 162 166 169 171 173 176 179 181 182 184 188 195 201 207 209 Segunda mitad del siglo XX Siglo XXI El Poble Sec en cifras 04. Análisis de casos en el Poble Sec Localización Evolución del trazado Sectores urbanos Preexistencias Red de conectividad Movilidad Bicing y zonas peatonales Estructura viaria Usos del suelo Equipamiento Red de espacios públicos Conjunto patrimonial Cronología de las edificaciones Arte público Casos de estudio Centro Cultural Albareda Área de influencia Estructura Modelo de gestión y Mapa de actores Análisis Centro Cívico el Sortidor Área de influencia Estructura Modelo de gestión y Mapa de actores Análisis Biblioteca Françesc Boix Área de influencia Estructura Modelo de gestión y Mapa de actores Análisis 05. Conclusiones Bibliografía Índice de figuras Índice de cuadors Índice analítico RESUMEN A partir de la Transición que ponía fin a la dictadura, España se incorporó al discurso de la “democracia cultural” que habían adoptado el resto de demo- cracias occidentales. De esta manera, comienzan a desarrollarse políticas culturales que aseguraban el acceso a la cultura como bien colectivo, al alcance de todos los ciudadanos. En la ciudad de Barcelona, estas políticas culturales surgieron al amparo del modelo de desarrollo que permitió la transformación urbanística de la ciudad. Este contexto fue caldo de cultivo para la recuperación de espacio público y equipamiento cultural de proximidad, tan demanda- do por la ciudadanía. El equipamiento cultural de proximidad juega un pa- pel fundamental en el sistema de espacios públicos a escala de barrio. El acercamiento a esta hipótesis desde la perspectiva concreta del barrio del Poble Sec y a través del estudio de la Biblioteca Françesc Boix, el Centro Cultural Albareda y el Centro Cívico el Sortidor, nos permite redefinir el encaje de esta tipología de equipamiento en el territorio, no solo en función de la trama urbana, sino también atendiendo a las dinámicas sociales que es capaz de generar. Palabras clave: políticas culturales, espacio público, equipamiento cultural, Biblioteca Françesc Boix, Centro Cultural Albareda, Centro Cívico el Sortidor, Poble Sec. ABSTRACT Ever since the Transition that put an end to the dictatorship, Spain joined the discourse of “cultural democracy” that the rest of the Western democra- cies had already taken. Then, a number of cultural policies ensuring access to culture as a collective good began to develop within everybody’s reach. In the city of Barcelona, these cultural policies came up under the protection of the development model that allowed for the urban transformation of the city. This context was a breeding ground for the recovery of both public space and proximity cultural facilities, as claimed by the citizens. Proximity cultural facilities play a fundamental role in the system of public spaces at neighbourhood level. The approach to this hypothesis from the specific perspective of the Poble Sec neighbourhood and through the study of Francesc Boix Library, Albareda Cultural Centre and El Sortidor Civic Cen- tre allows us to redefine the fitting of this typology of equipment in the area, not only according to the urban fabric, but also in accordance with the social dynamics that it can create. Key words: cultural policies, public space, cultural facilities, Fran- cesc Boix library, Albareda Cultural Centre, El Sortidor Civic Centre, Poble Sec. 00 I N T R O D U C C I Ó N 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 10 INTRODUCCIÓN La cultura es un factor esencial en nuestra sociedad actual: no solo fun- ciona como motor de desarrollo local, favoreciendo el crecimiento de nuestras ciudades, sino que también contribuye a garantizar la cohesión social en el territorio, favoreciendo la integración de los ciudadanos y mejorando su calidad de vida. Además es un elemento clave a la hora de posicionar a los territorios en el exterior y proyectar una imagen sólida. Pero el ámbito de actuación de la administración resulta a priori limi- tado si entendemos que la cultura es únicamente el producto resultante de la llamada industria cultural: su capacidad de intervención adquiere envergadura cuando de servicios culturales de proxi- midad se trata. En el marco europeo, las políticas cul- turales se empiezan a impulsar a partir de mediados de XX, conjuntamente con el desarrollo del estado de bienestar. Comienza a extenderse en este momen- to la convicción de que la cultura consti- tuye una herramienta fundamental en en el sistema político democrático. Así, el concepto de origen francés de “democra- tización de la cultura”, o acceso de ciu- dadanos a la alta cultura, devino en el de “democracia cultural”, el acceso de los ciudadanos a la cultura antes reservada a las élites, y su derecho a participar como creadores y como actores con capacidad de decisión, lo que supuso una descen- tralización y una mayor relevancia de las políticas culturales (Manito, 2008). Este fenómeno quedó patente con al inclusión en 1948 del derecho a la cultura en la “Declaración Universal de Dere- chos del Hombre”: “Todos los individuos tienen derecho a participar libremente en la vida cultural de la comunidad” (Rau- sell Kóster, 1999). Mientras tanto, España vivía sometida bajo dictadura en la que la cultura no tenía cabida en la agenda política. Posteriormente, en los años 70, con la transición que abrió camino a la Demo- cracia, empezaron a crearse las primeras Regidorías Culturales y el país adoptaría pronto a la tendencia europea de “demo- cracia cultural”, mediante la recupera- Política Cultural del Modelo Barcelona ción del espacio público, la celebración de fiestas populares y la inversión en equipamien- to (Rodríguez Morató, 2005). En Barcelona, el debilitamiento de la economía industrial arrastrado desde finales de los 70, impulsó una nueva estrategia de ciudad orientada hacia transformación urbana como motor de crecimiento. Esta estrategia de desarrollo local situó a la cultura en el centro, abarcando la dimensión social, productiva y urbanística de la ciudad (Belando, 2016) . Años más tarde, las antiguas Exposiciones Universales propias de las sociedades indus- triales volvieron en forma de grandes eventos culturales como las Olimpiadas de 1992 o el Forum de las Culturas de 2004, a través de los cuales Barcelona experimentó una serie de operaciones urbanísticas destinadas a proyectar una imagen exterior de ciudad creativa y a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, facilitando el acceso de estos a la cultura y a la producción cultural. Pero este cambio de paradigma no puede atribuirse exclusiva- mente a las administraciones: en la transición y primeros años de democracia, las ahora posibles demandas de los vecinos reivindicaban espacios para la comunidad, espacios de participación y equipamiento cultural para los barrios, a través de la recuperación y conservación del patrimonio local. En este contexto empiezan a aparecer los primeros equipamientos culturales de proximidad, los centros cívicos, que si bien en sus inicios no tuvieron muy buena aceptación por considerarse “una versión institucionalizada de los Ateneos Populares” (como se cita en Sánchez Belando, 2002), han terminado consolidán- dose junto con la Red de Bibliotecas, avalados por el ICUB y los dos planes estratégicos de cultura de 1999 y 2006, que contemplaban en sus líneas estratégicas la importancia de “hacer de la cultura un elemento clave de cohesión social”. En la actualidad, Barcelona cuenta con una sólida red de equipamientos culturales de proximidad que, según la distinción que hace Remesar (2015) entre espacio público de propiedad y acceso público y espacio colectivo, de dominio privado y acceso limitado, po- demos incluir en la primera de las categorías. Y es que, según Borja y Muxi (2003), “el es- pacio público, incluyendo las infraestructuras y los equipamientos, puede ser un importante 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 12 mecanismo de redistribución e integra- ción social. Depende de como se diseñen, o mejor dicho de como se conciben, las grandes operaciones urbanas. Una ronda viaria, un conjunto de equipamientos culturales, una promoción inmobiliaria de oficinas y viviendas, una renova- ción portuaria o ferroviaria, o un frente de agua, pueden dualizar la sociedad urbana o al contrario pueden articular barrios y proporcionar mecanismos de integración y mejorar la calidad de vida en aquellos sectores que sufren algún déficit de ciudadanía”. De esta manera, el objetivo de este trabajo es estudiar las redes de equi- pamiento cultural de proximidad de la ciudad de Barcelona, su origen, su evolución y su papel actual como espa- cios públicos generadores de cohesión urbana y social en el barrio a través del análisis de esta tipología de infraestruc- tura dentro del barrio de Poble Sec. OBJETIVOS 01. Analizar el modelo Barcelona de desarrollo local y sus políticas culturales. 02. Examinar el concepto de espacio público y su categorización. 03. Entender qué papel juegan las políticas y programas culturales en el desarrollo de estas redes de equipamiento público. 04. Valorar la evolución de los equipamientos culturales de proximidad. 05. Estudiar el funcionamiento global la Red de Centros Cívicos y la Red de Bibliotecas de la ciudad de Barcelona en la actualidad. 06. Analizar las relaciones a escala de barrio de esta tipología de equipamiento con el resto del tejido urbano, aproximándonos al barrio del Poble Sec. ¿Cuál es el alcance del equipamiento cultural de proximidad como espacio público benefactor de dinámicas sociales y urbanas en el barrio del Poble Sec? ? PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN Política Cultural del Modelo Barcelona METODOLOGÍA Como señala Bruno Munari (1995), “El problema no se resuelve por si mismo, pero en cambio contiene todas los elemen- tos para su solución; hay que conocerlos y utilizarlos en el proyecto de solución”. Para la “resolución de nuestro problema” se utilizará una metodología basada en el método científico de investigación, pero adaptada a nuestro caso concreto, por lo que algunas fases se han suprimido y otras han visto alterado su orden: 1. Definición del objeto de estudio y descomposición del mismo en las dis- tintos bloques de estudio: Política cultural del Modelo Barcelona Espacio público y equipamiento cultural El barrio del Poble Sec 2. Búsqueda de información y biblio- grafía sobre la temática relacionada con los disntintos bloques de la investiga- ción, así como un la elaboración de un exhaustivo registro gráfico, fotografías y cartografía histórica que nos ayu- den a aprehender de manera minuciosa la materia objeto de estudio. Además, se ha completado la investigación con visitas al Archivo histórico del Distrito Sants-Montjuic y entrevistas a agentes implicados: Presidente del Centre de Recerca Històri- ca del Poble Sec Coordinadora del Centro Cultural Albareda Técnico de la Biblioteca Françesc Boix 3. Trabajo de campo para la obtención de datos en terreno, a través de recorridos exploratorios y fotográficos. 4. Organización y jerarquización los datos obtenidos y redacción de una argumenta- ción fundamentada para una propuesta de conclusiones. 01 P O L Í T I C A C U L T U R A L D E L M O D E L O B A R C E L O N A 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 16 DERECHO A LA CULTURA Según su definición la cultura es el con- junto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. Su segunda acepción acota un poco más el término y lo define como el conjunto de cono- cimientos que permite a alguien desa- rrollar su juicio crítico. Pero la cultura a escala urbana, amplifica su significación y se convierte en un elemento funda- mental para el desarrollo local, favore- ciendo el crecimiento de las ciudades, la proyección de una imagen sólida del territorio en el exterior, la cohesión so- cial y la integración de los ciudadanos, y la mejora de su calidad de vida. De hecho, el derecho a la cultura se inclu- ye en el artículo 27 de la declaración universal de los derechos humanos de 1948: “toda persona tiene derecho a to- mar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”. La consideración de la cultura como un derecho legítimo ha resultado ser uno de los factores decisivos para el nacimiento de las políticas culturales (Rausell, 1999). En los años 60 y 70 empieza a contemplarse la necesidad de incluir la cultura en la política inter- nacional y los documentos generados por la UNESCO en materia cultural nos ofrecen un punto de vista global de la evolución de este concepto: Política Cultural del Modelo Barcelona Cuadro 1: Evolución del concepto “cultura” según la UNESCO Reafirma la emergencia de las nociones de “desarrollo cultural” y de “dimensión cultural del desarrollo”. Incide principalmente en la cooperación y el intercambio cultural a escala regional. Desarrolla los principios adoptados en Venecia y Helsinki, e insta a los Estados “a for- mular sus objetivos económicos y sociales en una perspectiva cultural más amplia”. La noción de cultura traspasa las bellas artes y el patrimonio y abarca las visiones del mundo, los sistemas de valores y las creencias. Insiste en que el desarrollo cultural había de tener en cuenta “un mejoramiento global de la vida del hombre y del pueblo” y “la identidad cultural, de la que parte y cuyo desenvolvimiento y afirmación promueve”. “La cultura constituye una dimensión fundamental del proceso del desarrollo, y con- tribuye a fortalecer la independencia, la soberanía y la identidad de las naciones. El crecimiento se ha concebido frecuentemente en términos cuantitativos, sin tomar en cuenta su necesaria dimensión cualitativa, es decir, la satisfacción de las aspiracio- nes espirituales y culturales del hombre”. Reconocer la dimensión cultural del desarrollo, afirmar y enriquecer las identidades culturales, aumentar la participación en la vida cultural, fomentar la cooperación cultural internacional. Elaborar informes orientativos sobre políticas culturales en el tema de cultura y desarrollo. Se presenta “Nuestra Diversidad Creativa”, documento que plantea que “el desarrollo comprende no solo el acceso a los bienes y a los servicios, sino también la oportunidad de elegir un modo de vida colectivo que sea pleno, satisfactorio, valioso y valorado, en el que florezca la existencia humana en todas sus formas y en su integridad”. Actualizar las ideas expuestas en Nuestra Diversidad Creativa, tanto en la política como en la práctica. 1970 1972 1973 1975 1978 1982 1988 1997 1992 1998 CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL SOBRE LOS ASPECTOS INSTITUCIONALES, ADMINISTRATIVOS Y FINANCIEROS DE LAS POLÍTICAS CULTURALES. VENECIA CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL SOBRE LAS POLÍTICAS CULTURALES EN EUROPA. HELSINKI CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL SOBRE LAS POLÍTICAS CULTURALES EN ASIA. YOGYAKARTA, INDONESIA CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL SOBRE LAS POLÍTICAS CULTURALES. ÁFRICA, ACCRA CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL SOBRE LAS POLÍTICAS CULTURALES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE. BOGOTÁ CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE LAS POLÍTICAS CULTURALES (MONDIACULT) DECENIO MUNDIAL PARA EL DESARROLLO CULTURAL COMISIÓN MUNDIAL DE CULTURA Y DESARROLLO CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL SOBRE POLÍTICAS CULTURALES AL SERVICIO DEL DESARROLLO, ESTOCOLMO 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 18 ORIGEN DE LAS POLÍTICAS CULTURALES La definición general sobre políticas culturales que nos da García Canclini (1989), afirma que se trata de “el con- junto de intervenciones realizadas por el estado, las instituciones civiles, y los grupos comunitarios organizados a fin de orientar el desarrollo simbólico, satisfa- cer las necesidades culturales y obtener consenso para un tipo de orden o trans- formación social”. Delimitando la mirada a un marco euro- peo y para entender la actualidad de las políticas culturales, debemos remontar- nos a su origen a partir de la segunda mitad del siglo XX, a la lumbre de las heridas aun abiertas de la Segunda Gue- rra Mundial y paralelamente al desarro- llo de la sociedad del bienestar: “En los 50 la cultura es vista como he- rramienta fundamental para la política de la reconciliación y la afirmación de- mocrática. En los 60, el Estado francés populariza el concepto de la democra- tización de la cultura, que consiste en posibilitar el acceso de todo ciudadano a la alta cultura. Este paradigma se ve sustituido, algunos años más tarde, por el de la democracia cultural que no ciñe el concepto de cultura a la cultura de élite sino que reconoce la diversidad cultural y además defiende el acceso de toda la población a la creación como creadores. Esto supone una descentrali- zación y un mayor poder de las políticas culturales locales. En los 80, la crisis de las estrategias socializadoras de la década anterior y el convencimiento de que la población expresa mejor sus deseos a través del mercado, refuerza la legitimación de la acción a través de las industrias cultura- les. Así, toma importancia la interven- ción pública sobre las industrias cultura- les. También en esta época se empieza a rehabilitar el patrimonio histórico para crear dinamismo económico en las ciu- dades. En los 90, la preocupación de los poderes locales por la exclusión social recupera el paradigma de la democracia cultural en la teorización de la cultura de proximidad. Ésta enfatiza la dimen- “POLÍTICAS CULTURALES: DESARROLLO SIMBÓLICO, SATISFACCIÓN DE NECESIDADES CULTURALES Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL”. Política Cultural del Modelo Barcelona sión social y convivencial de la cultura como elemento de cohesión social, donde la acción cultural es transformadora” (Manito, 2006). Si bien durante las décadas de los 60 y 70 las políticas culturales en Europa vi- vieron una etapa de desarrollo y expan- sión no solamente territorial, sino tam- bién en lo relativo a los presupuestos dedicados a su implementación, en los años 80, fruto de la crisis económica y del auge de la derecha en los Gobiernos europeos, tuvo lugar un cambio de pers- pectiva con respecto a la acción cultural y pasó ésta de ser un sector en el que “gastar” a ser un sector en el que “inver- tir”. Se trata del “entrepreneurial turn” o giro empresarial, atendiendo a David Harvey (2013): en un contexto postin- dustrial, los gobiernos encontraron en los procesos de renovación urbana de carácter cultural a través de ambiciosos proyectos arquitectónicos, celebración de eventos y desarrollo de servicios, un potente mecanismo de desarrollo local. De esta manera, se alcanza a finales del siglo XX un nuevo paradigma de política cultural que, Rodríguez (2005) define como “sistematizada”: una nueva lógica pautada orientada al cumplimiento de los objetivos de las ciudades. Mientras tanto, España había estado inmersa en una dictadura en la que, ante la falta de recursos, la dimensión cultural estaba a la cola de los intereses ciudada- nos y por supuesto, de la agenda política. No fue hasta bien entrados los años 70, con la transición que dio paso al Go- bierno democrático, cuando empezaron a crearse las primeras Regidorías Cul- turales y el país se suma rápidamente a la tendencia europea de “democracia cultural”, a través de la recuperación del espacio público, la celebración de fiestas populares en la calle y la inversión en equipamiento (Rodríguez, 2005). Por su parte en la ciudad de Barcelona, el paulatino decaimiento de la econo- mía industrial iniciado desde finales de los 70 favoreció una nueva estrategia de ciudad orientada hacia transforma- ción urbana como motor impulsor de crecimiento. Esta estrategia de desa- rrollo local situó a la cultura en el eje de acción que atravesaría la dimensión social, productiva y formal de la ciudad (Belando, 2016) . Y años más tarde, las antiguas Exposiciones Universales propias de las sociedades industriales dieron paso a megaeventos de naturaleza cultural, como las Olimpiadas de 1992 o el Forum de las Culturas de 2004, a través de los cuales Barcelona acometió una serie de operaciones urbanísticas destinadas no solo a proyectar una imagen exterior de ciudad creativa, sino también a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, facili- tando el acceso de estos a la cultura y a la producción cultural. Es lo que se conoce como “Modelo Barcelona”. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 20 BARCELONA: MODELO URBANÍSTICO vs. MODELO CULTURAL MODELO URBANÍSTICO La mayor parte de los autores coinciden en definir el “Modelo Barcelona” como los grandes proyectos y transforma- ciones urbanísticas lideradas por el Gobierno local que tuvieron lugar en la ciudad de Barcelona durante las dé- cadas de los 80 y 90. Sin embargo, es del todo probable que la trascendencia del modelo sea heredera de los principa- les planes urbanísticos de la historia de la ciudad: el Plan Cerdà (1859), el Plan Jaussely (1905) o el Plan Macià (1934). Sea como fuere, las principales caracte- rísticas que se le atribuyen son: 1. Planificación estratégica: prevalencia del proyecto urbano sobre el plan. 2. Importancia del espacio público. 3. Voluntad de colaboración públi- co-privada en la generación de proyec- tos urbanos de interés público. 4.Utilización de grandes eventos y la cultura como estrategias de transfor- mación urbana y social. 5. Protagonismo de los técnicos (arqui- tectos, urbanistas, gestores culturales) en el desarrollo del proyecto . 6. Desarrollo de mecanismos de parti- cipación ciudadana . La literatura del modelo Barcelona (Ace- billo, 1992; Montaner, 2011) determina 4 etapas del Modelo: Primera etapa (1979-1986) Esta primera etapa comprende desde las primeras elecciones democráticas, hasta la nominación de la ciudad de Barcelona como sede de los Juegos Olímpicos. Las políticas urbanísticas del recién estrenado ayuntamiento democrático fueron sucesoras de las iniciadas años antes con el Plan General Metropolitano (1976), que no pretendían otra cosa que restablecer el equilibrio de la ciudad, que tras la dictadura había quedado con un importante déficit de in- fraestructuras y servicios. A los mandos políticos llegaron profesionales com- prometidos con el movimiento vecinal Figura 3: Plaza Sòller Figura 1: Plaza Real Figura 2: Avenida María Cristina Política Cultural del Modelo Barcelona gestado durante la dictadura, que conta- ban con la firme voluntad de satisfacer sus demandas: recuperar el ciudad y sobre todo, la periferia. Esta estrategia de renovación urbanística consiste en lo que el arquitecto municipal Oriol Bohigas (1985), considerado principal impulsor del modelo, determinó en describir como la “higienización del centro y revalori- zación de la periferia”: “La afirmación de que hay que hi- gienizar el centro y monumentalizar la periferia solo es una aproximación didáctica y panfletaria que he utilizado para explicar los criterios generales de rehabilitación y reconstrucción. Ni las dos áreas son bastante homogéneas para admitir en sus sectores remedios genera- les tan simples y categóricos, ni las dos fórmulas -la higiene y el monumento- pueden expresar la complejidad de las posibles operaciones”. En esta etapa las primeras actuacio- nes se fundamentan principalmente en intervenciones puntuales de dimensión acotada, que procuraban recuperar el espacio publico a través de pequeñas incisiones a escala de calles y plazas. Solá Morales (2016) lo comparó con inter- venciones de “acupuntura urbana”: “Así, cuando en temas de reforma inte- rior hemos propuesto la analogía de la acupuntura y hemos hablado de combi- nar grandes estructuras varias, cambios funcionales extensivos e intervenciones arquitectónicas pequeñas o espacios públicos intersticiales, ha habido quien ha entendido que acupuntura quería decir recoser, llenar agujeros, oportunismo, casuística, modestia y localismo. Pocos entienden lo que es la acupuntura, que cura el corazón pinchando posiblemente la oreja, o que cura los sistemas tratando los accidentes. Porque esta visión supone, precisamente, la profunda comprensión de la interdependencia entre lo general y lo sistémico, lo grande y lo pequeño”. En este periodo además, tiene lugar la creación de los actuales 10 distritos de Barcelona. Esta nueva estructura favore- ce la descentralización y el consecuente acercamiento entre la administración y los ciudadanos. Y en términos de go- bernanza, esta fase se caracteriza por el Figura 4: Plaça dels Països Catalans Figura 5: Plaza de la Mercè 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 22 liderazgo del sector público, tanto en la definición de objetivos como en el dise- ño de proyectos (Casellas, 2006). Segunda Etapa (1986-1992) Este periodo abarca desde la prepara- ción de los Juegos Olímpicos hasta la celebración de los mismos. Esta eta- pa plantea cambios con respecto a su predecesora. En palabras de Acebillo (1992): “En 1980 habíamos iniciado con éxito, desde el Ayuntamiento, lo que llamá- bamos «la acupuntura urbana», con la que dotar a la ciudad de más de 150 espacios públicos nuevos. Pero esto no era suficiente para superar los muchos déficits urbanos acumulados. Así, sin abandonar los proyectos puntuales, se debía aumentar la escala y la comple- jidad de las intervenciones y por ello contábamos con el proyecto olímpico”. Y efectivamente, el rasgo más signi- ficativo en esta segunda etapa es el cambio de escala. La entonces futura celebración de los Juegos Olímpicos fue la excusa y razón para emprender grandes proyectos urbanos. Como ya se había hecho en 1888 y 1929 con la celebración de grandes eventos interna- cionales, Barcelona volvió a cambiar su historia urbanística a golpe de evento, aprovechando la coyuntura para llevar a cabo operaciones urbanísticas de gran envergadura. Las intervenciones de carácter estruc- tural que dan forma a esta etapa son: la mejora de la periferia1, la apertura de la ciudad al mar, la construcción del equipamiento necesario para la cele- bración de los Juegos Olímpicos (insta- laciones en Montjuic y Villa Olímpica), la mejora de las redes de comunica- ción, tanto a nivel ferroviario como a través de los cinturones de ronda, y la definición de puntos estratégicos o áreas de nueva centralidad2, como la Plaza de las Glorias. Paralelamente, el modelo de desarrollo urbanístico fue ampliando su radio de acción, rebasando los límites del dise- ño urbano para incidir también a nivel social y cultural: Figura 6: Ronda de Dalt Figura 8: Moll de la Fusta Figura 7: Villa Olímpica 1. Se implementa de la mano de Oriol Bohigas el programa de mo- numentalización de la periferia a través de la instalación de piezas de arte público de artistas de renombre internacional. 2. Idea promovida por Busquets, cuyo ob- jetivo es controlar el desarrollo de la ciudad redirigiendo los flujos hacia estos puntos, que se convierten en elementos clave para la cohesión urbana y para la descongesión de la ciudad. Se deter- minaron doce áreas de nueva centralidad: Diagonal-Sarrià, Calle Tarragona, Plaza Cerdà, Port Vell, Plaza de las Glories, Diagonal-Prim, Sagrera, Renfe-Meri- diana, Diagonal-Zona Universitaria, Vila Olímpica y Frente Litoral del Poblenou, Vall d’Hebron y Montjuic. Política Cultural del Modelo Barcelona “Las actuaciones urbanísticas no fueron las únicas. A ellas se añadieron en los años 1980 toda una serie de medidas sociales, políticas y económicas que se han considerado también importantes en el modelo Barcelona. Entre las más destacadas en la década de 1980 pueden señalarse el papel de los movimientos sociales en las reivindicaciones urbanas y el énfasis en la participación y el acuerdo popular en relación con las transforma- ciones que se acometían. Pero pueden agregarse otras muchas que de una u otra forma se tomaron y que algunos au- tores consideran asimismo importantes; entre ellas: las medidas de descentraliza- ción municipal, las estrategias culturales, la preocupación por la cohesión social, la atención al planeamiento estratégico, la colaboración público-privada, o las actuaciones para la mejora del paisaje urbano” (Capel, 2007). Durante esta etapa, si bien el ayunta- miento seguía estando a la cabeza, se empieza a crear un modelo de parti- cipación público-privada que será el embrión de un sistema en el que el sector privado contará con un peso decisivo (Casellas, 2006). Tercera etapa (1992-1997) Aunque la valoración de la celebración de las Olimpiadas fue muy positiva, tanto por parte de la administración como entre el sector privado y de la relevancia internacional adquirida, ciertamente la ciudad se enfrentaba a un proceso de desaceleración económica sostenido en gran parte por el declive de la actividad turística, por lo que el modelo comienza a ser cuestionado. En 1994, con intención de revertir la situación, se aprueba el segundo Plan Estratégico (el primero se había aprobado en 1990), que tiene como objetivo “acentuar la integración del área de Barcelona en la economía internacional para garantizar su crecimiento en términos de progreso económico, social y de calidad de vida” (Ayuntamiento de Barcelona, 1994). Cuarta etapa (1997-2006) Esta última fase corresponde al momen- to en el que el modelo se diluye. Desde 1995, la ciudad cambia de rumbo e inicia de nuevo su andadura hacia la celebración de otro evento, esta vez el Forum de las Culturas 2004. Pero en esta ocasión, los valores urbanísticos se tambalean ante los intereses especulativos de empresas privadas y va desapareciendo el decisi- vo papel de los arquitectos municipales que hasta ahora habían llevado el timón hacia buen puerto. Las intervenciones más representativas de esta de esta etapa son la ampliación del aeropuerto, la cons- trucción de la infraestructura para el Forum y sobre todo, el Plan 22@3 para el distrito de Sant Martí, un macropro- yecto que ha generado gran controversia (Casellas, 2006). Figura 9: Estadio Olímpico 3. El proyecto 22@, que pretende trans- formar 200 hectáreas de suelo industrial del barrio de Poblenou para convertirlo en distrito económico vinculado a las nuevas tecnologías, se encon- tró con la oposición de plataformas de vecinos organizados. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 24 MODELO POLÍTICAS CULTURALES “La imagen internacional de Barcelona ha estado indisociablemente asociada a su dimensión cultural. Alrededor del mundo, las ciudades, cuando hablan del «Modelo Barcelona» se refieren a una manera de construir la ciudad, de relacionarse con el entorno y con las personas que pone la cultura en el centro: apoyando los procesos de parti- cipación, reconociendo la innovación y poniéndola en primer plano, imbricando los hitos del espíritu con el sentimiento del pueblo, creando redes urbanas e internacionales que debaten y levantan el nivel de todo aquello que se hace en la ciudad” (Instituto de Cultura de Barce- lona, 2003). En los años 80 los conceptos de “cultu- ra” y “creatividad” irrumpieron con fuer- za en el panorama urbano y lo hicieron para quedarse. El sector de la cultura en la ciudad de Barcelona se convirtió en el elemento central de las estrate- gias de desarrollo económico y social. En palabras de Pep Subirós (1999), “el valor de la experiencia de Barcelona radica no solo en su transformación es- pacial, sino en que el conjunto de proyec- tos de renovación constituye uno de los ensayos más sugerentes llevados a cabo en la ciudad democrática, un intento de reapropiación de la ciudad por parte de los ciudadanos, un proyecto en el que tiene tanta importancia la forma como la función, la belleza como al utilidad, la eficiencia económica como la calidad de la convivencia colectiva”. Y es que el modelo urbanístico de de- sarrollo local se convirtió en el terreno fértil para el nacimiento de las políti- cas culturales. Y de hecho, la política cultural de Barcelona ha estado fuerte- mente condicionada por el modelo de desarrollo local, existiendo entre ellos una evolución paralela y pudiendo, de la misma manera, distinguir entre cuatro etapas: Primera etapa Con la llegada de la democracia la ciudad experimenta una transformación política sustancial que pone el foco en la recuperación de espacios públicos y patrimonio para su rehabilitación Figura 10: Mistos, Claes Oldenburg. Vall d’Hebron Figura 11: Parque de la Maquinista, Sant Andreu Política Cultural del Modelo Barcelona y uso colectivo. Esta característica es transversal a los ejes de actuación que se ponen en marcha en esta etapa e incluso en etapas posteriores. Los programas que determinarán la hoja de ruta de esta fase son: el programa de centros cívicos y el de monumentalización de la periferia. Por una parte, las nuevas libertades de- mocráticas auspiciaron el despertar de las actividades culturales que habían sido ilegitimadas y permanecido ocul- tas durante la dictadura. El ayuntamien- to manifiesta su voluntad llevar a cabo el aprovisionamiento del equipamiento so- cio-cultural ya previsto en el Plan Gene- ral Metropolitano del 76, llevando a cabo operaciones de regeneración urbana basadas en la recuperación de edificios de interés histórico e industrial. Fruto de estas operaciones e inspirados por los modelos de centros culturales europeos, se configura el programa de centros cívicos y se inaugura el primero de ellos en 1982 (Sánchez, 2015). Y por otra parte, la monumentalización de la periferia que proponía la estrate- gia de renovación urbanística, tenía como objetivo la resignificación del territorio, dotando de elementos de referencia y visibilidad a sus espacios públicos, y fortaleciendo la identidad y la memoria colectiva a través de la preservación de elementos representativos del lugar o la instalación de elementos artísticos (Su- birós, 1999). Segunda etapa En esta segunda etapa, la ciudad se en- frenta a una importante transformación económica marcada por el giro hacia el sector servicios que da una ciudad hasta ahora eminentemente industrial. En esta fase, íntimamente ligada al desarrollo ur- banístico y a la organización de los Juegos Olímpicos, tiene lugar la construcción de grandes infraestructuras culturales, esbozadas ya en el Plan de Museos de 1985. Sin dejar de lado las intervenciones en el espacio público y el desarrollo de las redes de equipamiento, se apunta ahora hacia la creación de grandes instalaciones relacionadas con la producción contempo- ránea que, en algunos casos pretende no solo satisfacer las demandas culturales del entorno sino también favorecer la Figura 13: Centros Cívico el Guinardó Figura 12: La República, Josep Viladomat. Plaza Llucmajor 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 26 regeneración de zonas relativamente marginales. El Plan contemplaba la previsión de e 5 ejes culturales: 1. Montaña de Montjuïc, con la rehabili- tación del Palacio Nacional para acoger el Museu Nacional d’Art de Catalunya. 2. Raval, con la construcción del Museu d’Art Contemporani de Barcelona y renovación de la Casa de la Caritat4. 3. Barrio Gótico, con lal unión del Museu de Història de la Ciutat, el Ins- titut Municipal d’Història y el Archivo Histórico. 4. La Ribera, con el Museu Picasso y el Museu Tèxtil i de la Indumentària. 5. Ciutadella, donde se concentran los Museos de Ciencias Naturales, vincu- lados al Parque Zoológico (Mascarell, 2001). Tercera etapa La celebración de los Juegos Olímpi- cos supuso un cambio en el panorama cultural, posicionando a la cultura en el Figura 14: Planta del Proyecto del Liceu al Seminari Figura 15: Museu Nacional d’Art de Catalunya Figura 16: Obras del MACBA Figura 17: Centro de Cultura Contemporánea Figura 18: Museu de Història de la Ciutat Figura 19: Palacio Marqués de Llió. Antiguo Museo Textil Figura 20: Castillo de los tres Dragones. Antiguo Museo de las Ciencias Naturales 4. Este proyecto urbano recibía el nombre “del Liceo al Seminario” y tenía como objetivo la transformación sim- bólica del Raval a tra- vés de la regeneración urbana del barrio me diante la construcción del Museo de Arte Contemporáneo, obra de Richarde Meier y el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Política Cultural del Modelo Barcelona centro y entendiéndola como el princi- pal motor de desarrollo. El aumento de la competitividad entre las ciudades en un contexto globalizado, propició el giro emprendedor de la ciudad que ahora situaba la cultura al servicio el marketing urbano. De esta manera, se reconfiguran la ideas socialdemócra- tas que entendían la política cultural como responsable de la democratiza- ción de la cultura y ahora el papel de la administración pública trasciende y pasa de ser proveedor a catalizador y comienza el crecimiento de la gestión público-privada y la externalización de servicios (Sánchez, 2015). En este nuevo escenario juega un papel fundamental la creación por parte del Gobierno municipal, del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) en 1996, un organismo autónomo para la gober- nanza cultural. Será esta misma entidad la que, en 1999, formule el Plan Estra- tégico del Sector Cultural, un plan que tiene dos claves líneas de trabajo: situar la cultura en el eje estratégico de la ciudad y el fortalecimiento de la relación entre la cultura y el desarrollo, tanto económico como tecnológico (Instituto de Cultura de Barcelona, 2003). Cuarta etapa Barcelona cierra estas cuatro etapas con un amplio sistema de museos y centros culturales de distintas disciplinas, una extensa red de equipamientos culturales de proximidad: centros cívicos y biblio- tecas, y una serie de eventos culturales y fiestas populares consolidados. Sin embargo, el fracaso del Forum de las Culturas puso en evidencia las deficien- cias del giro emprendedor por el que ha- bía apostado la ciudad. Amparándose en esta problemática se desarrolla un nuevo Plan Estratégico Cultural en 2006, que intenta principalmente paliar la excesiva instrumentalización que habían venido ejerciendo las anteriores políticas cultu- rales (Sánchez, 2015). “EL PLAN ESTRATÉGICO DEL SECTOR CULTURAL PRETENDÍA SITUAR LA CULTURA EN EL CENTRO Y FORTALECER LA RELACIÓN ENTRE CULTURA Y DESARROLLO”. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 28 MODELO BARCELONA ET AP A 1 ET AP A 2 ET AP A 3 ET AP A 4 URBANÍSTICO CULTURAL DEMOCRACIA OLIMPIADAS Higienizar el centro y revalo- rizar la periferia a través de OPERACIONES A PEQUEÑA ESCALA Recuperación de espacios públicos para su REHABILITACIÓN Y USO COLECTIVO COMO EQUIPAMIENTO INTERESES ESPECULATI- VOS DEL SECTOR PRIVADO CRECIMIENTO DE LA GES- TIÓN PÚBLICO-PRIVADA Y LA EXTERNALIZACIÓN DE SERVICIOS GRANDES PROYECTOS URBANOS GRANDES INFRAESTRUCTURAS CULTURALES Desaceleración económica: POSICIONAMIENTO INTER- NACIONAL PARA CONSEGUIR CRECIMIENTO ECONÓMICO (Plan Estratégico) Aumento de competitividad: CULTURA AL SERVICIO DEL MARKERING URBANO (Plan Estratégico DEL SEC- TOR CULTURAL) POST-OLIMPIADAS FORUM DE LAS CULTURAS Cuadro 2: Modelo de desarrollo vs. Modelo cultural Si confrontamos las etapas del modelo de desarrollo urbanístico y el modelo de políticas culturales encontramos que en ambas, la primera etapa, fuertemente determinada por la llegada de la demo- cracia, se caracteriza por intervencio- nes de pequeña envergadura a nivel de barrios, calles y plazas, para pasar a una segunda etapa, la de los Juegos Olímpi- cos, en la que se experimenta un cambio de escala y se apuesta por grandes pro- yectos e infraestructuras. En la tercera etapa, justo después de las Olimpiadas, la desaceleración económica y el au- mento de la competitividad internacio- nal desvían el crecimiento económico y cultural hacia la proyección en el exte- rior y se trazan las hojas de ruta a seguir a través de Planes Estratégicos. Por último, el modelo llega a su fin en una cuarta etapa en la que el sector privado se introduce y acaba interviniendo hasta llegar a desvirtuarlo. Política Cultural del Modelo Barcelona ESTRATEGIAS CULTURALES Como señala Rodríguez (2008), la estrategia cultural de Barcelona cuenta con una larga trayectoria hasta nuestros días, decantándose por la celebración de grandes acontecimientos como una herramienta de crecimiento y desarrollo económico y social. Estos eventos han sido los responsables de las transfor- maciones urbanas y los cambios más importantes que ha experimentado la ciudad. Cuatro han sido los hitos a través de los cuales Barcelona ha podido mantener esta tendencia: la Exposi- ción Universal de 1888, la Exposición Internacional de 1929, las Olimpiadas de 1992 y el Forum de las culturas de 2004. Además, estos cuatro megaeven- tos son un indicador de la inclinación cultural que adoptó Barcelona como estrategia: si bien las antiguas Exposicio- nes Internacionales eran un reflejo de la sociedad industrial, las Olimpiadas y el Forum proyectaban una imagen simbólica y cultural. Así, la importancia que había alcanza- do la planificación estratégica en este modelo de ciudad emprendedora favoreció el nacimientos de políticas culturales, que trataban de generar valor cultural local estimulando el vínculo entre todos los actores que forman parte del sector cultural: público, privado y tercer sector (Rius, 2014). EL ICUB Y EL PLAN ESTRATÉGICO DE 1999 En 1996 nace en el seno del Ayuntamien- to el Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB), un organismo autónomo cuya misión será gestionar la gobernanza cul- tural de la ciudad. EL ICUB nace como una entidad independiente, con capacidad de decisión autónoma, que gestiona su propio presupuesto y establece sus contra- tos y convenios (Rodríguez, 2005). El ICUB pretende ser un “gran cataliza- dor” de la cultura valiéndose de de tres instrumentos: el Plan Estratégico cultural5, el plan director y los programas anuales. Así, ya en la memoria de constitución se planteaba que “la gran opción de futuro Recursos Isabel Balliu 5. El Plan Estratégico permitía planificar con una visión a largo plazo, el plan director determina el funcio- namiento del ICUB en cada mandato, y los programas anuales, persiguen objetivos contretos resolviendo problemáticas puntuales (Delbene, 2007). “LAS POLÍTICAS CULTURALES TRATABAN DE GENERAR VALOR LOCAL A TRAVÉS DEL VÍNCULO ENTRE TODOS LOS ACTORES DEL SECTOR CULTURAL: PÚBLICO, PRIVADO Y TERCER SECTOR”. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 30 pasa por la elaboración a lo largo de los próximos meses del Plan Estratégico de cultura que se ha de situar en el horizonte del 2001, pero también, a más largo pla- zo, en el horizonte de la ciudad del 2010. La realización de este plan se enmarca dentro del Plan Estratégico global de la ciudad y tiene la finalidad de establecer hitos conjuntos y objetivos compartidos” (Mascarell, 1995). Los objetivos del ICUB según su propia memoria de constitución son: 1. Planificar y gestionar la actividad, la estructura, la administración de los servicios, museos, espacios escénicos y otros centros de cultura municipales, así como la explotación de los bienes cultu- rales resultantes. 2. Conservar, enriquecer, investigar, exhibir y difundir mediante las activi- dades propias, los bienes patrimoniales de carácter cultural, histórico, científico y artístico y ponerlos al alcance de los ciudadanos y personas interesadas para facilitar la incorporación en la sociedad. 3. Promover y coordinar la presencia del Ayuntamiento de Barcelona en todos los centros culturales públicos o privados participantes y hacer el segui- miento. 