Nadal, Jordi, 1929-20202017-08-222017-08-2219991132-7200https://hdl.handle.net/2445/114557La puesta en marcha de la fabrica Bonaplata, en 1833, el primer viaje del barco El Balear, en 1834, y la inauguration del ferrocarril de Barcelona a MatarO, en 1848, simbolizan el inicio de la era del vapor en Cataluna. La nueva energia renov6 antiguas industrias y propici6 la creation de otras nuevas. La metal-mecanica ha sido la mas relevante de entre las dltimas. Ademas de aplicarse a la production de maquinaria diversa y de otros articulos de metal, alguna empresa se ha atrevido incluso con los motores. Destaca entre todas La Maquinista Terrestre y Maritima, SA (MTM), creada, en 1855, con el explicit° propOsito de construir, entre otros aparatos, «maquinas de vapor terrestres y marftimas, asi como locomotoras para los ferrocarrilesD, o sea, la gama completa del motor revolucionario. MTM ha sido una empresa ambiciosa, nacida de la fusion de los talleres de Valenti Espar6 (erigidos sobre las ruinas de la fabrica Bonaplata) y de la fundici6n y talleres de Tous y Ascacibar (.La Barcelonesa», en el exconvento de San Agustin), continuadores, a su vez, mediando subrogaciones y traslados, de aquellos que en una fecha imprecisa, aunque anterior al 1835, habia creado Louis Perrenod, perteneciente a una de las sagas algodoneras de Alsacia. MTM empez6 con un capital de 20 millones de pesetas, superior al de cualquier firma industrial catalana de la misma época.application/pdfspa(c) Universitat de Barcelona, 1999Màquines de vaporSteam-engineMaquinista Terrestre y Marítima, S.A.Las máquinas de vapor fijas de La Maquinista Terrestre y Marítima, SAinfo:eu-repo/semantics/article1948432017-08-22info:eu-repo/semantics/openAccess