Camps, Assumpta2026-01-122026-01-122022-10-281136-5781https://hdl.handle.net/2445/225258Desde los estudios de género, así como desde la historiografía literaria contemporánea, se haempezado a promover recientemente el (re)descubrimiento de escritoras, artistas e intelectualesen general de nuestra Edad de Plata, con el propósito de evidenciar sus aportaciones culturales ala contemporaneidad, a menudo silenciadas y olvidadas. La recuperación de escritoras y artistasde esta época constituye no solo una salida del “anonimato” para estas mujeres, en un procesoque es, sin duda alguna, de absoluta justicia, sino que comporta, asimismo, una revisión del canonde la Edad de Plata, cuestionando las asunciones e interpretaciones consolidadas en nuestratradición crítica, además de recuperar una gran cantidad de producción literaria e identificar elcarácter patriarcal de nuestras élites culturales y artísticas a las puertas de la modernidad. Uno delos casos más llamativos de este grupo de mujeres “silenciadas” lo constituye María Lejárraga,figura fundamental y muy activa del modernismo hispánico, que, por un cúmulo decircunstancias —empezando por sus propias decisiones, al asumir desde un principio comopseudónimo el nombre de su marido—, acabó por convertirse en un verdadero fantasma, a pesarde su gran relevancia para las letras hispánicas de la primera mitad del siglo XX.16 p.application/pdfspacc-by-nc-nd (c) Camps, Assumpta, 2022http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/Literatura espanyolaLiteratura contemporàniaEstudis de gènereSpanish literatureModern literature (19th-21st century)Gender studiesAuto-ocultación e impostura: más allá de la doble invisibilidad de la traductora. El caso de María Lejárraga (o de su pseudónimo, “Gregorio Martínez Sierra"info:eu-repo/semantics/article7316742026-01-12info:eu-repo/semantics/openAccess