4. Impulsar las actuaciones y la coordi- nación de todas aquellas instancias, ser- vicios, entidades y empresas que puedan incidir en la cultura a la sociedad. 5. Desarrollar un concepto de cultura socialmente útil en el conjunto del de- sarrollo económico de la ciudad y en la creación de riqueza y trabajo. 6. Promover la difusión internacional de la cultura de la ciudad y de los bie- nes culturales que se producen. 7. Promover, de acuerdo con el con- junto de los servicios municipales, la cultura cívica. 8. Potenciar un concepto creativo, abierto, plural y tolerante del hecho cultural. En 1999 se aprueba el primer Plan Es- tratégico del sector cultural cuya semi- lla había planteado el ICUB desde los inicios de su fundación. Este plan será el modelo de referencia que determinará la estrategia y trayectoria a seguir por el ICUB, vinculando el desarrollo del sector cultural al desarrollo general de la ciudad (Rodríguez, 2005). El Plan planteaba dos principales líneas de trabajo: establecer las medidas y acciones que permitan el progreso del sector cultural y definir e incentivar el papel de la cultura en el contexto Política Cultural del Modelo Barcelona global de la ciudad para su crecimiento económico y social. Para llevar a cabo estos retos, el documento plantea 6 líneas estratégicas de actuación: 1. Impulsar Barcelona como factoría de producción de contenidos culturales. 2. Hacer de la cultura un elemento clave de cohesión social. Gerencia Gerencia Adjunta Fundación Barcelona Cultura Promoción de sectores culturales Consorcios y fundaciones Administración económica Recursos humanos Servicios judiciales Producción y mantenimiento Proyectos arquitectónicos Fiestas, festivales, eventos: Mercè, Santa Eulàlia-Llum BCN, Nadal... Programas literarios: Semana de poesía, BCNegra, Novela Histórica, Món Llibre, BCN Ciutat Literària Grec Festival de Barcelona Programas de memoria Museos y centros municipales: MUHBA, El Born CCM, Museu Frederic Marès, Monasterio de Pedralbes, Museo del Diseño, Museo etnológico y de culturas del mundo y Castillo de Montjuic Archivo histórico de la ciudad y Archivo fotográfico BCN Sevicio de Arqueología Consejo de Arte Público Nomenclátor Centros cívicos Enseñanzas artísticas Fábricas de creación Cultura popular Nuevos proyectos metropolitanos Centros de artes visuales: La Virreina La Capella Fabra i Coats Atención a los sectores culturales BCN Film Commission Subvenciones Turismo Premios y commemoraciones Consejo de la cultura Relaciones Internacionales Banda Municipal Innovación, pensamiento y ciencia Canódromo Museo Picasso, Museo de Ciencias Naturales, Museo de la música, fundación Muñoz Ramonet, Biblioteca Arús Programas culturalesRecursos Memoria, historia y patrimonio Cultura de proximidad Marqueting, Comunicación y sistemas Comunicación y público Patronicio y relaciones públicas Sistemas de información Gerencia de derechos de ciudadanía, participación y transparencia Presidencia Secretaría Técnica Cuadro 3: Organigrama del ICUB. Estructura Ejecutiva Con la aprobación de este plan, la ciudad da un paso hacia adelante y hace una firme declaración de intenciones de su apuesta por la cultura como impulsora tanto del desarrollo de la sociedad del conocimiento que incentiva no solo el acceso a la cultura, sino sobre todo, la producción y la industria cultural, como del desarrollo económico a través del posicionamiento a nivel internacional que experimenta la Barcelona postindus- trial con su giro hacia la terciarización, que convierte la cultura y creatividad en gancho para la atracción de turistas e inversores (Morillo, 2018). 3. Incorporar a Barcelona en los flujos de la cultura digital. 4. Dinamizar el conjunto patrimonial de Barcelona. 5. Vertebrar Barcelona como un espacio cultural singular y metropolitano. 6. Proyectar Barcelona como plataforma de proyección internacional. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 32 AGENDA 21 La Agenda 21 de la cultura es el primer documento internacional “orientador de las políticas públicas de cultura para el desarrollo cultural de la humanidad”. Este documento de gran relevancia nace como un compromiso para utilizar las políticas culturales como herramienta promoción de “los derechos humanos, la diversidad cultural, la sostenibilidad, la democracia participativa y la generación de condiciones para la paz” (Agenda 21). Aprobada el día 8 de mayo de 2004, en el IV Foro de Autoridades Locales para la Inclusión Social de Porto Alegre, en el marco del Foro Universal de las Cultu- ras en Barcelona, la Agenda 21 tiene su germen en el año 2002, impulsada por redes internacionales. Sus borradores se fueron discutiendo en diversos encuen- tros y conferencias internacionales y una vez aprobado el documento definitivo, se presentó a UN-HABITAT y Unesco para posteriormente ser firmado en Barcelona (Manito, 2006). La Agenda 21 de la cultura pretendía ser en cierta manera, un documento análo- go al redactado en 1992 en materia de medio ambiente, que fue el instrumento utilizado para instar a las instituciones locales, nacionales e internacionales a intervenir a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible (Manito, 2006). En un contexto cada vez más globaliza- do, la Agenda 21 nace como una res- puesta ante la amenaza estandarizado- ra de la diversidad cultural, principal patrimonio de la humanidad y como defensora del derecho a la cultura y reconoce a las ciudades y los Gobiernos como responsables de primer orden en esta iniciativa. Ahora bien, como afirma Pascual (2006): “LA AGENDA 21 ORIENTA LAS POLÍTICAS PÚBLICAS PARA EL DESARROLLO CULTURAL DE LA HUMANIDAD”. Política Cultural del Modelo Barcelona “Las ciudades no son estados. Las preo- cupaciones primordiales de las ciudades y de los Gobiernos locales tienen que ver con la convivencia en los ámbitos de proximidad y con la capacidad creativa en sus territorios. Ciudades y Gobiernos locales son conscientes de que buena parte del futuro de la democracia y del bienestar se juega en la existencia de espacios y esferas públicas, y en la capacidad de los ciudadanos y de los residentes de participar en ellas. La par- ticipación en la vida cultural es una de estas esferas públicas fundamentales, y la participación se lleva a cabo (virtuali- dad aparte) en contextos de proximidad, en plazas y calles, barrios y ciudades concretas, relacionando el ámbito local y el global, la memoria y la innovación, en un debate creativo tenso”. De esta manera, la participación, demo- cracia, ciudadanía, creatividad, convi- vencia y cultura parecen erigirse como elementos esenciales de este informe. La Agenda 21 de la cultura tiene 67 artí- culos, divididos en tres grandes aparta- dos: principios (16 artículos), compromi- sos (29 artículos) y recomendaciones (22 artículos). Pero según Manito (2006), hay 5 elementos transversales a esos tres apartados: Democratización de la cultura: acceso a la cultura, derechos y deberes culturales. Democracia cultural: diversidad cultural, diálogo intercultural, inclusión social. Gobernanza: participación, transversali- dad de la cultura. Sostenibilidad cultural: memoria, patri- monio, territorio, espacio público. Economía de la cultura: creatividad, innovación, cultura como generadores de riqueza. Las ciudades adheridas a la Agenda 21 de la cultura se comprometen a llevar a cabo una estrategia cultural alineada a estos 5 ejes de acción. Barcelona encon- tró en la Agenda 21 las directrices que sostendrían el armazón de lo que sería la revisión del Plan Estratégico de la cultura. NOUS ACCENTS En 2006 el Instituto de Cultura lleva a cabo una revisión del Plan Estratégico de 1999 y lo reformula integrando nue- vos factores con el fin de actualizarlo y adaptarlo al momento actual. Tras anali- zar el estado de los 6 ejes propuestos en el antiguo plan, comprobar los avances y las tareas aun en trámite y hacer una valoración positiva del impacto alcanzado al haber situado la cultura en el centro, se traza el nuevo Plan Estratégico, que recibe el nombre de Nous Accents: 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 34 “La nueva realidad y los retos del futu- ro, detectados en el diagnóstico y en los debates realizados en las mesas de arti- culación del plan, han llevado a la con- clusión de que conviene priorizar el bi- nomio PROXIMIDAD- EXCELENCIA, en un contexto de diversidad cultural y de complejidad creciente en las dinámi- cas culturales de la ciudad. Esta doble propuesta tiene que servir, también, para mejorar el sistema de producción y difusión de la cultura, pero, por ahora, los retos culturales se mueven en los límites: por un lado, en la capacidad de generar condiciones para la convivencia en un entorno cada vez más diverso; y por otro, en la capacidad de ser excelen- te, de dedicar todas las capacidades y energías disponibles a facilitar condicio- nes para la calidad de las producciones y los proyectos culturales” (Instituto de Cultura de Barcelona, 2006). De esta manera, Nous Accents inicia un cambio de rumbo: si bien en 1999 se ponía el foco en el sistema de pro- ducción cultural, ahora el protagonismo recae sobre el desarrollo de la cultura de proximidad. Las perspectivas que contempla el plan para adaptarse al nuevo contexto incluyen: -Los efectos de los movimientos de población y las migraciones sobre la diversidad cultural. -Un sistema cultural abierto que requie- re la multiplicación de canales y sopor- tes de comunicación. -Los riesgos que implica la globali- zación en la devaluación de la interés cultural. -Posicionamiento internacional de Bar- celona a través de sus activos culturales. -Desarrollo de su ya consolidada pro- ducción cultura -El espacio público y el equipamiento cultural como elemento clave para la construcción de ciudadanía. -Adhesión a la Agenda 21 de la cultura, una declaración sobre el derecho cultural a escala urbana (Manito, 2006). “EL PLAN ESTRATÉGICO CULTURAL NOUS ACCENTS PONE EL FOCO EN EL DESARROLLO DE LA CULTURA DE PROXIMIDAD”. Política Cultural del Modelo Barcelona Y define su estrategia a través de 10 pro- gramas estructurantes: 1. BARCELONA LABORATORIO: incrementar el apoyo a la creación como condición necesaria para un mejor desa- rrollo cultural de la ciudad. 2. CULTURA, EDUCACIÓN Y PROXI- MIDAD: ampliar las posibilidades y opor- tunidades de los ciudadanos de iniciarse en las prácticas culturales de todo tipo como mecanismo de expresividad indivi- dual y colectiva. Dentro de este programa se plantea la creación de una red de cen- tros culturales de proximidad, que estimu- le la participación de la ciudadanía en la vida cultural en los diferentes barrios. 3. BARCELONA, CIUDAD LECTORA: fortalecer la afición lectora ciudadana, especialmente mediante la aplicación del Plan de Bibliotecas. Se pretende ampliar el mapa de bibliotecas a través de una red de más de 40 bibliotecas que se extiendan por todo el territorio. 4. PROGRAMA PARA EL DIÁLOGO INTERCULTURAL: protección de la diversidad cultural y la promoción de espacios y procesos para el diálogo intercultural en el conjunto del sistema cultural de la ciudad. 5. BARCELONA CIENCIA: acercar la cultura científica a toda la ciudad y para acentuar la visión de la ciencia como parte indisociable de la definición de cultura, junto con las artes y las humani- dades. 6. CALIDAD DE LOS EQUIPAMIEN- TOS CULTURALES: reforzar la dimen- sión educadora de los equipamientos culturales de la ciudad, aumentando la conexión con el territorio, la proximidad, el crecimiento en accesibilidad y la am- pliación de público, la interculturalidad, la cooperación cultural, el intercambio y la proyección internacional. 7. CONOCIMIENTO, MEMORIA Y CIUDAD: acentuar la relevancia del patri- monio cultural de Barcelona como instru- mento para la construcción de relatos y visiones compartidas sobre la ciudad. 8. CAPITALIDAD CULTURAL DE BARCELONA: refuerzo de la condición de capitalidad de Barcelona, en un mar- co de profundización de la dinámica de cooperación institucional iniciada recien- temente con la Generalitat de Cataluña y con el Gobierno de España. 9. CONECTIVIDAD CULTURAL: incre- mentar las dinámicas de conexión de los diferentes agentes culturales entre sí, a diferentes escalas. 10. CONSEJO DE CULTURA DE BAR- CELONA: constitución y puesta en mar- cha del Consejo de Cultura de Barcelona, concebido como instrumento de análisis y reflexión de las políticas culturales locales y de acciones preeminentes, asumiendo como marco para el contraste la perma- nente evaluación, actualización y puesta al día del Plan Estratégico de Cultura. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 36 LOS NUEVOS DESAFÍOS DEL SECTOR CULTURAL El sector cultural, como todas los gran- des sectores de la sociedad, debe adap- tarse a la coyuntura propia del momento, dando respuesta a las problemáticas y preocupaciones de cada época. En la actualidad, las preocupaciones de la población a nivel mundial encuentran un excelente sumario en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, iniciativa impulsada por las Naciones Unidas en 2015 con el fin de erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la paz y en la que se han comprometido 193 paí- ses. A tal efecto, a pesar de que ninguno de sus 17 objetivos se centra de manera específica en la cultura, ésta juega un pa- pel fundamental para su cumplimiento, puesto que, como afirma Miralles (2014) “Si estamos de acuerdo en que la cultura no es simplemente un catalizador de los procesos de desarrollo, y que la concep- ción del desarrollo en términos sostenibles implica considerar a la cultura como uno de sus pilares fundamentales (junto con el desarrollo medioambiental, el desarro- llo social y el desarrollo productivo), no tardaremos demasiado en considerar la relación de la cultura con las agendas de desarrollo existentes a escala global”. Conforme a lo expresado, Ciudades y Gobiernos Locales Unidos en su guía práctica para la acción local (2018), propone una serie de acciones que desde la cultura pueden activarse para alcanzar cada objetivo: GARANTIZAR LA DISPONIBILIDAD DE AGUA Y SU GESTIÓN SOSTENIBLE Y EL SANEAMIENTO PARA TODOS GARANTIZAR EL ACCESO A UNA ENERGÍA ASEQUIBLE, SEGURA, SOSTENIBLE Y MODERNA PARA TODOS 06 07 PONER FIN A LA POBREZA EN TODAS SUS FORMAS EN EL MUNDO LOGRAR LA IGUALDAD ENTRE LOS GÉNEROS Y EMPODERAR A TODAS LAS MUJERES Y LAS NIÑAS PONER FIN AL HAMBRE, LOGRAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y LA MEJORA DE LA NUTRICIÓN Y PROMOVER LA AGRICULTURA SOSTENIBLE GARANTIZAR UNA VIDA SANA Y PROMOVER EL BIENESTAR PARA TODOS EN TODAS LAS EDADES GARANTIZAR UNA EDUCACIÓN INCLUSIVA, EQUITATIVA Y DE CALIDAD Y PROMOVER OPORTUNIDADES DE APRENDIZAJE DURANTE TODA LA VIDA PARA TODOS 01 05 02 03 04 Asegurar la existencia de estándares mínimos de servicio para los servicios culturales básicos para que todos tengan acceso a la cultura. Integrar los factores culturales, entre ellos los conocimientos, las tradiciones y las prácticas de todas las personas y comunidades, en las estrategias locales de sostenibilidad ambiental. Incluir referencias explícitas en las políticas locales a los factores culturales vinculados con las áreas de salud y bienestar. Adoptar una estrategia local que vincule la política educativa con la política cultural. Integrar una dimensión de género en la política cultural y una dimensión cultural en las políticas que promueven la igualdad de género y dan respuesta a la discriminación en razón del género. Explorar el potencial de los procesos creativos para promover nuevos enfoques hacia la producción y el consumo de energía. Reconocer explícitamente, en las políticas culturales locales, las conexiones que existen entre la cultura y la sostenibilidad ambiental, entre ellas el uso sostenible de los recursos. Cuadro 4: el papel de la cultura en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 02 E S P A C I O P Ú B L I C O Y E Q U I P A M I E N T O C U L T U R A L 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 40 ESPACIO PÚBLICO: DEFINICIÓN DE UN TÉRMINO COMPLEJO Una definición ingenua de lo que sig- nifica espacio público diría que es, por oposición al espacio privado, aquellos lugares accesibles a todos los ciudada- nos para su uso. Pero no es tan senci- lla su explicación, pues se trata de un concepto poliédrico en su dimensión. Remesar y Ricart (2013) en su exhaus- tiva reflexión sobre el término, analizan su complejidad atendiendo a tres acep- ciones que que confluyen entre sí: espa- cio público, esfera pública y espacio colectivo. Espacio público: según Borja y Muxí (2003), el espacio público es el espacio en el que la sociedad se refleja y supone “dominio público, uso social y colectivo y multifuncionalidad”. Construye además, el relato de la propia ciudad: las relacio- nes entre los ciudadanos y las de estos con el poder se manifiestan en las calles y en las plazas; “las cualidades humanas de la ciudad surgen de nuestras prácti- cas en sus diversos espacios”, que diría Harvey (2013). Cuadro 5: alcance del espacio público, espacio colectivo y esfera pública Esfera pública: La esfera pública hace referencia al espacio no físico en el que se desarrolla la opinión pública, la bisa- gra que articula lo público y lo privado: “La línea de separación entre Estado y sociedad escinde a la esfera pública del ámbito privado” (Habermas, 1981). Espacio colectivo: Cerasi (1976) amplia el diámetro del término y circunscribe el espacio público dentro del espacio colectivo, es decir, un espacio que adquiere significación colectiva indepen- dientemente de su titularidad: “…está la manera en que los espacios abiertos, los edificios públicos, los monumentos, se convierten en un un hecho colectivo y el modo en que todos ellos inciden los unos sobre los otros y todos juntos sobre la formación de la ciudad justamente por su esencia de hechos colectivos”. De esta manera, el espacio colectivo, trasciende el espacio público, y la esfe- ra pública, atraviesa los dos conceptos. ESPACIO COLECTIVO ESFERA PÚBLICA ESPACIO PÚBLICO Espacio Público y Equipamiento Cultural “ACTIVIDADES EN EL ESPACIO PÚBLICO: ENCUENTRO, APROPIACIÓN Y MEMORIA”. LA FUNCIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO “Los espacios públicos desempeñan funciones esenciales en la ciudad, y son equipamientos de uso colectivo que deben crear lugares de urbanidad y conviven- cia” (Capel, 2005). En este sentido, el espacio público cumple principalmente una función social, siendo el escenario del encuentro, la comunicación, y la acción. Estas actividades son diversas y complejas y se pueden encajar en tres tipologías: actividades obligatorias, las que las personas deben realizar de ma- nera irremediable, opcionales , activida- des de recreo que se hacen por placer, o sociales, todos los encuentros e inter- cambios entre las personas. A su vez, estos encuentros se pueden dar a través de actividades de tipo pasivo, observar el entorno o escuchar los sonidos, de la ciudad, actividades más proactivas, saludar al vecino, charlar, intercambiar opiniones, el juego en el caso de lo niños, o actividades planeadas, como los mer- cados o las fiestas populares. De una un otra manera: “A lo largo de la historia, el espacio urbano ha funcionado como un lugar de encuentro para los habitantes de las ciudades. La gente se encontraba, intercambiaba novedades, hacía negocios y arreglaba bodas, los artistas callejeros ofrecían espectáculos y numerosos bienes se comercializaban. Sucesos urbanos, tanto grandes como pequeños, concentraban multitudes. Se cele- braban procesiones, el poder se manifestaba, los premios y los castigos se llevaban a cabo públicamente, todo se desarrollaba a la vista. La ciudad era el lugar de encuentro” (Gehl, 2014). actividades obligatorias entorno construido alta calidad entorno construido baja calidad actividades opcionales actividades sociales Cuadro 6: tipología de actividades en el espacio público 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 42 Para garantizar este uso social del espacio público es imprescindible pro- veer de diversidad de funciones y de usuarios a estos espacios a través de la inclusión de todos los grupos sociales y favoreciendo en ellos la apropiación del espacio público en el pleno ejercicio del derecho a la ciudad (Borja y Muxi, 2003). Atendiendo a Brandao (2011), la apropiación se construye a partir de las capas de significado que se añaden a un lugar a través de su uso, siendo la identidad la resultante de este proceso aditivo. Por último, el espacio público contribu- ye a generar una memoria colectiva, a partir de las vivencias y los recuerdos de experiencia comunitaria. Si, como afirman Borja y Muxi (2003), la ciudad es el espacio público, y por otra parte, la ciudad es el continente de la histo- ria, por consecuencia lógica el espacio público es también continente de la historia: “Un lugar sería producto de una sedimentación de vivencias de las cuales la comunidad tendría la memoria, no pu- diendo existir uno (el lugar), sin el otro, (la memoria)” (Brandao, 2008). TIPOLOGÍA DE ESPACIOS PÚBLICOS Que las actividades que es capaz de albergar el espacio público sean tan diversas implica que éste también con- temple múltiples tipologías. En cuanto a las diferentes formas que adopta el espacio público, Borja y Muxi (2003) ya apuntaban una relación de ejem- plos: “áreas comerciales que reproducen calles y plazas y que ya no son espacios cerrados y excluyentes; estaciones y hos- pitales que son también equipamientos multifuncionales; equipamientos uni- versitarios y culturales que han dejado atrás la concepción de campus separados y palacios – fortalezas para convertirse en animadores y articuladores de áreas urbanas, creando espacios de transición con el entorno”. Y Remesar y Ricart (2013), habían establecido también una importante diferenciación entre espa- cios públicos de titularidad pública y espacios públicos de titularidad priva- da. Pero es Brandao (2008) quien nos ofrece una completa clasificación de los tipos de espacio público atendiendo a 6 referencias estructurales: “ESPACIO PÚBLICO: ELEMENTO CONFORMADOR DE LA ESTRUCTURA URBANA, ESPACIO PARA LA VIDA COMUNITARIA Y EXPRESIÓN DE VALORES IDENTITARIOS”. Espacio Público y Equipamiento Cultural Estos 15 tipos de espacios tienen 3 características comunes, por un lado, no se limitan a ser los espacios insterticiales entre los edificios sino que son elemen- tos conformadores de la estructura urbana, por otro, son espacios para la expresión colectiva y la vida comuni- taria, y por último transmiten valores identitarios, culturales y simbólicos (Borja y Muxi, 2003). ESPACIO PÚBLICO COMO INDICADOR DE CALIDAD “Es un factor sintomático que se con- sidere al espacio público no solamente como un indicador de calidad urbana sino que también como un instrumento privilegiado de la política urbanística para hacer ciudad sobre la ciudad y para calificar las periferias, para mante- ner y renovar los antiguos centros y pro- ducir nuevas centralidades, para suturar los tejidos urbanos y para dar un valor ciudadano a las infraestructuras” (Borja y Muxí, 2003). Durante años, el diseño de espacio públi- co estuvo a expensas de los espacios so- brantes tras la edificación sin planificación previa. A partir de los años 80, el espacio público retoma su posición y vuelve a si- tuarse en el centro de las políticas urbanas como un valor absoluto (Portas, 1999). Hoy en día podemos decir que el espacio público es el termómetro que indica la buena salud de los centros urbanos hasta tal punto que las administraciones públicas introducen este parámetro para evaluar la calidad de sus ciudades. Para el caso de Barcelona, la Agencia de Ecología Urbana plantea el siguiente esquema: MODELO DE CIUDAD MÁS SOSTENIBLE ESPACIO PÚBLICO Y HABITABILIDAD OCUPACIÓN DEL SUELO COHESIÓN URBANA METABOLISMO URBANO ESPACIOS VERDES Y SOSTENIBILIDAD FUNCIÓN GUÍA DE LA SOSTENIBILIDAD MOVILIDAD Y SERVICIOS COMPLEJIDAD URBANA Ecuentro Circulación 1. Plazas, plazoletas 2. Calles, avenidas Ocio-naturaleza Contemplación 3. Jardines, parques 4. Miradores, panoramas 5. Estaciones, paradas, interfaces 6. Vías férreas, autopistas 7. Parkings, silos Transporte Canales Estacionamiento Nostalgia Arqueología Memoriales 8. Cementerios 9. Insdustrial, agrícola, de servicios 10. Espacios monumentales Semiinteriores Semiexteriores 11. Mercados, centros comerciales, arcadas 12. Mercados ambulantes, quioscos, toldos Por edificios Por equipamientos Por sistema 13. Atrios, paisajes, galerías patios 14. Culturales, deportivos, religiosos, infantiles 15. Iluminación, mobiliario, comunicación, arte ESPACIOS-TRAZADO ESPACIOS-PAISAJE ESPACIOS-DESPLAZAMIENTO ESPACIOS-MEMORIA ESPACIOS-COMERCIALES ESPACIOS-GENERADOS Cuadro 7: tipología de espacios públicos Cuadro 8: sistema de indicadores para ciudades grandes y medianas 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 44 EL ESPACIO PÚBLICO COMO SISTEMA “La responsabilidad principal del urbanismo es producir espacio públi- co, espacio funcional polivalente que relacione todo con todo, que ordene las relaciones entre los elementos construi- dos y las múltiples formas de movilidad y de permanencia de las personas. Espacio público cualificado cultural- mente para proporcionar continuidades y referencias, hitos urbanos y entornos protectores, cuya fuerza significante trascienda sus funciones aparentes. El espacio público concebido también como instrumento de redistribución social, de cohesión comunitaria, de autoestima co- lectiva. Y asumir también que el espacio público es espacio político, de formación y expresión de voluntades colectivas, el espacio de la representación pero también del conflicto. Mientras haya espacio público, hay esperanza de revo- lución, o de progreso” (Borja, 2003). Según el Borja (2003), el espacio públi- co es el elemento decisivo en la determi- nación de la forma de la ciudad, ejercien- do de organizador de la trama urbana. Y es que, el espacio público no puede entenderse como un conjunto de elemen- tos aislados, inconexos entre sí, y super- puestos a la realidad urbana. El espacio público es un elemento complejo que ha de analizarse desde un punto de vista sistémico, es decir, es un conjunto de elementos estructurados entre sí, y que se relacionan estableciendo conexiones, o lo que es lo mismo, un sistema en red (Pinto, 2015). A este respecto, Pinto afirma en su tesis que “esta red forma un todo coherente en que se privilegia la conectividad a dife- rentes escalas, pero también las relacio- nes de complementariedad e interdepen- dencias funcionales y vivencia urbana”. Y examina el concepto de red rebasan- do su cualidad física, para abarcar tam- bién su dimensión social y económica, (lo que Brandao denominaría como hardware y software6, respectivamente). Borja y Muxi también consideraron esta doble dimensión del espacio público en- tendido como un sistema, en el que todos sus elementos, calles, plazas, equipa- mientos, contribuyen a ordenar la ciudad y a darle sentido, siendo a la misma vez “el espacio principal del urbanismo, la cultura urbana, y la ciudadanía. Es un espacio físico, simbólico y político”. Por su parte, Salingaros (2007) explica los fundamentos básicos de esta red a través de tres principios: los elementos (nodos)7, sus relaciones (conexiones) y su organización (jerarquía): 6. Según Brandao (2008), la construc- ción de identidad y su representación en el espacio público constituyen el factor “software”, mientras que el factor “hardwa- re” hace referencia a la dimensión física del espacio construido. Espacio Público y Equipamiento Cultural Nodos. La red urbana se basa en nodos de actividad humana cuyas interconexiones conforman la red. Existen distintos tipos de nodos: habitación, trabajo, parques, tiendas, restaurantes, iglesias, etc. Los elementos naturales y arquitectónicos sirven para reforzar los nodos de actividad humana y sus trayectorias de conexión. La red determina el es- pacio y la organización en planta de los edificios, no viceversa. Los nodos que están muy separados no se pueden conectar con una senda peatonal. Conexiones. Los pares de conexiones se forman entre los nodos complementarios, no como nodos. Las trayectorias peatonales consisten en tramos cortos y rectos entre los nodos; ninguna sección debe exceder cierta longitud máxima. Para acomodar conexiones múltiples entre dos puntos, algunas trayectorias deben ser necesariamente curveadas o irregulares. Muchas conexiones que coinciden sobrecargan la capacidad del canal de conexión. Las trayectorias acertadas son definidas por el borde entre regiones planas que contrastan y forman a lo largo de los límites. Jerarquía. Cuando se permite, la red urbana se auto-organiza creando una jerarquía or- denada de conexiones en muchos y diferentes niveles de escala. Se vuelve múltiplemente conectada pero no caótica. El proceso de organización sigue un estricto orden: comienza con las escalas menores (sendas peatonales), y progresa hacia escalas superiores (calles de creciente capacidad). Si no existe cualquiera de los niveles de conectividad, la red se vuelve patológica. Una jerarquía rara vez se puede establecer toda al mismo tiempo”. Ser capaces de identificar y definir el espacio público desde una perspectiva sistémica nos permite radiografiar la realidad urbana y nos ofrece una profun- da compresión de su funcionamiento y la capacidad para detectar sus posibles problemáticas. 7. De manera análoga, Lynch (1998) ya había indentificado entre los elementos de la ciudad sendas, “conductos que sigue el observador” y nodos, “puntos estra- tégicos de la ciudad” o “convergencia de sendas”. Figura 21: nodos y sus conexiones 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 46 DEL ESPACIO PÚBLICO A LA COHESIÓN URBANA Aunque no es el objetivo de este trabajo, conviene hacer un breve repaso del con- cepto de cohesión urbana y de la magni- tud que alcanza el espacio público en su desarrollo. Como vimos anteriormente, el espacio público es un sistema comple- jo de elementos que se interrelacionan entre sí, ejerciendo estas dinámicas un papel clave para la mejora de la cohe- sión urbana. ¿Qué entendemos por cohesión ur- bana? El término cohesión urbana es relativamente reciente y aun se encuen- tra en proceso de construcción, pero Pinto y Remesar (2015) ya apuntan que se trata de un conjunto de factores que intervienen de manera decisiva en el proceso de desarrollo urbano. Este nuevo concepto deriva del concepto de cohesión territorial, que a su vez podría definirse como un conjunto de pautas para la actuación pública, encaminadas al desarrollo territorial, que tienen como objetivo: -crear nexos entre la comunidad (cohe- sión social), -favorer equitativamente el acceso a servicios y equipamientos (justicia), -configurar un proyecto territorial común (identidad), -articular físicamente las partes del territorio y evitar la polarización y la desigualdad (Fernández, Pedregal, Rodríguez, Pita y Zoido, 2009). De esta manera, la cohesión urbana acota esta idea dando un salto de escala desde lo territorial hacia lo urbano. Pero este cambio de escala no implica un cambio de tamaño, no se trata de ver las cosas mas grandes o más pequeñas, se trata de verlas de manera distinta: “lo que varía al cambiar la escala de un mapa es la leyenda, no solo su dimen- sión” (Folch, 2003). Por lo tanto, la mi- rada de la cohesión en el espacio urbano se entiende a través de otras lecturas. Tal y como afirma Borja (2010), “En la ciudad la cohesión es al mismo tiempo un proceso sociocultural de asunción de pautas compartidas y otro más sutil de apropiación del sentido invisible que los ciudadanos atribuyen a los referentes físicos que marcan simbólicamente el territorio”. De esta afirmación de Borja se vislumbra una doble dimensión de la cohesión urbana: la sociocultural y la territorial. Así mismo, Pinto (2015) determina que las características de un espacio urbano cohesionado atienden a los siguientes factores: continuidad y la permeabi- lidad de la red de espacios públicos, funciones que congreguen a usuarios, variedad equilibrada de funciones, diferentes perfiles de usuarios y repre- sentaciones colectivas e individuales del espacio . Y por último, la autora desarrolla una metodología para el análisis de la cohe- sión urbana, a partir de la obra de Lynch, fundamentada en cuatro valores que con- sidera indispensables para la existencia de la cohesión en el territorio urbano: continuidad, atractivo, diversidad e identidad. Espacio Público y Equipamiento Cultural El análisis a través de estos valores per- mite detectar tanto las fortalezas como las debilidades de los espacios sujetos a observación, así como las posibles medi- das de intervención, entendiendo que este análisis no es válido para el estudio de un espacio público aislado, sino que el análi- sis desde el punto de vista de la cohesión urbana requiere el estudio considerando el espacio público como parte una red inte- grada, en la que se establecen conexiones y dinámicas. CRITERIOS PARA EL ANÁLISIS DEL ESPACIO PÚBLICO Para poder llevar a cabo un completo examen de nuestros casos de estudio, se hace necesario dotarnos de herramientas y diferentes ópticas para el análisis que nos permitan la aprehensión total de los fenómenos físicos, estructurales y sociales que se producen en el espacio público. Para Borja y Muxi (2003), el desafío a la hora de “hacer ciudad” es entender el derecho a la ciudad para todos, y esto solo se alcanza a partir de los centros antiguos, ¿El trazado de la red de espacios públicos promueve su continuidad interna, como su envolvente? ¿Estimula la existencia de diferentes tipos de usos y funciones en el espacio público? ¿ La red de espacios públicos y permeabilidad es fácilmente legible? CARACTERÍSTICAS FORMALES DE LA RED DE ESPACIOS PÚBLICOS PERMEABILIDAD LEGIBILIDAD DE LA RED FORMA Y LEGIBILIDAD ¿Los espacios son multifuncionales? ¿Los espacios son utilizados? ¿Dónde hay frecuentemente vacíos? ¿Las funciones urbanas (privadas) existentes establecen relaciones con la red de espacios públicos? ¿Existen lugares de encuentro y socialización? DIVERSIDAD DE FUNCIONES ATRACTIVIDAD DE LAS FUNCIONES INTERACCIONES VÍA - INTERVÍA EXISTENCIA DE ESPACIOS DE ENCUENTRO USOS ACTIVIDADES ACCESO CONEXIONES ¿Existen de barreras o conflictos que afecten los desplazamientos dentro de la red? ¿Los espacios son fácilmente accesibles, principalmente a pie? La red está bien servida de transporte públicos? CONECTIVIDAD DE LA RED EXISTENCIA DE COBERTURA DE LA RED DE TRANSPORTES PÚBLICO DISPONIBILIDAD DE INFRAESTRUCTURAS PEATONALES ¿Los espacios son utilizados por personas de diferentes generaciones, culturas, clases sociales, etc? ¿Se observan fenómenos de apropiación? ¿O los espacios son solamente canales de desplazamiento de un sitio a otro? ¿Existen elementos simbólicos o identitarios? UTILIZACIÓN DE LA RED DE ESPACIOS PÚBLICOS DIVERSIDAD DE USUARIOS EXISTENCIA DE ELEMENTOS DE REFERENCIA - SIMBÓLICOS SOCIABILIDAD IDENTIFICACIÓN Cuadro 9: dimensiones y descriptores para el análisis de la cohesión de una red de espacios públicos 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 48 los tejidos urbanos, la movilidad y sobre todo, el espacio público. El espacio público supone un reto múltiple para las ciudades: un reto urbanístico, en tanto que es el elemento ordenador de la estructura urbana, un reto político, puesto que es el espacio de la encuen- tro y la vida en comunidad, y un reto cultural, como valor símbolico que refuerza la identidad colectiva. De las metodologías consultadas, elegimos las que contemplan esos tres factores. Project for public spaces Esta organización sin ánimo de lucro con sede en Nueva York centra su tra- bajo en el estudio y la planificación del espacio público situando en el centro a la comunidad. Entienden que el espacio público debe cumplir cuatro atributos: accesibilidad y conexión con otros lu- gares, comodidad y proyección de una buena imagen, capacidad de atracción y espacios sociales. A partir de estos cuatro factores desa- rrollan una serie de valores multidimen- sionales necesarios para “hacer espacio público” (placemaking). SOCIABILIDAD ACCESOS Y ENLACES USOS Y ACTIVIDADES AC TI VO DIVERSOADM IN. COOPERATIVO AMABLE BIENVENIDA SEGURO DI VE RT ID O CAMINAR VIT AL SENTARSE ESP ECIA L ATRACTIVO REAL HISTÓRICO CONFORT E IMAGEN LUGAR PROXIMIDA D CON ECT ADO CA MI NA BL E PR ÁC TI CO AC CE SI BL E P RO PI ED AD LO CA L DE NE GO CI OS US O DE LA TI ER RA VAL OR DE LA PRO PIE DAD VENTAS A L PORMENO R CONDICIÓN DE EDIFICIOS ESTADÍSTICAS CRIMINALES AC TIV ID AD PE AT ON AL US O DE PA RK IN G TRÁ NSI TO USO DE MEDIO S DE TRANS PORTE VIDA EN LA CALLE ACTIVIDAD NOCTURNA M UJERES, NIÑOS Y ANCIANO VOLUNTARIADO DATOS DE M EDIOAM BIENTE ÍNDICE DESANEAMIENTO Cuadro 10: metodología “What makes a great place” Espacio Público y Equipamiento Cultural La ciudad a la altura de los ojos Jan Gehl plantea un listado de palabras clave para alcanzar 12 criterios de cali- dad en relación con el espacio peatonal, en lo que él demonomina “la ciudad a la altura de los ojos”, que no es más que la defensa de la pequeña escala en el espacio urbano. El listado de Gehl arranca con la que considera la cuestión principal, la seguridad y una vez garan- tizada la protección de las personas en el espacio público, se puede atender a la comodidad, y al desempeño de funciones o actividades: Oportunidades para sentarse -Zonas para sentarse -Aprovechar las ventajas: la vista, el sol, las personas. -Buenos lugares donde sentarse -Bancos en donde descansar PR OT EC CI ÓN Protección del tránsito y los accidentes (sensación de seguridad física) -Protección para los peatones -Eliminar el temor al tránsito Oportunidades para caminar -Lugares para caminar -Ausencia de obstáculos -Buenas superficies -Accesibilidad para todos -Fachadas interesantes Oportunidades para mirar -Distancias razonables -Visuales sin obstáculos -Vistas interesantes -Iluminación artificial (cuando oscurece) Escala -Edificios y espacios diseñados acorde a la escala humana Oportunidades para permanecer -Efecto de borde y zonas atractivas donde pararse y permanecer -Apoyaturas donde pararse Oportunidades para hablar y escucharse -Bajos niveles de ruido -Equipamiento urbano que ofrezca lugares donde se pueda charlar Oportunidades para disfrutar los aspectos positivos del clima -El sol y la sombra -El calor y el fresco -Las brisas Oportunidades para el juego y el ejercicio -Alentar la creatividad y la actividad física, el ejercicio y el juego -De día y de noche -En verano y en invierno Oportunidades para mirar -Buen diseño y detalles adecuados -Buenos materiales -Visuales atractivas -Árboles, plantas y agua Protección del crimen y la violencia (sensación seguridad) -Ámbito público vital -Miradas en la calle -Funciones que se solapan de día y de noche -Buena iluminación Protección de las molestias experiencias sensoriales (sensación de seguridad) -Viento -Lluvia y nieve -Frío y calor -Polución -Polvo, ruido, reflejos del sol PL AC ER CO NF OR T Cuadro 11: 12 criterios de calidad en relación con el paisaje peatonal 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 50 Valor identitario del espacio público Por su parte, Pedro Brandao parte de los 4 atributos de Project for public spaces, pero pone el foco en los indicadores como elementos capaces de medir el valor intangible del espacio público. Y entiende que, siendo el valor una varia- ble dependiente del contexto sociocul- tural y temporal (valor de pertenencia, valor simbólico, valor estético, etc), es el factor determinante para el reconoci- miento de la calidad y la competitividad del espacio público. sentarse (padrones) andar (padrones) criminalidad (índices) manutención (índices) ambiente (datos) salud mental y física (datos) reducción crimen y miedo (datos) ecodiversidad (índices) ESPECIALIZACIÓN UTILIDAD DIVERSIDAD ESPONTANEIDAD DIVERSIDAD SEGUDIDAD ATRACCIÓN LIMPIEZA UTILIZACIÓN AMENIDAD ESPACIO ACTIVIDAD SOCIABILIDAD ACCESO LEGIBILIDAD PROXIMIDAD FIABILIDAD ACCESIBILIDAD CONECTIVIDAD datos de tráfico (datos) separación de modos (padrones) uso y conflictos (accidentes) estacionamiento (padrones) transporte público (performance) personas con movilidad reducida (padrones) movilidad intra e inter-espacios (padrones) información espacio/tiempo (padrones) uso/frecuencia (grado) valor económico (datos) comercio (datos) puestos de trabajo (datos) nº de usos diferentes (índices) devolución de inversiones (índices) beneficios niños/jóvenes/mayores (índices) satisfacción de los usuarios (índices COOPERACIÓN VECINDAD ORGULLO AMIGABILIDAD INTERACTIVIDAD vida en la calle (índices) red social (índices) uso nocturno (datos) nº de mujeres, niños, mayores (datos) interacción oral, cotilleo, narrativa (padrón) beneficio, relación inter-cultural (índices) autoestima (índices) responsabilidad social (índices) Cuadro 12: valores e indicadores del espacio público CONFORT Espacio Público y Equipamiento Cultural datos de tráfico (datos) separación de modos (padrones) uso y conflictos (accidentes) estacionamiento (padrones) transporte público (performance) personas con movilidad reducida (padrones) movilidad intra e inter-espacios (padrones) información espacio/tiempo (padrones) vida en la calle (índices) red social (índices) uso nocturno (datos) nº de mujeres, niños, mayores (datos) interacción oral, cotilleo, narrativa (padrón) beneficio, relación inter-cultural (índices) autoestima (índices) responsabilidad social (índices) EQUIPAMIENTO EL PLAN DE EQUIPAMIENTO Según el Plan de Equipamientos (2010), a nivel genérico, el equipamiento es un “conjunto de espacios o instalaciones definidas y diferenciadas de la vía pú- blica (a menudo ubicadas en una parte o la totalidad de un edificio), que cuenta con unas infraestructuras de dimensio- nes estandarizadas, donde se realizan actividades y usos específicos y propios de un servicio dirigido a la ciudadanía o a unos usuarios determinados (la razón de ser del equipamiento)”. El equipa- miento es la infraestructura que posibi- lita la oferta de los servicios recogidos por la administración pública en su catálogo. En la ciudad de Barcelona, estos están ordenados a nivel urbanístico por el Plan General Metropolitano de 1976, pero sus modificaciones posteriores permi- tieron introducir en los suelos destina- dos a equipamientos nuevas clases y usos. Además, la normativa urbanística metropolitana ha tenido que ser revi- sada para adaptarse al contexto actual, diversificándose y especializándose. Así, actualmente el catálogo cuenta con las siguientes tipologías: acceso a la cultu- ra, promoción social y asociativa, acce- so a la educación, fomento del deporte, atención sanitaria, atención e inclusión social, acceso al mundo laboral, infor- mación y tramitación, comercio, soste- nibilidad y seguridad. Sòl qualificat d’equipament equipaments comunitaris i dotacionals transformació de l’ús existent biblioteca auditorio y sala de música teatro y espacio de danza museo y centro de arte archivo municipal centro cultural centro cívico casal de barri espacio joven y casal casal y ludotecas infantiles casal y espacios de gente mayor centro de información y gestión especializada hotel de entidades vivienda de alquiler para jóvenes esola bressol colegio de educación infantil y de primaria instituto de educación secundaria centro de formación profesional centro de educación especial centro de educación permanente de personas adultas centro de enseñanzas artísticas centros universitarios complejo deportivo pabellón y pistas deportivas piscina instalación deportiva especializada campos (fútbol, rugby...) espacios deportivos urbanos hospitales y clínicas centro de atención primaria de slud centro de salud mental centro de atención y seguimiento de drogodependencia centro de servicios sociales centros de atención e información a mujeres centro de día para personas mayores centro de día de atención especializada para personas con discapacidad vivienda de alquiler con servicios para personas mayores residencia para personas mayores residencias para personas con discapacidad hogar-residencia para personas con discapacidad centro de desarrollo infantil y atención precoz comedor social y centro de día para personas sin techo centros ocupacionales para personas con discapacidad centro ocupacional y de inserción social equipo de soporte a la integración laboral para personas con discapacidad oficinas de atención ciudadana y tramitación mercados municipales punto verde-punto verde de barrio comisarías prisiones ACCESO A LA CULTURA PROMOCIÓN SOCIAL Y ASOCIATIVA ACCESO A LA EDUCACIÓN FOMENTO DEL DEPORTE ATENCIÓN SANITARIA ATENCIÓN E INCLUSIÓN SOCIAL ACCESO AL MUNDO LABORAL SEGURIDAD SOSTENIBILIDAD COMERCIO TRAMITACIÓN Cuadro 13: catálogo de equipamientos de la ciudad de Barcelona Figura 22: suelo calificado como equipamiento EQUIPAMIENTOS DE PROXIMIDAD 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 52 EL EQUIPAMIENTO COMO ESPACIO PÚBLICO Las particularidades de la gestión de Barcelona giran en torno al papel estrella otorgado al espacio público, al esfuerzo por el reparto equitativo de equipa- mientos8 y servicios en toda la ciudad y la intención urbanística de calidad en la periferia. Este conjunto de carac- terísticas determinaron lo que terminaría siendo una ciudad dinámica, de vibrante actividad, una ciudad con vida en las calles. La ciudad en general, y en concreto, esta ciudad, es el lugar de la diversi- dad y la integración, el espacio abierto para el encuentro y el intercambio, el espacio colectivo para la expresión de la identidad, el espacio de la pluralidad y la convivencia (Instituto de Cultura, 2014). En este sentido, espacio público y equipamiento son las infraestructuras que favorecen este tipo de vínculos entre los ciudadanos. Y se podría decir que, atendiendo a la definición de espacio público y sus tipologías, cabe afirmar con rotundidad que el equipamiento es, en sí mismo, espacio público. Y además, en el informe Barcelona Cultu- ra 2014, se afirma que “por su naturaleza, la dimensión del espacio público se hace siempre presente en torno a cualquier equipamiento de la ciudad, sean cuales sean sus usos o funciones”. Estos espacios colindantes no son asunto menor, sino que condensan una gran cantidad de inter- cambios y relaciones, siendo espacios “mixturados” (interior y exterior), en los que se prolonga el contenido del equi- pamiento. Cabe considerar pues, que el equipamiento no es solo espacio público en sí mismo, sino que inevitablemente, guarda una relación de confluencia con el espacio público adyacente, formando una entidad única en la que uno, no pue- de ser entendido sin el otro. 8. O descentrali- zación, atendiendo a Borja(1985): “ampliación del campo de los derechos y libertades, progresiva incorporación de los sectores excluidos o marginados a las instituciones repesentativas y mayor control y par- ticipación populares en la actuación de las administraciones públicas”. Figura 23: Plaça dels Àngles sin MACBA y MACBA sin Plaça dels Àngels n sólida del territorio en el exterior, la cohesión “LA DIMENSIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO SE HACE PRESENTE EN TORNO A CUALQUIER EQUIPAMIENTO DE LA CIUDAD”. Espacio Público y Equipamiento Cultural mayor, usuarios no habituales del consumo cultural. Son especialmente importantes los espacios de transición, entre el equipamiento y el espacio público comercial o viario, es- pacios de transición que permiten el ingreso casi imperceptible en el equipamiento (pun- tos atractivos en el espacio público, terrazas, actividades off equipamiento, etc.). 3. Es fundamental proporcionar una iden- tidad a cada corredor cultural, utilizar el patrimonio y la memoria de la zona (por ejemplo su pasado industrial), garantizar su “diferencia” en la medida de lo posible. Fren- te a la “macdonaldización” de los espacios y de los equipamientos oponer la historia del lugar y la capacidad de innovación de sus habitantes. 4. Hay que tener en cuenta que no todos los equipamientos tienen el mismo poder de atracción, por ejemplo los museos y los estadios, pero en cambio estos últimos son de uso más intermitente y éste ser tan masivo que puede ahuyentar otros usos. Es importante utilizar el poder de atracción de un gran equipamiento para atraer otras actividades que aseguren la continuidad de los usos sociales. 5. Los espacios públicos pueden tolerar e incluso promover usos privados por parte EQUIPAMIENTO CULTURAL De acuerdo con el Plan de Equipamien- tos culturales de Catalunya (2010), el equipamiento cultural es la tipología de equipamiento que garantiza a la ciudadanía el acceso a la cultura en condiciones de igualdad, teniendo en cuenta las nuevas demandas sociales y las formas contemporáneas de acceder a los contenidos y de vivir las experien- cias culturales. Partiendo del hecho de que la vida cultural puede activarse en cualquier lugar sin condiciones especí- ficas (calles, plazas, parques), esteblece siete tipos de equipamiento cultural: archivos, bibliotecas, museos, espacios escénicomusicales, espacios de artes vi- suales, centros culturales polivalentes, equipamientos de nueva generación. Por su parte, la investigación de Rodrí- guez Manito sobre cultura y estrategia (2010), señala que el equipamiento cultural tiene la capacidad potencial de ser espacio público, dependiendo de la relación que éste establece con el tejido urbano, de su apertura y de la creación de espacios de transición y hace hincapié en lo relativo al espacio público comentado anteriormente: “La relación espacial que establecen los equi- pamientos culturales urbanos con sus en- tornos físicos y sociales es una oportuni- dad para mejorar áreas urbanas9”. Esta relación vuelve a quedar patente en las 10 consideraciones sobre equipamientos culturales y espacios públicos que hace Jordi Borja (2012) en su tesis: 1. Los centros deben ser ante todo accesi- bles y los barrios periféricos bien comu- nicados con los centros. Pero también es necesario dar elementos de centralidad, de visibilidad, a las zonas periféricas (“monumentalizar las periferias” según la afortunada expresión del arquitecto Oriol Bohigas), es decir no solo equipamientos culturales de barrio (centros cívicos o si- milares, imprescindibles sin duda). Monu- mentalizar la periferia significa introducir algunos equipamientos de escala de ciudad (polivalentes en unos casos, otras depor- tivos o religiosos o museísticos, etc.) y de arquitectura poderosa. 2. El equipamiento cultural y sus entor- nos deben tener una dimensión lúdica, ser capaces de atraer nuevos públicos, facilitar el acceso de familias enteras, niños, gente 9. De hecho el autor recoge entre los elementos a tener en cuenta para la implementación de espacios públicos el impacto sobre el entorno medido en términos de rehabilita- ción urbana, imagen, mejora de servicios públicos, seguridad, proliferación de acti- vidades comerciales, uso de la oferta cultu- ral y autoestima. 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 54 de colectivos o empresas: pequeñas canchas de juego, terrazas de bares y restaurantes, ambu- lantaje controlado. Por otra parte los espacios privados o propios de un equipamiento, por ejem- plo jardines o patio de una universidad, museo o iglesia, espacios abiertos de un centro comercial o de un conjunto edificado (son susceptibles de usos públicos pactados). 6. La cualidad del diseño es una dimensión principal del equipamiento y del espacio público, muchas veces determina su eficacia, su capacidad de generar un uso social intenso y diverso. El buen uso de la obra arquitectónica no es tanto su originalidad “singular” como la combinación entre su adecuación a los destinos propios que debe servir y su prestigio formal que representa un plus de autoestima y poder de atracción. 7. El uso social de los equipamientos y espacios públicos es la prueba definitiva de su eficacia y de la justificación de la inversión pública. El uso es también creador mediante sus demandas y su participación en el proceso productor, o mediante las prácticas que desarrolla posterior- mente a su realización. Y es por lo tanto transformador de espacios y equipamientos que deben evolucionar con las dinámicas sociales. Un caso particular, interesante y positivo aunque genere inicialmente problemas de convivencia, es la irrupción de nuevos colectivos con pautas cultura- les distintas, como bandas de jóvenes, grupos de inmigrantes recientes, etc. 8. Los corredores son “objetos animados”, dotados de vida. Y si no lo son, no son. Además del equipamiento construido, del espacio diseñado, de los usos formales más o menos intensos, deben tener alma, transmitir sentido, crear ambientes amables, estimulantes, adecuados a usos y públicos diversos. Deben haber políticas públicas (o privadas o ciudadanas) que promuevan prácticas de animación, fiestas, exposiciones, terrazas, kioscos, etc. Y que también regulen los usos inevitablemente conflictivos que se darán si el equipamiento o el espacio público es exitoso y polivalente. Es tan importante además de la ejecución hacer una previsión del mantenimiento que no es solo referido a los aspectos físicos (mobiliario, alumbrado, limpieza, etc.) sino también a las actividades de apoyo al uso social (por ejemplo gestores culturales del espacio público, o especializados en determinados colectivos sociales). 9. No es útil establecer dicotomías aparentemente contradictorias o no mezclables como pro- piedad o gestión pública o privada, espacio abierto o cerrado, gratuito u oneroso, etc. De lo dicho se deduce que hay que combinar casi siempre estas dimensiones. Como tampoco sirve con- traponer el consumo (supuestamente pasivo) a la creatividad (a la que se atribuye el monopolio de la actitud activa). El consumo posee siempre aspectos activos, incluso creativos, y la actividad creadora puede ser conveniente y es posible vincularla con el consumo. 10. La organización de la ciudad es decisiva para el buen funcionamiento de los corredores, de los equipamientos y de los espacios públicos. Es evidente en lo que se refiere a los puntos de información (real y virtual), a los transportes, a la seguridad ciudadana. Queremos destacar especial- mente la cuestión de los horarios. La ciudad actual tiende a funcionar las 24 horas del día, las pautas son muy distintas según la edad, género o ubicación de las personas.. Los horarios comerciales, de los restaurantes, de los equipamientos culturales, etc. deben de tener en cuenta esta nueva realidad. Sería deseable que algunos corredores culturales funcio- nen las 24 horas del día. De lo expuesto anteriormente se observa que, si bien ya se había constatado que el equipamiento es espacio público, en el equipamiento destinado a la divulgación y disfrute de la cultura entre los ciudadanos, este factor multiplica su signi- ficación y alcance, y la importancia del espacio público circundante queda remarcada por su papel función como espacio de transición. Espacio Público y Equipamiento Cultural EL EQUIPAMIENTO CULTURAL EN BARCELONA A día de hoy, Barcelona cuenta con más de 300 equipamientos culturales entre museos, galerías, centros cívicos, sa- las de cine, etc. repartidos de manera desigual entre todos sus distritos, siendo Ciutat Vella el más copioso, con 81, y Les Corts el más escaso, con apenas 10. El tipo de equipamiento más abundante son los museos y espacios expositivos, frente a auditorios y salas de música de los que la ciudad dispone de un total de 23 (Secretaría Técnica del Institut de Cultura, 2015). Pero hasta llegar a esta situación actual, la ciudad ha tenido que hacer un gran esfuerzo por poner al día sus equipa- mientos culturales. De hecho, el Plan Estratégico de 1999 ya daba cuenta de la necesidad de creación de infraestructu- ras que funcionaran no solo como conte- nedores de cultura, sino también como, “emisores de contenido” propios de una capital europea. DISTRITO TIPOLOGÍA Ci ut at V el la Ei xa m pl e Sa nt s- M on tju ic Le s C or ts Sa rr ià -S an t G er va si Gr àc ia Ho rta -G ui na rd ó No u Ba rr is Sa nt A nd re u Sa nt M ar tí TO TA L Museos y espacios de exposiciones Museos y colecciones Espacios de interés arquitectónico Centros de exposiciones Archivos y Bibliotecas patrimoniales Bibliotecas de Barcelona Centros cívicos Espacios de artes escénicas Grandes auditorios y salas de música en vivo Grandes auditorios Salas de música en vivo Espacios de creación Fábricas de creación Espacios de creación privados Salas de cine TOTAL 27 20 3 4 9 4 4 12 11 2 9 8 1 7 6 81 12 7 3 2 3 6 6 11 2 1 1 0 0 0 11 51 13 9 3 1 3 3 7 10 2 0 2 2 1 1 3 43 2 2 0 0 1 2 4 0 1 0 1 0 0 0 0 10 4 3 0 1 1 3 8 0 2 0 2 1 0 1 3 22 3 1 2 0 1 3 2 5 1 0 1 5 0 5 4 24 1 0 1 0 4 4 5 0 0 0 0 1 0 1 1 16 0 0 0 0 1 5 4 0 0 0 0 1 1 0 1 12 2 1 0 1 1 4 6 1 0 0 0 2 2 0 1 17 2 2 0 0 2 6 5 0 4 0 4 5 3 2 3 27 66 45 12 9 26 40 51 39 23 3 20 25 8 17 33 303 100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0 81 51 43 10 22 24 16 12 17 27 EI XA M PL E SA NT S -M ON TJ UI C SA RR IÀ -S . G ER V. GR AC IA HO RT A- GU IN . 9B AR RI S SA NT AN DR EU SA NT M AR TÍ CI UT AT V EL LA CO RT S BIBLIOTECAS 4066 MUSEOS ARCHIVOS 26 SALAS 23 Centros cívicos 51 TEATROS 39 CINES 33 CREACIÓN 25 Cuadro 14: equipamientos culturales en Barcelona por distritos Cuadro 16: recuento de equipamientos por disciplinas Cuadro 15: gráfica comparativa de equipamientos culturales 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 56 PATRIMONIO MUSEOS Y ARCHIVOS Dirección de memoria, historia y patrimonio Servicio de arqueología Museo del diseño Museo Frederic Mares Museo de historia de Barcelona El Born centre de cultura y memoria Museu etnològic i de cultures del món Real Monasterio de Santa Maria de Pedralbes  Castillo de Montjuic Archivo histórico de la ciudad de Barcelona Archivo fotográfico de Barcelona Bibliteca publica Arús CENTRO DE ARTES VISUALES La Virreina centro de la imagen La Capella FABRICAS DE CREACIÓN Fabra i coats La Escocesa Hangar La Seca Nau Bostik Escenari Joan Brossa La Central del Circ La Caldera Ateneu Popular 9Barris Tantarantana Graner Nau Ivanow Sala Becket FIESTAS Y CULTURA POPULAR Nadal Cabalgata de reyes Fiestas de Santa Eulalia Sant Joan CENTROS CIVICOS DE BARCELONA Red de Centros Cívicos FESTIVALES Grec Bcn negra Monllibre Setmana de la poesia Barcelona novela histórica Festivales de ciencia e investigación Nit de los museos PROGRAMAS INSTITUCIONALES Consell de la cultura de Barcelona Premios ciudad de Barcelona Medallas al mérito cultural, artistico y cientifico Conferencia Onza de Septiembre Premio jóvenes creadores Relaciones internacionales Barcelona, ciudad de la literatura de la unesco CONSORCIOS Y ENTIDADES CON PARTICIPACION MUNICIPAL Consorcio de bibliotecas de Barcelona Centro de cultura contemporanea de Barcelona Fundación Antoni Tapies Fundación Julio Muñoz Remonet Gran Teatro del Liceu Auditorio Orquesta sinfónica y nacional de Catalunya Banda municipal de Barcelona Museo de la musica de Barcelona Mercado de las flores Museo de arte contemporaneo de Barcelona Consorcio del museo de ciencias naturales de Barcelona Museo maritimo de Barcelona Museo nacional de arte de Catalunya Museu Picaso Palau de la musica catalana Teatro lliure INFRAESTRUCTURAS, FIESTAS, FESTIVALES Y PROGRAMAS INSTITUCIONALES ICUB “BARCELONA SE HA ESMERADO POR DISEÑAR UNAS INFRAESTRUCTURAS CULTURALES CERCA DE UNOS CIUDADANOS QUE DEMANDAN CALIDAD Y PROXIMIDAD, COMPLICIDAD Y PARTICIPACIÓN, ACCESIBILIDAD Y CLARIDAD, RESPUESTAS Y CAPACIDAD DE FORMULAR PREGUNTAS” (INSTITUTO DE CULTURA DE BARCELONA, 2003). Cuadro 17: infraestructuras, fiestas, festivales y programas dependientes del Instituto de Cultura de Barcelona Figura 24: Museu Marítim de Barcelona Espacio Público y Equipamiento Cultural Podría decirse que el impulso para la creación y puesta en marcha de las in- fraestructuras culturales de la ciudad de Barcelona viene dado por entidades de diferente naturaleza: por un lado el colec- cionismo y la iniciativa ciudadana dieron forma a la colección del Museo Nacional de Arte de Catalunya, el Museo Picasso o la Fundación Miró, por otro lado la socie- dad civil representada por asociaciones o empresas, como el caso de Caixa Forum o la Pedrera y por último, el terreno públi- co, en el que el Ayuntamiento ha llevado a cabo un esfuerzo inversor, en ocasio- nes conjuntamente con la Diputación, la Generalitat o la Administración central del Estado, para construir equipamientos ta- les como el Centro de Cultura Contempo- ránea o el Auditorio (Instituto de Cultura de Barcelona, 2003). De entre el conjunto de equipamientos, como vimos en el organigrama del ICUB, los de titularidad pública dependen del Instituto de Cultura que, en ocasiones, establece la fórmula de consorcio para gestionar conjuntamente con otras admi- nistraciones públicas el funcionamiento de algunos de los equipamientos, como en el caso de la Red de Bibliotecas. Figura 25: Fundación Antoni Tapies Figura 26: Fabra i Coats Figura 27: Hangar Figura 28: Centro Cultural el Borne Figura 29: Museo del Diseño Figura 30: Auditori Figura 31: La Virreina Figura 32: Nau Bostik 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 58 EL CONCEPTO DE PROXIMIDAD Llegados a este punto y antes de entrar en profundidad en el estudio del equipa- miento cultural de proximidad, se hace necesario hacer una revisión de este término y aclarar su significado y los matices que infunde. En muchos aspectos la proximidad responde al concepto de cercanía, tanto espacial como temporal, pero en el ám- bito de la ciudad, la proximidad adquiere otros alcances. Marquet Sardà (2015) en su tesis sobre proximidad, explica que el concepto genérico de proximidad es un bucle que define la proximidad como cercanía y la cercanía como proximidad, y que su definición precisa depende de la acep- ción que se utilice para referirnos a la distancia. A lo anterior, el autor añade que tanto la distancia como la proxi- midad son conceptos relacionales que necesitan de manera irrefutable de dos elementos, origen y destino, sin embar- go, la proximidad es una característica de la distancia y no puede ser medida en metros o kilómetros. No existen paráme- tros absolutos para medir la proximidad o la lejanía, encontrándose estos siempre subordinados a un punto de vista subjeti- vo. Conforme lo expresado, Sardà deter- mina tres características de la proximidad: concepto relacional, concepto subjetivo, concepto polisémico. En su estudio, centra la proximidad en la ciudad, “tanto la proximidad de sus habi- tantes como la proximidad de sus estruc- turas físicas pero siempre desde el punto de vista de qué significa la proximidad urbana y qué implicaciones genera para sus habitantes en términos de vida cotidia- na y de transporte”. A fin de ilustrar esta perspectiva, propone este esquema: PROXIMIDAD ESPACIO SOCIEDAD INDIVIDUO CI UD AD CIUDAD CIUDAD Cuadro 18: esquema general de conceptos clave Espacio Público y Equipamiento Cultural Otro enfoque sobre el término propuesto por Cerdà Troncoso (2014) añade un nuevo parámetro, el de la accesibilidad y entiende que, conceptualmente, en el contexto urbano, la proximidad está íntimamente relacionada con aquélla y le atribuye tres connotaciones: existencia de acceso, calidad del acceso (fácil ac- ceso o trato), acción de llegar, acercarse. Concluye el autor que la proximidad es una parte constitutiva de la accesibili- dad. Por su parte, Lavadinho (2014) considera la proximidad como un valor esencial en el pensamiento y producción urbanística, y transversal a los ingredientes necesa- rios para hacer ciudad: la serendipia, la fricción, la amigabilidad, las micro-pau- sas, la trama multimodal. -serendipia: capacidad de los espacios públicos de acoger los encuentros fortui- tos entre personas diversas. -fricción: cohabitación de la máxima diversidad en el mínimo espacio. -amigabilidad: calidad de los espacios públicos de las centralidades y el respeto por las necesidades vitales (y las menos vitales, pero a veces más decisivas para la elección modal) del peatón. -micro-pausas: micro-momentos de placer (un cuarto de hora o media hora aquí, otros diez minutos allá), introducidos en el camino entre dos actividades. -trama multimodal: mezcla de modos sostenibles de transporte, los transportes públicos, los modos activos (el caminar y el andar en bicicleta) y los modos compar- tidos. Otros estudios sobre la proximidad se con- centran en las bondades de sus dinámicas, valorando positivamente los efectos que ésta tiene en distintos ámbitos10: la reduc- ción de las emisiones, el gasto energético o la mejora del bienestar de los ciudada- nos (Marquet y Miralles, 2014), y afirman también que la proximidad es un factor determinante en la ciudad compacta: “Las dinámicas de proximidad espacial o, lo que es lo mismo, la ubicación cercana de las distintas funciones urbanas –resi- dencia, trabajo, comercio, equipamientos y servicios– intensifica la utilización del barrio”. Y, en concordancia con esta afir- mación, Hernández Aja (1997) considera el barrio “a la escala del peatón y provisto de equipamientos colectivos”, siendo en esta escala en la que los ciudadanos son capaces de compartir espacios, servicios e interacciones. Relaciona la proximi- dad con la calidad de vida y añade, que el barrio estará tanto más consolidado cuanto más agrupados se encuentren los equipamientos y edificios, conformando un núcleo. Debe mencionarse también la definición sobre proximidad de Adriana Ciocolet- to (2014), para la que vuelve a usar los condicionantes cercanía, espacio y tiem- po, pero añade rasgos específicamente urbanos: “la conectividad peatonal libre de obstáculos de los espacios de relación, equipamientos cotidianos, paradas de transporte público y comercios con relación a las viviendas y entre sí”, elementos que hacen posible para todos llevar a cabo las actividades del día a día a pie. Ciocoletto, establece además 3 escalas de proximidad atendiendo a dos variables: frecuencia y necesidad. 10. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, las políticas de la ciudad compacta, es decir, de las ciudades cuya estructura favorece el acceso a los servicios, pueden contribuir no solo a la calidad de vida de sus habitantes, sino también a la sostenibilidad. 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 60 1300m 800m 600m 300m Escala de vecindario Escala de barrio Escala suprabarrial 20 ’ 10’ 5’ “Se identifican tres escalas en la proximi- dad en función de la asiduidad y de las necesidades de la población que impli- ca: lo que está a 5 min de casa (300 m aprox. escala de vecindario), a 10 min (entre 600 m y 800 m aprox. escala de barrio) y a 20 min (entre 1.300 m y 1.500 m aprox. escala suprabarrial) a pie y sin dificultad”. lo frecuentan. Este documento también menciona la incidencia de la proximidad en la calidad de vida, pues ésta depende no solo de las dotaciones ofertadas a los ciudadanos, sino de que estén al alcance de los usuarios, que haya suficientes y que estén bien distribuidas11. Tal y como hiciera Hernández Aja, Cio- coletto afirma que si los espacios de uso diario no son próximos, la vida cotidiana se complica. Por último, en el trabajo La Barcelona dels Barris (2006), el Ayuntamiento de Barcelona, define la proximidad en relación a 3 sentidos, “proximidad enten- dida como atención a las necesidades y preocupaciones más inmediatas de los ciudadanos, proximidad en el sentido es- trictamente físico de acercar los servicios a la población, o proximidad en el sentido político de subsidiariedad, de transpa- rencia y de participación de los ciuda- danos en las decisiones que les afectan más directamente”. De esta definición se entiende la proximidad como un valor en sí mismo, que proporciona tiempo y calidad urbana. En este sentido, la ciu- dad de Barcelona, desde la descentrali- zación administrativa en diez distritos de 1984, ha recorrido un largo trayecto en cuanto a políticas de proximidad, en el que sus barrios han sido hábitat natural para su crecimiento y desarrollo, enten- diendo estos no solo como el territorio de los que lo habitan, sino de los que Cuadro 19: diagrama de escalas de proximidad Espacio Público y Equipamiento Cultural EQUIPAMIENTO CULTURAL DE PROXIMIDAD ANTECEDENTES El nacimiento de los centros culturales de proximidad en España tiene lugar a partir de la adaptación de este tipo de infraestructuras ya existente en países europeos. Es preciso retroceder en la historia para poder encontrar claras referencias en el contexto internacio- nal: Centros Cívicos, Centros de Arte Comunitario, Casas de la Cultura y Universidades Populares. 11. Barcelona estructura su “catálogo de proxi- midad” atendiendo a cuatro ejes: espacio público, servicios a las personas, movilidad y accesibilidad y activi- dad económica. Figura 33: BedZED Community Centre Figura 34: Volkshochschule Fankfurt Figura 35: Maison de la culture du Havre En el año 1844, empiezan a ver la luz en Dinamarca las primeras Universidades Populares, los referentes más antiguos de este tipo de equipamientos, dando respuesta a las nuevas demandas for- mativas propiciadas por la Revolución Industrial y a la necesidad de proveer a la población rural en proceso de urbanización de referentes sociales y culturales. Más tarde, en Alemania se fundaría la primera Volkshochschule (Universidad Popular) en 1919, fruto del final de la Primera Guerra Mundial e igualmente impulsado por la necesidad de transmisión de conocimientos propios de la producción industrial de la época. Ya hacia 1950, tras la Segunda Guerra Mundial, Francia, el Reino Unido e Italia empiezan a valorar el papel de la cultura como elemento de cohesión, dando lugar al nacimiento de equipamientos cultura- les de proximidad como las Maisons de la Culture, los Community Centres y los Centri Civici, respectivamente. Según Miralles y Sabolla (2000), todos estos modelos europeos, a pesar de su notable diversidad, desarrollaron una 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 62 serie de patrones comunes e identifica- bles: -Prestación de servicios de proximidad -Promoción del asociacionismo y el de- sarrollo de la participación ciudadana -Descentralización política y adminis- trativa de la organización municipal -Implementación de políticas de demo- cratización de la cultura y de democra- cia cultural La Diputació de Barcelona, en su estudio sobre Centros Culturales Polivalentes en Europa (2005), amplía estos patrones a partir de la siguiente definición: “Un centro cultural es una institución con ac- tividades socioculturales y artísticas per- manentes pero polivalentes, abiertas a varias secciones del público. Sus acciones son flexibles y se desarrollan de acuerdo con las necesidades y demandas cultura- les cambiantes de su entorno, mediante la promoción de actividades culturales locales y mediante la cooperación y los intercambios a nivel nacional e inter- nacional”. Y concluye que los centros culturales polivalentes (centros cultura- les de proximidad), han de responder a los siguientes atributos: -Equipamiento unitario y de carácter permanente, que dispone de infraestruc- tura propia para realizar y presentar actividades culturales o artísticas. -Diversidad de disciplinas en una vo- cación eminentemente cultural, lo que puede traducirse en una oferta de artes escénicas, artes visuales (audiovisual incluido), música, artesanía y todo tipo de aprendizajes (lenguas, creación artís- tica, tareas domésticas, ciencias sociales, etc.), según el caso. -Relación activa con el entorno huma- no, que se expresa en una oferta cultural diseñada para el territorio, tanto cuando existen mecanismos para garantizar la participación de los ciudadanos o usua- rios y conocer sus demandas (en un mo- delo bottom up) como si el centro forma parte de una serie de unidades capila- rizada que difunden a pequeña escala, pero adecuada, un programa definido a distancia (un modelo top-down). -Atención a públicos diversos. -Vocación de servicio público, incluso en centros de titularidad privada o asociativa. -Vocación de calidad artística, en la oferta y la realización de actividades del centro. -Gestión profesionalizada, si bien tanto en la gestión del equipamiento como es- pecialmente en el diseño y realización de los proyectos pueden contribuir personas voluntarias. -Relación con otros centros de natura- leza similar, que puede materializarse en redes formalizadas o en intercambios menos sistemáticos. Espacio Público y Equipamiento Cultural EL CONTEXTO CATALÁN En el contexto español, la expansión de esta tipología de equipamiento no es en exclusiva fruto de la transición a la democracia, sino que en su haber el país cuenta con precedentes tan relevantes como los Ateneos Liberales y Centros Obreros en Catalunya, los proyectos de extensión universitaria de la Institución Libre de Enseñanza (1896-1020), las Casas del Pueblo y las Misiones Pedagó- gicas de la Segunda República, las Casas de la Cultura (1950), los Teleclubes (1960) o las Aulas de la Cultura (1974), modelos antecesores de lo que actual- mente conocemos como Centros Cívicos (Miralles y Sabolla, 2000). La tradición asociativa catalana ha sido factor clave en el la construcción de su imagen social, comprometida y participativa. La larga trayectoria aso- ciacionista forma parte de la identidad y cultura catalanas y tiene su máximo exponente en los Ateneos12 y Cors de Clavé13. Y tras la represión franquista, se comienza a articular de nuevo una red de Ateneos Populares y se vive una época de auténtica ebullición asociacionista, hasta tal punto punto que entre 1976 y 1979 se llegaron a crear un total de 3000 nuevas asociaciones, instituciones todas ellas, dinamizadoras y reivindicativas de mejoras y avances para la sociedad civil (Izquierdo, 2017). Mención especial merecen las Asociacio- nes de Vecinos de Barcelona, principales entidades de defensa y lucha por el bien- estar y la calidad de vida de los barrios, que comenzaron a establecerse como asociaciones de vecinos y comisiones de barrio en 1964 a partir de la nueva ley de asociaciones y que terminaron de conso- lidarse en 1972 con el nacimiento de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona. Y es que, ciertamente, el movimiento vecinal en Barcelona ha sido sin duda el responsable de la mayor parte de las reivindicaciones y logros de equipamiento socio-cultural para sus barrios. Figura 36: colocación de la primera piedra del Ateneu de la Sagrada Familia Figura 37: antiguo edificio del Ateneu Obrero 12. La Federación de Ateneos de Catalunya los define como”asociación que tiene como objetivo el fomento de la cultura y la mejora de la calidad de vida de las personas asociadas a través de distintas actividades socioculturales como charlas, conferencias, exposiciones, talleres...”. 13. Josep Anselm Cla- vé impulsó sociedades corales para propagar la cultura musical pero sobre todo, para liberar a las clases populares a través de la lucha contra el analfabetismo, el desarrollo de la economía social y el fomento del ahorro. 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 64 RED DE BIBLIOTECAS Según el Plan de Equipamientos, las bibliotecas públicas son equipamientos culturales de acceso libre a todos los ciudadanos, cuya función principal es ofrecer servicios culturales, educati- vos, recreativos y sociales, a través de diferentes soportes, facilitando la gene- ración de conocimiento (Ayuntamiento de Barcelona, 2007). En la ciudad de Barcelona, la gestión de las bibliotecas públicas municipales En 1914 la Mancomunidad plantea un plan de renovación cultural y educativa que pretende extender la formación por Catalunya a través de un proyecto idera- do por Eugeni d’Ors para fundar biblio- tecas por todo el territorio. Este pro- yecto gira en torno a la creación de un modelo innovador con locales propios, una amplia oferta de servicios y personal formado, el inicio del sistema bibliote- cario donde la Biblioteca de Catalunya fuera la sede principal de muchas sucur- sales y la profesionalización del personal de las bibliotecas con la creación de la Escuela Superior de Bibliotecarios. El año siguiente, la Mancomunidad sacaría a concurso la adjudicación de 4 biblio- tecas y pondría en funcionamiento la Escuela Superior de Bibliotecarios. En 1918 se gradúa la primera promoción y se empiezan a inaugurar las primeras bibliotecas. son un proyecto compartido entre el Ayuntamiento y la Diputación, en forma de Consorcio. Pero hasta llegar a esta fórmula, las bibliotecas en Barcelona han recorrido un largo trayecto: 19 14 19 15 19 18 19 20 19 22 19 23 19 31 19 36 19 37 19 40 La Mancomunidad inicia proyecto de construcción de bibliotecas por todo el territorio. Se convoca el primer concurso para la adjudicación de 4 bibliotecas. Se inaugura la Escuela Superior de Bibliotecarios. Se gradúa la primera promoción de la Escuela de Bibliotecarios. Se constituye la Central Técnica de Bibliotecas Populares. Dictadura de Primo de Rivera. Se inicia la publicación de los anua- rios de las bibliotecas populares. Se separan las 4 provincias y se fracciona la adminis- tración de las bibliotecas.. La Diputación asume las bibliotecas que quedan en su territorio y la Central Técnica. Proclamación de la Segunda República Española . Se vuelven a unir las cuatro pro- vincias y se reunifican las bibliotecas en una sola red. Gran actividad bibliotecaria: se recupera el espíritu inicial y se desarrollan programas sociales y culturales. Decreto de creación del Servicio de Biblioteca del frente: se habilita un vehículo como biblioteca ambulante. La dictadura incide negativamente en el desarrollo cultural del país y en el desarrollo de las bibliotecas. Cuadro 20: línea del tiempo de la Red de Bibliotecas de Barcelona La Guerra Civil no paraliza la actividad bibliotecaria pero la condiciona. Espacio Público y Equipamiento Cultural El 1920 se constituye la Central Técnica de Bibliotecas Populares, dirigida por Jordi Rubió i Balaguer, que tiene como objetivo unificar criterios de funcio- namiento y gestión. En 1922 se inicia la publicación de los anuarios de las bibliotecas populares. Con la llegada de la dictadura desapa- rece la Mancomunidad, se separan las 4 provincias y se fracciona la administra- ción de las bibliotecas. La Diputación asume la gestión de las bibliotecas que quedan en su territorio y de la Central Técnica. En 1931 se proclama la Segunda Repúbli- ca Española, se vuelven a unir las cuatro provincias y se reunifican las bibliotecas en una sola red, con la dirección de Rubió i Balaguer. Entre 1931-1936 habría una gran actividad bibliotecaria: se recupera el espíritu inicial y se desarrollan progra- mas sociales y culturales. Las biblitecas crecen y se consolidan y se crean hasta 8 bibliotecas más. Con el estallido de la Guerra Civil la actividad bibliotecaria no para, pero se ve condicionada. Las bibliotecas siguen 19 69 19 75 19 79 19 81 19 87 19 89 19 93 19 96 19 98 20 01Últimos años de dictadura: se empiezan a crear bibliotecas peque- ñas que funcionan como centros de resistencia cultural. El crecimiento de la ciudad hace que se ponga en marcha otro bibliobús. Se aprueba la constitución y el estatuto de autonomía: el Estado traspasa a la Generalitat las bibliotecas de titularidad estatal situadas en Catalunya. La diputación mantiene su red. Se aprueba la Ley de Bibliotecas. La Diputación informatiza todos los servicios de la biblioteca y se recuperan edi- ficios públicos y privados para convertirlos en bibliotecas. La Ley de Bibliotecas de la Generalitat de Catalunya confirmó la municipalización de su gestión. El Ayuntamiento de Barcelona impulsa la elaboración de un Plan de Bibliotecas para el análisis de la situación bibliotecaria y la propuesta de lo que debía ser un modelo de red moderna. La diputación inicia un impor- tante proyecto bibliotecario. La Red de Bibliotecas queda independizada de la Bibliote- ca de Catalunya. Se aprueba el plan de bibliotecas. Se constituye el consorcio de bibliotecas. Comienzan a darse clase de catalán y se dan a conocer autores y tendencias innovadoras. Se hacen presentaciones de libros de autores que escriben en catalán, algunos incluso leen sus libros, se homenajea a autores reconocidos, se hacen conferencias de literatura, audiciones y cineforums... 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 66 funcionando a pesar de las carencias de todo tipo. En 1937 nace bajo Decreto de el Servicio de Biblioteca del frente, un proyecto de creación de un servicio de bibliotecas para el frente de guerra y se habilita un vehículo como biblioteca ambulante. Al finalizar la guerra, desa- parece el Gobierno catalán y se inicia un largo periodo de represión. La dictadura incidiría negativamente en el desa- rrollo cultural del país en general y por tanto en el desarrollo de las bibliotecas: los fondos son censurados, se ralenti- za considerablemente la creación de nuevas bibliotecas (durante 20 años se inauguran solamente 14 bibliotecas y un bibliobús), los locales se descuidan y se van degradando y el poder político está omnipresente. En los últimos años de dictadura, se em- piezan a crear bibliotecas pequeñas que funcionan como centros de resistencia cultural. El crecimiento de la ciudad promueve la puesta en marcha de otro bibliobús. Las bibliotecas comienzan a dar clase de catalán y a dar a conocer autores y tendencias innovadoras. Se ha- cen presentaciones de libros de autores que escriben en catalán, algunos autores leen sus libros, se homenajea a autores reconocidos, se hacen conferencias de literatura, audiciones y cineforums. Las bibliotecas se convierten de nuevo en es- pacios democráticos, hasta que, en 1979 con la aprobación de la constitución y el estatuto de autonomía, el estado tras- pasa a la Generalitat las bibliotecas de titularidad estatal situadas en Catalunya. De esta manera, la diputación mantiene su red que cuenta en ese momento con con la Central Técnica, 97 bibliotecas y dos bibliobuses. En 1981 se aprueba la ley de bibliote- cas que pretendía recuperar la tradición bibliotecaria. En 1987 la Diputación inicia un importante proyecto biblio- tecario y la Red de Bibliotecas queda independizada de la Biblioteca de Catalunya. En 1989 se informatizan todos los servicios de la biblioteca y se recuperan edificios públicos y privados para convertirlos en bibliotecas. En 1993 la Ley de Bibliotecas de la Generalitat de Catalunya confirmó la municipalización de su gestión. Años más tarde, el Ayuntamiento de Barce- lona impulsa la elaboración de un nuevo Plan de Bibliotecas para el análisis de la situación bibliotecaria y la propuesta de lo que debía ser un modelo de red moderna, que se aprueba en 1998. Finalmente, en 2001 se constituye el consorcio entre el Ayuntamiento y la Diputa- ción (Mayol y Ventura, 2005). Espacio Público y Equipamiento Cultural EL PLAN DE BILBLIOTECAS El primer Plan Estratégico de cultura de 1999, dentro de su línea estratégica que apostaba por la cultura como factor de cohesión social, contemplaba la imple- mentación de un Plan de Bibliotecas 1999-2010. Este plan pretendía pasar de las 18 bibliotecas existentes en el momento a una red de 40, articulada a través de tres proyectos: Comisión de lectura pública: órgano asesor, consultor y de participación. Asociación de lectores de Barcelona: usuarios que participen de manera activa. Consorcio de bibliotecas: ente encarga- do de desarrollar el plan de bibliotecas y gestionar los servicios bibliotecarios. Posteriormente, en el Plan de 2006, se mantiene esta idea y se refuerza con el compromiso de seguir fomentando el afán por la lectura y el desarrollo del sec- tor editorial (Barcelona, Ciudad lectora). El primer Plan de Bibliotecas de 1998- 2010, tenía como objetivos principales : 1. Renovar el servicio de las bibliotecas 2. Definir el modelo de biblioteca que res- ponda a las necesidades actuales 3. Establecer un modelo de gestión de los equipamientos que asegure la calidad de los servicios ofrecidos 4. Adecuar la estructura existente a los estándares de lectura pública prefijados 5. Establecer el plan de crecimiento duran- te los mandatos 95-99, 99-03 y 03-07 6. Coordinar las instituciones implica- das en el sistema de lectura pública de la ciudad 7. Proponer un modelo de gestión interins- titucional para asegurar el funcionamien- to de la Red de Bibliotecas Públicas. 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 68 a bibliotecas constribuyen a dina- mizar el espacio urbano, se renueva patrimonio histórico, y se fomenta la cohesión social del territorio. Y para el futuro, este plan trasciende los objetivos principalmente funcionales de su antecesor, para incidir de manera directa en los aspectos más sociales de la biblioteca pública, los que tienen que ver con la biblioteca como lugar de en- cuentro, de interrelación y participación entre las personas. Para eso se proponen 12 retos: 1. La promoción de la lectura como obje- tivo central y diferencial de la biblioteca pública. 2. La generación de contenidos en el entorno digital. 3. La participación en las políticas de cohesión social. 4. La apuesta por la accesibilidad global. 5. La respuesta a la diversidad social y cultural. Años más tarde, el siguiente Plan, Bibliotecas de Barcelona 10 años +, pretendía no solo hacer una revisión y actualización del antiguo plan, sino tam- bién adaptarse a la nueva coyuntura de la sociedad actual: la diversidad cultu- ral, el fenómeno digital, la multiplicidad de intereses, etc. En estos primeros 10 años del plan de bibliotecas, la valoración de los resulta- dos es muy positiva: en primer lugar, se transforma el mapa de las Bibliotecas: de 18 equipamientos en 1998, se pasa a 36 a finales de 2006. En segundo lugar, se transforman los servicios: se mejora la accesibilidad, tanto con la apertura de nuevos equipamientos, como con la mejora en los horarios de apertura, la colección, espacios multimedia y los programas y actividades de difusión de la lectura. Y por último, se consigue un gran alcance: de los 5 millones de visitas esperados, llega en 2010 a casi 6 millones y la población inscrita en la biblioteca pasa del 13% al 49,7%. Este alcance tiene también un impacto ur- banístico, arquitectónico y patrimonial, puesto que con los espacios destinados 6. La necesidad de conocer mejor a los usuarios. 7. La construcción de la acción a partir de la cooperación y la participación. 8. La adecuación de los perfiles profesionales. 9. La proximidad y la sostenibilidad como valores centrales. 10. El despliegue de la red territorial en 2020. 11. La construcción de una dimensión del servicio con mirada metropolitana. 12. La vinculación de la Biblioteca Central Urbana de Barcelona a la red de la ciudad. Espacio Público y Equipamiento Cultural VALOR SOCIAL DE LA BIBLIOTECA La palabra biblioteca procede del grie- go βιβλιοθήκη biblion = libro y thekes = caja, o lo que es lo mismo, “el lugar donde se guardan los libros”. Las definiciones en diccionarios y en medios especializados14 introducen las palabras: colección, organización, uso y gestión, limitando su significado a aspectos meramente funcionales y prácticos. Y ciertamente, sin entrar a hacer una re- visión histórica del origen de las biblio- tecas, desde sus inicios mesopotámicos, pasando por Egipto, Grecia y Roma, éstas han estado ligadas la a soberanía de una institución reservada a las clases más cultas hasta que en la era contemporánea, con la difusión de los nuevos principios democráticos, aparece a mitad del s. XIX la primera biblioteca pública tal y como la conocemos hoy en día en el Reino Unido. Actualmente, es casi una verdad absoluta compartida por todos, que las bibliotecas son un bien para la comunidad. Pero, ¿en qué consisten estos bienes? Según Assumpta Bailac “una de les funcio- nes centrales de la biblioteca pública es el EJE CULTURAL1 2 3 4 EJE SOCIAL EJE ECONÓMICO EJE INFORMATIVO Inclusión social Inclusión de personas con discapacidad Alfabetización informacional Fomento de la inclusión laboral Inclusión de la diversidad cultural Inclusión digital Acceso universal al conocimiento y a la lectura Fomento de la inclusión laboral Cohesión social Sociedades más y mejor informadas Preservación y difusión de la memoria cultural local Fomento del progreso económico local Revitalización del espacio público Capital social Progreso cultural y artístico local INDIVIDUO COMUNIDAD desarrollo comunitario. La biblioteca es un lugar para aprender, para conocer, es un centro del conocimiento y es, en definitiva, un servicio que «atrae, conecta y retorna» a la ciudadania”. El informe realizado por Rosa Togores (2004) para la Diputación de Barcelona en el que estima el valor de las bibliote- cas públicas, recoge un esquema que nos ofrece un excelente compendio a sobre los beneficios que las bibliotecas pueden ejercer en la sociedad a partir de una matriz de doble entrada. Divide el impacto en 4 ejes y su alcance, en dos niveles: el individuo y la comunidad. Cuadro 21: principales beneficios sociales generados por las bibliotecas 14. La ALA (American Library Asociation) define la biblioteca como una “colección de material de infor- mación organizada para que pueda ac- ceder a ella un grupo de usuarios. Tiene personal encargado de los servicios y pro- gramas relacionados con las necesidades de información de los lectores”. 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 70 La autora sostiene que uno de los va- lores de las bibliotecas en el eje social comunitario es la revitalización del espacio público y enumera una serie de beneficios que éstas aportan a la socie- dad: -Se integra en el entorno y actúa de ele- mento articulador del espacio público. -Mejora la calidad de vida de zonas olvidadas procurando la redistribución -Activa la vida urbana. -Equilibra los patrones urbanísticos entre comunidades. -Favorece la configuración de espacios cívicos. -Espacio de inclusión y participación ciudadana. -Contribuye a “construir ciudad” de forma cooperativa. -Promueve la circulación e intercambio entre las personas. -Facilita la identificación simbólica, expresión y la integración cultural. -Promueve valores comunitarios compartidos. Y es que las bibliotecas “pueden con- tribuir a los nuevos retos sociales como uno de los servicios públicos básicos. La biblioteca pública puede colaborar en la construcción de valores de ciudadanía y en la igualdad de oportunidades en el acceso al conocimiento; la función de la biblioteca pública como agente de cohesión social y ciudadanía, lo que hace imprescindible poner el acento en la aten- ción a colectivos con necesidades específi- cas” (Díaz, 2010). Y efectivamente, el valor generado por la Red de Bibliotecas de Barcelona es bien recibido por los ciudadanos: en las encuestas anuales del Ayuntamiento de Barcelona sobre servicios municipales, la Red de Bibliotecas resulta ser el equipamiento mejor valorado con un 7.9, un alto grado de satisfacción por parte de los usuarios y un gran número de estos que consideran que no cam- biarían nada de la Red de Bibliotecas (Muñoz, 2017). Espacio Público y Equipamiento Cultural LA RED DE BIBLIOTECAS EN LA ACTUALIDAD Con un total de 40 bibliotecas distribui- das por los 10 distritos, la Red de Biblio- tecas de Barcelona cuenta con un 55% de la población de la ciudad con carnet de usuario, siendo las actividades más populares: préstamo, consulta, lectura de prensa, estudio, internet, actividades culturales y formación. Estas 40 bibliotecas, como vimos en la revisión histórica, son fruto de un largo proceso desde la aparición de la primera de la red en 1909, hasta la construcción de la última en 2018. Y como se puede desprender del eje cronológico, algunas son edificios de nueva creación, Y otros responden a prOcesos de regeneración del patrimonio arquitectónico. Districte de Ciutat Vella 1. Biblioteca Barceloneta-La Fraternitat 2. Biblioteca Francesca Bonnemaison 3. Biblioteca Gòtic-Andreu Nin 4. Biblioteca Sant Pau-Santa Creu Districte de L’Eixample 5. Biblioteca Esquerra de l’Eixample-A.Centelles 6. Bilioteca Fort Pienc 7. Joan Miró 8. Biblioteca Sagrada Família 9. Biblioteca Sant Antoni-Joan Oliver 10. Biblioteca Sofia Barat Districte de Sants - Montjuïc 11. Biblioteca Francesc Candel 12. Biblioteca Poble-Sec Francesc Boix 13. Biblioteca Vapor Vell Districte de Les Corts 14. Biblioteca Can Rosés 15. Biblioteca Les Corts-Miquel Llongueras Districte de Sarrià-Sant Gervasi 16. Biblioteca Clarà 17. Biblioteca Collserola-Josep Miracle 18. Biblioteca Sant Gervasi-Joan Maragall Districte de Gràcia 19. Biblioteca Jaume Fuster 20. Biblioteca Vallcarca i els Penitents 21. Biblioteca Vila de Gràcia Districte d’Horta-Guinardó 22. Biblioteca El Carmel-Juan Marsé 23. Biblioteca Guinardó-Mercè Rodoreda 24. Biblioteca Horta-Can Mariner 25. Biblioteca Montbau-Albert Pérez Baró Districte de Nou Barris 26. Biblioteca Canyelles 27. Biblioteca Les Roquetes 28. Biblioteca Nou Barris 29. Biblioteca Vilapicina i la Torre Llobeta 30. Carnicer Biblioteca Zona Nord Districte de Sant Andreu 31. Biblioteca Bon Pastor 32. Biblioteca Ignasi Iglésias-Can Fabra 33. Biblioteca La Sagrera-Marina Clotet 34. Biblioteca Trinitat Vella-José Barbero Districte de Sant Martí 35. Biblioteca Camp de l’Arpa-Caterina Albert 36. Biblioteca El Clot-Josep Benet 37. Biblioteca Poblenou-Manuel Arranz 38. Biblioteca Ramon d’Alòs-Moner 39. Biblioteca Sant Martí de Provençals 40. Biblioteca Xavier Benguerel Cuadro 22: mapa de la Red de Bibliotecas 1 2 3 4 7 5 9 11 12 13 14 15 16 10 8 6 36 17 20 22 23 21 29 24 25 18 19 37 38 39 35 31 32 33 34 30 26 27 28 40 Bibliotecas de la Red de Bibliotecas Resto de bibliotecas de la ciudad 1909 1922 1940 1968 1970 1980 1983 1990 1994 1995 1997 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 XAVIER BENGUEREL NOU BARRIS SANT PAU-SANTA CREU GARCILASO MERCÉ RODERA LES CORTS MIQUEL LLONGUERAS VAPOR VELL SOFIA BARAT CLARÀ LA FRATERNITAT ALBERT PÉREZ BARÓ FRANCESC BOIX JOSEP MIRACLES CAN FABRA VILA DE GRACIA FORT PIENC JUAN MARSÉ BON PASTOR JAUME FUSTER FRANCESC CANDEL SAGRADA FAMILIA SANT ANTONI JOAN OLIVER FRANCESCA BONNEMAISON (apertura) FRANCESCA BONNEMAISON (traslado) SANT PAU-SANTA CREU (apertura) SANT MARTÍ DE PROCENÇALS (apertura) SANT MARTÍ DE PROCENÇALS (traslado) RAMON D’ALÒS-MONER (apertura) RAMON D’ALÒS-MONER (traslado) JOAN MIRO BIBLIOTECA POPULAR DE MONTBAU (traslado) BIBLIOTECA POPULAR DE MONTBAU (apertura) BIBLIOTECA DE CANYELLES Cuadro 23: cronología de la Red de Bibliotecas 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2018 LES ROQUETES CAN MARINER MARINA CLOTET MANUEL ARRANZ ZONA NORD ANDREU NIN ANTONIETA COT AGUSTI CENTELLES VILAPICINA Y LA TORRE LLOBETA CATERINA ALBERT JOSE BARBERO JOSEP BENET BIBLIOTECA SANT GERVASI - JOAN MARAGALL MONTSERRAT ABELLÓ 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 75 La Red de Bibliotecas cuenta con un to- tal de 398 empleados que trabajan para mantener las bibliotecas abiertas una media de 44 horas a la semana. Reciben 23.710 visitas al día, 10 veces más que las visitas on-line, 2.838. En cuanto a la estructura organizativa de la red, ésta está formada por 9 bi- bliotecas de distrito y 31 de proximidad. Las bibliotecas de distrito coordinan las bibliotecas de barrio y colaboran con el conjunto bibliotecario del territorio (bibliotecas escolares, de museos, priva- das, etc). Por su parte, las bibliotecas de proximidad dan servicio a conjuntos de población más reducidos dando respues- ta a necesidades inmediatas. Además, la red cuenta con los Servicios Centrales, responsable de su gestión y organización y se estructuran de la siguiente manera: -Gerencia -Dirección de Administración Área de Gestión Económica Unidad de Recursos Humanos TRABAJADORES Servicios Centrales Red de Bibliotecas HORAS DE APERTURA 44 h/semana VISITAS PRÉSTAMOS 398 2.838 23.710 65% 22% 6% 4% 3% libros cine música revistas y fondos especiales electrónicos -Dirección Técnica de Coordinación y Servicios de Proyectos, Planificación y Evaluación -Dirección de Programas y Cooperación -Equipo de soporte a la gestión -Secretaría Técnica -Departamento de Comunicación y Pren- sa (Muñoz, 2017). En lo relativo a la oferta de servicios y según la Memoria de 2017, las bibliote- cas cuentan con una serie de servicios generales a las que se suman algunas propuestas específicas tales como: -eBiblio Catalunya: ofrece a los lectores una colección de novedades editoriales de temática diversa a las que se puede acceder través de distintos dispositivos. -Prensa Internacional: mediante el enlace kiosko.net los usuarios pueden acceder a una selección de los periódi- cos más importantes a nivel mundial. -Autoaprendizaje de idiomas: mate- rial de aprendizaje de idiomas de todo tipo, tanto de catalán, como de alemán, inglés, árabe, euskera, francés, italiano ruso o chino. Cuadro 24: estadísticas básicas de la Red de Bibliotecas Espacio Público y Equipamiento Cultural Servicios para personas con discapacidad visual (telelupa, rotula- ción en braille, audiolibros) y auditiva Accesibilidad TIC para personas con diversidad funcional Servicio de documentación de literatura infantil y juvenil Espacios multimedia Conexión a internet Carnet de bibliotecas Sesión de espacios Boletin electrónico App Movil: BibliotequesXBM y BibliosBCN Servicio y asesoramiento TIC Acreditación ACTIC: acreditación de competencias en tecnologías de la información y la comunicación Salas de estudio Préstamo de portátiles Visitas profesionales Servicios para escuelas Servicios de préstamo Trámites en linea (renovación de préstamos, reserva de documentos) Te ayudamos a hacer los deberes Cuadro 25: servicios ofertados por la Red de Bibliotecas SERVICIOS DE LA Red de Bibliotecas Mujer, moda y cocina, Francesca Bonnemaison Gastronomía y Hostelería Barceloneta, La Fraternitat Mundo árabe, Sant Pau-Santa Creu Ciencia y Medioambiente, Sagrada Familia Fotografía, Esquerra del Eixample-Agustí Centelles Diseño y arquitectura contemporánea, Fort Pienc Coleccionismo, Sant Antoni-Joan Oliver Músicas Urbanas, Vapor Vell Cultura de la Paz y Guerra Civil Española, Francesc Boix y campos de con- centración Nazi, Poble-sec-Francesc Boix Automóvil y movilidad sostenible, Francesc Candel Juegos, deportes y entretenimiento, Les Corts-Miquel Llongueras El libro y la lectura, Sant Gervasi-Joan Maragall El arte y la escultura noucentista y Josep Clarà, Josep Clarà. Viajes, Jaume Fuster Culturas africanas, Vila de Gràcia Poesía, Guinardó, Mercè Rodoreda Novela barcelonina contemporanea, Carmel-Juan Marsé Teatro, Horta-Can Mariner Género negro, Montbau-Albert Pérez Baró Circo y artes parateatrales, Nou Barris Cómic, Ignasi Iglésias-Can Fabra Cultura Popular, Poblenou-Manuel Arranz Flamenco, Ramon d’Alòs Moner Cine y literatura infantil y juvenil, Xavier Benguerel -Especialización de los fondos: una serie de bibliotecas de la red tienen un fondo especializado en una disciplina que completa su fondo básico. En la ma- yoría de los casos, esta disciplina está vinculada con el territorio en el que se sitúa la biblioteca. Así, tenemos que el listado actual de especializaciones es: 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 77 RED DE CENTROS CÍVICOS Según el Plan de Equipamientos (2007), los centros cívicos son “equipamientos municipales de proximidad orientados al desarrollo social y cultural del territorio, a la participación, en general, de los ciudadanos en las tareas de la comuni- dad, así como a la promoción de la vida asociativa. Se convierten en auténticos escaparates de la acción pública en el barrio y un escenario enriquecedor y vertebrador de la agenda popular de la comunidad”. Como hemos ido viendo, la Red de Centros Cívicos tiene un desarrollo paralelo al Modelo Barcelona, y no son en absoluto un equipamiento inédito en la ciudad, sino que tienen un precedente claro en los tradicionales Ateneos, de los cuales pretende ser heredero. De hecho, inspirados en esa idea, el mo- vimiento vecinal se movilizaba en los años 70 demandando mejoras en la vida socio-cultural de los barrios. Para entender la actualidad de la Red de Centros Cívicos debemos remontarnos a sus inicios donde, con la llegada de la democracia y la necesidad de superar el deficit económico y social heredado de la dictadura, el concepto de creati- vidad aparece y se instaura con energía en Barcelona, como una fuerza motriz capaz de impulsar las políticas económi- cas, culturales, sociales y urbanísticas. En 1979, con el Partido Socialista, el área de cultura pasa a formar parte del Área de Servicios Sociales, puesto que se entiende como un componente trans- versal y necesario para el desarrollo lo- cal. Entre los 80 y 90, en pleno contexto preolímpico, la orientación de la ciudad hacia un modelo de “ciudad creativa15” ya era evidente, y la cultura copaba el centro de las estrategias de renovación urbana. Estos cambios vinieron acompa- ñados de una nueva visión de la relación entre el Gobierno y la sociedad civil, de manera que la participación se erigió junto a la cultura como asunto priorita- rio. Este nuevo paradigma de la parti- cipación no es en exclusiva mérito de la institución: el movimiento vecinal, fuer- temente organizado incluso durante la dictadura, fue también responsable a tra- vés de sus demandas y reivindicaciones. 15. Según Florida, la ciudad creativa es aquella cuya renovación y transfor- mación urbana se da a partir de la creatividad humana, nueva fuente de riqueza. 19 77 19 78 Salvem el Mercat de les Flors”. “Obrim el Xalet”. Cuadro 26: línea del tiempo de la Red de Centros Cívicos Espacio Público y Equipamiento Cultural Cuadro 26: línea del tiempo de la Red de Centros Cívicos Las movilizaciones impulsadas por las asociaciones de vecinos y otros actores sociales se tradujeron en campañas tales como “Salvem el Mercat de les Flors” de 1977, “Obrim el Xalet” de 1978, contra el derribo del actual Centro Cívico Casa Golferich o la Okupación de la antigua fábrica textil la Sedeta, que posterior- mente se convertiría en un centros cívico con el mismo nombre. Estas peticiones tenían varios objetivos,en primer lu- gar, la conservación de bienes que los vecinos consideraban como propios, por otra la dotación de servicios y por último, la gestión comunitaria de los mismos. Con estas circunstancias y en el marco de las políticas de regenera- ción de cara a las futuras Olimpiadas, se concreta el programa de centros cívicos y en 1982 se inaugura el primero de la actual Red de 51 Centros Cívicos, en el Guinardó. (Sánchez, 2015). En 1985 se pone en marcha la descen- tralización del Gobierno local y al año siguiente se establecen las normas para la participación ciudadana, iniciativas para las que la Carta Municipal16 de 19 79 19 82 19 85 19 86 19 92 19 95 19 99 20 09 20 06 20 10 20 11 El Área de Cultura pasa a formar parte del Área de Servicios Sociales. Se inaugura el primer centro cívico de la actual red. Se pone en marcha la descentralización del Gobierno local. Se establecen las normas para la participación ciudadana. Se inicia un gradual proceso de externalización de la gestión de centros cívicos. Se crea el Institut de Cultura de Barcelona. Primer Plan Estratégico Cultural: toca de manera tangencial la problemática de los centros cívicos. Plan Estratégico de Cultura 2006. Se refuerzan dos objetivos clave para la adap- tación culturalista de los equipamientos: la especiali- zación en el sector cultural y la compatibilización entre cultura de proximidad y ciudad. Se crea la plataforma de entidades por la gestión cívica compuesta por los directores de centros coges- tionados y que tiene como objetivo la modificación del actual marco legal que rige la adjudicación de la gestión de equipamientos con vistas a mejorar las condiciones para las asociaciones en los concursos públicos. Plan Director de Centros Cívicos. La coordinación general de los centros cívicos como red recae en el ICUB. Plan Estratégico Metropoli- tano 2020. Se reconfiguran las direcciones del ICUB y se crean dos nuevas: la de Creatividad e Innovación y la de Cultura de Proximidad, en la que por primera vez se incluye a los centros cívicos. 16.Normativa que regula el régimen jurídico especial de la ciudad de Bar- celona, aprobado por el Parlament de Catalunya. Esta normativa reconoce el régimen especial en materia de urbanismo, infraestructura, vivienda,organización de Gobierno, distritos, participación y derechos de los vecinos, etc. 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 79 Plan Estratégico de la Cultura, que em- pieza a tratar, aunque de manera ligera, la problemática de los centros cívicos. Ya en el segundo Plan Estratégico de 2006 se profundiza en el tema a través de una de sus líneas estratégicas y se termina de especializarlos y dirigirlos hacia el sector cultural (Sánchez, 2015). El debate sobre la gestión comunitaria aflora de nuevo y se crea en 2009 la Plataforma de Gestión Ciudadana: un grupo de entidades que tienen como ob- jetivo la gestión de equipamiento públi- co ante la falta de un marco normativo sobre este tipo de procedimientos. Pa- ralelamente, en 2010 se redacta el Plan Director de Centros Cívicos que preten- de ser la guía de la adaptación cultural de los centros cívicos. A partir de 2011, la coordinación de los centros cívicos como red pasa a pertenecer al ICUB, y este mismo año, con el Plan Estratégico Metropolitano 2020 se reestructura el ICUB y se crean nuevas direcciones como la de Creatividad en Innovación o la de Cultura de Proximidad en la que se incluye la Red de Centros Cívicos (Sánchez, 2015). Barcelona (1999) fue, posteriormente, un importante soporte, si bien “la política cultural se ha construido como un espacio administrativo poco permeable a la par- ticipación de la sociedad civil” (Sánchez, 2015). Y precisamente fue la fuerza de la presión vecinal la que jugó un papel decisivo en la creación de centros cívicos y culturales mediante acciones a través de las cuales los vecinos ejercían “la defensa de un bien que los vecinos consi- deraban propio, la provisión de servicios y equipamientos y la gestión asociativa de estos” (Sánchez, 2015). En 1992 comienza un paulatino proceso de externalización de la gestión de los centros cívicos que, junto con la dismi- nución del presupuesto destinado a la cultura en los Distritos, desemboca en un abandono de los equipamientos por parte de la administración y se materialliza la ruptura entre ésta y las organizaciones sociales. A partir de 1995, la gestión de la cultura bajo la mano de Ferrán Mas- carell, se inclina hacia el “modelo de ciudad emprendedora” y siguiendo esta línea, se crea el Instituto de Cultura de Barcelona y en 1999 se redacta el primer PLAN DE TRABAJO Conforme a lo indicado en el repaso histórico de la Red de Centros Cívicos, estos nacieron en medio de un momen- to crítico en cuanto a la disposición de infraestructuras socio-culturales, con lo que los primeros centros actuaron como contendores de servicios para la comu- nidad, una suerte de cajones desastre que agrupaban biblioteca, espacio para jóvenes, servicios sociales, etc. Poco a poco estos servicios se fueron emanci- pando, pero al pasar la coordinación de Espacio Público y Equipamiento Cultural la Red de Centros Cívicos a depender del ICUB, se hizo necesario redefinir el programa y la fución de estos y se plan- teó un primer “Plan de Trabajo, 2011- 2015”, al que le seguiría un segundo. Este documento hace una valoración de las funciones de los centros, analiza su situación actual y traza las líneas de trabajo futuras. Así mismo, afirma que las características generales que debe cumplir este tipo de equipamiento son: “representatividad y visibilidad, accesibi- lidad, conectividad y nuevas tecnologías, funcionalidad y flexibilidad, coheren- cia ecológica, comodidad y seguridad” (Ayuntamiento de Barcelona, 2015). Los objetivos del primer plan de trabajo habían sido: -Consolidar la Red de Centros Cívicos de Barcelona como red de centros culturales de Proximidad. -Mejorar la comunicación y la visibili- dad de la Red de Centros Cívicos, intro- duciéndolos en el escaparate cultural de la ciudad. -Conectar la red al sistema cultural de la ciudad, favoreciendo el intercambio des- cendente y las dinámicas ascendentes -Concretar a corto y medio plazo las ba- ses que definen los modelos de la gestión general de la Red de Centros Cívicos en relación al pliego de condiciones, precios públicos, definición de espacios y usos y al sistema de indicadores de evaluación. -Mejorar el espacio construido y su dotación técnica infraestructural. Como equipamientos culturales activos, muchos de los edificios requieren de un plan de inversiones y de mantenimiento. -Fomentar los proyectos en red, tanto en lo relativo a la gestión de equipamientos como a la programación de actividades, aportando calidad, innovación, diversi- dad y proximidad a nuevas iniciativas que surjan de la propia ciudad. (Ayunta- miento de Barcelona, 2015). “COMO EQUIPAMIENTOS CULTURALES QUE SON, LLEVAN ASOCIADAS LAS NOCIONES DE «PUERTA DE ENTRADA» EN TANTO QUE FACILITAN EL ACCESO AL SISTEMA CULTURAL, DE «PIVOTE CULTURAL» POR SU CONDICIÓN DE MOTOR DE INICIATIVAS SURGIDAS DESDE EL TERRITORIO, DE «NODO» POR SU CONDICIÓN DE CONECTOR CON OTROS EQUIPAMAMIENTOS CULTURALES, ENTIDADES, COLECTIVOS, Y EVENTOS DE LA CIUDAD”. (AYUNTAMIENTO DE BARCELONA, 2015). 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 81 El segundo plan se elabora sobre una red ya consolidada, de manera que pone el foco no tanto en los aspectos forma- les y externos de los centros, sino en su capacidad para adaptarse a la nueva coyuntura: la dimensión metropolitana de la ciudad de Barcelona. Establece en foco principal en el reto que supone llegar a un nuevo público, un público del que se espera no solo que sea receptor, sino que se convierta en un agente activo y participativo. Este último Plan de Trabajo para los centros cívicos determina los nuevos objetivos y líneas estratégicas de la red: 1. Cultura diversa, accesible y de cali- dad para todos los barrios de la ciudad. 2. Reforzar su protagonismo como dinamizadores del tejido cultural del territorio. 3. Conectar los programas culturales surgidos en los cetros cívicos con los proyectos y equipamientos culturales de la ciudad. 4. Programas de atracción de nuevos públicos. 5. Impulsar proyectos de creación con participación ciudadana. 6. Soporte a la creación y la investiga- ción artística y científica. 7. Abrir una nueva línea de formación y divulgación cultural que profundice en el conocimiento científico, tecnológico y de innovación. VALOR SOCIAL DE LA RED DE CENTROS CÍVICOS Además de los atributos propios que tienen los centros cívicos como equipamiento cultural, estos cuentan con una serie de valores sociales vinculados a su calidad de centro de proxi- midad. Estos valores los podemos extraer de la propia definición de su misión: “los centros cívicos de Barcelona son espacios públicos que, desde cada barrio trabajan con la ciudadanía para facilitar más convivencia y creatividad. Abiertos siempre a todos, acogen proyectos de valor cívico y facilitan acciones y servi- cios para una vida más rica y plural desde la cultura como sentimiento compartido” (Área de bienestar y Cohesión Territorial, 2011). Si bien no existen trabajos que relacionen los pretendidos valores sociales de los centros cívicos con el valor percibido por los usuarios, sí que parece indudable la alta nota con la que estos puntuan las encuestas de satisfac- ción, alcanzando una media del 8,3 y siendo los aspectos mejor valorados la calidad de las actividades, la buena atención del personal, la ubicación y el ambiente del centro. Espacio Público y Equipamiento Cultural Eixample 1. Centro Cívico Fort Pienc 2. Centro Cívico Golferichs 3. Centro Cívico Cotxeres Borrell 4. Centro Cívico La Casa Elizalde 5. Centro Cívico Sagrada Família 6. Centro Cívico Urgell Sants - Montjuïc 7. Centro Cívico Casa del Rellotge 8. Centro Cívico Casinet d’Hostafrancs 9. Centro Cívico Cotxeres de Sants 10. Centro Cívico el Sortidor 11. Centro Cívico Font de la Guatlla 12. Centro Cívico La Cadena 13. Centro Cívico Albareda Les Corts 14. Centro Cívico Can Deu 15. Centro Cívico Joan Oliver - Pere Quart 16. Centro Cívico Les Corts 17. Centro Cívico Josep María Trias i Peitx Sarrià-Sant Gervasi 18. Centro Cívico Can Castelló 19. Centro Cívico Casa Orlandai 20. Centro Cívico Vila Urania 21. Centro Cívico l’Elèctric 22. Centro Cívico Pere Pruna 23. Centro Cívico Sarrià 24. Centro Cívico Vallvidrera Vázquez Montalbán 25. Centro Cívico Vil·la Florida Nou Barris 26. Centro Cívico Can Basté 27. Centro Cívico Can Verdaguer 28. Centro Cívico Torre Llobeta 29. Centro Cívico Zona Nord Sant Andreu 30. Centro Cívico Baró de Viver 31. Centro Cívico Bon Pastor 32. Centro Cívico La Sagrera 33. Centro Cívico Navas 34. Centro Cívico Sant Andreu 35. Centro Cívico Trinitat Vella 36. Centro Cívico Can Clariana Cultural Sant Martí 37. Centro Cívico Can Felipa 38. Centro Cívico Besòs 39. Centro Cívico del Parc - Sandaru 40. Centro Cívico Sant Martí 41. Centro Cultural la Farinera del Clot Ciutat Vella 42. Centro Cívico Convent de Sant Agustí 43. Centro Cívico Drassanes 44. Centro Cívico Pati Llimona 45. Centro Cívico Barceloneta Gràcia 46. Centro Cívico El Coll - La Bruguera 47. Centro Cívico La Sedeta Horta-Guinardó 48. Centro Cívico Casa Groga 49. Centro Cívico El Carmel 50. Centro Cívico Guinardó 51. Centro Cívico Teixonera 52.Centro Cívico Matas i Rami LA RED DE CENTROS CÍVICOS EN LA ACTUALIDAD A día de hoy la Red de Centros Cívicos cuenta con 52 equipamientos distri- buidos a lo largo de todos los distritos de la ciudad. Los distritos con mayor cantidad de centros son Sarrià-Sant Gervasi y Sant Andreu con 8 cada uno. Por el contrario, los distritos con menos centros son Ciutat Vella y Gracia con 3 y 2 respectivamente. Al igual que ocurriera con la Red de Bi- bliotecas, el proceso de formación de la red surge de una paulatina evolución que comienza con las construcción del pri- mero de ellos gracias al reclamo vecinal en 1982 y que plantea desde la construc- ción de edificios de nueva planta, hasta la adecuación de algunos ya existetes, pasando por la recuperación de patrimo- nio reivindicado por los vecinos. 45 7 12 11 8 9 15 17 16 14 23 19 22 25 18 6 4 2 3 10 13 43 44 42 39 1 5 20 24 21 37 38 31 30 35 29 52 26 28 36 32 34 27 40 41 47 50 4946 51 48 33 Cuadro 27: mapa de la Red de Centros Cívicos 1982 1983 1984 1985 1986 1989 1991 1992 1993 BESÒS DRASSANES GUINARDÓ SANT ANDREU SANT MARTÍ CAN FELIPA LA SAGRERA “LA BARRACA” SARRIÀ TORRE LLOBETA CASA ELIZALDE CASA DEL RELLOTGE COTXERES DE SANTS L’ELÈCTRIC LA SEDETA BON PASTOR GOLFERICHS MATAS I RAMIS CAN DEU TRINITAT VELLA PATI LLIMONA ZONA NORD EL COLL - LA BRUGUERA Cuadro 28: cronología de la Red de Centros Cívicos 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2002 2003 BARCELONETA FONT DE LA GUATLLA CAN BASTÉ TEIXONERA LES CORTS SAGRADA FAMÍLIA PERE PRUNA JOAN OLIVER “PERE QUART” FORT PIENC LA FARINERA DEL CLOT JOSEP M. TRIAS I PEITX CONVENT SANT AGUSTÍ COTXERES BORREL LA CADENA VALLVIDRERA VÀZQUEZ MONTALBAN EL SORTIDOR 2007 2008 2011 2012 2013 2014 2015 2017 ORLANDAI PARC SANDARU VIL·LA FLORIDA CAN CASTELLÓ URGELL NAVAS ALBAREDA CAN VERDAGUER BARÓ DE VIVER VIL·LA URÀNIA 2004 CASA GROGA 02 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 86 SERVICIO DE INFORMACIÓN Primer contacto de los usuarios con el centro donde reciben atención personalizada y se les informa sobre las actividades que tienen lugar en el centro, en el distrito y en la ciudad. SERVICIO DE ACTIVIDADES FORMATIVAS Conjunto de propuestas de formación que tienen como objetivo la divulgación cultural, la creación y el bienestar. SERVICIO DE ACTUACIONES Y ESPECTÁCULOS Programación de espectáculos culturales (danza, música, teatro…) diseñada por el equipo técnico del centro, con el fin de acercar el consumo cultural al público. SERVICIO DE EXPOSICIONES Exposiciones y muestras de las diferentes disciplinas artísticas según el proyecto de cada centro, cuya comisión de selección escogerá los proyectos. Ocasionalmente pueden tener lugar muestras puntuales gestionadas por comisarios independientes. SEMINARIOS, DEBATES Y CONFERENCIAS Divulgación de conocimiento a través de temas de la actualidad social y cultural tratados en diferentes formatos. SERVICIO DE CESIÓN Y ALQUILER DE ESPACIOS Posibilidad por parte de los usuarios, artistas, grupos, entidades, colectivos, etc. de disponer de ciertos espacios del centro. SERVICIO DE SOPORTE A GRUPOS Y ENTIDADES Servicio ofrecido a colectivos y entidades para el desarrollo de sus proyectos. SERVICIO DE CICLOS, FIESTAS Y TRADICIONES Programación cultural asociada a las fiestas populares del barrio y el distrito. SERVICIO DE SOPORTE A LA CREACIÓN Da soporte y ofrece oportunidades a a proyectos artísticos y creativos de interés para el territorio. SERVICIOS DE LA RED DE CENTROS CÍVICOS El total de metros cuadrados destina- dos a centros cívicos suman 70.105m2, habiendo centros que van de los 1000 (18) a los 2500 (7). Los horarios pue- den variar, pero en general permanecen abiertos mañana y tarde de lunes a vier- nes, con una media anual de 10 horas al día, 273 días al año. Para hacer posible el buen funciona- miento de la red, se dispone de 342 trabajadores, unos 8 por centro. En cuanto a su organización, los cen- tros cívicos están constituidos por los siguientes órganos: consejo, director, servicios generales y servicios munici- pales permanentes. Así mismo, el con- sejo estará compuesto por 12 miembros atendiendo a la siguiente formación: un regidor/presidente del consejo munici- pal del distrito, dos miembros del conse- jo municipal del distrito (elegidos por el pleno del consejo), un representante del área de descentralización y participa- ción ciudadana y dos trabajadores repre- sentantes de los servicios municipales. (Ayuntamiento de Barcelona, 1982) TRABAJADORES HORAS DE APERTURA 10 h/día USUARIOS ACTIVIDADES USUARIOS ACTIVIDADES 367 419.980 participantes espectáculos y conciertos exposiciones y muestras charlas y conferencias cursos y talleres 8/CENTRO 16.250 actividades 47% 66% 19%9%6%10%9% 34% Cuadro 29: estadísticas básicas de la Red de Centros Cívicos Cuadro 30: servicios de la Red de Centros Cívicos Espacio Público y Equipamiento Cultural La gestión de los centros cívicos respon- den a tres tipos de modalidades: gestión directa por la administración, contrato de gestión de servicios públicos y parti- cipación ciudadana con gestión cívica: -Gestión directa por la administración: es directamente la administración la que presta el servicio, pero este tipo de ges- tión supone externalizar buena parte de los servicios necesarios para el funciona- miento del centro. -Contrato de gestión de servicios públi- cos: implica la licitación de un contrato, la aprobación de unas cláusulas y la poste- rior adjudicación en función de los crite- rios establecidos. Este tipo de contrato puede ser puede ser intergral o parcial. -Gestión cívica: se trata de un instrumen- to de participación ciudadana a través del cual se le atribuye a una entidad sin ánimo de lucro la gestión del equipamien- to. La adjudicación puede hacerse por concurso o por adjudicación directa. De los 53 centros cívicos, solo 8 gozan de gestión cívica. CC. BARCELONETA CC DRASSANES CC PATI LLIMONA CC CONVENT DE SANT AGUSTÍ CC CASA GOLFERICHS CC SAGRADA FAMÍLIA CC CASA ELIZALDE CC ATENEU FORT PIENC CC COTXERES BORRELL CC URGELL CC LA CADENA CC EL SORTIDOR CC FONT DE LA GUATLLA CC COTXERES SANTS CC CASINET HOSTAFRANCS CC CASA DEL RELLOTGE CC ALBAREDA CC CAN DEU CC JOAN OLIVER PERE QUART CC RIERA BLANCA CC LES CORTS CC DE SARRIÀ CC L’ELÈCTRIC CC VALLVIDRERA - VÁZQUEZ MONTALBÁN CC CASA SAGNIER CC PERE PRUNA CC VIL·LA FLORIDA CC CAN CASTELLÓ CASA ORLANDAI CC EL COLL CC LA SEDETA CC EL CARMEL CC CASA GROGA CC EL GUINARDÓ CC MATAS I RAMIS CC TEIXONERA CC ZONA NORD CC CAN VERDAGUER CC TORRE LLOBETA CC. CAN BASTÉ CC LA BARRACA CC SANT ANDREU CC BON PASTOR CC BARO DE VIVER CC TRINITAT VELLA CC NAVAS CC BESÒS CC PARC SANDARU CC SANT MARTÍ DE PROVENÇALS CC CAN FELIPA LA FARINERA CAN CLARIANA CULTURAL CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONVENIO GESTIÓN CÍVICA CONVENIO GESTIÓN CÍVICA Y CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS CONVENIO GESTIÓN CÍVICA COGESTIÓN: GESTIÓN DIRECTA Y CONVENIO DE GESTIÓN CÍVICA COGESTIÓ: GESTIÓN DIRECTA Y CONVENIO DE GESTIÓN CÍVICA CONCESIÓN GESTIÓN DIRECTA Y CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESION CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONVENIO GESTIÓN CÍVICA CONCESIÓN GESTIÓN DIRECTA Y CONCESIÓN PARA EXPLOTACIÓN DE ACTIVIDADES CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN GESTIÓN DIRECTA Y CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONVENIO GESTIÓN CÍVICA CONCESIÓN GESTIÓN DIRECTA Y CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN CONCESIÓN GESTIÓN DIRECTA Y CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS GESTIÓN DIRECTA Y CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS CONVENIO GESTIÓN CÍVICA CONCESIÓN PROGESS, SL PROGESS, SL TRANSIT PROJECTES, SL TRANSIT PROJECTES, SL LUDIC 3, SCCL ENCIS, SCCL LUDIC 3, SCCL LUDIC 3, SCCL TRANSIT PROJECTES, SL LUDIC 3, SCCL UNIÓ D’ENTITATS DE LA MARINA COORDINADORA D’ENTITATS DEL POBLE SEC +CALAIX DE CULTURA S.L. ASSOCIACIÓ DE VEINS FONT DE LA GUATLLA MAGÒRIA SECRETARIAT D’ENTITATS SANTS-HOSTAFRANCS-LA BORDETA SECRETARIAT D’ENTITATS SANTS-HOSTAFRANCS-LA BORDETA TRANSIT PROJECTES, SL CALAIX DE CULTURA S.L. CLUB LLEURESPORT CLUB LLEURESPORT CLUB LLEURESPORT PROGESS, SL QSL SERVEIS CULTURALS, SL LUDIC 3, SCCL LUDIC 3, SCCL TRÀNSIT PROJECTES, SL LUDIC 3, SCCL QSL SERVEIS CULTURALS, SL FUNDACIÓ PERE TARRÉS ASSOCIACIO CULTURAL CASA ORLANDAI LÚDIC 3, SCCL LUDIC 3, SCCL QSL SERVEIS CULTURALS, SL QSL SERVEIS CULTURALS, SL PROGESS, SL DINAMITZACIÓ: PROGESS, SL QSL SERVEIS CULTURALS, SL TRANSIT PROJECTES, SL LLEURESPORT GLOBAL IDEA, SL ASSOCIACIÓ TASC (TURÓ ACCIÓ SÒCIO CULTURAL) CLUB LLEURESPORT SERVEI DINAMITZACIÓ:ENCÍS LUDIC 3, SCCL LA PUÇA LA PUÇA CLUB LLEURESPORT TASCA SERVEIS D’ANIMACIÓ, S.L. FUNDACIÓ PERE TARRÉS DINAMITZACIÓ TRANSIT PROJECTES SL DINAMITZACIÓ PROGESS, SL FEDERACIÓ ENTITATS CLOT CAMPS DE L’ARPA -- CENTRO MODELO DE GESTIÓN ENTIDAD Cuadro 31: modelo de gestión de la Red de Centros Cívicos Cuadro 30: servicios de la Red de Centros Cívicos 03 E L P O B L E S E C 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 90 LAS HORTES DE SANT BERTRÁN Las 70 hectáreas que conforman el barrio del Poble Sec se extienden en forma de franja desde la Avenida del Parallel has- ta la falda de la montaña de Montjuic. El barrio encuentra sus límites entre el Paseo Josep Carner, la Avenida Parallel, la calle Lleida y los Paseos de la Santa Madrona, la Exposición y Montjuic. El nombre de Poble Sec se consolidó con posterioridad, puesto que en su origen nada de seco tenían estas tierras. Este territorio fuera de murallas recibía el nombre de Hortes de Sant Bertrán y gra- cias a la abundancia de agua de la que gozaba, constituía una de las principales zonas de cultivo extra muros. A finales del siglo XVIII se distinguían claramente tres núcleos urbanos: las Hortes de Sant Bertrán, el Ensanche de Santa Madrona y la França Xica. Las Hortes de Sant Bertrán cubrían desde la actual Nou de la Rambla hasta el mar; el Ensanche de Santa Madrona, desde Nou de la Rambla hasta la calle Radas y por último, la França Xica, desde Radas hasta la calle Lleida. Existía también un cuarto sector, la Satalia, en la parte superior del Paseo de la Exposición. Avenida Parallel Ca rre r L lei da Jo se p C ar ne r Paseo de Mo ntjuic Paseo de la Exposición Santa Madrona Figura 38: sectores de las Hortes de Sant Bertrán HORTES DE SANT BERTRÁNENSANCHE DE SANTA MADRONA FRANÇA XICA LA SATALIA “A FINALES DEL SIGLO XVIII SE DISTINGUÍAN CLARAMENTE TRES NÚCLEOS URBANOS: LAS HORTES DE SANT BERTRÁN, EL ENSANCHE DE SANTA MADRONA Y LA FRANÇA XICA”. El Poble Sec BREVE RESEÑA HISTÓRICA Tras la desecación del Cagalell17, las Hortes de Sant Bertrán, cuyo nombre responde a la existencia de una ermita dedicada a este santo en el camino hacia Nostra Senyora del Port, contaba con la provisión de agua suficiente como para convertirse en una zona con una impor- tante actividad agrícola. Pero pronto, esta área situada entre las puertas de Sant Pau y de la Santa Madrona al oeste de las murallas de la ciudad y a las fal- das de Montjuic, vio aparecer otro tipo de actividades no agrícolas, debido en parte a su proximidad a la ciudad y su conexión con la zona portuaria. A su vez, la extracción de piedra de Montjuic, actividad que ya se venía realizando desde la Edad Media, confirió un nuevo uso a estas tierras, puesto que muchos jornale- ros comenzaron a instalarse en esta zona (Tatjer, 1994). A partir de la segunda mitad del s. XVIII, se mantiene la actividad agrícola pero da comienzo una importante transición hacia actividades de tipo fabril. Su cercanía a la zona industrial del barrio del Raval y la disponibilidad de agua, hacían de las Hor- tes un espacio ideal para instalar prados de indianas. Además de la función agríco- la y fabril, las Hortes de Sant Bertran se Figura 39: primera vista de Barcelona Figura 40: plano de la ciudad y su puerto en 1814 17. Laguna situada entre la falda de Montjuic y el Mont Tàber (cerro elevado cerca de la actual Plaza de San Jaume) que existió hasta bien entrado el siglo XIII. 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 92 caracterizaban por ser el escenario de esparcimiento para los barceloneces en aquella época, debido en parte a la gran cantidad de fuentes de las que disponía la montaña de Montjuic, como la fuente de la Font Trobada, para la que en 1817 se autorizó incluso la construcción de una fonda y un café para la afluencia ciudadana. Además y como complemen- to a esta faceta más ociosa, la cercanía al mar favoreció que, junto a la puerta de la Santa Madrona, se situara la única zona autorizada para el baño. De esta manera, fueron apareciendo algunas instalaciones de carácter temporal que terminaron convirtiéndose en estableci- mientos de baño fijos (Tatjer, 1994). Ya en la segunda mitad del s. XIX, con el derribo de las murallas de la ciudad y la construcción del muelle de Sant Bertrán y el ferrocarril a Vilanova, desaparecen la playa y los baños, que se desplazan hacia la Barceloneta y esta área se convierte en zona de descarga. Mientras se intensifican las actividades e infraestructuras industriales irremedia- blemente ligadas a la actividad portuaria e industrial, comienza la urbanización de las Hortes de Sant Bertrán (Tatjer, M. 1994). Figura 41: zona de recreo junto a la Fontrobada, 1935 Figura 42: estación de Ferrocarril a Vilanova, 1889 Figura 43: vista del muelle de Sant Bertrán, 1860 El Poble Sec LA URBANIZACIÓN DE LA MONTAÑA No puede entenderse la urbanización del Poble Sec sin empezar por la urbaniza- ción de la montaña que lo envuelve. Son varios los indicios de poblamiento de la montaña a lo largo de la historia. En las obras para la Exposición Universal de 1929 se descubrieron, en la zona próxi- ma al estadio, muros de mortero y piedra de origen romano que datan del s. II a.C. Posteriormente, durante las obras para los Juegos Olímpicos de 1992, se encon- traron debajo del Castillo de Montjuic di- ferentes piezas de piedra tallada (jaspe, ópalo, cuarzos, etc.) Estas evidencias, junto con otras referencias documentales de ocupación humana en Montjuic, nos permiten afirmar que probablemente Montjuic sea la cuna de la ciudad de Barcelona (Sanahuja y Gómez, 2004). El futuro urbanísico del Poble Sec vino determinado por las consecuencias de la derrota de la Guerra de Sucesión en 1714 y los Decretos de Nueva Planta promulgados por Felipe V de Borbón. Toda la zona exterior a las murallas era considerada zona táctica y la montaña de Montjuic fue determinada zona mili- tar, dependiente del castillo de Montjuic. Las ordenanzas militares de 1768 prohi- bían construir en las zonas cercanas a la muralla y se establecieron tres zonas de influencia: una primera zona desde el castillo hasta un radio de 400 metros, en la que se permitía arrancar hierbas y cuidar la tierra. La segunda zona, hasta un radio de 800 metros, donde se podía vallar terrenos particulares e incluso construir cobertizos de madera y también explotar las canteras. Y en la tercera, hasta los 1250 mestros, sí que se permitía la construcción de viviendas pero sin superar los 5 metros de altura, de manera que estas construcciones no interfiriesen en la trayectoria de los proyectiles. Esta es la razón de la tardía urbanización del Poble Sec (Navas, Solé, Jansana, Cos y Gómez, 1979). Figura 44: plano de las zonas de influencia Figura 45: canteras de Montjuic “TODA LA ZONA EXTERIOR A LAS MURALLAS ERA CONSIDERADA ZONA TÁCTICA Y LA MONTAÑA DE MONTJUIC FUE DETERMINADA ZONA MILITAR, DEPENDIENTE DEL CASTILLO DE MONTJUIC”. 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 94 En 1854, catorce años después de un concurso convocado por el ayuntamien- to solicitando ideas sobre las ventajas que tendría el derribo de las murallas, una Real Orden del Gobierno de Madrid autoriza el esperado acontecimiento: empieza el derribo de las murallas. La ciudad necesita crecer y el derribo de las murallas de 1854 y la aprobación del Proyecto de Ensanche de 1859, representan el preludio de las grandes transformaciones urbanísticas de la ciudad. A pesar de que las bases del concurso de reforma y ensanche es- pecificaban que la zona de la montaña debía quedar excluida, se empieza a contemplar entre los proyectos partici- pantes de Garriga i Roca, Cerdà, Soler i Gloria, Rovira i Trias, y Fontserè, cierta intención urbanizadora sobre la falda de la montaña, intentando estable- cer ahora sí, una relación entre ésta y la ciudad (Roca i Blanch, 2000). Garriga i Roca plantea en su proyecto un cementerio en la vertiente noroeste de la montaña. Propone también la crea- ción de una plaza circular en 5 de sus 6 proyectos, en lo que sería el cruce de la Avenida Mistral, Carretera de la Borde- ta, Carretea de Sants y otras vías, una de las cuales podría ser la Gran Via dels Corts Catalanes. El esquema radial de vías que salen de esta plaza se pierden hacia la montaña. Una de estas vías llega al puerto en lo que podría ser la actual Avenida Parallel (Roca i Blanch, 2000). Cerdà incorpora dos grandes ejes, la Avenida Parallel y la Gran Vía como únicas vías de relación con la montaña, convertida en un gran parque verde. En el cruce entre la Carretera de Sants, la Gran Via y el Parallel, Cerdà plantea una plaza rectangular, sin establecer una ac- ceso claro desde ésta hacia la montaña. En la zona sur, en Can Tunis, proyecta un gran matadero al que hace llegar el ferro- carril de Mataró (Roca i Blanch, 2000). Figura 46 a y b: proyectos de ensanche de Garriga i Roca para la ciudad de Barcelona, 1857 El Poble Sec Soler i Gloria plantea la propuesta completa para Montjuic, estableciendo su perímetro de montaña pero sin ningún tipo de ordenación interior. Proyecta una línea de ferrocarril en la zona norte que constituye un límite con la montaña. En la zona sur, dibuja un gran parque y una dársena con una línea de edificación al pie sur de la montaña. Al dejar cercada la montaña por la ciudad, se genera un acercamiento y aquélla adquiere prota- gonismo (Roca i Blanch, 2000). Rovira i Trias, planifica una trama rec- tangular que termina diluyéndose hacia la montaña. En el eje de una dársena con una ronda, sitúa una plaza circular que separa la ciudad de la montaña. En la zona norte, Rovira i Trias hace encajar su esquema de ensanche sobre la zona de la França Xica y las Hortes de Sant Bertrán (Roca i Blanch, 2000). Por último, Fontserè propone un ecuentro rectangular entre la montaña y el en- sanche, con una gran avenida en la zona norte y este. Define dos puntos que se abren hacia la montaña: una plaza situada aproximadamente en lo que hoy sería la Plaza de España y otra a unos 500 metros al este (Roca i Blanch, 2000). Figura 47: proyecto de ensanche de la ciudad de Barcelona de Cerdà, 1857 Figura 48: proyecto de ensanche de la ciudad de Barcelona de Soler i Gloria, 1857 Figura 49: proyecto de ensanche de la ciudad de Barcelona de Rovira i Trias, 1857 Figura 50: Proyecto de Ensanche de la ciudad de Barcelona de Fontserè, 1857 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 96 Exceptuando el proyecto de Cerdà, todos las demás proponen construir una dársena interior con el fin de dragar las Hortes pero en general, las propuestas de ensanche no contemplan actuaciones más allá del perímetro de Montjuic y simplemente tratan de abrir ejes para ligar tímidamente la estructura de la ciudad a lo que en un futuro pueda ser la montaña (Roca i Blanch, 2000). EL CEMENTERIO DE MONTJUIC El cementerio de Montjuic tiene origen en la prohibición decretada por Carlos III en 1775 que impedía los enterramien- tos en las pequeñas iglesias de la ciu- dad, con lo que Barcelona se enfrentaba al problema de la falta de espacio en estos cementerios que ya habían agota- do su capacidad. Para solucionar esta demanda, se utilizan espacios fuera de la ciudad y así es como nace en un pri- mer lugar el cementerio del Poble Nou en 1819. Años más tarde, en 1882, el ayuntamiento firma el acuerdo para la construcción del cementerio de Mont- juic que, aunque ya lo había contempla- Figura 53: proyecto de unificación y reforma de los pueblos del llano a la ciudad de Barcelona, Alsina i Amils, 1899 Figura 51: planta del cementerio de Montjuic Figura 52: vista general del cementerio, 1900 do Garriga i Roca en otro emplazamien- to, esta vez se situaba entre el Puerto y el antiguo barrio de Can Tunis. A finales de ese mismo año, el arquitecto municipal Leandro Albareda presentaría su proyecto para el nuevo cementerio. En el proyecto de Alsina Amils de unificación de los pueblos del Llano a la ciudad de 1899, podemos ver por primera vez el cementerio de Montjuic en el conjunto de la ciudad. El Poble Sec URBANIZACIÓN DEL POBLE SEC Ya en 1869 se resuelve un decreto decisivo para el futuro del Poble Sec: se elimina la consideración de la tercera zona polémica dejando la parte inferior de la montaña libre de restricciones. URBANIZACIÓN DE LAS HORTES DE SANT BERTRAN En 1871, Narcís Arán elabora un nuevo proyecto promovido por los propieta- rios de los terrenos que posteriormente darían nombre a las calles (Vila i Vilà, Plauduries, Cabanyes, Albareda). Esta propuesta, no disfrutó de aceptación en su inicio y prueba de ello fue la respuesta de Cerdà, que llevaría a cabo un “Estu- dio para la urbanización de la Montaña” en 1872, o que incluso, se convocara un concurso para tal fin en 1873, al que se presentaría Josep Fontserè con la intención de ocupar la zona central de las Hortes con una gran plaza porticada de grandes dimensiones, al estilo de la ya construida Plaza Real (Roca i Blanch, 2000). Finalmente se aprobó el proyecto de Narcís Arán, una cuadrícula ordenada a partir de un eje principal, la calle Vila i Vilà y la prolongación de la calle Conde del Asalto (actual Nou de la Rambla) hasta la Font Trobada. Arán reduce el Parallel de 50 a 30 metros y lo desvía al final para situarlo perpendicularmente Figura 54: proyecto Fontserè para la urbanización de las Hortes de Sant Bertrán, 1873 Figura 55: proyecto de Narcís Arán para urbanizar los terrenos de las Hortes de Sant Bertrán, 1871 a la dársena de Sant Bertrán. El trazado de Narcís Arán obedece en gran medida a un esfuerzo por no modificar en exceso los límites de las propiedades del suelo (Tatjer, 1994). “EN 1869 SE ELIMINA LA CONSIDERACIÓN DE LA TERCERA ZONA POLÉMICA DEJANDO LA PARTE INFERIOR DE LA MONTAÑA LIBRE DE RESTRICCIONES”. 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 98 URBANIZACIÓN DEL ENSANCHE DE SANTA MADRONA El primer proyecto de parcelación para el Ensanche de Santa Madrona data de 1867, obra del ingeniero militar Eusebio Ungazo, que proyecta la división de las parcelas a partir de la actual plaza del Sortidor. Tanto los límites como el trazado responden a antiguos caminos rurales y se despliega desde la calle Fontrodona hasta el camino de San- ta Madrona (actual calle Concordia), empalmando con el ensanche de Sant Antoni y la montaña de Montjuic (Tatjer, 1994). Pero es la Comisión de Propietarios la que presenta al ayuntamiento en 1872 su propio plano para el barrio de Santa Madrona. Este plano plantea la prolongación de las líneas existentes en dirección a la montaña y a su vez asimila alineaciones antiguas para favo- recer la reparcelación. Se puede decir que este trazado se ha mantenido casi sin variaciones hasta el día de hoy (Roca i Blanch, 2000). Figura 57: plano de Ensanche de Santa Madrona de la comisión de propietarios Figura 56: proyecto de barrio de casas obreras en la zona del Castillo de Montjuic de Eusebio Ungazo, 1867 El Poble Sec URBANIZACIÓN DE LA FRANÇA Por su parte, el sector de la Fraça Xica había comenzado a urbanizarse sin ningún tipo de control, lo que daba como resultado una barriada de estructura algo confusa y desordenada. En 1882 el ayuntamiento convoca un concurso para su urbanización para lo cual se levanta un plano topográfico, obra de Salvador Vigo, donde se aprecia cómo las edifica- ciones se concentran en mayor medida en los límites con Santa Madrona, fruto de aquellos primeros asentamientos marginales (Roca i Blanch, 2000). El ganador del concurso de anteproyec- tos para la urbanización de la França fue el arquitecto Josep Amargós, cuya propuesta intenta reflejar las ideas de Cerdà y en cierto modo imita una orde- nación similar. El proyecto de Amargós tuvo en cuenta las características topo- gráficas y poblacionales sin prescindir de las alineaciones ya existentes y tuvo una muy buena acogida no solo por su propuesta para el barrio de la França, sino también por la ordenación de Montjuic como un gran espacio verde, ideas que recogerían posteriormente Forestier y N. M. Rubió i Tudurí en la Exposición Internacional de 1929, para la que el paisajista y su joven ayudan- te diseñaron el Parque del Laribal, los Jardines de Miramar y los jardines del Teatre Grec (Roca i Blanch, 2000). Figura 60: plano del parque del Laribal, de Forestier para la Exposición de 1929 Figura 59: proyecto de urbanización de la França de Josep Amargós, 1890 Figura 58: plano topográfico de la França de Salvador Vigo, 1885 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 10 0 En 1881, el Ayuntamiento encargó también a Amargós el proyecto de urbanización de la montaña de Mon- tjuic, para lo que se llevó a cabo un levantamiento topográfico y un exhaus- tivo estudio del terreno. Del trabajo de Amargós es destacable la accesibilidad de los barrios contiguos, las miradas panorámicas que ofrece de la ciudad y la riqueza de áreas de esparcimiento que influirían años más tarde en el Plan de enlaces de Jaussely. Éste manten- drá cotas altas para la zona del castillo, organizará la zona intermedia con el tra- zado de calles, avenidas y equipamiento y planteará hileras de casas continuas en la falda de la montaña, continuando conceptualmente el proyecto de Amar- gós (Roca i Blanch, 2000). A finales del s. XIX comenzaba a con- solidarse la zona de las Hortes como un área residencial, obrera e industrial, pero fue la apertura del Parallel el de- tonante de su expansión. Aunque estaba proyectada desde el año 1874, la Ave- nida Parallel se urbanizó en 1890. Tras su inauguración en 1894, esta vía, que establecía conexión entre el puerto y el Eixample, pronto se convirtió en la más importante zona de recreo. Su cercanía a la central de Mata19 explica que, desde el primer momento el Parallel contara con iluminación y poco a poco se fueron insta- lando cabarets, tabernas, cafés y teatros que hicieron de esta Avenida el espacio de diversión preferido de los barceloneses, en parte siguiendo la tradición de ocio y es- parcimiento que se mantenía en Montjuic. Figura 61: Avenida Parallel en 1913 Figura 62: ante-proyecto de Amargós para la urbanización de la montaña de Montjuic, 1894 19. La sociedad espa- ñola de electricidad había obtenido un canon sobre una parte del terreno propiedad de la familia Mata y había comprado a la familia Vila i Vila prácticamente toda la manzana comprendida entre las calles Mata, Cabanyes, y Vila i Vi- là-Palaudaries donde se fundó la central eléctrica en 1881. “EN 1894 SE INAUGURA LA AVENIDA PARALLEL, QUE ESTABLECÍA CONEXIÓN ENTRE EL PUERTO Y EL EIXAMPLE Y PRONTO SE CONVIRTIRÍA UNA IMPORTANTE ZONA DE RECREO. El Poble Sec La vida lúdica, obrera e industrial crecían a la par, y en el plano levantado por el ingeniero García Faria en 1891 se aprecia una ocupación eminentemente industrial en la zona de las Hortes, don- de además de la central eléctrica Mata, se ubicaban otras empresas carboneras y mecano-metalúrgicas, quedando un pequeño núcleo residencial. El Ensanche de Santa Madrona aparece casi total- mente urbanizado y en la França ocupa- ciones más bien dispersas (Tatjer, 1994). PRIMEROS AÑOS DEL SIGLO XX En 1903, el Ayuntamiento aprueba las bases del “Concurso Internacional sobre anteproyectos de enlace de la zona de Ensanche de Barcelona y los pueblos agregados entre sí”, resultando como ga- nador León Jaussely que preveía entre otras cosas, la creación de cinturones de ronda y vías de enlace, la zonificación de actividades y las áreas verdes. Jaussely retomó las ideas planteadas por Amar- gós para la França, y clasificó los usos del suelo urbano a partir de la densidad de población, diferenciando entre zonas de edificación densa, zonas densidad baja y zonas liberadas: equipamientos y servicios (Roca i Blanch, 2000). En los primeros años del siglo XX se propuso la celebración de una nueva Exposición Universal en Barcelona. Aunque ssu celebración se preveía para el 1914 en la plaza de las Glorias, el estallido de la Primera Guerra Mundial pospuso su fecha hasta el 1929 y su escenario sería entonces la montaña de Montjuic, para la cual el arquitecto José Figura 63: plano detallado de la urbanización de Barcelona y su alcanta- rillado de García Faria, 1891 Figura 65: proyecto para el barrio de la França de Leon Jaussely, 1907 Figura 64: proyecto enlaces de Barcelona con los pueblos agregados de Leon Jaussely, 1911 Panorámica de la Exposición Internacional de Barcelona, 1929. FUENTE: Guzmán, Gomis, López y Sánchez, 2016 El Poble Sec Gracias a la Exposición de 1929, el barrio de la França completó su orde- nación y en 1930, el primer plano de parcelación moderno del Servicio Car- tográfico dirigido por Vicente Marto- rell, muestra un sector completamente urbanizado desde Parallel hasta Plaza de España. En estos años, las Hortes acogieron a una gran número de perso- nas que llegaban con las fuertes olea- das migratorias que experimentaba la ciudad, y esta zona siguió configurando su fuerte carácter obrero (Tatjer, 1994). La intención de urbanizar la montaña seguía vigente aun terminada la Exposi- ción Internacional y se convocó un con- curso para reorganizar la parte baja de la Exposición para el que Rubió i Tudurí redactaría un plan que contemplaba la reconversión de los hoteles en vivienda y la urbanización del tramo existente entre la fuente y la Plaza de España, generan- do una urbanización de alta densidad. Esta idea seguirá vigente hasta 1935, cuando se planteó un “Concurso de ideas para la urbanización de la zona de la parte baja del Parque de Montjuic”, al que presentaron propuestas miembros del GATPAC entre otros, propuestas que sin embargo no se llevarían a cabo debido a la crisis económica de los años 30 (Roca i Blanch, 2000). M. Puig i Cadafalch sería el encargado de diseñar la primera de las tres seccio- nes en las que se articulaba el recinto (Tatjer, 1994). Figura 66: plano para el recinto principal de la Exposición Universal de 1929, Puig i Cadafalch Figura 67: plano parcelario de Barcelona de Vicente Martorell, 1929 Figura 68: proyectos participantes en el concurso para la urbanización de la parte baja del parque de Montjuïc, 1935, GATCPAC 64  Fig. 57 Propuesta de N.Mª Rubió i Tuduri i R. Duran i Reynals Fig. 58 Proyectos participantes en el concurso para la urbanización de la parte baja del parque de Montjuïc, convocado por el Ayuntamiento de Barcelona (febrero de 1935). Premiados: Manuel Baldrich i J.M. Bassols, Jospe Danés. Con indemnización: Pere Benavent; Cèsar Cort i Emili Canosa; N.Mª Rubió i Tuduri i R. Duran i Reynals (primera solución); GATCPAC; Ricard Giralt; M. Lassús, Josep Carreras I Carles Bertrand; I R.Puig I Gairalt. 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 10 4 La celebración de la Exposición Interna- cional había atraído a un gran número de inmigrantes de otras zonas de Espa- ña en busca de trabajo. De entre ellos, las familias con menor poder adquisiti- vo se establecieron en asentamientos informales en las zonas más planas de la montaña. Durante la posguerra, estos núcleos de barracas se incrementaron, concentrándose en los caminos que conducían hacia la montaña, sobre todo en la calle Poeta Cabanyes y Creu dels Molers (Fabre y Huertas, 1976), llegan- do a contabilizarse en 1957 unas 52.377 personas viviendo en barracas, con- vertiéndose a mediados del siglo XX en la concentración más numeroso de la ciudad (Vázquez, 1971). En estos primeros años, el barrio siguió el camino emprendido por Josep Anselm Clavé20 y se fundaron varias asociaciones corales que alcanzaron cierta relevancia en un entorno eminen- temente obrero. El origen modesto de los habitantes del Poble Sec explica el influjo del movimiento anarco-sindica- lista que, a comienzos del siglo XX, fue notable. Este carácter reivindicativo se había puesto de manifiesto ya durante la Semana Trágica de 1909, cuando el Poble Sec fue el barrio con más edificios religiosos quemados. En 1919 con motivo de la huelga general general española, los locales y teatros del Parallel fueron por cercanía, escenario de los mítines a los que asistía la clase obrera (García y Fabra, 1996). La efervescencia social y política de aquellos años se tradujo en una evidente inclinación republicana en las eleccio- nes de 1931, sentimiento que se mantuvo Figura 70: interior de la Iglesia de Santa Madrona después de la Semana Trágica Figura 69: barracas en Montjuic Figura 71: barraquistas en Montjuic 20. Músico, poeta y político, fundador de los cors de Clavé que tenían como objetivo último concienciar políticamente a la clase obrera. El Poble Sec con fuerza durante la Guerra Civil, en la que el barrio, fiel a sus principios, se enfrentó a las tropas insurgentes en la conocida como brecha de Sant Pau21 y consiguieron detenerles. En los tres años que duró la contienda, las ideología anti- fascista, la cercanía al puerto y el crecien- te desarrollo de la industria bélica supuso una dura represión para el barrio, que sufrió junto con el barrio de la Barceloneta el primer bombardeo aéreo por parte de la aviación italiana. El pueblo respondió a los ataques con la creación de comités de vecinos organizados que aportaban mate- riales y mano de obra para la construcción de refugios antiaéreos con la ayuda del Servicio de Defensa Pasiva del Ayunta- miento (Fabre y Huertas, 1976). Acabada la Guerra Civil, el barrio del Poble Sec era un barrio vencido, con sus principales líderes muertos, en prisión o en el exilio (García y Fabra, 1996). Figura 72: cartillas de refugio antiaéreo Figura 73: manual para construir refugios Figura 74: Brecha de Sant Pau, 1936 Figura 75: bombardeo en el Poble Sec, 1937 21. Cuando en 1936 los militares insurrectos dirigidos por Franco, se alzaron contra la Segunda República, los obreros y milicianos se esparcieron por la ciudad improvisando barricadas. Una de ellas fue la brecha de Sant Pau, en la calle Parallel al comienzo de Ronda Sant Pau. 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 10 6 SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX En la década de los 50, la apertura al extranjero y el consecuente crecimien- to económico, trae de vuelta el fenóme- no migratorio y la población de Barcelo- na aumentó considerablemente. En esta etapa denominada como “desarrollista”, con el fin de satisfacer la creciente de- manda de vivienda y reunificar la ciudad con los municipios circundantes, Josep Soteras desarrolla el Plan Comarcal de 1953. Este plan contemplaba una riguro- sa zonificación de los barrios y la preser- vación de los espacios naturales, integra- dos en el planeamiento urbano (Fabre y Huertas, 1976). En 1960, el Castillo de Montjuic es ce- dido a la ciudad y cinco años más tarde, la idea de Rubió i Tudurí de rentabilizar la montaña, vuelve con fuerza esta vez de la mano del equipo formado por Oriol Bohigas, Antoni Bonet y Josep Marto- rell, que redactan un Plan Especial en el que se eliminaba el cementerio y en su lugar se proyectaba un barrio residencial. Este plan tampoco llegaría a ejecutarse. A lo largo de esta década, el alcalde Porcio1es impulsó fervientemente la eliminación de las chabolas y la cons- trucción de parques en la montaña, y continuando con la inecercia especu- lativa, en 1966 concedió al empresario Figura 79: plano de la guía general del Parque de Atracciones, 1967 Figura 78: vista general del Parque de atracciones Figura 76: plano con la división en zonas del Plan Comarcal, 1953 Figura 77: plano del Plan Especial de Ordenación de Montjuic El Poble Sec José Antonio Borges Villegas la cesión de terreno para su explotación por 30 años para la construcción de un parque de atracciones (Fabre y Huertas, 1976). En 1973 tiene lugar el nacimiento de la Asociación de Vecinos de Poble Sec, cuyas reivindicaciones giraban en torno a la demanda de zonas verdes y al reclamo de inversiones en materia de urbanismo. De hecho, uno de sus prime- ros desafíos no fue otro que hacer frente al “Plan General de Ordenación Urbana y Territorial de la Comarca de Barcelo- na”, que fue aprobado como una revisión de lo que estaba vigente desde el plan anterior, pero que seguía sin contemplar las necesidades del barrio, o lo hacía de manera insuficiente: “El Plan se limitó a definir el uso de unas zonas de manera simplista , sin tener cuidado en el tipo de vivienda actual del barrio, ni las clases sociales que la habitaban y su capacidad económica, sus necesidades escolares, sanitarias, de espacios verdes y centros sociales y culturales” (López, 2018). En 1975 con la muerte del dictador Francisco Franco, se estimula de ma- Figura 80: tabla de ponentes en la asamblea sobre la carestía de la vida Figura 81: cartelería en contra del Plan Comarcal de la Asociación de Vecinos del Poble Sec nera generalizada la lucha popular del movimiento vecinal que, consciente de que el franquismo no había muerto con Franco, inicia la campaña “Salvem Barce- lona per la democràcia” (Acebal, 2015). El Poble Sec adapta esta campaña a sus necesidades particulares: “Salvarem el Poble Sec per a la democràcia, guanyarem la democràcia per al Poble Sec”, haciendo llegar al Ayuntamiento un escrito, “Inven- tari Provisional”, en el que solicitan la 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 10 8 derogación del Plan Comarcal y demandan soluciones inmediatas para los problemas del barrio. Este escrito sentaría precedente, y poco después el boletín de la Asociación de vecinos pondría de manifiesto los inconvenientes que el Plan Comarcal acarreraría en el barrio, evidenciando una de las mayo- res debilidades del proyecto: la escasa participación ciudadana con la que se había elaborado (López, 2018). De esta manera, se aprobaron en asam- blea una serie de propuestas que en- mendaban las incidencias del plan en el barrio. Algunas de las principales demandas eran: -Impedir el cinturón del Parque de Mont- juic que, no solucionaba el problema del acceso al parque y llevaba consigo numerosas expropiaciones y expulsiones de vecinos de la Satalia. -La supresión de la construcción de una vía rápida que pasara por medio del Poble Sec, puesto que se consideraba innecesaria y una ruptura del barrio. -Denunciar que la central térmica FEC- SA siguiera en funcionamiento en medio de la ciudad, por considerarlo peligroso para la salud y la destinación de los terrenos para el barrio. -Reivindicación del edificio del Mercado de las Flores, para uso social (López, 2018). Las demandas de la Asociación de Vecinos sobre el Plan Comarcal no recibieron respuesta alguna, como puede interpretarse de la portada del boletín de marzo-abril de 1976 “¡al rico plan comarcal! Yo me lo guiso, yo me lo como!”. No obstante, puede decirse que la batalla contra el plan fue una victoria en cuanto a la consolidación y la demos- tración de fuerza y cohesión del movi- miento vecinal (López, 2018). En 1979 la asociación de vecinos co- mienza a trabajar en unas publicacio- nes que reflejan las problemáticas del barrio. La intención era aprovechar las nuevas políticas democráticas para establecer un diálogo productivo con las administraciones. En este contexto se Figura 82: campaña “Salvem el Mercat de les Flors” El Poble Sec crea un “Taller Urbano” que pretendía analizar los problemas latentes y apor- tar soluciones a través de propuestas que tuvieran como prioridad los intere- ses de los vecinos (López, 2016). En la primera de las publicaciones de “Taller Urbano” se aportan tres pro- puestas de intervención: -Recuperar el uso del espacio público: en las últimas transformaciones de la ciudad, el uso del espacio público había quedado olvidado. -Definir la morfología física del área: la zona comprendida entre el Ensanche de Santa Madrona y la Montaña de Montjuic se encontraba sin delimitar y sin continui- dad. -Acciones que permitan por un lado, solventar el olvido de la institución que había permitido la ocupación, degradación y le especulación de la montaña, que bien debería ser un gran parque urbano ver- de, y por otro, favorecer la continuidad del barrio hacia la montaña mediante la revisión del Plan Comarcal, que pretendía que el Paseo de la Exposición fuese una vida rápida en lugar de una vía de comuni- cación con la montaña y esparcimiento de los ciudadanos (Navas, Solé, Jansana, Cos y Gómez, 1979). Figura 83: anuncio de la publicación “Taller Urbano” “EN 1979 LA ASOCIACIÓN DE VECINOS PUBLICA «TALLER URBANO», UNA PROPUESTA PARA SOLUCIONAR LAS PROBLEMÁTICAS DEL BARRIO”. 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 110 Durante la década de los 80 se venía hablando del deterioro urbanístico del Poble Sec, el aumento de la delincuen- cia y las drogas y el envejecimiento de la población y la situación de marginación de las entidades del barrio por parte de las instituciones. En este contexto se crea en 1989 la Coordinadora de entidades del Poble Sec, una federación que agrupa a entidades de tipo cultu- ral, deportivo y asociativas del barrio y que pronto se convertiría en un nuevo referente del movimiento vecinal, y de la participación de los vecinos en el trabajo para mejorar el futuro del barrio (Rico, 1999). En 1990 se aprobaría el Plan Especial de Reforma Interior cuyos propósitos, según el propio plan, eran “dotar de estructura urbana al Poble Sec desde los niveles de calificación necesarios, los cuales han estado en estado de difícil acceso desde la construcción fracciona- da de las tramas que la componen” y “conseguir la completa integración de la estructura del parque [Montjuic] a la totalidad de la superficie calificada como tal, dentro del ámbito del P.E.P.S.M, Figura 84: tira cómica de la revista “El Nostre Barri” El Poble Sec desde la condición de objetivo éste único para la conversión de Montjuic como parque central de ámbito urbano y metropolitano” (Ayuntamiento de Bar- celona, 1990). El plan plantea una cierta continuidad conceptual con los planes anteriores (Amargós y Jaussely), pero se diferencian en la escala que separa la idea de antigua ciudad jardín con la nueva concepción de un parque urbano. El objetivo principal de este plan era construir un parque sobre las laderas de la montaña que posibilitara la tran- sición hacia la trama urbana del Poble Sec. De esta manera, el plan modificó el último tramo de Paseo de la Exposición y establecía una doble continuidad, lon- gitudinal y ascendente, entre el parque y ciudad. Por otra parte, se concibieron otro tipo de intervenciones que mejo- rarían el encuentro entre trama histó- rica y la arquitectura levantada para la Exposición 1929, como el Palau de la Agricultura (actual teatre Lliure) o el Mercat de Les Flors, y se establece una frontera con el nuevo frente marítimo de la ciudad a través del Paseo de Colón, se prolonga la continuidad de los Jardines de la Puerta del Montjuic (actual jardín Walter Benjamin) hacia el Parque de Miramar y la Fontrobada, y se rescata equipamiento y zonas verdes, como el Parque de las Tres Chimeneas, cuyo trazado se corresponde con el Eixample de Cerdà (Navas, 2018). En definitiva, el plan, que no se puso en marcha hasta el año 1992, contempla- ba la construcción de vivienda social, equipamiento y nuevas calles, así como la rehabilitación de equipamiento y espacios públicos existente y la reurba- nización de calles. Figura 85: dibujos del Plan Especial de Reforma Interior (Paseo de la Exposición, Paseo de Miramar, Jardines de Walter Benjamin) y fotografía actual 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 112 PRIMERA ETAPA 2/2.3/2.4/2.5/2.6 Construcción de viviendas en el Paseo de la Exposición 4.1 Ampliación del Centro Cívico de la calle Vila i Vilà 4.4 Construcción de escola bressol y biblioteca en la Plaza del Sortidor 5.1 Construcción de residencia asistida para la tercera edad 6.2 Rehabilitación del Centro Cultural de la calle Blai 8.1 Parque de la Puerta de Montjuic en la intersección del Paseo de Colon con Parallel 8.2 Parque de la Puerta de Montjuic-tratamiento peatonal calle Carrera 8.5 Parque de la Puerta de Montjuic entre el Parque de Montjuic i la calle Vila i Vilà 8.6 Parque de Miramar-Fontrobada en torno a las escaleras de Forestier 8.12 Ajardinamiento del Parque de las Tres Chimeneas 9.23 Rehabilitación de la red viaria del Parque de Montjuic 9.8 Rehabilitación de la red viaria calle Nou de la Rambla y Parque de Montjuic 9.25 Rehabilitación de la red viaria del Parque de Montjuic entre la calle Roser y calle del Poeta Cabanyes 10.3 Apertura de la red viaria de la intersección del Parque de Montjuic y la Fontrobada 10.4 Apertura de la red viaria en la intersección del Parque de Montjuic y la calle Nou de la Rambla 10.5 Apertura de la red viaria del Paseo de la Exposición y la Fontrobada SEGUNDA ETAPA 2.9i Construcción de vivienda de promoción pública en la calle Ricart 8.13i Apertura de la calle Ricart y 10.2 Ajardimamiento 4.3 Construcción de la escola bressol en el Parque de Montjuic 6.3 Rehabilitación del centro social de la Fonthonrada 8.7 Parque de Miramar y de la Fontrobada en torno a la piscina municipal 9.26 Rehabilitación de la red viaria del Paseo de la Exposición desde la calle Blasco de Garay hasta el Paseo de la Santa Madrona TERCERA ETAPA 2.10 Construcción de viviendas en la intersección de la calle Purissima y la calle Concor- dia y 7.9 ajardimiento 10.1 Apertura de la red viaria del parque de la Fontrobada 9.24 Rehabilitación de la red diaria del parque de la Fontrobada y el parque de Miramar SIN ETAPA 7.4 y 7.5 Plazas de las intersecciones de la Avenida Parallel con la calle Concordia y la calle Blai 7.6 Plaza en la intersección con Vila i Vilà 7.7 Plaza de la Santa Madrona 8.8 Parque de Miramar- Fontrobada y centro de la escuela Carles I y el Fútbol Club Poble Sec 9.1 Rehabilitación de la red viaria calle Puig i Xoriguer y calle Albareda 9.2 Rehabilitación de la red viaria calle Piquer y calle Mata 9.3 Rehabilitación de la red viaria Lafont y Piqué 9.4 Rehabilitación de la red viaria Vila i Vilà 9.5 Peatonalización de la calle de las Hortes 9.6 Rehabilitación de la calle Blai y Blesa 9.7 Rehabilitación de la calle Murillo 9.9 Rehalibilitación de la calle Magalhaes y Calle del Remei 9.10 Peatonalización de la calle Roser 9.11 Peatonalización de la calle Salvá 9.12 Peatonalización de la calle Poeta Cabanyes 9.13 Rehabilitación de la França y la calle Aníbal 9.14 Peatonalización de la calle Palma 9.16 Rehabilitación de la calle Concordia 9.17 Rehabilitación de la calle Pedreres 9.18 Rehabilitación de la calle Prunera 9.30 Rehabilitación de la calle Bobila y Bonaplata 9.31 Rehabilitación de la calle Blasco de Garay entre el Parallel y Paseo de la Exposición 10.6 Apertura de vía al FCPS 10.7 Apertura calle Tapioles 10.8 Apertura calle Aníbal FUERA DE PROGRAMA 5.3 Rehabilitación de la piscina municipal y su entorno 5.4 Ampliación del campo de fútbol del Poble Sec y construcción de un gimnasio (Comisión de Urbanismo de Barcelona, 1990). Figura 86: plano de propuesta de intervenciones del Plan Especial de Reforma Interior El Poble Sec En noviembre de 1994, con motivo del 125 aniversario del Poble Sec, se cele- braron mesas redondas y actos cultura- les que pusieron de manifiesto la necesi- dad de debatir sobre el futuro del barrio. El ayuntamiento prometió los tan nece- sarios cambios y se llevó a cabo el “Plan de Futuro del Poble Sec”, un proyecto de diagnóstico de la problemática del barrio que evidenciaba la desventaja del Poble Sec en relación con el resto de la ciudad y daba cuenta del envejecimiento de su población y sus viviendas (García y Fabra, 1996). Se trataba de un proyecto pionero en toda la ciudad de Barcelona, en el que los vecinos trazarían la hoja de ruta de las transformaciones del ba- rrio en los años siguientes (López, 2018). Algunas de las oportunidades derivadas de este plan serían: -La integración de la montaña en el barrio y la apertura del barrio hacia la montaña. -La nueva configuración del Parallel, para convertirlo en eje vertebrador del barrio. -La construcción de nuevo equipamiento. -El impulso de los procesos de rehabilita- ción de las viviendas, aprovechando la declaración de Área de Rehabilitación. -Creación de dinámicas participativas -Aprovechamiento de elementos más dinámicos de entorno de barrio (La Fira, FECSA, Mercat de les Flors, etc.) para generar una dinámica económica. (Sana- huja, Tarragona, y Pascual, 1995). Al mismo tiempo, la Generalitat delimita- ba la zona comprendida entre el Parallel y el Paseo de Montjuic, calle Radas y Nou de la Rambla como Área de Rehabilita- ción Especial, ante los resultados de un análisis que ponía de manifiesto el mal estado de los edificios. Pero no será hasta 1996 con la puesta en marcha del Área de Rehabilitación Integral de Ciutat Vella cuando comience la 1ª fase del ARE de Poble Sec (Matezanz, 2016). Figura 87: cartel del 125 aniversario Poble Sec 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 114 SIGLO XXI En el año 2000 el Poble Sec se situaba como el octavo barrio más pobre de la ciudad y el crecimiento de pobla- ción comienza a depender de un nuevo componente: las migraciones extraco- mutarias, pasando de 2.615 personas extranjeras a 9.876 en tan solo cuatro años. Conscientes de este nuevo esce- nario, la Coordinadora de Entidades del Poble Sec encarga un estudio sobre la inmigración extracomunitaria en el barrio, para conocer la tipología de este colectivo, su situación y su necesi- dades con el fin de establecer nexos en común y generar enriquecimiento social y cultural. A la luz de los resultados del estudio, la CEPS crea en 2001 el plan de acogida “Poble Sec per a tothom”, un plan de intervención socio-cultural compuesto de actuaciones y servicios para mejorar el proceso de acogida e integración de las personas migradas (López, 2018). Posteriormente, en 2005, la Oficina de Rehabilitación del Distrito Sants Mont- juic encargó a la Universidad Politécnica de Catalunya que definiera una Área de Rehabilitación Especial en el distrito. Este estudio concluyó que la zona con más necesidades de intervención era la correspondiente al barrio del Poble Sec, sobre todo en los sectores próximos al área previamente subvencionada. De esta manera, la Generalitat de Catalunya la incluiría en el Plan Estatal d’habitat- ge 2002-2005 (Matesanz, 2016). En el año 2003, las elecciones al Par- lament de Catalunya, presidido hasta el momento por CIU, llevan al Gobierno al Partido Socialista, liderado por el ex-al- calde Pasqual Maragall, con el apoyo de ERC y ICV. De nuevo, el ámbito local recobra protagonismo siendo la “Ley de Barrios” la primera de las leyes aproba- das en esa legislatura. La Ley de Barrios ponía a disposición de los Ayuntamien- tos un fondo presupuestario con el fin de llevar a cabo rehabilitaciones integra- les en las áreas urbanas. Uno de los barrios beneficiados fue el Poble Sec, con un presupuesto total de 16.915.500 euros, para mejoras tanto urbanísticas como sociales. Como diría el conseje- ro de territorio y sostenibilidad, Lluis Recoder, se trata de “un claro ejemplo de intervención integral y participativa destinada, en último término, a mejorar las condiciones de vida de sus ciudada- nos y ciudadanas, haciendo frente a las principales problemáticas presentes en el barrio, que justifican la necesidad de intervención” (Ayuntamiento de Barcelo- na, 2005). El proyecto contemplaba las siguientes acciones: El Poble Sec 1. Mejora de espacios públicos y dotación de espacios verdes: -Urbanización de ejes cívicos y colocación de arbolado -Sustitución o reparación de redes de alcantarillado, electricidad, gas, telefonía y nuevas tecnologías -Instalación de recogida selectiva de basuras -Dotación de espacios verdes, incluida su urbanización y ajardinamiento -Compra o expropiación de suelo para la creación de zonas verdes, apertura de calles o esponjamiento del sector (Calle Puig i Xoriguer i Creu dels Molers) 2. Rehabilitación de los elementos comunes -Rehabilitación de elementos comunes de los edificios: mejora de las instalaciones comunes de agua, gas, electricidad, teléfono y nuevas tecnologías 3. Provisión de equipamiento para uso colectivo: -Adecuación del Centro Cívico el Sortidor -Adecuación de la Biblioteca Françesc Boix -Adecuación del Polideportivo Trex Ximeneies -Adecuación del equipamiento Deportivo de la Satalia -Adecuación del equipamiento de la calle Roser 15 para centro de servicios sociales -Adecuación del local de la Coordinadora de Entidades de la calle Elkano -Adecuación del Refugi del Poble-Sec -Adecuación del local de la calle Margarit 23 4. Incorporación de las tecnologías de la información en los edificios -Obras en los elementos comunes de los edificios para permitir la instalación de cableado u otros sistemas. 5. Fomento de la sostenibilidad del desarrollo urbano -Medidas para conseguir en los edificios y en el espacio público mejor eficiencia energética y ahorro de consumo de agua, electricidad y gas 6. Igualdad de género en el uso del espacio urbano y de los equipamientos -Medidas de seguridad en la zona de la Satalia -Espacios para acoger actividades de asociaciones de mujeres para fomentar la igualdad de género -Espacios para acoger servicios para la conciliación de la vida familiar y profesional -Actividades formativas destinadas a mujeres con bajo nivel educativo y mujeres migradas 7. Programas para la mejora social, urbanística y económica -Programas de dinamización de la actividad comercial -Programas de promoción local y turística -Programas de fomento del trabajo -Programas de fomento de la integración social y cultural para conseguir una mejor calidad de vida en el barrio -Programa para mejorar la movilidad urbana y el transporte 8. Accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas -Eliminación de barreras arquitectónicas -Ampliación de aceras, vados y pasos de peatones -Construcciones de rampas en los edificios de acceso público (Ayuntamiento de Barcelona, 2005) Figura 88: Refugi antiaéreo del Poble Sec Figura 89: obras en equipamiento de calle Roser Figura 90: polideportivo Tres Ximeneas Figura 91: campo de fútbol La Satalia 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 116 Después de un proceso participativo discutible, el Distrito aprueba un Plan de Acción de Distrito 2008-2011 no exento de polémica, tal y como recoge la revista del barrio, Zona Sec en distin- tos números. Los proyectos que el PAD planteaba para el Poble Sec eran: -Creación de un nuevo eje cívico en la calle Vila i Vilà con la reurbanización de las calles colindantes. -Urbanización de la Plaza de las Navas previendo la creación de espacios para niños y para mayores además de un espacio verde. -Rehabilitación de un edificio de la calle Roser para nuevo equipamiento. -Estudiar la peatonalización de algunas calles como la Plaza del Sortidor o el Pasaje Prunera. -Arreglo de las calles França, Radas, Concordia, Ricart, Grasses, Fonthonta- da y Olivera. -Mantenimiento de la calle Blai. -Finalización de las obras de urbaniza- ción previstas en la Ley de Barrios. -Urbanización y ajardinamiento de Margarit, urbanización de las calles Santa Madrona, Roser, Salvà, Poeta Cabanyes, Tapioles, Elkano, Magal- haes, Piquer y Aníbal. (Ayuntamiento de Barcelona, 2008) A las quejas por la escasa participación vecinal, se suman las reivindicaciones de los vecinos que, indignados, aun sentían que el Poble Sec era el barrio olvidado de Barcelona y reclamaban soluciones para la personas mayores, equipamien- tos de calidad, limpieza y cuidado de las calles (López, 2008). Figura 92: urbanización de la Plaza Navas Figura 93: obras en la calle Radas El Poble Sec La crisis económica de 2008, tuvo un especial impacto en el Poble Sec: el barrio sufría una tasa de desempleo superior a la media de la ciudad y afec- taba al sector de población más joven y a las mujeres, y se encontraba entre los barrios con rentas más bajas. Dos años después de la crisis, la población había aumentado considerablemente y los equipamientos y servicios se mante- nían igual, resultando ser una dotación insuficiente para cubrir las necesidades de todos los vecinos. Con este panorama en el horizonte, las instituciones y los ve- cinos elaboran un nuevo Plan de Futuro 2010-2020, “con el objetivo de concretar líneas estratégicas de trabajo a diez años vista, a partir del análisis y la diagnosis de la realidad que se ha trabajado en el seno del consejo de barrio y de las comi- siones de seguimiento” (Ayuntamiento de Barcelona, 2010). Las acciones que proponen son: Servicios y equipamientos -Ampliación de los servicios sociales -Residencia, centro de día y vivienda tutelada -Polideportivo abierto y piscina Espacio Público, movilidad, urbanismo y vivienda -Recuperar los antiguos caminos que llevaban a la montaña de Montjuic para la permeabilidad el barrio y que el funicular haga la antigua parada en el CAP las Hortes -Señalización de los espacios y equipamientos del barrio -Pacificación del tránsito con alzados -MPGM de Montjuic Ocupación y empresa, comercio y mercados -Visibilización del pequeño comercio artesano -Mantener la buena conexión de transporte público con el Mercado de Sant Antoni Convivencia, prevención y seguridad -Aumentar los espacios públicos -Incrementar la presencia de la policía de proximidad -Aumentar y mejorar las campañas cívicas de educación y concienciación -Aumentar el número y la presencia de educadores de calle Asociacionismo y Participación -Simplificar y racionalizar el número de reuniones con participación de entidades -Crear nuevas formas de participación no presencial y de retorno de la información de la participación -Repensar la información y la comunicación para llegar al ciudadano de una manera más clara facilitarle los puntos de referencia para acceder (Ayuntamiento de Barcelona, 2010). 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 118 Este plan traza las líneas estratégicas a seguir por el Gobierno municipal de cara a las elecciones de 2011, año en el que la eclosión del movimiento 15M renovó el tejido asociativo del barrio con la fundación del Ateneo La Base y el Sindicat de Barri, organización que lucha para hacer frente a la expulsión de los vecinos del barrio ante los procesos de turistificación y gentrificación, que comienza a experimentar el barrio en aquel momento y que actualmente su- pone uno de sus más graves problemas (López, 2018). En el Plan de Actuación de Distrito los vecinos se habían encargado de dejar claro a la administración su demanda de equipamientos para el barrio y más aun, con al creación de la Comisión para la Recuperación de la Casa de la Premsa21. A tales efectos, el Ayuntamiento puso en marcha en 2018 un proceso partici- pativo para la elaboración del Plan de Equipamientos de Poble Sec, con el fin de recoger las necesidades del barrio y proponer nuevos equipamientos y la renovación de los ya existentes. De entre las necesidades contempladas en el plan se encuentran por orden de prioridad: espacios de encuentro para la gente ma- yor, espacios de soporte para familias y niños, espacios formativos, espacios ges- tionados por jóvenes, espacios cultura- les, equipamiento deportivo municiapal, espacio polivalente y para uso vecinal, espacio de coworking y de promoción de economía cooperativa y comunitaria y espacios asistenciales para personas en situación de vulnerabilidad. Figura 94: pancarta reivindicativa por le expulsión de los vecinos del barrio Figura 95: proceso participativo para el Plan de Equipamientos 21. Edificio modernista, obra de Pere Domènech i Roura construido para la Exposición Internacional de 1929 que actualmente se encuentra en desuso y los vecinos demandan como equipamiento. Pr oy ec to d e En sa nc he , Ce rd à Pr oy ec to d e ur ba ni za ci ón d e lo s te rr en os d e la s Ho rt es d e Sa nt B er trá n, Na rc ís A rá n Pl an o pa ra e l b ar rio d e Sa nt a M ad ro na , Co m is ió n de P ro pi et ar io s Ur ba ni za ci ón d e la F ra nç a, Jo se p Am ar gó s Ur ba ni za ci ón d e la m on ta ña d e M on tju ic , Jo se p Am ar gó s Pr oy ec to p ar a el B ar rio d e la F ra nç a, Le on J au ss el y Pl an o pa ra e l r ec in to p rin ci pa l d e la E xp os ic ió n Un iv er sa l, Pu ig i C ad af al ch Pl an C om ar ca l Pl an G en er al M et ro po lit an o Ta lle r U rb an o, As oc ia ci ón d e ve ci no s Pl an E sp ec ia l d e Re fo rm a In te rio r Pl an d e Fu tu ro d el P ob le S ec , Co or di na do ra d e En tid ad es Ár ea d e Re ha bi lit ac ió n Es pe ci al Pl an d e ac og id a “P ob le S ec p er a to th om ”, Co or di na do ra d e En tid ad es Pl an E st at al d ’h ab ita tg e 20 02 -2 00 5 “L ey d e Ba rr io s” Pl an d e Ac ci ón d e Di st rit o 20 08 -2 01 1 Pl a d’e qu ip am en ts d e Po bl e Se c Pl an d e Fu tu ro 2 01 0- 20 20 , Co or di na do ra d e En tid ad es Cuadro 32: síntesis cronológica de planes y proyectos del Poble Sec 03 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 12 0 EL POBLE SEC EN CIFRAS Poble Sec tiene una población de 40.358 habitantes de los cuales la mayoría son mujeres. Se trata de un barrio envejecido en el que solo un 15,8% tiene menos de 15 años. Un 30,7% de la población es de procedencia extranjera, siendo Pakistán, Italia y Filipinas las nacionalidades más numerosas. El índice de desempleo registrado es de casi el 6%, estando bastante equilibrado entre hombres y mujeres. En cuanto a sectores económicos, la mayor parte del suelo se destina a uso deportivo y a turismo y restauración y un 70% de las edificaciones son de uso residencial, de las cuales, la mayoría de las viviendas tienen menos de 61m2. El precio medio del m2 es 3936€ de compra y 13,69€/mes de alquiler. Hay aproximadamente 2,2 coches por cada 10 personas. POBLACIÓN 40.358 POBLE SEC 181.910 SANTS-MONTJUIC 50,7% 49,3% 1.620.809 BARCELONA 30,7% extranjeros 69,3% españoles 2000 PAKISTÁN ITALIA FILIPINAS 1500 1000 500 0 3,4% 12,4% 70,5% 17,1% 0-3 3-15 15-64 +65 2.319 DESEMPLEADOS 50,2% 49,8% HOMBRES MUJERES Cuadro 33: estadísticas generales del Poble Sec El Poble Sec POBLACIÓN 0 5 10 15 20 25 OFICINAS INDUSTRIA ENSEÑANZA HOSTELERÍA DEPORTES 50 40 30 20 10 5 ESPECTÁCULO OTROS SANIDAD 48%0,9% 61m2 120m2 EQUIPAMIENTO RESIDENCIAL INDUSTRIAL 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 m2 3936 € m2/mes 13,69 € 18 14 18 17 18 52 18 58 18 67 18 69 18 90 18 94 19 14 19 09 19 19 19 29 19 36 19 60 19 66 19 73 19 79 19 84 19 89 19 90 19 91 19 94 19 95 19 97 19 99 20 01 20 02 20 04 20 05 20 10 20 12 18 70 18 71 18 72 18 83 17 54 17 10 17 50 18 00 18 10 18 20 18 50 18 70 18 80 18 90 19 00 19 10 19 20 19 30 19 40 19 50 19 60 19 70 19 80 19 90 20 10 17 14 17 16 18 54 18 60 19 07 19 15 19 29 19 23 19 31 19 36 19 39 19 53 19 52 19 75 19 76 19 79 19 92 20 04 20 12 18 58 18 59 D er ro ta G ue rr a Su ce si ón De cr et o de n ue va p la nt a Au to riz ac ió n pa ra e l d er rib o de la s m ur al la s Se c on ce de la c on st ru cc ió n de l E ix am pl e Se im po ne e l E ix am pl e de C er dá Pl an d e En la ce s J au ss el y Pr oy ec to p ar a la E xp os ic ió n Pu ig y C ad af al ch Di ct ad ur a Pr im o de R iv er a Ex po si ci ón In te rn ac io na l B ar ce lo na Pr im er a Re pú bl ic a Gu er ra C iv il Es pa ño la Pl an C om ar ca l Co ng re so E uc ar ís tic o M ue rt e de F ra nc o Pl an G en er al d e Or de na ci ón Pr im er as e le cc io ne s d em oc rá tic as Ol im pi ad as Fo ru m d e la s C ul tu ra s 15 M Fi n de la g ue rr a. in ic io d ic ta du ra fr an qu is ta Reedificación de la iglesia de Santa Madrona Hortes de Sant Bertrán: fuera de murallas Se autoriza la fuente de la Font Trobada Primer estableci- miento de baños fijo edificado sobre los que había sido un antiguo molino harinero Se reserva el polí- gono de la zona de influencia militar del Castillo de Montjuic Desaparece la Ermita de Sant Bertrán Proyecto de Ensan- che de Santa Ma- drona por el Coman- dante de Ingenieros Eusebio Ungazo Comienza urbanización del Poble Sec Construcción del Muelle de Sant Bertrán Semana Trágica Huelga La Canadenca Bombardeos en el Poble Sec Refugios Antiaereos Bretxa de Sant Pau Construcción del Ferrocarril a Vilanova Construcción de la Central Térmica Mata Urbanización de Avenida Parallel Proyecto de Urbanización de la Montaña de AmargósProyecto de Urbanización de la França de Amargós Proyecto de Eixample de Las Hortes de Sant Bertrán de Fontsere Proyecto de Eixample de Santa Madrona de la Comisión de Propietarios Proyecto de Eixample de Sant Bertrán de Narcís Arán Barracas 20 00 El Castillo de Montjuic es cedido a la ciudad Constucción del Parque de atraccio- nes de Montjuic Nace Coordinadora de Entidades del Poble Sec Aprobación del Plan Especial de Reforma In- terior del Poble Sec-Montjuic (PERI) Poble Sec se adscribe al Distrito Sants Montjuic Nace la asociación de vecinos del Poble Sec Taller Urbano Inauguración del Centros Cívico de la Calle Blai Biblioteca Francesc Boix Plataforma Poble Sec per a tothom Plan de Futuro del Poble Sec 1995-2005 Área de Rehabilitación Especial Inauguración CC El Sortidor Peatonalización de Calle Blai Nacimiento de UAVPS Plan Comunitario del Poble Sec 125 Aniversario del Poble Sec Plan de Futuro del Poble Sec 2010-2020 Sindicat de Barris PO BL E S EC BA RC EL ON A CA RT OG RA FÍ A Ajardinado de la montaña por Fores- tier y Rubio i Tuduri Cuadro 34: línea del tiempo del Poble Sec 04 A N Á L I S I S D E C A S O S E N E L P O B L E S E C 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 12 7 Antes de entrar a analizar cada caso de estudio, conviene hacer un acercamien- to al territorio, un análisis genérico del trazado del barrio del Poble Sec, con el fin de obtener información que nos per- mita diferenciar las distintas casuísticas propias de cada centro cultural. LOCALIZACIÓN Definido por una estrecha franja urbana de alrededor de unas 70 hectáreas, el barrio del poblesec se sitúa al oeste de la ciudad de Barcelona y conforma, junto con Hostafrancs, la Bordeta, la Font de la Guatlla, la Marina de Port, la Marina del Prat Vermell, Sants y Sants-Badal, el distrito de Sants-Montjuic. Delimitada de Oeste a Este por la calle Lleida y la Avenida Josep Carner y de Norte a Sur por la Montaña de Montjuic y la Avenida Parallel, la mayor parte del suelo de Poble Sec está destinado a uso residencial. COMUNIDAD AUTÓNOMA>> PROVINCIA>> CIUDAD>> DISTRITO>> Imagen 96: localización del barrio del Poble Sec Análisis de casos en el Poble Sec BARRIO>> 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 12 9 1890 1936 1956 EVOLUCIÓN DEL TRAZADO Originariamente fuera de murallas, el barrio del Poble Sec es el primer ensanche de Barcelona, y encuentra sus inicios en las primeras construcciones de trabajadores que se instalaban a las orillas de los antiguos caminos. Su trama urbana termina de consolidarse con la Exposición Universal de 1929 a través de la sucesión de distintas ampliaciones. Su morfología fragmentada e irregular es el resultado de un proceso de urbanización que responde más a criterios meramente especulativos que a los criterios higienistas de Cerdà, imperantes en el resto de la ciudad. 1859 Análisis de casos en el Poble Sec 1976 1992 2004 2010 Imagen 97: evolución del trazado del Poble Sec 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 13 1 1946 1956 1965 1974 Política Cultural del Modelo Barcelona 1990 1993 1996 2003 Imagen 98: evolución del trazado del Poble Sec a través de ortofotos 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 13 3 SECTORES URBANOS El crecimiento del Poble Sec se mate- rializa en tres sectores: las Hortes de Sant Bertrán, desde la actual Nou de la Rambla hasta la Avenida Josep Carner; el Ensanche de Santa Madrona, desde Nou de la Rambla hasta la calle Radas; y la França, desde Radas hasta la calle Lleida. Por último, existe también un cuarto sector, La Satalia, entre la fada de la montaña y el Paseo de la Exposi- ción. Si bien es cierto que a nivel operativo estas zonas se han diluido, persisten una serie de barreras y zonas intersti- ciales entre estos núcleos: los propios limites de cada sector y otras franjas internas fronterizas. De entre ellos, el más importante es la Avenida del Parallel que secciona los tres sectores y que tiene una doble función: por un lado ejerce de bisagra y elemento de articulación y comunicación con el bario vecino de Santa Antoni, pero a la misma vez, lo delimita radicalmente a través de su estricta rectitud y actúa como barrera. Y además, tenemos las líneas divisorias definidas transversalmente por las calles Lleida, Radas, Nou de la Rambla, Puig i Xoriguer y Avenida Josep Carner, y longitudinalmente por el Paseo de Santa Madrona, el de la Exposición y el Paseo de Montjuic, la França Xica y la ya mencionada Avenida Parallel. Por otra parte, las superficies comprendidas entre las calles Radas y Creu del Molers, Puig i Xoriguer y Carrera y el Parque del Mira- dor, configuran espacios de intersección y encuentro entre los sectores. Figura 99 y 100: Paseo de Montjuic y Paseo de la Exposición Análisis de casos en el Poble Sec Figura 104: plano de los sectores y límites del Poble Sec Avenida Parallel Nou de la Ra mbla Rad as Creu del s M oler s Sta. Madrona Paseo Exposición Paseo Montjuic Av. Josep C arner Puig i Xo rigu err Ca lle Ll eid a Figura 101: calle Lleida Figura 102 y 103: Avenida Josep Carner y Avenida Parallel 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 13 5 PREEXISTENCIAS Si superponemos las distintas capas edificatorias a lo largo de la historia y el recorrido de los antiguos caminos, obte- nemos una imagen que revela la perma- nencia de ciertos elementos que conti- núan desde el inicio de la urbanización del Poble Sec hasta el trazado de hoy en día. Como se ha visto con anterioridad, el inicio de la urbanización del barrio se materializa a través de los caminos históricos: desde la puerta de Sant Pau, un camino subía a la montaña a través de las actuales Roser y Fontrodona (A). Otro camino, desembocaba en la ca- rretera a Valencia, coincidiendo con la actual Elkano (B). Perpendicular a éste se encontraba el camino de la Creu del Molers (C), cuyo nombre se ha mante- nido en la actualidad, y el camino de las Canteras (D), actual calle Concordia. El trazado de estos caminos y de otros se- cundarios determinaron decisivamente la morfología urbanística del barrio. 1890 1903 1936 1956 1976 2010 A LÍMIT E CON EL M AR C D B Figura 105: preexistencias y antiguos caminos Análisis de casos en el Poble Sec RED DE CONECTIVIDAD La estructura espacial de la red que esta- blece las conexiones en el barrio de Poble Sec consta de cinco ejes principales: dos longitudinales (Avenida Parallel y un segun- do compuesto por los Paseos de Montjuic, Exposición y Santa Madrona) y tres trans- versales (la Avenida Josep Carner, Nou de la Rambla y Calle Lleida). Fuera de los límites del barrio pero con gran incidencia se en- cuentra la Gran Vía de Les Corts Catalanes, una de las vías más importantes de la ciudad a la que atraviesa longitudinalmente con un recorrido de 13 km. Además, el sistema de conectividad del ba- rrio cuenta con otras tres vías secundarias (Vila i Vilà, Cabanes y Palaudàries) y cinco terciarias (Lafont, Mata, Puig i Xoriguer, Carrera, Albareda y Piquer), todas ellas situadas en la zona de Les Hortes de Sant Bertrán, encontrándose el resto del barrio desprovisto de vías fluidas de acceso, debi- do en parte al ancho de calles, la orografía y el desnivel del territorio. En general, la accesibilidad al barrio es buena: desde cualquier calle se puede acce- der fácilmente por la Avenida Parallel. Solo debido a la compleja orografía de Montjuic se puede llegar a dificultar la accesibilidad. RED PRINCIPAL RED SECUNDARIA RED TERCIARIA Avenida Parallel Gran Via Les Corts Catalanes Nou de la Ra mbla Sta. Madrona Paseo Exposición Paseo Montjuic Vila i Vila Piquer Caba nes Carr era Albareda Pala udar ies Lafo nt Mata P. Xo rigue r Av. Josep C arner Ca lle Ll eid a Figura 106: plano de la red de conectividad 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 13 7 MOVILIDAD El barrio goza de una buena red de transporte público, tanto de metro, como autobuses e incluso un funicular que comunica directamente con Mont- juic. En general, el transporte público permite los desplazamientos hacia y desde cualquier rincón de la ciudad con facilidad. Se encuentran una gran cantidad de paradas de autobuses y metro de distin- tas líneas que comunican y favorecen la accesibilidad del barrio con el resto de la urbe. Es posible localizar tres líneas de metro (L1 y L3 en la Plaza de Espa- ña, L3 en la Avenida Parallel y L3 y L2 también en la Avenida, en el extremo próximo a Nou de la Rambla) y un sinfín de paradas de autobuses. Aunque la mayor parte de éstas se encuentran en las vías principales, también circula un bus de barri, la línea 121, que conecta el Mercat de Sant Antoni con el barrio del Poble Sec rodeándolo y posibili- tando durante su recorrido el acceso a los lugares clave: servicios sanitarios, comercios, escuelas, etc. AUTOBÚS FUNICULAR METRO D20 H14 79 46 165 65 65 165 D20 H1655 55 55 150 55 55 150 FM FM L3 L3 L2 L3 FM 52 91 13 H12 H16 46 165 69 65 D20 D20 D20 D20 D20 V11 H14 21 D20 V11 H14 21 D20 V11 H14 21 D20 V11 H14 21 D20 D20 12155 121 121 55 55 121 121 55 55 55 5555 121 121 121 121 V11 H14 21 D20 21 21 121 121 150 55 55 55 150 Figura 107: plano de recorridos y paradas del transporte público Análisis de casos en el Poble Sec BICING Y ZONAS PEATONALES En cuanto al transporte no motorizado, el carril bici atraviesa la Avenida Parallel sin adentrarse en el barrio. Hay por el momento 9 estaciones situadas casi en los contornos del territorio, pero ninguna en la trama central, debido a la estrechez de las calles y sus desniveles. Por otra parte, la peatonalización de las ca- lles del Poble Sec comenzó con la reurba- nización de la calle Blai tras las reivindica- ciones de los vecinos para construir en un eje comercial dentro del barrio, pero final- mente resultó convertida en un monoculti- vo de bares y terrazas que imposibilitan el paseo y la estancia. A Blai le han seguido las calles Teodor Bonaplata y Jaume Fabra, peatonalizadas después de la remodelación de la Plaza de las Navas y más reciente- mente, la calle Olivera y Concordia. Hay un déficit claro de calles peatonales, y más aun teniendo en cuenta factores tales como que en la mayoría de calles estrechas, el ancho de los coches aparcados supera el espacio del que disponen los viandantes. Se trata pues, de una asignatura pendiente para un barrio a los pies de la montaña, de calles angostas y con una población enveje- cida como el Poble Sec. Blaii Concord ia Plaza de las Navas Olivera Vila i Vila Fon trod ona Hortes Figura 108: plano del carril bici y calles peatonales 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 13 9 + 12m 12-10m 10-8m 6-8m -6m Nou de la Ra mbla Sta. Madrona Paseo Exposición Paseo Montjuic Vila i Vila Ca lle Ll eid a Carr era Pala udar ies Mata Figura 109: esquema de anchos de vía Avenida Parallel Av. Jo sep Ca rner ESTRUCTURA VIARIA En cuanto a la morfologías, las calles de mayor ancho coinciden con las vías de comunicación primaria, a la que se añaden calle de la Bobila, Teodor Bonaplata, Jaume Fabra y França Xica. Pero la mayor parte de las calles inter- nas que comunican el barrio, sobre todo las que conforman el Ensanche de Santa Madrona, son calles que no superan los 10 metros de ancho, respondiendo al modelo de ocupación intensiva que caracteriza este sector. Análisis de casos en el Poble Sec US0S DEL SUELO La mayor parte del suelo está destina- do a uso residencial, encontrándose en la zona central, el Ensanche de Santa Madrona, el conjunto de edificaciones que corresponden al casco antiguo. Cuenta con el gran pulmón verde que constituye Montjuic, pero en el interior del barrio a penas se encuentran espa- cios verdes y parques y los existentes se encuentran repartidos de manera desequilibrada en los extremos, carac- terizándose el núcleo del barrio por una alta concentración de viviendas antiguas que tan solo respiran a través de la Plaza del Sortidor, que hace las veces de Plaza Mayor del barrio. A nivel general, está provisto de equipa- mientos, pero no suficientes a la vista de las continuas reclamaciones de vecinos que demandan entre otros, la amplia- ción de la biblioteca, escolas bressol, una oficina de correos, un polideportivo, un nuevo CAP, espacios para personas con necesidades personas con necesi- dades especiales y equipamientos para jóvenes y niños. Equipamientos comunitarios y dotaciones Casco Antiguo Densificación Urbana Parques y jardines urbanos Sistema de servicios técnicos Ordenación volumétrica específica Hotel Figura 110: plano de usos del suelo 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 14 1 EQUIPAMIENTO Por cercanía y relación histórica los ve- cinos cuentan con el Mercat de Sant An- toni, pero el barrio no tiene a su dispo- sición ningún eje comercial ni mercado propio, así como tampoco se encuentran edificios de la administración: ni teso- rería, ni ningún centro perteneciente al ayuntamiento, ni oficinas de vivienda o de atención del consumidor, ni comisa- rías, ni oficina de correos. Con respecto a la atención Sanitaria, tienen su propio CAP en la zona de Las Hortes, y otro compartido con el vecino barrio de Sant Antoni. Pero definitiva- mente, lo más significativo es la impara- ble proliferación de restaurantes y alo- jamientos turísticos, lo que evidencia la cada vez más patente terciarización del barrio en detrimento del tradicional sec- tor industrial y del comercio de proxi- midad. En contraposición, tienen hasta 7 espacios de participación ciudadana, en los que los vecinos se organizan para dar forma a sus demandas en busca de mejoras para el vecindario. Servicios Sociales Mercados y centros comerciales Hospitales y CAP Restaurantes Cultura y ocio Instalaciones Deportivas Educación infantil Lugares de culto Alojamiento turístico Educación primaria, secundaria, universitaria, etc Espacios de Participación ciudadana Figura 111: distribución de servicios y equipamiento Análisis de casos en el Poble Sec RED DE ESPACIOS PÚBLICOS Si obviamos Montjuic, que a nivel ad- ministrativo se escapa de los límites del Poble Sec, la estructura de espacios li- bres (parques, jardines y equipamiento público) es muy débil. El barrio adolece la falta de espacios público y de estan- cia. De hecho, en el gráfico comparativo de llenos/vacíos, se puede apreciar con claridad el desequilibrio entre el territo- rio edificado y los espacios libres. Figura 112: red de espacios públicos Figura 113: representación de llenos/vacíos 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 14 3 CONJUNTO PATRIMONIAL Respondiendo a la distribución de edifi- caciones por antigüedad, el grueso del conjunto patrimonial se concentra en el Ensanche de Santa Madrona. De en- tre ellos predominan en número los bie- nes calificados como de interés urbanís- tico y los de interés documental. Como ejemplo más significativo e identitario del barrio se levantan las Tres Chime- neas, memoria del pasado industrial del Poble Sec, aunque no menos destacables son la Iglesia de Santa Madrona, el Mer- cat de les Flors, o el Refugi 307. A Bien cultural de interés nacional B Bien cultural de interés local C Bien de interés urbanístico D Bien de interés documental E Establecimiento emblemático Figura 114: plano del conjunto patrimonial Análisis de casos en el Poble Sec Figura 115: chimeneas de la central eléctrica Mata Figura 116: capilla de Sant Salvador Figura 117: antigua academia Espinosa Figura 118: casa Florència Elias Figura 121: casa Heras i Llobet Figura 125: casa Josep Massana Figura 126: casa Jaume Vidal Figura 127: casa Josep Tenas Figura 122: casa Montserrat Gili Figura 123: edificio de viviendas de Pere Benavent Figura 124: antiguo bar Genius Figura 119: antigua iglesia de Santa Madrona Figura 120: Mercat de les Flors, antiguo Palau de l’Agricultura 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 14 5 CRONOLOGÍA DE LAS EDIFICACIONES Poble Sec tiene un índice importantes de viviendas antiguas: concretamente las tres cuartas partes de sus edificaciones son anteriores a 1951, concentrándose la mayoría de éstas en el Ensanche de Santa Madrona y en segundo lugar, en la zona de la França. Sin embargo, en el sector de las Hortes de Sant Bertrán es donde pueden encontrarse nuevas construcciones, constituyendo la parte más reciente. Dada su antigüedad, en términos glo- bales la calidad de la construcción es regular en incluso en algunas ocasiones, mala. El conjunto edificado es el reflejo de un tejido que se ha consolidado en periodos breves de tiempo, cuya reno- vación ha sido mínima con respecto al resto de la trama. <1900 1900-1910 1911-1920 1921-1930 1931-1940 1941-1950 1951-1960 1961-1970 1971-1980 1981-1990 1991-2000 2001-2010 Figura 128: antigüead de las edificaciones Análisis de casos en el Poble Sec ARTE PÚBLICO El arte público constituye un indicador de calidad del espacio público. Como explican Ricart y Remesar (2010), “El arte público tiene como objetivo la cua- lificación urbana, tanto en sus aspectos físicos como simbólicos. En este con- texto, podemos afirmar que, a pesar de las diferencias existentes entre distintos periodos históricos, la práctica del Arte Público es consustancial a los procesos de hacer ciudad”. En el caso del barrio del Poble Sec encontramos un claro déficit en cuanto a elementos de arte público que está evidentemente relacionado con la falta de espacios públicos. Figura 129: plano de arte público 1 1 2 2 3 3 4 45 5 6 6 7 7 1, Via publica versus carrer popular, de Frederic Perers. 2, el Volcà del Parallel, de Pedro Barragán. 3, l’Ou com balla, de Xavier Corberó. 4, Parc de las Tres Chimeneas, de Pere Riera y Josep Maria Gutiérrez. 5, Placa a Françesc Boix, 6. Placa Barracas del Poble Sec. 7, Maternidad, de Joan Rebull 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 14 7 CASOS DE ESTUDIO Al tratarse de un tema de espacio pú- blico no entraremos a valorar en pro- fundidad el interior de los edificaciones sino que, con el fin de deducir como se integra este tipo de equipamiento en el tejido del barrio y entender la relación que los ciudadanos pueden llegar a es- tablecer con estos espacios, se analizará el conjunto formado por la calle en la que se encuentra cada centro y el blo- que construido, poniendo el foco sobre todo en la confluencia calle-edificio, por entenderlo como el espacio crítico de transición. BIBLIOTECA FRANÇESC BOIX CENTRO CULTURAL ALBAREDA CENTRO CÍVICO EL SORTIDOR Figura 130: plano de localización de los casos de estudio Análisis de casos en el Poble Sec Analizaremos cada caso por separado, empezando con una descripción del centro en la actualidad y haciendo un repaso de su historia. Seguidamente, se plantea un plano de loca- lización y se determina el área de influencia. Se describen las calles que forman parte del sistema a analizar y se analiza su estructura a través de una sección. Después del estudio formal, pasamos a un estudio del funcionamiento del centro a través de los actores que intervienen. Por último, se analiza el espacio combinando los 12 criterios de calidad de Jan Gehl, con uno de los atributos de Project for Public Spaces. Escogemos esta metodología porque nos proporciona una síntesis completa y se adapta fácilmente a la escala de nues- tros casos de estudio. 1. HISTORIA Y DESCRIPCIÓN DEL EQUIPAMIENTO 2. LOCALIZACIÓN Y ÁREA DE INFLUENCIA 3. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE INFLUENCIA 4. ESTRUCTURA DE LA CALLE PRINCIPAL Y SECCIÓN 5. GESTIÓN Y MAPA DE ACTORES 6. ANÁLISIS DEL ESPACIO PÚBLICO C E N T R O C U L T U R A L A L B A R E D A 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 15 1 CENTRO CULTURAL ALBAREDA El Centro Cultural Albareda es un edifi- cio destinado a uso sociocultural que se encuentra en la misma calle Albareda, entre las calles Palaudàries y Puig i Xoriguer. Está situado en la zona de las Hortes de Sant Bertrán que, atendiendo al análisis de los sectores del barrio del Poble Sec, se trata de una franja fronte- riza, que desdibuja uno de los extremos del barrio. En esta zona predominan las edificaciones residenciales, que además constituyen el conjuto de viviendas más recientes del Poble Sec, combinadas con parcelas para uso terciario, debido en parte a su cercanía al puerto. Con- cretamente, la isla en la que se inserta el Centro Cultural está completamente edificada y ocupada por diferentes tipologías de edificios de una o dos plan- tas y en su mayoría industriales como: empresa de alquiler de coches, taller de reparación, estación de servicios, pero también edificios de servicios como una discoteca y un bar, un edificio de vivien- das de 7 plantas y un edificio destinado a equipamiento asistencial. Figura 131: plano de situación del Centro Cultural Albareda Análisis de casos en el Poble Sec La construcción del edificio daba res- puesta a una vieja demanda vecinal y además estaba ya previsto en el Plan de Actuación Municipal de Distrito Sants-Montjuic 2008-2011. El edificio se proyectó sobre una parece- la desocupada, que probablemente en la antigüedad habría sido una edificación de tipo industrial de una planta. Estamos ante un dificio de tres pisos más sótano y planta baja, con una superfi- cie total de 1.891,93 m2. En la planta baja se encuentra el acceso y un zona de estancia e interacción que comunica con un patio interior ajardinado, visible desde todos los niveles del edificio. En la planta sótano se encuentra ocupada en casi su totalidad por la sala de actos, que realmente es una sala polivalente. La primera planta alberga la sala de expo- siciones, una sala taller y las oficinas de gestión del centro. La segunda planta se reserva para las actividades musicales: tiene siete salas de ensayo de diferen- tes dimensiones y un área de descanso. Y por último, en la tercera planta se encuentran los talleres y espacios para el desarrollo de las actividades del centro. Figura 132: estado previo de la parcela Figura 133: Centro Cultural Albareda 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 15 3 ÁREA DE INFLUENCIA Los accesos al Centro Albareda pueden darse desde de la Avenida Parallel o la calle Vila i Vila, por la Calle Palaudàries al sudoeste o Puig i Xoriguer al nordeste, que delimitan la principal zona de influencia. Este sector, coincide con el primer trazado diseñado por Narcís Arán para las Hortes de Sant Bertrán. AVENIDA PARALLEL Inuagurada en 1894 con el nombre Avenida Marqués de Duero, recibió el nombre de Francesc Layret durante la República y finalmente, tras la dictadu- ra, recibe el nombre de Avenida Parallel, pues su trazado coincide con un paralelo terrestre: el paralelo 41º 22’ 34’’, norte. Fue en gran medida la responsable de la consolidación urbana de esta parte del territorio. Su función como eje de comu- nicación entre el puerto y el Eixample y su ambiente lúdico y de recreo perduran hasta nuestros días, albergando numero- sos teatros y salas de fiestas aunque, si bien antiguamente era una zona de ocio propia de la sociedad barcelonesa, actual- mente la oferta de espectáculos y res- tauración se ha vulgarizado y se dirige ahora a los turistas inundan la ciudad. Se trata de una amplia avenida, de unos 50 m. de ancho, que va desde las Dras- sanes hasta la Plaza de España. Es una importante vía de conexión y cuenta con numerosas paradas de bus, metro y con un carril bici a lo largo de toda la calle. Después de su última reforma en 2014 se ganó espacio para el peatón con la amplia- ción de las aceras, se diseñaron pequeñas placitas, se rodó el carril bici hacia el centro de la vía y se renovó el alumbrado. Sin duda la Avenida Parallel es un caso muy rico y complejo, que necesitaría un estudio independiente, pero para el tramo que nos afecta, tenemos como elemento más significativo e influyente el Parque de las Tres Chimeneas, en la manzana formada por la propia Avenida Parallel, la calle Palaudàries, Vila i Vilà y el Pasaje de la Canadenca, en el espacio que ocupaba en el pasado la Central Eléctrica Mata. Este parque, se abre desde la Avenida ofreciendo al viandante una amplia zona Figura 134: definición del área de influencia Avenida Parallel Vila i Vilà Pa la ud àr ies Pu ig i X or ig ue r Análisis de casos en el Poble Sec con árboles y asientos, delimitada por muros que hacen las veces de lienzo para jóvenes grafiteros. Detrás de los muros hay una plataforma que sirve de escenario para los eventos que ahí se celebran. En el extremo más próximo al centro cultural, el parque cuenta con una zona infantil y deportiva y en la parte trasera, una pista polideportiva. Encontramos en el parque huellas de la historia insdutrial de la zona, antiguos elementos fabriles hoy convertidos en arte público, pero la importancia más significativa la tienen las tres chime- neas que se erigen esbeltas, dibujando el perfil característico del Poble Sec. El parque ha sido en ocasiones foco de problemáticas relacionadas con el ruido y la suciedad generada por grupos de jó- venes que se reúnen para hacer botellón y también por la presencia de personas sin hogar. PALAUDÀRIES La idílica conexión entre el Parque de las Tres Chimeneas y el centro cultural queda interrumpida por la calle Palau- dàries que, con dos hileras de coches aparcados y su incesante tráfico, obs- taculiza cualquier tipo de continuidad. Esta calle conecta el Paseo de Montjuic con Parallel, lo que la convierte en una importante vía de comunicación en esta zona. De unos 12 metros de ancho, la calle Palaudàries presenta un diseño simple, sin arbolado ni mobiliario para el descanso, pues se trata principalmente de una vía de comunicación, tanto roda- da como peatonal. Figura 135: Avenida Parallel Figura 136: calle Palaudàries Figura 137: calle Puig i Xoriguer Figura 138: calle Vila i Vilà Figura 139: afluencia de coches en calle Palaudàries 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 15 5 PUIG I XORIGUER Eminentemente residencial y con algu- nos locales en los bajos destinados a la restauración en la manzana del cen- tro cultural y la adyacente, esta calle de entre 10-12 metros de ancho y un solo carril, se encuentra ocupada por automóviles aparcados a ambos lados. Al igual que su vecina Palaudàries, no cuenta con árboles ni bancos, y su fun- ción principal es igualmente conectora. VILA I VILÀ Fue el eje principal a partir del cual Narcis Arán articuló el trazado de las Hortes de Sant Bertrán. Este rol organi- zador del territorio lo sigue mantenien- do hoy en día, siendo una importante arteria de comunicación que conecta la Avenida Josep Carner con la Avenida Parallel. Sus casi 18 metros de amplitud y sus anchas aceras ofrecen espacio suficiente para la hilera de plátanos que se enfilan en Vila i Vila. La mayoría de sus edificaciones están destinadas a uso residencial, con gran cantidad de comercios en los bajos, llegando a con- vertirse en el tramo próximo a Parallel en plataforma única, lo que favorece la vida y la actividad en toda esta calle. Sin embargo, en nuestro tramo de estudio el uso del suelo de Vila i Vila está desti- nado principalemtente a zonas verdes y equipamiento. ALBAREDA El trazado de la calle Albareda data del plano de Narcís Arán en 1871. Recibe su nombre por Francesc Albareda i Giber, propietario de una mujada de tierra en esta zona, aunque posteriormente, se dedicó a Leandro Albareda, proyectista del Cementerio de Montjuic. Se trata de una calle de muy poca longitud con tan solo 2 islas y un ancho aproximado de unos 11 metros. En cuanto a su conexión, constituye una calle terciaria con una moderada circu- lación de vehículos que van a parar a la calle Puig i Xoriguer, vía secundaria con una afluencia de tráfico más que notable. El diseño de la calle se adapta a los pa- trones generales del resto de la ciudad: el mismo pavimento, las mismas papele- ras y las mismas luminarias, pero en este caso, como también ocurre en Palaudàries y Puig i Xoriguer, la dimesión reducida de sus aceras no permite la presencia de elementos vegetales ni mobiliario para el descanso. Figura 140: calle Albareda en 1930 vs. calle Albareda en 2019 Análisis de casos en el Poble Sec ESTRUCTURA La sección de la calle Albareda nos permite descomponer sus elementos y entender su estructura con claridad: acera de unos 2,5 metros, vía de un ca- rril y con un solo sentido de circulación y dos hileras de aparcamientos a cada lado de la vía. La entrada al centro no recibe ningún tratamiento especial: el único elemento diferenciador es un apar- camiento para bicicletas, pues por lo demás, no hay cambio en el pavimento, ni se ensancha la calle, y nada nos avisa de la llegada a este espacio. El ancho de la acera solo da cabida a los elementos más básicos de mobilia- rio: luminarias y papeleras. Cerrando la perspectiva se levanta el parque vecino con sus tres chimeneas. Esta estructura se repite hacia el otro extremo de la ca- lle, pero como novedad, justo al final la acera se ensancha a la altura de la Casa del Mar. Figura 141: elementos de la calle Albareda Figura 142: sección transversal de la calle Albareda a la altura del Centro Cultural en tra da a l c en tro lu m in ar ia s pa pe le ra lu m in ar ia s zo na p ar a pe at on es zo na p ar a co ch es 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 15 7 AYUNTAMIENTO de BARCELONA ASOCIACIÓN de VECINOS VECINOS COORDINADORA de ENTIDADES OTROS CENTROS CÍVICOS DISTRITO POBLE SEC CULTURA de PROXIMIDAD CENTRO CULTURAL ALBAREDA USUARIOS MÚSICOS TALLERISTAS ENTIDADESS EMPLEADOS CALAIX de CULTURA ICUB Cuadro 35: mapa de actores del Centro Cultural Albareda MODELO DE GESTIÓN Y MAPA DE ACTORES El centro cultural Albareda tiene un modelo de gestión directa por la administración, en la que la prestación de servicios se hace íntegramente por parte de ésta, y en este caso, a través de una empresa privada de gestión cultu- ral: Calaix de Cultura. Si bien en su inauguración en el año 2012 existía un acuerdo para compartir su gestión entre el ayuntamiento y la sociedad civil del barrio, a día de hoy sigue sin llegarse a un consenso que permita seguir el mode- lo del vecino Centro Cívico el Sortidor. De hecho, tras varios intentos de nego- ciación han quedado más que patentes las desavenencias entre la asociación de vecinos y la coordinadora de entidades, en la disputa por hacerse con la coges- tión del centro. Como todos los centros cívicos de la red, a nivel organizativo dependen en primer grado del distrito correspondiente, y en un segundo grado, del área de proximi- dad del Instituto de Cultura de Barcelo- Análisis de casos en el Poble Sec na. Pero en su funcionamiento ordinario son plenamente autónomos. Como peculiaridad, el Centro Cultural Albareda está especializado en música, no solo en el contenido de su programa- ción, si no que como vimos, cuenta con salas de ensayo, lo que genera un tipo de usuario estable: jóvenes músicos que acuden regularmente a ensayar. El hecho de ser un centro con una inclinación clara hacia una disciplina lleva consigo el llamamiento a usuarios procedentes de todas partes de Barcelona y no solo del barrio del Poble Sec. El Centro nació con la intención de difun- dir la cultura popular y son muchas las entidades del barrio que ahí encuentran su sede (diables del Poble Sec, club de petanca, etc.), sumando aproximada- mente un 80% del total. Pero cuando hablamos de usuarios, el porcentaje se invierte, siendo solo un 20% los vecinos que participan en talleres y actividades. Es por esto que los vecinos no juegan un papel protagonista en este centro: la ges- tión privada, la localización del centro y su programación especializada dificultan que éste sea percibido como un espacio comunitario. Por último, el resto de centros cívicos también se localiza en el borde del mapa de actores: se trata de una red que no funciona en red. Nada tiene que ver el Centro Cultural Albareda con ningún otro centro cívico: funcionan de manera independiente, atendiendo a las distintas modalidades de gestión y a las diver- sas empresas que de ello se encargan. Solo desde el año pasado, una serie de centros forman parte de “Barcelona Dis- trito Cultural”, un programa de eventos culturales itinerantes que implican más de un centro cívico. ACTIVIDADES ACTIVIDADES DE FORMACIÓN 235 INSCRIPCIÓN ACTIVIDADES DE FORMACIÓN 7749 ACTIVIDADES DE DIFUSIÓN CULTURAL 97 ASISTENTES A LAS ACTIVIDADES DE DIFUSIÓN CULTURAL 6849 USUARIOS ENTIDADES USUARIAS 228 ACTIVIDAD MAYORITARIA curso o taller MOTIVO DE ELECCIÓN DEL CENTRO cercanía/talleres CENTRO CÍVICO DE REFERENCIA 74,2 VALORACIÓN 8,7 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 15 9 FOTO PR OT EC CI ÓN PL AC ER CA LL E AL BA RE DA CO NF OR T IM AG EN 2. 1. 3. 4. 9. 5. 6. 8. 7. 11. 12. 10. +1 Figura 143: análisis de la calle Albareda según los 12 criterios de Jan Gehl Análisis de casos en el Poble Sec 1. Protección del tránsito y de los accidentes Están bien delimitadas las zonas de paso, hay pasos para que los peatones puedan cruzar y, aunque pasan bastantes coches, la velocidad que alcan- zan no es muy alta debido en parte a la estrechez de la vía. 2. Protecciónn del crimen y la violencia La ausencia de locales comerciales en esta zona y la cercanía con el tramo más bullicioso de la Avenida Parallel y el Parque de las tres chi- meneas, que en ocasiones ha resultado ser un punto conflictivo, puede proyectar sensación de inseguridad en esta zona. 3. Protección de las molestias: experiencias sensoriales No hay toldos ni voladizos en los edificios para poder protegerse de la lluvia en su caso, Tampoco hay árboles que puedan dar sombra. 4. Oportunidades para caminar Además de la acera de 2,5 metros, no hay más lugar para pasear. Las motos en el chaflán restan espacio y dificultan la accesibilidad A excepción del propio centro cultural no hay ningún edificio singular en las proximidades. 5. Oportunidades para permanecer Hasta que no se cruza la calle Palaudàries, no encontramos en las inme- diaciones ningún lugar para parar, para estar. Ni siquiera la acera nos ofrece un ancho tal que no seamos un estorbo al detenernos. 6. Oportunidades para sentarse No tenemos cerca tampoco asientos, ni bancos, ni otros elementos a la altura adecuada para poder apoyarnos, sentarnos y descansar. 7. Oportunidades para mirar En principio, se trata de una calle privilegiada. tiene en un extremo los jardines de las Tres Chimeneas y, al otro, los jardines de Walter Benja- mín, pero en ambos casos, la perspectiva queda seccionada por el tráfico en el primer caso, y por una escuela en el segundo. 8. Oportunidades para hablar y escucharse A pesar de tener la Avenida Parallel justo al lado, el poco trasiego el el he- cho de tener solo una carril para el tráfico hace que sea una calle tranqui- la, sin demasiado ruido, sim embargo, no ofrece espacios para fomentar la charla entre los viandantes. 9. Oportunidades para el juego y el ejercicio Cruzando la calle está el parque de las Tres chimeneas, donde hay instala- ciones deportivas y canchas de petanca, así como un parque infantil. 10. Escala Atendiendo al ancho de la calle, la media de altura de los edificios supera la recomendada para mantener un equilibrio. 11. Oportunidades para disfrutar de los aspectos positivos del clima En el parque de las Tres Chimeneas hay bancos, árboles y superficie sufi- ciente para disfrutar del sol o la sombra. 12. Oportunidades para mirar No encontramos en la calle Albareda elementos de diseño del espacio más allá de los meramente funcionales. Se trata de una calle un tanto estrecha, sin espacio para fuentes, ni arbolado. +1. Imagen Si bien en la calle Albareda no encontramos con elementos diferenciado- res, ni llamativos detalles en cuanto al diseño urbano, en el Parque cerca- no se encuentran las Tres Chimeneas, conjunto patrimonial, de gran carga simbólica, que forma parte del imaginario colectivo del barrio del Poble Sec. C E N T R O C Í V I C O E L S O R T I D O R 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 16 3 CENTRO CÍVICO EL SORTIDOR En uno de los extremos de la popular y la concurrida Plaza del Sortidor se encuen- tra el Centro Cívico el Sortidor. La Plaza está atravesada por las calles Blasco de Garay y la calle Magalhaes, por donde se encuentran los cuatro accesos. Esta zona se corresponde con el Ensanche de Santa Madrona y es, además del núcleo más densificado del barrio, el casco anti- guo, con la acumulación de edificaciones más viejas. Esta parte del barrio está destinada prácticamente en su totalidad a edificaciones residenciales, siendo la Plaza del Sortidor uno de los escasos espacios abiertos, de ahí su relevancia. El perímetro de la plaza lo delimitan el centro cívico, un colegio y edificios de viviendas, dos de cuales están cataloga- dos como patrimoniales y uno de ellos, obra de Pere Benavent. De los quince locales comerciales que ocupam los bajos de la plaza, 6 de ellos son bares, cafeterías o restaurantes, y sus terrazas invaden una superficie importante, como viene siendo habitual en el resto de pla- zas de la ciudad. Figura 144: plano de situación del Centro Cívico el Sortidor Análisis de casos en el Poble Sec El Centro Cívico el Sortidor se levantó en dos fases, la primera de las cuales tuvo comienzo en 1998, dando respuesta a una necesidad incuestionable para el barrio: la falta de equipamientos. Hasta ese momento, el edificio en el que hoy en día se encuentra la biblioteca Françesc Boix hacía las veces de centro cívico, pero la falta de espacio acuciaba la cons- trucción de uno nuevo que cumpliera con las demandas de los vecinos, recogidas en el Plan de Futuro. En esta primera fase se edificaron tres plantas (semisóta- no, entresuelo y planta baja) en un solar de 1000m2 destinado a equipamiento público municipal según el Plan General Metropolitano de 1976. Dos plantas es- taban pensadas para uso infantil, con un gimnasio y una ludoteca y la otra, para uso comunitario de los vecinos. Cinco años después de la colocación de la primera piedra, comenzaba la segun- da fase en la que se construirían 3 plan- tas más, comunicadas por una escalera y un ascensor, concluyendo el edificio tal y como permanece en la actualidad, un edificio que no destaca a nivel volumétri- co con respecto a su entorno. Figura 145: planta y sección del Centro Cívico el Sortidor Figura 146: Centro Cívico el Sortidor 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 16 5 ÁREA DE INFLUENCIA Las entradas a la Plaza del Sortidor y por tanto al centros cívico se dan a través de las calles Blasco de Garay y Magalhaes, pero contemplamos también la calle Aníbal y Margarit como zona de influencia por ser las calles que delimi- tan la isla en la que se ubica el centro cívico y por supuesto, la propia Plaza del Sortidor, gran protagonista en este caso. Esta zona, situada en el Ensanche de Santa Madrona, responde casi en su totalidad al trazado original de 1872 que recoge el plano para la urbanización del Ensanche de la comisión de propietarios. BLASCO DE GARAY Con unos 9 metros de ancho, la calle Blasco de Garay comunica la Avenida Parallel con la montaña de Montjuic (calle Julià). Esta calle se encuentra en el núcleo del barrio, en pleno casco antiguo, por lo que la mayor parte de las viviendas datan de 1900-1930. Es el eje central de la Plaza del Sortidor, a la que atraviesa y dio nombre hasta bien entrado el siglo XX. La calle Blasco de Garay, atiende al diseño-tipo de las calles del barrio: aceras de unos 2,5 metros de ancho, con Plátanos a ambos lados, que acentúan la sensación de perspectiva, calzada con una hilera reservada para el aparca- miento y un carril para la circulación en dirección a la Avenida Parallel, aunque no se trata de una vía de comunicación importante para el transporte rodado. Las edificiaciones son de uso residen- cial, pero en los bajos encontramos una variada cantidad de locales comerciales. MARGARIT Paralela a Blasco de Garay, tiene un diseño y función muy similares: ancho aproximado de unos 9 metros, un ca- rril de circulación y otro ocupado por aparcamientos, árboles a los dos lados de la calle, bajos comerciales, etc. Y en ambos casos, su linealidad longitudinal las convierte en importantes accesos a pie hacia el interior del barrio: Marga- rit comunica la Avenida Parallel con la Avenida Miramar y por el tramo de las dos islas que dan a la plaza pasa el bus de barri. Figura 147: definición del área de influencia Bl as co d e G ar ay Magalhaes M ar ga rit Aníbal Análisis de casos en el Poble Sec Figura 148: calle Blasco de Garay Figura 149: calle Magalhaes Figura 150: calle Margarit Figura 151: calle Aníbal MAGALHAES La calle Magalhaes atraviesa longitu- dinalmente la Plaza del Sortidor, desde Nou de la Rambla hasta la calle Concor- dia, donde empata con Mare de Deu del Remedi. En cuanto a su diseño, no pre- senta cambios con respecto a las calles aledañas: 8-10 metros de ancho, con una hilera de coches aparcados y un carril para la circulación en dirección a la calle Concordia y árboles, en este caso en solo uno de los dos lados. Quizás la única diferencia sea que en esta calle, los bajos también estan reservados en su mayoría para uso residencial. ANÍBAL La calle Aníbal es la trasera del centro cívico, donde éste tiene su salida de emergencia. Se trata también de una ca- lle de 8-10 metros que va desde la calle Tapioles hasta la calle Radas, enlazando en este punto con França Xica. A nivel formal es indéntica a las demás calles descritas y, como en la calle Magalhaes, los bajos también son residenciales. A pesar de no tratarse de una vía de comu- nicación importante, el bus de barri pasa por al menos la mitad de la calle Aníbal. PLAZA DEL SORTIDOR Presente en el primer plano que encon- tramos de la zona, la plaza del Sortidor recibía en sus orígenes el nombre de la calle que la corta longitudinalmente: plaza de Blasco de Garay. Su nombre actual le viene dado por la antigua fuente que pre- sidía este espacio desde el centro mismo de la plaza, la fuente de Ceres. Figura 152: Plaza del Sortidor 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 16 7 Obra del escultor Celdoni Guixà, la fuen- te de Ceres fue un encargo para adornar lo que hoy es el Paseo de Gracia, a la altura de la calle Provenza en la frontera con el barrio de Gracia, en el año 1830, antes de su anexión a Barcelona. Cua- renta años después, durante la revuelta de las Quintas en la que la mujeres de Gracia se rebelaron contra el llama- miento obligatorio a sus maridos e hijos para participar en la Guerra de Cuba, la fuente fue considerada por los mili- tares como un obstáculo para contener la sublevación, motivo por el cual esta fuente sería trasladada piedra a piedra a la recién inaugurada Plaza de Blasco de Garay. Inicialmente no gozó de mucha aceptación, pues resultó ser un volumen demasiado grande para una plaza de tan pequeñas dimensiones. Y finalmente, en el año 1919 fue trasladada a su actual ubicación, el nuevo recinto para la Ex- posición Universal de 1929, hoy en día, Plaza de Sant Jordi. En el presente, el Sortidor que ofrece agua en la plaza es una de las 16 fuentes de Canaletes que hay repartidas por la ciudad. La historia de la fuente junto con el hecho de ser de uno de los escasos espacios libres de esta zona, hacen de la Plaza del Sortidor un espacio de referencia en el barrio del Poble Sec. Escenario de fiestas y encuentros, se trata de un núcleo fundamental que dinamiza y favorece el intercambio de relaciones entre los vecinos. La apariencia actual de la Plaza es producto de su reurbanización a me- diados de los años 90 para construir un aparcamiento subterráneo, reformas que no fueron del gusto de los vecinos que Figura 153: Plaza del Sortidor, años 70 Figura 154: planta de la Plaza del Sortidor Figura 152: Fuente de Ceres en la Plaza del Sortidor Análisis de casos en el Poble Sec vieron entre otras cosas, como los acce- sos a ese nuevo aparcamiento ocupaban, resultando un estorbo, parte importante de la plaza. A nivel formal y en términos generales, sigue los patrones de las plazas duras ca- racterísticas de la ciudad: un recinto cua- drado con accesos a cada uno de los lados desde las calles Blasco de Garay y Magal- haes, con un espacio central peatonal con pavimentos de piedra y una calzada que lo rodea, seguida de una acera en la que solo hay algunas farolas. La mayor parte de los elementos se concentran en el centro de la plaza: bancos, árboles, luminarias de distintas alturas, la fuente, los accesos y rampas al aparcamiento. La plaza no cuenta con ningún elemento material simbólico, sino que ejerce más bien una función “esponjadora”. La última de las remodelaciones a las que se ha visto sometida la plaza son las que se recogían en el PAD de distrito 2007- 2011 que tenían como objetivo la reorde- nación de la plaza para disminuir el tránsi- to, sobre todo en la zona correspondiente al centro cívico. Figura 155: obras en la Plaza del Sortidor Figura 156: boceto para la última remodelación de la Plaza del Sortidor Figura 157: Plaza del Sortidor en los años 30 vs. Plaza del Sortidor en 2019 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 16 9 Figura 158: elementos de la Plaza del Sortidor Figura 159: sección de la Plaza del Sortidor a la altura del centro cívico coches peatones terrazas acceso aparcamiento aparcamiento bicis acceso aparcamiento sortidor ESTRUCTURA A pesar de no ser una plaza muy grande se trata de la mayor de las cinco que tiene el barrio. En esta plaza de unos 50 metros, tras su reurbanización vio como la fuente fue relegada a un segundo plano y todo el protagonismo lo tienen ahora los accesos al aparcamiento. El resto de elementos de la plaza, se dis- tribuyen alrededor: los árboles rodean la plaza y bajo estos, encontramos bancos y sillas. La plaza se extiende por la zona norte, que también es peatonal, quedan- do permitido el paso al tráfico solo por su parte sur. Hay dos tipos de lumina- rias, unas en las aceras aledañas y otras más modernas en la plaza. Los bajos de los edificios que dan a la plaza los ocupan 6 locales de res- tauración (con sus correspondientes terrazas), una empresa de rotulación, un supermercado y un salón de belleza y además de estos locales comerciales, en la plaza hay un colegio. Análisis de casos en el Poble Sec Figura 160: edificio de viviendas de Pere Benavent Figura 161: edificio de viviendas Figura 162: Capilla de Sant Salvador Figura 163: antiguo Bar Genius Aun sin el encanto de la antigua plaza, con sus adoquines y bancos de piedra, el Sortidor sigue siendo punto de encuentro y referencia entre los vecinos. La plaza goza de cuatro fachadas de interés patrimonial: un edificio de vivien- das de Pere Benavent, otro edificio resi- dencial, la capilla de Sant Salvador, de Enric Sagnier i Villavechia, y el antiguo Bar Genius, que conserva aun la decora- ción original. 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 17 1 ASOCIACIÓN de VECINOS VECINOS COORDINADORA de ENTIDADES CENTRO CÍVICO EL SORTIDOR USUARIOS TALLERISTAS ENTIDADESS EMPLEADOS CALAIX de CULTURA MODELO DE GESTIÓN Y MAPA DE ACTORES El modelo de gestión del Centro Cívi- co el Sortidor es el de participación ciudadana con gestión cívica. Según se define en el Plan de trabajo de Centros Cívicos, se trata de “un instrumento de participación ciudadana por el cual se atribuye a una entidad sin ánimo de lucro la gestión de actividades, equipa- mientos y servicios municipales, suscep- tibles de gestión indirecta”. Es este caso y desde el año 2004, es la Coordinado- ra de Entidades del Poble Sec la que gestiona el centro, conjuntamente con el Distrito Sants-Montjuic a través de una empresa de gestión cultural y de even- tos, Calaix de Cultura, la misma empre- sa que administra el centro Albareda. Recordemos que la Coordinadora de Entidades del Poble Sec es una federa- ción que reúne a más de 80 organizacio- nes del barrio. Este modelo de gestión se diferencia del resto de centros de la red, debido a la fuerte implicación que en él tienen las entidades de barrio, fa- voreciendo los espacios de relación y la AYUNTAMIENTO de BARCELONA OTROS CENTROS CÍVICOS DISTRITO POBLE SEC CULTURA de PROXIMIDAD ICUB Cuadro 36: mapa de actores del Centro Cívico el Sortidor Análisis de casos en el Poble Sec cultura de proximidad. Aparte del mode- lo de gestión, el centro cívico depende en última instancia del Instituto de Cultura de Barcelona, concretamente del área de cultura de proximidad. En el caso del Sortidor, las entidades del barrio y los vecinos tienen una alta implicación, no solo en cuanto a la asis- tencia a las actividades culturales, sino en el uso y la apropiación del espacio en general, puesto que es entendido como un espacio de reunión y participación. Sin embargo, algo alejado del núcleo se encuentra la asociación de vecinos, puesto que, debido a la lucha por la gestión del otro centro cultural, existen discrepancias entre ésta y la Coordina- dora de Entidades. Tal y como sucede en el centro Albareda, el resto de centros cívicos no tienen conexión con el Sortidor, pues como vimos, todos funcionan de manera autó- noma e independientes entre ellos. ACTIVIDADES ACTIVIDADES DE FORMACIÓN 165 INSCRIPCIÓN ACTIVIDADES DE FORMACIÓN 1863 ACTIVIDADES DE DIFUSIÓN CULTURAL 56 ASISTENTES A LAS ACTIVIDADES DE DIFUSIÓN CULTURAL 5913 USUARIOS ENTIDADES USUARIAS 91 ACTIVIDAD MAYORITARIA curso o taller MOTIVO DE ELECCIÓN DEL CENTRO cercanía CENTRO CÍVICO DE REFERENCIA 76,9 VALORACIÓN 8,9 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 17 3 Figura 164: análisis de la Plaza del Sortidor según los 12 criterios de Jan Gehl PR OT EC CI ÓN PL AC ER PL AZ A DE L SO RT OD OR CO NF OR T IM AG EN 2. 3. 4. +1 1. 6.5.7.8. 9. 10. 12.11. Análisis de casos en el Poble Sec 1. Protección del tránsito y de los accidentes A pesar de que por la zona sur de la plaza circula tráfico rodado, ni son ca- lles demasiado concurridas, ni se alcanzan grandes velocidades, y además hay pasos de peatones perfectamente indicados en todos los cruces. 2. Protecciónn del crimen y la violencia Se trata de uno de los pocos espacios abiertos en medio del trazado del Poble Sec y por el momento, sigue siendo transitada por vecinos y gente del barrio. No hay cerca ningún punto conflictivo, y hay buena visibilidad e iluminación, de manera que es una plaza bastante segura. 3. Protección de las molestias: experiencias sensoriales Los árboles ofrecen sombra y protección contra el sol, y al estar rodeado de terrazas y locales, los toldos hacen de paraguas en caso de lluvias. Al ser una plaza pequeña, está protegida de vientos y corrientes. 4. Oportunidades para caminar No es demasiado grande, pero se puede transitar por toda la plaza. Encon- tramos, eso sí, algunos molestos obstáculos: las terrazas de los bares y los dos accesos al aparcamiento. Tres fachadas de interés lindan con la plaza: la de un edificio de Pere Benavent, el antiguo Bar Genius y otro edificio de viviendas. 5. Oportunidades para permanecer Se trata una plaza que se abre en la intersección de dos calles, así que es un punto de encuentro en el que hay espacio suficiente para poder pararse. 6. Oportunidades para sentarse La plaza está rodeada de bancos en los que sentarse, descansar y charlar y de árboles que dan sombra en verano. 7. Oportunidades para mirar La perspectiva se abre en esta placita, en comparación con las calles es- trechas del barrio, pero como vimos, los accesos al aparcamiento entur- bian las vistas. 8. Oportunidades para hablar y escucharse Al no haber tráfico, no hay altos niveles de ruido y la disposición de los bancos favorece la comunicación. 9. Oportunidades para el juego y el ejercicio Si bien no hay una zona de juegos para niños, hay espacio suficiente para que puedan jugar y divertirse. De hecho, justo en la plaza hay un colegio y los niños dinamizar la plaza. 10. Escala Aunque las calles de esta zona central del Poble Sec son estrechas, las edificaciones no desequilibran en altura, y menos aun es la plaza, en la que ninguno supera los 7 pisos. 11. Oportunidades para disfrutar de los aspectos positivos del clima El mobiliario, los árboles y el espacio permiten disfrutar del sol y el fresco. 12. Oportunidades para mirar Aunque la reurbanización de la plaza planteó cambios que disgustaron a los vecinos, el diseño actual de la plaza tiene un diseño correcto, en la línea de las plazas de Barcelona y su fuente, si bien no ofrece grandes juegos de agua, tiene una gran importancia simbólica para los vecinos. +1. Imagen Además de los edificios de interés que asoman a la plaza, el Sortidor es un espacio de gran importancia y protagonismo. A pesar de haber pasado por una reurbanización que cambió por completo su fisonomía original, la Plaza del Sortidor es asumida por los vecinos como su plaza mayor y su imagen está fuertemente arraigada en el barrio. 01 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 17 5 Política Cultural del Modelo Barcelona B I B L I O T E C A F R A N Ç E S C B O I X 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 17 7 BIBLIOTECA FRANÇESC BOIX El edificio que actualmente ocupa la biblioteca del barrio de Poble Sec era inicialmente una escuela religiosa, construida en 1889. Esta escuela fue quemada durante la Semana Trágica y al incicio de la Guerra Civil, se usó como centro de reclutamiento para los primeros milicianos. Durante el resto de la guerra, el local sería sede de la CNT y tras el final de la misma y durante toda la dictadura, el edificio pasaría a ser sede de la falange. Con la llegada de la democracia, los vecinos inician un movimiento por la recuperación del edificio para el barrio, llegando incluso a ser ocupado por la Asociación de Vecinos durante las fiestas de la Mercè de 1978, consi- guiendo que el Ministerio de Cultura les cediera el local por un año. Los propios vecinos ponen en marcha su rehabilitación y lo convierten en centro socio-cultural. En 1987, el ayuntamiento iniciaría el proceso para la recuperación del edificio y su posterior reforma para para adecuarlo como centro cívico para Figura 165: plano de localización de la Biblioteca Francesc Boix Análisis de casos en el Poble Sec el barrio. En 1991 se inaugura el Centro Cívico Blai, cogestionado por la Aso- ciación de Vecinos. La inauguración del nuevo Centro Cívico el Sortidor permite que, en el año 2000, se pudiera recon- vertir el edificio de la calle Blai en la biblioteca del barrio bajo el nombre de Francesc Boix, en homenaje al fotógrafo republicano, comunista y superviviente de Mauthausen, nacido en el Poble Sec. Tras pasar por un patio de acacias en la entrada, accedemos al edificio de 765 m2 de superficie construida, que dispone de una primera planta con un área de acceso, área de diarios y revistas, espa- cio polivalente, patio y área de música e imagen, una segunda planta con área de información y fondos general y espacio de trabajo interno y una tercera planta con el espacio infantil. En 2008 se llevaron a cabo obras de re- forma y ampliación de la biblioteca, por las cuales se mejoraron la sala de lectura y trabajo, el distribuidor de la sala de lectura, el porche de acceso y el espacio de almacenaje. Figura 168: Biblioteca Françesc Boix Figura 166: ocupación de la Biblioteca Françesc Boix por los vecinos Figura 167: edificio de la Biblioteca Françesc Boix en 2001 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 17 9 ÁREA DE INFLUENCIA Al encontrarse en la céntrica calle Blai, a la biblioteca puede accederse desde cualquiera de las calles que se adentran en el barrio desde la Avenida Parallel. La isla en la que se encuentra está deli- mitada por la calle Margarit, la Avenida Parallel, calle Tapioles y la calle Blai. Estas calles aparecen ya en el primer plano para el Ensanche de Santa Madro- na de 1982 y se han mantenido apenas sin variaciones hasta la actualidad. Puede entenderse como área de influencia las calles que forman el perímetro de la isla. AVENIDA PARALLEL Como vimos en la descripción de esta Avenida en el caso del Centro Cultu- ral Albareda, se trata de una amplia e importante vía de conexión que comunica Drassanes con el Eixample, a la vez que establece la frontera con los vecinos ba- rrio de Sant Antoni y Raval. En el tramo concerniente a nuestra zona de estudio tenemos que el diseño de la calle se man- tiene, así como la afluencia de tráfico, de transporte público y de locales comercia- les y de restauración. Figura 169: definición del área de influencia MARGARIT Al mantenerse el mismo diseño en toda la calle Margarit, podemos tomar la misma descripción que dimos para el caso anterior: unos 9 metros de ancho, un solo carril de circulación y otro desti- nado al aparcamiento, árboles a ambos lados de la calle, bajos comerciales, etc. CALLE TAPIOLES La calle Tapioles comunica el Paseo de la Exposición con la Avenida Parallel. Su morfología sigue el estándar de esta zona: 8-10 metros de ancho, un sentido de circulación y otro carril reservado a aparcamiento, bajos comerciales, ace- ras estrechas y árboles a uno de los dos lados. Quizás lo más relevante de la calle Tapioles sea que cuenta, justo en la manzana correspondiente a la biblio- teca, con la presencia de un importante edificio patrimonial relevancia simbólica en el barrio: la antigua iglesia de Santa Madrona. Avenida Parallel M ar ga rit Ta pi ol es Análisis de casos en el Poble Sec BLAI La calle Blai es un punto de conflicto dentro del barrio. Esta calle, que atra- viesa el Poble Sec desde la Plaça dels Ocellets hasta Nou de la Rambla, fue peatonalizada e inaugurada en el año 2002 a petición de la Coordinadora de Entidades del Poble Sec, que deman- daba un eje comercial que vertebrara y dinamizara el barrio, eje del que a día de hoy, siguen careciendo. La turistifica- ción generalizada que sufre la ciudad y la popularidad que ha adquirido el barrio en los últimos años han plagado de bares y terrazas una calle de unos 10 metros de ancho que tiene que soportar la carga de 52 bares y 37 terrazas, no solo con la expulsión del peatón que esto supone, sino con las dinámicas incívicas que dificultan la convivencia y con la falta de variedad de usos del espacio que afecta a la calidad de vida. Tras muchas quejas de los vecinos se llegó a un primer acuerdo que limitaba la hora de cierre de los locales, pero este acuerdo fue recurrido y finalmente anu- lado con lo que la calle Blai sigue siendo una zona comprometida. Figura 170: Avenida Parallel Figura 171: calle Margarit Figura 172: calle Tapioles Figura 173: calle Blai Figura 174: instalación en calle Blai Figura 175: vecinos protestan contra el exceso de terrazas en Blai Figura 176: calle Blai en 1993 vs calle Blai en 2019 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 18 1 ESTRUCTURA Al mirar la calle Blai desde uno de sus extremos es evidente la usurpación del espacio público que padece por parte de las terrazas. Más de un tercio de la calle en un sección transversal está ocupada por sillas, mesas y sombrillas que entorpecen el paso del peatón. La problemática se agrava a la altura de la biblioteca, donde la combinación terra- za-reja de entrada, genera cierta confu- sión. Por lo demás, el resto de elementos que conforman la calle son los panots de 30x30 que dan cuenta de la peatona- lización de este espacio, alternado con asfalto en los cruces y un bordillo de granito que los separa. Cuenta con una hilera de árboles a lo largo de toda la ca- lle que acentúan la linealidad y en lo que a mobiliario se refiere, solo aparecen papeleras y luminarias por el camino, sin ningún banco para sentarse y descansar. Como ya vimos, los bajos son locales comerciales, pero casi en su totalidad están dedicados a la restauración. La zona de transición, el encuentro entre la entrada y la calle Blai, está interrum- pido por una reja que separa la bibliote- ca de la calle. Tras atravesar esta reja, pasamos a un patio con acacias que hace de recibidor y da paso a la entrada a la biblioteca. Sin ninguna señal distintiva y detrás de las rejas, la biblioteca puede en ocasiones pasar desapercibida. terrazas patio de entradaárboles lu m in ar ia s peatonespeatones Figura 177: estructura de la calle Blai Figura 178: sección de la calle Blai Análisis de casos en el Poble Sec MODELO DE GESTIÓN Y MAPA DE ACTORES Como el resto de bibliotecas de la red, la biblioteca Françesc Boix está gestionada por el Consorcio formado desde el año 2001 por la Diputación y el Ayunta- miento de Barcelona. Se trata de una gestión centralizada, pero con proyec- tos autónomos para cada biblioteca, que intentan mantener su ideosincrasia propia. De esta manera, Ayuntamiento y Diputación no son los únicos agentes que intervienen en el funcionamiento de la biblioteca: la gestión de las bibliote- cas es en cierto modo “a escala” y los distritos, en este caso Sants-Montujuic, asumen responsabilidades funcionales tales como dotación de mobiliario, man- tenimento de la infraestructura, compra de material fungible, etc. Por su parte, si bien a día de hoy el ICUB tiene un papel secundario, no podemos obviar que fue el promotor del Plan de Bibliotecas que trazó las directrices que guiaron el rumbo de la Red de Biblio- tecas hacia lo que hoy día es, y además es el responsable de diseñar los planes estratégicos. VECINOS ENTIDADES CULTURALES ESCUELAS DISTRITO POBLE SEC BIBLIOTECA VAPOR VELL (Biblioteca de Distrito) RED de BIBLIOTECAS BIBLIOTECA FRANÇESC BOIX USUARIOS EMPLEADOS ICUB DIPUTACIÓN de BARCELONA CONSORCIO de BIBLIOTECAS AYUNTAMIENTO de BARCELONA SERVICIOS CENTRALES Cuadro 37: mapa de actores de la Biblioteca Francesc Boix 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 18 3 El trabajo en red es una constante y una característica particular del conjunto de bibliotecas de la ciudad de Barcelona, pero este sistema se hace extensivo al resto de equipamiento cultural, entida- des de barrio y escuelas, estableciendo alianzas de colaboración, situando a la biblioteca en un eje central de las políti- cas municipales de proximidad, como por ejemplo el Centre de Reserca Historica del Poble Sec (CERHISEC), que organiza charlas semanales en el salón de actos de la biblioteca. En cuanto a los usuarios, diferenciamos entre usuarios regulares, que aprecian el valor comunitario del espacio y usuarios puntuales, que utilizan la biblioteca para resolver una necesidad eventual. En general, son cada vez más diversos, tanto en lo referente a la edad, la situa- ción laboral o la cultura. Lo que no cabe duda es que estos usuarios también han experimentado la irrupción de las nue- vas tecnologías y ahora son mucho más autónomos a la hora de buscar informa- ción, hecho que no desdeña el importan- te papel del personal de la biblioteca, tanto a nivel de gestión como de atención al público, que contribuyen a crear expe- riencias relacionales entre los usuarios y el espacio. Por último, los vecinos representan un grupo un poco más alejado, pues si bien se trata de un equipamiento muy bien valorado en términos generales, actualmente se enfrenta a una asigna- tura pendiente: la participación activa y la apropiación del espacio por parte de los vecinos a través de la propuesta de nuevos espacios mixturados, capaces de generar intercambio, relaciones y coope- ración entre los usuarios. ACTIVIDADES ACTIVIDADES CULTURALES 55 ASISTENTES A LAS ACTIVIDADES 1207 ACTIVIDADES CLUB DE LECTURA 26 ASISTENTES CLUB DE LECTURA 214 VISITAS ESCOLARES 23 ASISTENTES VISITAS ESCOLARES 526 USUARIOS VISITAS/DÍA 317 PRÉSTAMOS/DÍA 253 CARNETS 22906 Análisis de casos en el Poble Sec Figura 179: análisis de la calle Blai según los 12 criterios de Jan Gehl PR OT EC CI ÓN PL AC ER CA LL E B LA I CO NF OR T IM AG EN 11. 1. 3. 2. 7.5. +1 8. 4. 10. 6.9. 12. 04 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 18 5 1. Protección del tránsito y de los accidentes Es una calle peatonal, así que hay total protección para los peatones. 2. Protección del crimen y la violencia Ahora mismo es una calle de moda, con muchas terrazas y muchos turis- tas, lo que reduce considerablemente la sensación de seguridad. Además, la cercanía con la Avenida Parallel también juega en su contra. 3. Protección de las molestias: experiencias sensoriales Los árboles no son tan frondosos como para dar sombra; están más pen- sado para marcar la linealidad. Y, además de algún toldo de los comer- cios, no hay marquesinas ni espacios donde protegerse. La entrada a la biblioteca podría hacer las veces de oasis protector, pero tiene una reja que limita el acceso. 4. Oportunidades para caminar Es una calle peatonal, sin embargo, no está pensada para el peatón, las más de 30 terrazas ocupan toda la zona central de la calle, que no tiene más de 10 m. 5. Oportunidades para permanecer Durante toda la calle, al ser peatonal, el peatón puede pararse y sobre todo, en los cruces con las calles que suben, donde las aceras se ensan- chan hacia las esquinas 6. Oportunidades para sentarse No hay zonas donde pararse, no hay bancos ni ningún tipo de asiento a lo largo de la calle. En la entrada de la biblioteca, tampoco hay asientos, a pesar de que cuenta con una zona en la entrada con acacias, ideal para el descanso. 7. Oportunidades para mirar Hay una larga perspectiva, acentuada con la hilera de árboles, que disimu- lan los obstáculos que suponen el mobiliario de las terrazas. 8. Oportunidades para hablar y escucharse Debido al trasiego, hay altos niveles de ruido del que los vecinos se quejan de manera constante. 9. Oportunidades para el juego y el ejercicio No se encuentran cerca espacios para el juego ni para el ejercicio. 10. Escala La eliminación del tráfico en esta calle apostaba por la escala humana, pero los coches han sido sustituidos por terrazas y camareros a los que esquivar 11. Oportunidades para disfrutar de los aspectos positivos del clima De no ser por las terrazas, al no contar con mobiliario que permita la estan- cia, no hay muchas más oportunidades para disfrutar del buen tiempo. 12. Oportunidades para mirar La forma de rambla y las fachadas de los edificios, hacen de la calle Blai una calle a priori atractiva, pero son sus usos los que dificultan la convi- vencia. +1. Imagen Aunque a nivel de diseño urbano se trata de una calle con cierto interés, las problemáticas generadas por la gran cantidad de terrazas y bares han contribuido a generar una imagen negativa que impide el vínculo de los vecinos con la calle. Quizás sea justamente la biblioteca el único elemento residual de ligazón entre esta calle y los vecinos del barrio. Análisis de casos en el Poble Sec 05 C O N C L U S I O N E S 05 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 18 9 CONCLUSIONES Con la llegada de la democracia, la ciu- dad de Barcelona inicia una estrategia de desarrollo de la ciudad que abarcaría no solo su dimensión urbanística, sino tam- bién las dimensiones social y cultural. El nuevo Gobierno democrático se propuso impulsar la transformación de la ciudad a través de la renovación del espacio público y las infraestructuras, entendiendo que el espacio público era el espacio urbano por antonomasia. Así mismo, atendieron a las reivindicacio- nes ciudadanas y dotaron a la ciudad de nuevos equipamientos, dando respuestas concretas a las necesidades de cada ba- rrio, equilibrando la balanza y mejorando de esta manera la calidad de vida de sus habitantes. En este contexto, el sector cultural con- quistó un papel central y, de la mano del modelo de desarrollo urbanístico, se im- plantaron políticas culturales que permi- tieron acercar la cultura y la producción cultural a todos los ciudadanos mediante la recuperación de espacio público y patrimonio y su rehabilitación para uso comunitario. Esta nueva relación entre cultura y desarrollo encontraría en los planes estratégicos el itinerario a seguir, y es precisamente el segundo de estos planes, Nous Accents, el que apuesta fir- memente por la idea de espacio público y equipamiento cultural de proximidad como elementos clave para la construc- ción de ciudadanía. Este trabajo partió justamente de esa premisa: ¿es el equipamiento cultural de proximidad un factor decisivo dentro del espacio urbano? Para ello se ha analizado tanto el modelo Barcelona de desarrollo local y sus políticas culturales como el concepto de espacio público y equipamiento cultural y los resultados de la investigación, nos permiten afirmar que, en términos generales, existen cier- tos factores que determinan el alcance del equipamiento cultural de proximidad en el territorio en el que se enmarca: 1. El equipamiento no solo es espacio público, sino que tiene la capacidad de establecer nexos con los espacios adyacentes, en una especie de relación simbiótica en la que uno y otro se favo- recen, o por el contrario, pueden perju- dicarse. Las edificaciones destinadas al uso colectivo, son capaces de expandir su superficie de influencia y proyectarla sobre el espacio público circundante. Especialmente sensible es el espacio de transición entre el equipamiento y el espacio público, una intersección que ejerce de “vestíbulo” y que beneficia la continuidad entre el espacio interior y el exterior. Esta relación de complementa- riedad, puede suponer una oportunidad para mejorar ciertas zonas, revitalizán- dolas, impulsando actividades comer- ciales alrededor, favoreciendo la segu- ridad y la oferta de servicios, e incluso, fortaleciendo la imagen proyectada y con ello, el sentimiento de vinculación de los vecinos con el espacio. 2. El equipamiento cultural de proxi- midad puede ejercer cierto poder de atracción, dinamizando los flujos de movilidad a escala de barrio y llamando la atención a nuevos públicos y perfi- les, siempre que sea capaz de emitir un discurso identitario que garantice la conexión simbólica entre el espacio y el Conclusiones ciudadano. Este tipo de infraestructura, atendiendo a su emplazamiento, pue- de llegar a convertirse en un elemento singular que pase a formar parte de la memoria colectiva del barrio y que actúe como elemento de referencia. Según la carga simbólica que ostente el edificio y su entorno, éste puede reescribir su propio relato y redefinir su papel en el barrio, convirtiéndose en un espacio colectivo, un espacio de encuentro, un espacio de relación. 3. De la misma manera que otras tipolo- gías de espacio público, el conjunto de equipamientos culturales es un sistema complejo que rentabiliza su función cuando es parte activa de una red estructurada. Esta perspectiva sistémica, le da sentido al territorio y facilita su conectividad. 4. La incidencia de este tipo de equi- pamiento sobre el territorio se ve condicionada por el tipo de gestión. A diferencia de otras tipologías de espa- cio público, el funcionamiento de los equipamientos dependen no solo de su diseño físico, sino también de su modelo organizativo. Así, afirmaba Jordi Borja en sus consideraciones sobre equipamiento cultural: “No es útil establecer dicotomías aparentemente contradictorias o no mez- clables como propiedad o gestión pública o privada”. Y, ciertamente, la gestión pri- vada de equipamiento público desvirtúa el fin último de este tipo de infraestruc- turas, generando una fractura entre los actores implicados, perdiendo eficacia participativa y fijando una barrera que bloquea el sentimiento de apropiación por parte de los vecinos del barrio. Parece probable que, en relación al barrio del Poble Sec, estas variables no sean unívocas en los tres casos de estudio. Algunas claves fundamentales las hemos encontrado en la historia, la urbanización y las características del barrio. El barrio de Poble Sec comienza su urba- nización en 1869 cuando, años después del derribo de las murallas, se elimina la consideración de esta área como zona polémica y cesan las restricciones para su construcción. De esta manera y casi a la par, comienzan a urbanizarse la zona de las Hortes de Sant Bertrán y la del Ensanche de Santa Madrona, pero es el trazado de ésta última el que se ha mante- nido casi intacto hasta la actualidad. Poble Sec es un barrio altamente densificado, cuya morfología responde a un modelo de ocupación intensiva, con calles estrechas y déficit de espacios libres. Gran parte de la historia y los cambios urbanísticos pos- teriores son fruto de la lucha vecinal, pues se caracteriza el Poble Sec por ser un ba- rrio con un fuerte tejido asociativo cuyas reivindicaciones tuvieron como resultado, entre otros muchos, la construcción del Centro Cultural Albareda, el Centro Cívico el Sortidor y la Biblioteca Françesc Boix. El Centro Cultural Albareda se inauguró en 2012, fruto de una demanda vecinal que pedía equipamiento dedicado a la cultura popular en esta zona del barrio, la zona de las Hortes de Sant Bertrán. El centro se levantó sobre un solar en desuso que habría sido en su momento algún tipo de fábrica o industria. A pesar de disfru- tar de cierto éxito y una gran afluencia de público, el Centro Cultural Albareda no termina de ejercer influencia relevan- te en el resto del Poble Sec. El hecho de 05 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 19 1 estar en los límites, en lo que, si pudiera hablarse de periferia a escala de barrio, sería el extrarradio del Poble Sec, es uno de los motivos por los que no es asumido como propio por los vecinos del barrio. Albareda no cuenta con ningún elemento simbólico que forme parte de la historia del barrio que sea lo suficien- temente significativo para establecer lazos con la población. Recordemos que, aunque está muy cerca de las Tres Chimeneas, la configuración del espacio público de esta zona bloquea cualquier tipo de conectividad entre estos dos elementos y es además la morfología del área que rodea al centro, es otra de las causas de la poca integración en el teji- do del barrio: en medio de una calle más bien estrecha, con coches aparcados a ambos lados, sin ningún tratamiento específico a la entrada del edificio y sin espacios para sentarse o permanecer a lo largo de toda la calle, no se beneficia de ningún espacio de transición que ejerza como preámbulo. Además, su “gestión directa con contrato de pres- tación de servicios” deja fuera de todo ámbito de actuación a la asociación de vecinos y la coordinadora de entidades e inhabilita la participación ciudadana. El caso del Centro Cívico el Sortidor es bien distinto. En la Plaza Mayor del barrio, cuyo trazado se mantiene desde el inicio de la urbanización del Ensanche de Santa Madrona, abre sus puertas el centro cívico en 1998, después de haber- se llevado a cabo las obras de la primera fase de su construcción. El centro solu- cionaba el problema de falta de espacio del anterior centro cívico, ubicado hasta ese momento en lo que posteriormente sería la Biblioteca Françesc Boix. Ni que decir tiene la importancia de esta plaza en las dinámicas del barrio: su solera, la historia de la antigua fuente de Ceres que le da nombre y el hecho de ser uno de los pocos espacios libres del barrio, convierten a este espacio en elemento central, y no solo desde un punto de vista formal (se encuentra en el mismo centro del barrio), sino también en un sentido figurado. A pesar incluso de que las reformas para albergar un aparcamiento subterráneo no fueran en absoluto bien acogidas por los vecinos, la significación de esta plaza es tal, que sigue manteniendo su papel en el sistema medular del barrio. Los molestos accesos al parking que ocupan la zona central de la plaza y las cada vez más numerosas terrazas, no consiguen menguar su importancia simbólica. En este contexto, es fácil entender por qué el Centro Cívico el Sortidor está tan integrado en el día a día del barrio y de sus vecinos, llegando a expresar que sienten como si fuera “el ayuntamien- to”. Y es que en este centro, en el que la plaza resulta ser el recibidor ideal, la participación de entidades del barrio y de los vecinos es una pauta. De hecho, su modelo de co-gestión entre la coordi- nadora de entidades y Calaix de Cultura, parece ser otra de las claves para man- tener una relación fluida y cercana entre los vecinos y el centro. El tercero de los casos de estudio, la Biblioteca Françesc Boix, se desmarca de la tipología de centro cívico y parte de las ventajas de las que disfruta al formar parte de la Red de Bibliotecas, ya que se trata de uno de los servicios públicos mejor valorados en la ciudad. Aun así, el edificio arrastra algunas problemáticas causadas por su posición en la trama urbana. Antes de la peato- Conclusiones nalización de la calle Blai y antes aun de ser biblioteca, este edificio, que había sido en sus inicios una escuela, sede de la CNT durante la Guerra Civil, y sede de la Falange durante la dictadura, fue ocupado por la asociación de vecinos en 1978 como acto reivindicativo para su recuperación y adecuación para uso socio-cultural. Finalmente se inaugu- raría en 1991 como centro cívico hasta que, con la apertura del Centro Cívico el Sortidor, pudo ser reconvertido en biblio- teca para el barrio. Tanto la historia del edificio como el valor de su función en el barrio, generan una fuerte vinculación de éste con los ciudadanos. Las debilidades de la biblioteca, en este caso, vienen dadas por su emplazamiento en una calle en la que, tras su reforma para ser peatonalizada, ha visto como el espacio público ha sido invadido por terrazas y turistas y que, contrariamente a los efec- tos pacificadores que suelen originarse tras la ubicación de centros culturales en determinados espacios, en este caso, la peatonalización del espacio público donde se encontraba la biblioteca, ha perjudicado al equipamiento, o al menos, no ha incidido de la manera esperada. La casi total ocupación del ancho de la calle por las terrazas, el continuo trasiego de personas, la oferta comercial monopoli- zada por el sector servicios, y la impo- sibilidad de encontrar ni un solo asiento en toda la calle, parecen no ser las condiciones idóneas para un espacio de transición hacia una biblioteca. Además, la biblioteca pierde una gran oportunidad para solventar parte de este problema al desaprovechar el porche de la entrada, cerrándolo con rejas y dejándolo como un espacio residual para el aparcamiento de bicicletas. En cuanto a la gestión del centro, el modelo de consorcio entre Diputación y Ayuntamiento parece ser un modelo ideal: permite a las bibliotecas trabajar en red, a la vez que les permite desarro- llar su actividad atendiendo a los intere- ses del territorio donde están situadas. En conclusión, podríamos decir que en el barrio del Poble Sec se manifiestan todas la casuísticas posibles en cuanto a la relación que establecen los centros culturales de proximidad con su entorno y, en un intento por responder a nues- tra pregunta de investigación inicial, nos atreveríamos a concluir que, en un barrio con un déficit de espacios públicos abier- tos, el equipamiento parece jugar un papel fundamental, pero la incidencia de éste es proporcional a la morfología y la significa- ción de su emplazamiento. Considerando estas variables, el equipamiento cultural de proximidad puede funcionar como un punto de encuentro capaz de dinamizar las relaciones que se establecen en el barrio y de mejorar la calidad de vida pues se trata, en definitiva, de espacios públicos para la participación, la expresión y la vida en comunidad. EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 19 5 BIBLIOGRAFÍA 9, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 BIBLIOGRAFÍA Acebillo, J. (1992). El progresivo cambio de escala en las intervenciones urbanas de Barcelona (1980-1992). Urbanismo, 17, 10-25. Recuperado de http://www.coam.es/media/Default%20Files/ fundacion/biblioteca/revista-urbanismo/docs/ revista-urbanismo-n17-pag10-25.pdf Agenda 21 de la Cultura (2004). Recuperado de http://www.bcn.cat/plaestrategicdecultura/caste- lla/contexto_agenda21.html Agencia de ecología urbana. (2012). Certifica- ción del Urbanismo ecosistémico. Ministerio de Fomento. Recuperado de http://www.bcnecolo- gia.net/sites/default/files/publicaciones/docs/ certif_urb_ecosistemico_web.pdf Andreu Acebal, M. (2015). Barris, veïns i demo- cracia: Els moviments populars i la reconstrucció de Barcelona (1968-1986). Barcelona: L’Avenc. Área de bienestar y Cohesión Territorial. (2011). Xarxa de Centres cívics de Barcelona i les actua- cions de l’Ajuntament de Barcelona adreçades al treball en xarxa dels centres cívics : mesura de govern. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de https://bcnroc.ajuntament.barcelona.cat/js- pui/bitstream/11703/84608/1/11139.pdf Ayuntamiento de Barcelona (1984). Normes de funcionament dels Centres cívics. Ayunta- miento de Barcelona. Recuperado de https:// bcnroc.ajuntament.barcelona.cat/jspui/bits- tream/11703/91674/1/5510.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (1994). Plan Estra- tégico de Barcelona. Barcelona: Asociación Plan Estratégico de Barcelona. Recuperado de https:// pemb.cat/public/docs/36_jh_10_ka_iiplaestrate- giceconomicisocialbcn2002.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (1998). Plan de Biblioteques de Barcelona: 1998-2010. Barcelo- na: Bibliotecas de Barcelona. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http://ajuntament. barcelona.cat/biblioteques/sites/default/files/ pla%2098-10%20catala.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (2005). Proyecte d’intervenció integral del barri del Poble Sec 2005-2010. Distrito de Sants-Montjuic. Recu- perado de http://edusi.barcelona/wp-content/ uploads/2005%20Poble%20Sec%20-%20Projec- te%20presentat.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (2006). La Barce- lona dels Barris: nou impuls per a una cuitat més pròxima. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de https://bcnroc.ajuntament.barcelona.cat/jspui/ bitstream/11703/84960/1/5385.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (2007). Bases per a l’elaboració del Pla d’equipaments de Barcelona. Sector de Serveis Personals. Ayun- tamiento de Barcelona. Recuperado de https:// bcnroc.ajuntament.barcelona.cat/jspui/bits- tream/11703/96358/1/1361.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (2008). Pla d’ac- tuació municipal del districte de Sants Montjuic 2008-2011. Distrito de Sants Montjuic. Recupe- rado de https://bcnroc.ajuntament.barcelona.cat/ jspui/bitstream/11703/96369/1/1168.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (2010). Pla de Futur del Barri de Poble Sec 2010-2020. Distri- to de Sants Montjuic. Recuperado de https:// bcnroc.ajuntament.barcelona.cat/jspui/bits- tream/11703/84987/1/7614.pdf Ayuntamiento de Barcelona. (2015). Pla de treba- ll 2015-2019: Xarxa de Centres Cívics de Barcelo- na. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http://www.bcn.cat/cultura/docs/plaestrategicC- C_5Def.pdf Bailac, A. (2011). Biblioteques de Barcelona: el valor de l’equipament com a espai públic. Crónica professional, 54, 121-125. Recuperado de https://www.raco.cat/index.php/Item/article/ view/248527 Bohigas, O. (1985). La Reconstrucción de Barcelo- na. Madrid: Dirección General de Arquitectura y Edificación. Bohigas, O., Bonet, A. y Martorell, J.M. (1960). Plan Especial de Ordenación de Montjuic. Barcelona. Recuperado de https://www.raco. cat/index.php/CuadernosArquitectura/article/ view/110014/170687 Borja, J. (1985). Descentralización: una cuestión de método. Autonomies: Revista catalana de dret públic, 2-3, 21-46. Recuperado de http:// revistes.eapc.gencat.cat/index.php/rcdp/article/ view/1636/n2-3-borja-ca.pdf Borja, J. y Muxí, Z. (2003). El espacio público, ciudad y ciudadanía. Barcelona: Electa. Borja, J. (2003). La ciudad conquistada. Madrid: Alianza Editorial. Borja, J. (2010). Luces y sombras del urbanismo de Barcelona. Barcelona: UOC. Borja, J. (2012). Revolución urbana y derechos ciudadanos: claves para interpretar las contra- dicciones de la ciudad actual. (Tesis doctoral). Recuperado de https://www.tdx.cat/bitstream/ handle/10803/83360/01.JBS_1de2.pdf?sequen- ce=1&isAllowed=y Brandão, P. (2008). A Identidade desligares e a sua representação coletiva. Lisboa: Direcção-Geral do Ordenamento do Território e Desenvolvimento Urbano. Recuperado de http://www.forumdasci- dades.pt/sites/default/files/serie_politica_de_ci- dades-3.pdf Brandão, P. (2011). La imagen de la ciudad: estrategia de identidad y comunicación. Barcelona: Universidad de Barcelona. Busquets, J. (2004). Barcelona: La construcción urbanística de una ciudad compacta. Barcelona: La estrella polar. Capel, H. (2005). El modelo Barcelona: un examen crítico. Barcelona: Ediciones del Serbal. Capel, H. (2007). El debate sobre la construcción de la ciudad y el llamado “Modelo Barcelona”. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, XI (233). Recuperado de http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-233.htm Casellas, A. (2006). Las limitaciones del “Mo- delo Barcelona”. Una lectura desde Urban Regime Analysis. Documents d’Anàlisi Geo- gràfica, 48, 61-81. Recuperado de https://www. raco.cat/index.php/DocumentsAnalisi/article/ view/72653/82963 Castro, M. y Rodrigo, J. (2018). Gestión Comuni- taria de la Cultura en Barcelona: Valores, Retos y Propuestas. Barcelona: Instituto de Cultura de Bar- celona, Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http://ajuntament.barcelona.cat/culturaviva/ site/assets/files/5570/gestio-comunitaria_cast_ web-1.pdf Cerasi, M. (1976). El espacio colectivo de la ciu- dad. Barcelona: Oikos-Tau. Cerdà, J. (2014). El uso del tiempo en espacios próximos: una caracterización de la ciudad de Bar- celona. Ciudades: Revista del Instituto Universita- rio de Urbanística de la Universidad de Valladolid, 17, 65-97. Recuperado de https://dialnet.unirioja. es/servlet/articulo?codigo=4733389 Ciocoletto, A. (2014). Espacios para la vida cotidia- na: Auditoría de Calidad Urbana con perspectiva de Género. Barcelona: Comanegra. Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (2015). Cul- tura 21: Acciones. Compromisos sobre el papel de la cultura en las ciudades sostenibles. Recuperado de http://www.agenda21culture.net/sites/default/files/ files/documents/es/c21_015_spa.pdf Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (2018). La cultura en los objetivos de desarrollo sostenible: guía práctica para la acción local. Recuperado de http:// www.agenda21culture.net/sites/default/files/cultu- raods_web_es.pdf Comisión de Urbanismo de Barcelona. (1990). Plan Especial Poble Sec-Montjuic. Ayuntamiento de Bar- celona. Recuperado de http://ptop.gencat.cat/rpu- cportal/AppJava/cercaExpedient.do?reqCode=veu- reDocument&codintExp=133594&fromPage=load Coordinadora d’Entitats del Poble Sec. (1995). Pla de futur del Poble Sec. Coordinadora d’Entitats del Poble Sec. Recuperado de http://poblesec.barce- lona.ppe.entitats.diba.cat/wp-content/uploads/ sites/10/2010/03/pla_de_futur2_12190.pdf Cos, P. (1980). Comentari a “Precisions sobre la EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 19 7 Urbanización de Montjuic: 1859-1929”. Barcelo- na: Ediciones del Cotal. Recuperado de https:// upcommons.upc.edu/handle/2099/807 Delbene, G. (2007). Proyecto BCN. Barcelona: Actar. Díaz, S. (2010). Bibliotecas de Barcelona: 10 años +. Nuevos retos, nuevas oportunidades. Bibliote- ques de Barcelona. Recuperado de http://www. bcn.cat/biblioteques/docs/bib10anys_cas.pdf Eidos. (2018). Pla d’Equipaments de Poble Sec: Memòria del procés de participació. Ajunta- ment de Barcelona. Recuperado de https:// decidim-barcelona-new.s3.amazonaws.com/ decidim-barcelona/uploads/decidim/attachment/ file/2592/Mem%C3%B2ria_proc%C3%A9s_par- ticipaci%C3%B3.pdf Fabre, J. y Huertas, J. M. (1976). Tots els barris de Barcelona. Barcelona: Edicions 62. Federación d’Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona. (2009). 40 anys d’accion veïnal. Carrer 114. Recuperado de https://www.favb.cat/ carrer-n%C3%BAmero/carrer-114 Fernández, A., Pedregal, B., Rodríguez, J. C., Pita, M. F. y Zoido, F. (2009). El Concepto de cohe- sión territorial: escalas de aplicación, sistemas de medición y políticas derivadas. Boletín de la A. G. E., 50, 157-172. Recuperado de http://age.ieg. csic.es/boletin/50/06%20FERNANDEZ.pdf Florida, R. (2010). Las ciudades creativas: por qué donde vives puede ser la decisión más importante de tu vida. Barcelona: Paidós. Folch, R. (2004). El territorio como sistema: con- ceptos y herramientas de ordenación. Diputació de Barcelona. Fundación Interarts. (2005). Centres Culturals Polivalents: Conceptes i Models a Europa. Cen- tre d’Estudis i recursos cultural. Diputació de Barcelona. Recuperado de https://www.diba.cat/ documents/326398/11033687/Centres+cultu- rals+polivalents%2C%20conceptes+i+model- s+a+Europa_+2005.pdf/95aa6b2b-f96e-4210- 8d80-0ec97200e339 Galera, M., Roca, F. y Tarragó, S. (1972). Atlas de Barcelona: siglos XVI-XX. Barcelona: Colegio Oficial de Arquitectos de Catalunya. García, N. (1989). Introducción. Políticas cul- turales y crisis de desarrollo: un balance lati- noamericano. En N. García (coord.), Políticas culturales en América Latina (pp. 13-61). México: Grijalbo. Recuperado de http://observatoriocul- tural.udgvirtual.udg.mx/repositorio/bitstream/ handle/123456789/373/Garcia_Politicas_cultu- rales_y_crisis_de_desarrollo.pdf?sequence=1&i- sAllowed=y García, R. y Fabra, J. (1996). El Poble Sec. Bar- celona: Arxiu Municipal del Districte de Sants Montjuïc. Gehl, J. (2004). La humanización del espacio urbano. Barcelona: Reverté. Gehl, J. (2014). Ciudades para la gente. Argenti- na: Infinito. Guzmán, J., Gomis, C., López, A. y Sánchez, M. G. (2016). L’Abans. El Poble-Sec i la Font de la Guatlla: Recull Gràfic 1857-1979. Barcelona: Efadós. Habermas, J. (1981). Historia y crítica de la opi- nión pública: La transformación estructural de la vida pública. Barcelona: Gustavo Gili. Harvey, D. (2013). Ciudades Rebeldes: Del derecho de la ciudad a la revolución urbana. Madrid: Akal. Hernández, A. (1997). La ciudad de los ciudadanos. Ministerio de Fomento. Insa, J.R. (2009). La cultura como estrategia para el desarrollo. Recuperado de https://www. zaragoza.es/contenidos/cultura/observatorio/ LA_CULTURA_COMO_ESTRATEGIA_DE_DE- SARROLLO.pdf Instituto de Cultura de Barcelona. (1999). Plan Estratégico del sector cultural de la ciudad. Ayun- tamiento de Barcelona. Recuperado de http:// www.bcn.cat/plaestrategicdecultura/pdf/Pla_Es- trategic_1999.pdf Instituto de Cultura de Barcelona. (2003). Barcelo- na: una cultura en movimiento. Barcelona: Actar. Instituto de Cultura de Barcelona. (2006). Nous Accents 2006: Plan Estratégico del sector Cultural. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http:// www.bcn.cat/plaestrategicdecultura/pdf/Nue- vos_Acentos_2006.pdf Instituto de Cultura de Barcelona. (2014). Barce- lona Cultura 2014. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http://www.bcn.cat/cultura/docs/ BarcelonaCultura2014.pdf Izquierdo, S. (2017). Els Ateneus a Catalunya: Cultura i sociabilitat als segles XIX i XX. Catalan Historical Review, 11, 151-162. Recuperado de http://revistes.iec.cat/index.php/CHR/article/ viewFile/144888/pdf_1443 Lavadinho, S. (2014). Dinámicas de proximidad en la ciudad: ideas para la transformación urba- na.  Ciudades: Revista del Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid, 17, 21- 49. Recuperado de https://revistas.uva.es/index. php/ciudades/article/view/1128/972 Ley de 7/1997, de 18 de Junio, de Asociaciones Comunidad Autónoma de Cataluña. Boletín Oficial del Estado. Recuperado de https://www.boe.es/ boe/dias/1997/07/24/pdfs/A22612-22620.pdf López Espinosa, A. (2016). La Construcción de los Barrios democráticos en Barcelona. En Aricó, G., Mansilla, J.A. y Stanchieri, M.L. (coords.), Barrios Corsarios: memoria histórica, luchas urbanas y cambio social en los márgenes de la ciudad neolibe- ral. Barcelona: Pol-len ediciones. Recuperado de http://contested-cities.net/working-papers/2016/ la-construccion-de-los-barrios-democrati- cos-en-barcelona-la-dialectica-entre-el-movi- miento-vecinal-en-poble-sec-y-montjuic-y-las-ins- tituciones-municipales-durante-el-gobierno-lo- cal-de-izquierdas-1979/ López Espinosa, A. (2018). El moviment veïnal al Poble-sec i Montjuïc durant els governs d’esquerres a Barcelona (1979-2011): el diàleg entre el mo- viment veïnal i les institucions municipals (Tesis doctoral). Recuperado de https://www.tesisenred. net/handle/10803/664392 Luque, I. (2003). Documentos Internacionales para la cultura y el desarrollo. Revista PH, 42, 108-111. Recuperado de http://www.iaph.es/revis- taph/index.php/revistaph/issue/view/41 Lynch, K. (1998). La imagen de La ciudad. Barce- lona: Editorial Gustavo Gili. Manito, F. (2006). Cultura y Estrategia de Ciudad: La centralidad del sector cultural en la agenda local. Recuperado de http://www.kreanta. org/programas/pdf/Cultura_y_Estrategia_de_Ciu- dad__.pdf Marquet, O. y Miralles, C. (2014). Las proximida- des en Barcelona. Un análisis desde los tiempos de desplazamiento cotidianos. Ciudades, 17 (1), 99-120. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/ servlet/articulo?codigo=4733392 Marquet, O. (2015). Redescubrir la proximidad urbana: componentes socioespaciales de la movilidad cotidiana sostenible en Barcelona. (Tesis doctoral). Recuperado de https://ddd.uab.cat/pub/tesis/2015/ hdl_10803_314178/oms1de3.pdf Martínez, S. (2010). Plan de equipamienos culturales de Catalunya. Generalitat de Catalunya: Departa- ment de Cultura i Mitjans de Comunicació. https:// cultura.gencat.cat/web/.content/dgcc/08_Serveis/ Publicacions/documents/arxiu/peccat_cast.pdf Mascarell, F. (1995). Memoria de Constitución del Instituto de Cultura de Barcelona. Ayuntamiento de Barcelona. Mascarell, F. (2001). Los museos de Barcelona (1975-2000): Noticia de 25 años de programa. Barcelona, Metròpolis Mediterránea, 55. Recupera- do de http://www.bcn.cat/publicacions/bmm/qua- dern_central/bmm55/1.MascarellCas.pdf Matesanz, A. (2012). La Rehabilitación de Po- ble-Sec. Recuperado de http://www2.aq.upm.es/ Departamentos/Urbanismo/blogs/re-hab/la-rehabi- litacion-de-poble-sec/ Mayol, C. y Ventura, N. (2005). La Xarxa de Biblio- teques 1915-2004: una història que mira al futur. BID, Textos Universitaris de Biblioteconomía i Docu- EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 19 9 mentació, 14. Recuperado de http://bid.ub.edu/ consulta_articulos.php?fichero=14mayol.htm Miralles, E. (1993). Centres Cívics versus Atenus Populars. Centres Cívics, què en fem? La veu del Carrer, Federació d’Associacions de Veïns de Bar- celona. Barcelona, p. 9. Recuperado de https:// www.favb.cat/sites/default/files/pdfs-carrer/ carrer013.pdf Miralles, E. y Sabolla, M. (2000). Aproximacio- nes a la proximidad. Tipologías y trayectorias de los equipamientos en Europa y en España. Centre d’estudia i Recursos Culturals de la Diputació de Barcelona. Miralles, E. (2014). La cultura, de factor de desarrollo a pilar de la sostenibilidad. Ciudades y Gobiernos Locales Unidos. Recuperado de http:// agenda21culture.net/sites/default/files/files/do- cuments/es/newa21c_eduard_miralles_spa.pdf Montaner, J.M. (2011). La evolución del “Modelo Barcelona” (1973-2004). En Monaner, J.M., Ál- varez, F., Mixí, Z. (Eds), Archivo Crítico: Modelo Barcelona 1973-2004 (pp. 11-27). Ayuntamiento de Barcelona. Morillo, C. (2018). Marca Barcelona: la crea- ción de una imagen poderosa. Ayuntamiento de Barcelona. Muñoz, M. (2017). Bibliotecas de Barcelona, Memoria 2017. Bibliotecas de Barcelona. Recupe- rado de http://ajuntament.barcelona.cat/bibliote- ques/sites/default/files/memoria_2017.pdf Navas, D., Solé, N., Jansana, I., Cos, P. y Gómez, J.R. (1979). Poble Sec: aproximació a la realitat urbana: estudis per el coneixement d’un barri. Barcelona: Asociación de Vecinos de Poble Sec. Taller Urbà. Navas, D. (2018). Regularitats vs. Irregularitats: L’urbanisme de les transicions a l’Eixample Cerdà (Tesis doctoral). Recuperado de https://www. tesisenred.net/handle/10803/664049 OECD (2012). Compact City Policies. A Compa- rative Assessment. OECD Publishing. Recuperado de https://read.oecd-ilibrary.org/urban-ru- ral-and-regional-development/compact-city-poli- cies_9789264167865-en#page1 Pascual, J. (2006). Nous Accents 2006: Ideas clave sobre la Agenda 21 de la cultura. Instituto de Cultura, Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http://www.bcn.cat/plaestrategicdecultura/ pdf/Agenda21cultura_cast.pdf Pinto, A.J. y Remesar, A. (2015). Urban Cohesion: a Public Space Network Assessment. On the W@terfrotn, 39 (2), 7-25. Recuperado de http:// revistes.ub.edu/index.php/waterfront/article/ view/18697/21475 Pinto, A. J. (2015). Coesão Urbana: O papel das redes de espaço público (Tesis doctoral). Recuperado de https://www.tdx.cat/hand- le/10803/320186 Portas, N. (1999). Espacio público y ciudad emergente. En La arquitectura del espacio público: Formas del presente formas del pasa- do (pp. 55-57). Andalucía: Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Recuperado de https://ws147.juntadeandalucia. es/obraspublicasyvivienda/publicaciones/01%20 ARQUITECTURA%20Y%20VIVIENDA/la_ar- quitectura_del_espacio_publico/la_arquitectu- ra_del_espacio_publico.pdf Project for Public Spaces. Placemaking: what if we built our cities around places?. Recuperado de https://global-uploads.webflow.com/5810e16fbe- 876cec6bcbd86e/5a6a1c930a6e6500019faf5d_ Oct-2016-placemaking-booklet.pdf Rausell, P. (1999). Políticas y sectores culturales en la Comunidad Valenciana: un ensayo sobre las tramas entre economía, cultura y poder. Valencia: Universidad de Valencia. Recuperado de http:// www.econcult.eu/wp-content/uploads/2015/09/ PoderCultura.pdf Remesar, A. y Ricart, N. (2010). ¿Arte contra el pueblo? Cuestiones de participación y acce- sibilidad. En A.A.V.V. Arte Público hoy. Nuevas vías de consideración e interpretación. Valladolid: AECA. Ricart, N. y Remesar, A. (2013). Reflexiones sobre el espacio público. On the W@terfrotn, 25, 5-35. Recuperado de http://revistes.ub.edu/index.php/ waterfront/article/view/18792/21278 Rico, D. (coord.). (1999). 10 anys de la Coordina- dora d’Entitats del Poble-Sec, 1989-1999. Barcelo- na: Nausicaa. Rius, J. (2014). Modelos de política cultural y modelos de equipamientos culturales: de los mo- delos nacionales a los modelos locales. Análisis del caso de Barcelona. Política y Sociedad, 51 (2), 399-442. Recuperado de https://revistas.ucm.es/ index.php/POSO/article/view/41582 Rius, J. y Sánchez, M.V. (2015). Modelo Barcelona y política cultural: usos y abusos de la cultura por parte de un modelo emprendedor de desarrollo local. EURE, Revista Latinoamericana de estudios urbano-regionales, 41 (122), 103-123. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?co- digo=5137107&orden=1&info=link Roca i Blanch, E. (2000). Montjuïc, la muntanya de la ciutat. Barcelona: Institut d’Estudis Catalans. Rodríguez, A. (2005). La reinvención de la polí- tica cultural a escala local: el caso de Barcelona. Sociedade e Estado, 20 (2), 351-376. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/3399/Resumenes/ Resumen_339930881005_1.pdf Sanahuja, N. y Gómez, A. (2004). El naixement urbanístic del Poble-sec. Les Ressenyes del CER- HISEC: El Poble-sec, Retalls d’historia, 5, 81-94. Sánchez, M.V., Rius, J. y Zarlenga, M. (2012). ¿Ciudad creativa y ciudad sostenible?: Un análisis crítico del “Modelo Barcelona” de políticas culturales. Revista Crítica de Ciências Sociais, 99, 31-50. Sánchez, M.V. (2015). Las Políticas culturales de proximidad en el paradigma de la ciudad creati- va: el caso del programa de centros cívicos en la ciudad de Barcelona. Política y Sociedad, 52 (1), 125-152. Recuperado de https://revistas.ucm.es/ index.php/POSO/article/view/45431 Salingaros, N. (2007). Teoría de la Red Urbana. Cuadernos de Arquitectura y Nuevo Urbanismo, 3, 5-18. Recuperado de https://repositorio.itesm.mx/ bitstream/handle/11285/573456/DocsTec_11417. pdf?sequence=1&isAllowed=y Secretaría Técnica del Institut de Cultura. (2015). Equipaments Culturals a Barcelona. Ayuntamiento de Barcelona. Recuperado de http://barcelonada- descultura.bcn.cat/wp-content/uploads/2015/10/ EquipamentsCulturalsBarcelona_web.pdf Solà-Morales, M., llobet, J., Bellmunt, J., Carné, J., Clos, O., Fiol, C., Roa, M. (2016). El projecte urbá: una experiencia docent. Barcelona: Ediciones UPC. Subirós, P. (1999). Estratègiess culturals i re- novació urbana. Barcelona: Aula de Barcelona. Recuperado de https://helvia.uco.es/bitstream/ handle/10396/7492/dyo7_54.pdf?sequence=1&i- sAllowed= Tatjer, M. (1994). La urbanización de las Hortes de Sant Beltrán. En H. Capel (Dir.), Las Tres Chime- neas: Implantación industrial, cambio tecnológico y transformación de un espacio urbano barcelonés (pp. 199-223) Vol I. Barcelona: FECSA. Togores, R. (2014). El valor de las bibliotecas públicas en la sociedad: el caso de la Red de Bibliotecas Municipales. Barcelona: Diputació de Barcelona. Servicio de Planificación y Evalua- ción. Recuperado de https://www.diba.cat/docu- ments/16060163/22275360/valor_social_bibliote- quesXBM_cast.pdf Vázquez, M. Montjuich. (1971). Cronología de Mon- tjuich. En Cuadernos de arquitectura y urbanismo, 86, 4-15. Recuperado de https://www.raco.cat/ index.php/CuadernosArquitecturaUrbanismo/arti- cle/view/111061/166858 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 20 1 Figura 1: Plaza Real. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Eduard Olivella Falp. Figura 2: Avenida María Cristina. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 3: Plaza Sòller. Fuente: www.bernardodesola.com Figura 4: Plaza de los Països Catalans. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Antonio Lajusticia Bueno Figura 5: Plaza de la Mercè. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Rafael Escudé Ollé. Figura 6: Ronda de Dalt. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Vicente José Zambrano González. Figura 7: Villa Olímpica. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Joan Marc Linares. Figura 8: Moll de la Fusta. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 9: Estadio Olímpico. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Eduard Olivella Falp. Figura 10: Mistos, Claes Oldenburg, Vall 20 20 20 21 21 22 22 22 23 24 24 25 25 26 26 26 26 26 26 26 45 51 52 56 57 57 57 57 57 57 d’Hebron. Fuente: Arte Público. Ayunta- miento de Barcelona. Figura 11: Parque de la Maquinista, Sant Andreu. Fuente: Ayuntamiento de Barce- lona. Figura 12: La República, Josep Viladomat, Plaza Llucmajor. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona. Figura 13: Centro Cívico El Guinardó. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona. Figura 14: Planta del Proyecto de Liceu al Seminari. Fuente: www.tusquets.com Figura 15: Museu Nacional d’Arte de Cata- lunya. Fuente: www.museunacional.cat Figura 16: Obras del MACBA. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Rosa Feliu Atienza. Figura 17: Centro de Cultura Contemporá- nea de Barcelona. Fuente: www.cccb.org Figura 18: Museu de Història de la Ciutat. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona. Figura 19: Palacio Marqués de Llió. Anti- guo Museo Textil. Fuente: www.catalunya.com Figura 20: Castillo de los tres Dragones. Antiguo Museo de las Ciencias Naturales. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona Figura 21: nodos y sus conexiones. Fuente: Salingaros, 2007. Figura 22: suelo calificado como equipa- miento en la ciudad de Barcelona. Fuente: Pla d’Equipaments, 2007. Figura 23: Plaça dels Angles sin MACBA y MACBA sin Plaça dels Angels. Fuente: Edición propia Figura 24: Museu Marítim de Barcelona. Fuente: www.mmb.cat Figura 25: Fundación Antoni Tapies. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona. Figura 26: Fabra i Coats. Fuente: Ayunta- miento de Barcelona. Figura 27: Hangar. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona Figura 28: Centro Cultural el Borne. Fuente: www.lavanguardia.com Figura 29: Museo del Diseño. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona. Figura 30: Auditori. Fuente: www.auditori.com ÍNDICE DE FIGURAS 57 57 61 61 61 63 63 90 91 91 92 92 92 93 93 94 95 95 95 95 96 96 96 97 97 98 98 Figura 31: La Virreina. Fuente: Ayunta- miento de Barcelona. Figura 32: Nau Bostik. Fuente: www. naubostik.com Figura 33: BedZED Community Centre. Fuente: www.communitycentresuk.com Figura 34: Volkshochschule Fankfurt. Fuente: www.volkshochschule.de Figura 35: Maison de la culture du Havre. Fuente: www.lehavre.fr Figura 36: colocación de la primera piedra del Ateneu de la Sagrada Familia. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Frederic Ballell Maymí. Figura 37: antiguo edificio del Ateneu Obrero Hortenc. Fuente: Archivo Munici- pal de Barcelona. Autor: Emili Reguart. Figura 38: sectores de las Hortes de Sant Bertrán. Fuente: Elaboración propia. Figura 39: primera vista de Barcelona. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Émile Rouargue. Figura 40: plano de la ciudad y su puerto en 1814. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Juan Serafin Manzana. Figura 41: zona de recreo junto a la Fontro- bada, 1935. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Pau Febrés Yll. Figura 42: estación de Ferrocarril a Vila- nova, 1889. Fuente: : Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Josep Esplugas Puig. Figura 43: vista del muelle de Sant Ber- trán, 1860. Fuente: Instituto Cartográfico de Catalunya. Autor: Familia Cuyàs. Figura 44: plano de las zonas de influencia. Fuente: Cos, 1980. Figura 45: canteras de Montjuic. Fuente: Guzmán, Gomis, López y Sánchez, 2016. Figura 46 a y b: proyectos de Ensanche de Garriga i Roca para la ciudad de Barce- lona, 1857. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 47: proyecto de Ensanche de la ciudad de Barcelona de Cerdà, 1857. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 48: proyecto de Ensanche de la ciu- dad de Barcelona de Soler i Gloria, 1857. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 49: Proyecto de Ensanche de la ciu- dad de Barcelona de Rovira i Trias, 1857. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 50: Proyecto de Ensanche de la ciudad de Barcelona de Fontserè, 1857. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 51: planta general del cementerio de Montjuic. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 52: vista general del cemente- rio, 1900. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 53: proyecto de unificación y reforma de los pueblos del llano a la ciudad de Barcelona, de Alsina i Amils, 1899. Fuente: www.atlasdebarcelona.cat. Figura 54: proyecto Fontserè para la urbanización de las Hortes de Sant Ber- trán, 1873. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 55: proyecto de Narcís Arán para urbanizar los terrenos de las Hortes de Sant Bertrán , 1871. Fuente: Roca i Blanch, 2000. Figura 56: proyecto de barrio de casas obreras en la zona del Castillo de Montjuic de Eusebio Ungazo, 1867. Fuente: Bibliote- ca virtual de defensa. Figura 57: plano de Ensanche de Santa Madrona de la comisión de propietarios. Fuente: Fabre y Huertas, 1976. EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 20 3 Figura 58: plano topográfico de la França de Salvador Vigo, 1885. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 59: proyecto de urbanización de la França de Josep Amargós, 1890. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 60: plano del parque del Laribal, de Forestier para la Exposición de 1929. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 61: Avenida Parallel en 1913 Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Frederic Ballell Maymí. Figura 62: ante-proyecto de Amargós para la urbanización de la montaña de Mont- juic, 1894. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 63: plano detallado de la urbani- zación de Barcelona y su alcantarillado de García Faria, 1891. Fuente: www.atlasde- barcelona.cat Figura 64: proyecto enlaces de Barcelona con los pueblos agregados de Leon Jausse- ly, 1911. Fuente: Archivo Municipal. Figura 65: proyecto para el barrio de la França de Leon Jaussely, 1907. Fuente: Jaussely, 1907. Figura 66: plano para el recinto principal de la Exposición Universal de 1929, Puig i Cadafalch. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 67: plano parcelario de Barcelona de Vicente Martorell, 1929. Fuente: Archi- vo Municipal de Barcelona. Figura 68: proyectos participantes en el concurso para la urbanización de la parte baja del parque de Montjuïc, 1935, GAT- CPAC. Fuente: Galera, Roca y Tarragó, 1972. Figura 69: barracas en Montjuic. Fuente: Guzmán, Gomis, López y Sánchez, 2016. Figura 70: interior de la Iglesia de Santa Madrona después de la Semana Trágica. Fuente: Guzmán, Gomis, López y Sán- chez, 2016. Autor: A.T.V. (EDS) Figura 71: barraquistas en Montjuic. Fuente: Guzmán, Gomis, López y Sán- chez, 2016. Figura 72: cartillas de refugio antiaereo. Fuente: Guzmán, Gomis, López y Sán- chez, 2016. Figura 73: manual para construir refugios. Fuente: Fabre y Huertas, 1976. Figura 74: brecha de Sant Pau, 1936. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Autor: Pérez de Rosas. Figura 75: bombardeo en el Poble Sec, 1937. Fuente: Archivo Municipal de Barce- lona. Autor: Pérez de Rosas. Figura 76: plano con la división en zonas del Plan Comarcal, 1953. Fuente: Archivo Municipal de Barcelona. Figura 77: plano del Plan Especial de Ordenación de Montjuic. Fuente: Bohigas, Bonet y Martorell, 1960. Autor: Bohigas, O., Bonet, A., y Martorell, J.M. Figura 78: vista general del Parque de atracciones de Montjuic. Fuente: www. larambladebarcelona.com Figura 79: plano de la guía general del Par- que de Atracciones, 1967. Fuente: www. larambladebarcelona.com Figura 80: tabla de ponentes en la asam- blea sobre la carestía de la vida. Fuente: Guzmán, Gomis, López y Sánchez, 2016. Figura 81: cartelería en contra del Plan Comarcal de la Asociación de Vecinos del Poble Sec. Fuente: Archivo Municipal del Distrito Sants-Montjuic. Autor: Pilar Villuendas . Figura 82: campaña “Salvem el Mercat de les Flors”. Fuente: Archivo Municipal del Distrito Sants-Montjuic. Autor: Pilar Villuendas. 99 99 99 100 100 101 101 101 103 103 103 104 104 104 105 105 105 105 106 106 106 106 107 107 108 Figura 83: anuncio de la publicación “Ta- ller Urbano”. Fuente: Archivo Municipal del Distrito Sants-Montjuic. Autor: Pilar Villuendas. Figura 84: tira cómica de la revista “El Nostre Barri”, 1992. Fuente: Revista El Nostre Barri. Figura 85: dibujos del Plan Especial de Reforma Interior (Paseo de la Exposición, Paseo de Miramar, Jardines de Walter Benjamin) y fotografía actual. Fuente: Plan Especial de Reforma Interior. Autor: Daniel Navas. Figura 86: plano de propuesta de inter- vencioes del Plan Especial de Reforma Interior. Fuente: Plan Especial de Reforma Interior. Autor: Daniel Navas. Figura 87: Cartel 125 aniversario Poble Sec. Fuente: Archivo Municipal de Barce- lona. Figura 88: refugi antiaéreo del Poble Sec. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona. Figura 89: obras de rehabilitación de equipamiento de calle Roser 15. Fuente: www.bimsa.cat Figura 90: polideportivo Tres Ximeneas Fuente: www.josehevia.es. Autor: José Hevia. Figura 91: campo de fútbol La Satalia. Fuente: www.bimsa.cat Figura 92: urbanización de la Plaza Navas Fuente: www.bimsa.cat Figura 93: obras en la calle Radas. Fuente: www.arno.es Figura 94: pancarta reivindicativa por le expulsión de los vecinos del barrio. Fuente: www.sindicatdebarri.org Figura 95: proceso participativo para el Plan de Equipamientos. Fuente: Eidos, Consultoría de Participación Ciudadana. Figura 96: localización del barrio del Poble Sec. Fuente: elaboración propia. Figura 97: evolución del trazado de Poble Sec. Fuente: elaboración propia a partir de la Carta Histórica de Barcelona. Figura 98: evolución del trazado del Poble Sec a través de ortofotos. Fuente: Institut Cartogràfic y Geològic de Catalunya. Figura 99: Paseo de Montjuic. Fuente: elaboración propia. Figura 100: Paseo de la Exposición. Fuente: elaboración propia. Figura 101: calle Lleida. Fuente: elabora- ción propia. Figura 102: Avenida Josep Carner. Fuen- te: elaboración propia. Figura 103: Avenida Parallel. Fuente: elaboración propia. Figura 104: plano de los sectores y límites del Poble Sec. Fuente: elaboración propia. Figura 105: persistencias y antiguos cami- nos. Fuente: elaboración propia a partir de la Carta Histórica de Barcelona. Figura 106: plano de la red de conectivi- dad. Fuente: elaboración propia. Figura 107: plano de recorridos y paradas del transporte público. Fuente: elaboración propia a partir de PlànolBCN. Figura 108: plano del carril bici y calles peatonales. Fuente: elaboración propia a partir de PlànolBCN. Figura 109: esquema de anchos de vía. Fuente: elaboración propia. Figura 110: plano de usos del suelo. Fuen- te: elaboración propia a partir del Portal de Información Urbanística. Figura 111: distribución de servicios y equipamiento. Fuente: elaboración propia a partir de PlànolBCN. 109 110 111 112 113 115 115 115 115 116 116 118 118 127 129 131 133 134 134 134 134 135 136 137 138 139 140 141 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 20 5 Figura 112: red de espacios públicos. Fuente: elaboración propia. Figura 113: representación de llenos y vacíos. Fuente: elaboración propia. Figura 114: plano del conjunto patrimonial. Fuente: elaboración propia a partir del Portal de Información Urbanística. Figura 115: : chimeneas de la central eléc- trica Mata. Fuente: catálogo del Patrimo- nio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 116: capilla de Sant Salvador. Fuen- te: catálogo del Patrimonio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 117: antigua academia Espinosa. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 118: casa Florència Elias. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 119: antigua iglesia de Santa Madrona. Fuente: catálogo del Patrimo- nio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 120: Mercat de les Flors, antiguo Palau de l’Agricultura. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitectónico del Ayuntamien- to de Barcelona. Figura 121: casa Heras i Llobet. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 122: casa Montserrat Gili. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 123: edificio de viviendas de Pere Benavent. Fuente: catálogo del Patri- monio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 124: antiguo bar Genius. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 125: casa Josep Massana. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónicoe del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 126: casa Jaume Vidal. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 127: casa Josep Tenas. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 128: antigüedad de las edificacio- nes. Fuente: elaboración propia a partir de BIGTIMEBCN. Figura 129: plano de arte público. Fuente: elaboración propia a partir del Catálogo de Arte Públioc del Ayuntamien- to de Barcelona. Figura 130: plano de localización de los casos de estudio. Fuente: elaboración propia. Figura 131: plano de situación del Centro Cultural Albareda. Fuente: Institut Carto- gràfic y Geològic de Catalunya. Figura 132: estado previo de la parcela. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. Figura 133: Centro Cultural Albareda. Fuente: elaboración propia. Figura 134: definición del área de influen- cia. Fuente: elaboración propia. Figura 135: Avenida Parallel. Fuente: elaboración propia. Figura 136: calle Palaudàries. Fuente: elaboración propia. Figura 137: calle Puig i Xoriguer. Fuente: elaboración propia. Figura 138: calle Vila i Vilà. Fuente: elaboración propia. 142 142 143 144 144 144 144 144 144 144 144 144 144 144 144 144 144 144 146 147 151 152 152 153 154 154 154 154 Figura 139: afluencia de coches en la calle Palaudàries. Fuente: elaboración propia. Figura 140: calle Albareda en 1930 vs calle Albareda en 2019. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic y elaboración propia. Figura 141: elementos de la calle Albare- da. Fuente: elaboración propia. Figura 142: sección transversal de la calle Albareda a la altura del Centro Cultural. Fuente: elaboración propia. Figura 143: análisis de la calle Albareda según los 12 criterios de Jan Gehl. Fuente: elaboración propia. Figura 144: plano de situación del Centro Cívico el Sortidor. Fuente: Institut Carto- gràfic y Geològic de Catalunya. Figura 145: planta y sección del Centro Cí- vico el Sortidor. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. Figura 146: Centro Cívico el Sortidor. Fuente: elaboración propia. Figura 147: definición del área de influen- cia. Fuente: elaboración propia. Figura 148: calle Blasco de Garay. Fuente: elaboración propia. Figura 149: calle Magalhaes. Fuente: elaboración propia. Figura 150: calle Margarit. Fuente: elaboración propia. Figura 151: calle Aníbal. Fuente: elaboración propia. Figura 152: Plaza del Sortidor. Fuente: elaboración propia. Figura 153: Plaza del Sortidor en los años 70. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. Figura 154: planta de la Plaza del Sorti- dor. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. Figura 155: obras en la Plaza del Sortidor. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. Figura 156: boceto para la última re- modelación de la Plaza del Sortidor. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. Figura 157: Plaza del Sortidor en los años 30 vs Plaza del Sortidor en 2019. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic y elaboración propia. Figura 158: elementos de la Plaza del Sortidor. Fuente: elaboración propia. Figura 159: sección de la Plaza del Sorti- dor a la altura del Centro Cívico. Fuente: elaboración propia. Figura 160: edificio de viviendas de Pere Benavent. Fuente: catálogo del Patrimo- nio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 161: edificio de viviendas. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 162: Capilla de Sant Salvador. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 163: antiguo Bar Genius. Fuente: catálogo del Patrimonio Arquitec- tónico del Ayuntamiento de Barcelona. Figura 164: análisis de la Plaza del Sor- tidor según los 12 criterios de Jan Gehl. Fuente: elaboración propia. Figura 165: plano de localización de la Biblioteca Françesc Boix. Fuente: elaboración propia. Figura 166: ocupación de la Biblioteca Françesc Boix por los vecinos. Fuente: Quaderns de carrer 1970-2010. 40 anys d’acció veïnal. Figura 167: edificio de la Biblioteca Françesc Boix en 2001. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic. 154 155 156 156 159 163 164 164 165 166 166 166 166 167 167 167 168 168 168 169 169 170 170 170 170 173 177 178 178 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 20 7 Figura 168: biblioteca Françesc Boix. Fuente: elaboración propia. Figura 169: definición del área de influen- cia. Fuente: elaboración propia. Figura 170: Avenida Parallel. Fuente: elaboración propia. Figura 171: calle Margarit. Fuente: elaboración propia. Figura 172: calle Tapioles. Fuente: elaboración propia. Figura 173: calle Blai. Fuente: elaboración propia. Figura 174: instalación en la calle Blai. Fuente: Violeta Ospina. Figura 175: vecinos protestan contra el exceso de terrazas en la calle Blai. Fuente: el Periódico. Figura 176: calle Blai en 1993 vs calle Blai en 2019. Fuente: Archivo Municipal del Distrito de Sants-Montjuic y elaboración propia. Figura 177: estructura de la calle Blai. Fuente: elaboración propia. Figura 178: sección de la calle Blai. Fuente: elaboración propia. Figura 179: análisis de la calle Blai según los 12 criterios de Jan Gehl. Fuente: elabo- ración propia. 178 179 180 180 180 180 180 180 180 181 181 184 ÍNDICE DE CUADROS Cuadro 1: evolución del concepto “cultura” según las UNESCO. Fuente: Elaboración propia, adaptado de Insa, (2009) y Luque, (2003). Cuadro 2: modelo de desarrollo vs. Modelo cultural. Fuente: Elaboración propia. Cuadro 3: organigrama ICUB. Estructura ejecutiva. Fuente: www.barcelona.cat/ barcelonacultura/es/icub Cuadro 4: el papel de la cultura en los Objetivos de desarrollo sostenible. Fuente: Ciudades y Gobiernos Locales Unidos, 2018. Cuadro 5: alcance del espacio público,es- pacio colectivo y esfera pública. Fuente: Remesar y Ricart, 2013. Cuadro 6: tipología de actividades en el espacio público. Fuente: Gehl, 2014. Cuadro 7: tipología de espacios públicos. Fuente: Brandao, 2011. Cuadro 8: sistema de indicadores para ciudades grandes y medianas. Fuente: Agencia de Ecología Urbana, 2012. Cuadro 9: dimensiones y descriptos para el análisis de la cohesión de una red de espacios públicos. Fuente: Pinto y Reme- sar, 2012 Cuadro 10: metodología “What makes a great place”. Fuente: Project for public Spaces. Cuadro 11: 12 criterios de calidad en rela- ción con el paisaje peatonal. Fuente: Jan Gehl, 2014. Cuadro 12: valores e indicadores del espa- cio público. Fuente: Brandao, 2008. Cuadro 13: catálogo de equipamientos de la ciudad de Barcelona. Fuente: Pla d’Equipa- ments, 2007. Cuadro 14: equipamientos culturales en Barcelona por distritos. Fuente: Secretaría Técnica del Institut de Cultura, 2015 Cuadro 15: gráfica comparativa de equi- pamientos culturales. Fuente: elaboración propia. Cuadro 16: recuento de equipamientos por disciplinas. Fuente: elaboración propia. Cuadro 17: infraestructuras, fiestas, festivales y programas institucionales dependientes del Instituto de Cultura de Barcelona. Fuente: Instituto de Cultura de Barcelona, 2016. Cuadro 18: cuadro general de conceptos clave. Fuente: Sardà, M. 2015. 17 28 31 36 40 41 43 43 47 48 49 50 51 55 55 55 56 58 Cuadro 19: diagrama de escalas de proxi- midad. Fuente: elaboración propia a partir de Ciocoletto, 2014. Cuadro 20: línea del tiempo de la Red de Bibliotecas de Barcelona. Fuente: elabo- ración propia a partir de Mayol y Ventura, 2005. Cuadro 21: principales beneficios sociales generados por las bibliotecas. Fuente: Togores, 2004. Cuadro 22: mapa de la Red de Bibliotecas. Fuente: elaboración propia. Cuadro 23: cronología de la Red de Biblio- tecas. Fuente: elaboración propia. Cuadro 24: estadísticas básicas de la Red de Bibliotecas. Fuente: Bibliotecas de Bar- celona, 2017. Elaboración propia. Cuadro 25: servicios ofertados por la Red de Bibliotecas. Fuente: www.ajuntament. barcelona.cat/biblioteques/es Cuadro 26: línea del tiempo de la Red de Centros Cívicos. Fuente: elaboración propia a partir de Sánchez, 2015. Cuadro 27: mapa de la Red de Centros Cívicos. Fuente: elaboración propia. Cuadro 28: cronología de la Red de Cen- tros Cívicos. Fuente: elaboración propia. Cuadro 29: estadísticas básicas de la Red de Centros Cívicos. Fuente: dirección de cultura de proximidad y secretaría técnica. Instituto de Cultura, 2017. Elaboración propia. Cuadro 30: servicios de la Red de Centros Cívicos. Fuente: Pla de Treball, 2015. Cuadro 31: modelo de gestión de la Red de Centros Cívicos. Fuente: Pla de Treball, 2015. Cuadro 32: síntesis cronológica de planes y proyectos del Poble Sec. Fuente: Elaboración propia. Cuadro 33: estadísticas generales del Poble Sec. Fuente: Instituto de Estadística de Catalunya. Elaboración propia. Cuadro 34: línea del tiempo de Poble Sec. Fuente: Elaboración propia. Cuadro 35: mapa de actores del Centro Cultural Albareda. Fuente: Elaboración propia. Cuadro 36: mapa de actores del Centro Cívico el Sortidor. Fuente: Elaboración propia. Cuadro 37: mapa de actores de la Bibliote- ca Françesc Boix. Fuente: Elaboración propia. 60 64 69 71 72 75 76 78 82 83 86 86 87 119 120 122 157 171 182 EL ES PA CI O PÚ BL IC O EN P OB LE S EC : e l c as o d e l os Eq ui pa mi en to s C ul tu ra les de P ro xim ida d 20 9 ÍNDICE ANALÍTICO A accesibilidad 35, 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 Amargós 90, 95, 99, 101, 103, 112, 116, 119, 123, 133, 139, 145, 166 arte público 19, 24, 27, 36, 37, 79, 146 asociación de vecinos 19, 24, 27, 36, 37, 79, 90, 95, 99, 101, 103, 107, 112, 116, 119, 123, 133, 139, 145, 166 ateneu 19, 24, 27, 36, 37, 56, 79 B Biblioteca Françesc Boix 13, 19, 24, 27, 36, 37, 79 C calle Albareda 19, 24, 27, 36, 37, 79 calle Blai 19, 24, 27, 36, 37, 79, 178 Centro Cvico el Sortidor 7, 19, 24, 27, 36, 37, 79, 163, 164, 171 Centro Cultural Albareda 7, 13, 19, 24, 27, 36, 37, 79, 151, 152, 157, 158, 179 centros comunitarios 61 cohesión 12, 16, 18, 22, 31, 42, 45, 46, 61, 66, 69, 70, 108 coordinadora de entidades 19, 24, 27, 36, 37, 79, 180 cultura 10, 19, 24, 27, 36, 37, 79, 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 D democracia 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 democratización 33, 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 derecho a la cultura 10, 16, 32 desarrollo sostenible 32, 36 descentralización 52, 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 E Ensanche 19, 24, 27, 36, 37, 79, 90, 94, 95, 96, 98, 101, 109, 119, 133, 139, 140, 143, 145, 163, 165, 179 Ensanche de Santa Madrona 19, 24, 27, 36, 37, 79, 98 equipamiento 19, 24, 27, 36, 37, 79, 140 equipamiento cultural 12, 19, 24, 27, 36, 37, 79 espacio público 87, 89, 97, 109, 120, 122, 126, 157, 171, 182 F França 90, 95, 99, 101, 103, 112, 116, 119, 123, 133, 139, 145, 166 G gestión cultural 19, 24, 27, 36, 37, 79, 157 H Hortes de Sant Bertrán 19, 24, 27, 36, 37, 79, 90 I ICUB 11, 90, 95, 99, 101, 103, 112, 116, 119, 123, 133, 139, 145, 166 J Jaussely 20, 90, 95, 99, 101, 103, 112, 116, 119, 123, 133, 139, 145, 166 L Llei de barris 19, 24, 27, 36, 37, 79, 114 M maison de la cultura 61 modelo barcelona 19, 24, 27, 36, 37, 79, 128 Montjuic 90, 95, 98, 99, 101, 103, 112, 116, 119, 123, 133, 139, 145, 166 P periferia 19, 21, 24, 27, 36, 37, 79 plan de museos 25 Plan Estratégico 19, 23, 24, 27, 28, 36, 37, 79 Plaza del Sortidor 19, 24, 27, 36, 37, 79, 163 Poble Sec 1, 7, 12, 13, 90, 93, 97, 104, 105, 107, 108, 110, 111, 112, 113, 114, 115, 116, 117, 118, 119, 120, 122, 123, 124, 127, 129, 130, 132, 133, 134, 135, 136, 137, 138, 142, 143, 145, 146, 151, 154, 158, 167, 171, 174, 177, 178, 180, 183 política cultural 7, 10, 12, 16, 17, 18, 19, 24, 27, 28, 29, 32, 35, 36, 37, 79 proximidad 10, 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 R Red de Bibliotecas 11, 19, 24, 27, 36, 37, 79 Red de Centros Cívicos 12, 19, 24, 27, 36, 37, 79 redes 62, 87, 89, 97, 120, 122, 126, 157, 171, 182 V Volkshochschule 61