Muniesa Pérez, Ma. TeresaRodríguez-Rubio, Lorena2020-03-102020-03-102020-03-08https://hdl.handle.net/2445/152418Cada uno de nosotros somos un hervidero de vida microscópica. Refugio permanente para un complejo ecosistema de microbios que contribuyen a nuestra salud, bienestar y equilibrio. Pero ojo, porque esa microbiota –formada por billones de bacterias, virus y levaduras de distintos tipos y especies– no es siempre igual. Su población cambia en función de nuestros hábitos, sexo, medio ambiente, tipo de alimentación, condiciones genéticas, estado de salud e incluso hora del día. Sin olvidarnos, por supuesto, de la edad.3 p.application/pdfspacc by-nd (c) The Conversation, 2020http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/es/BacteriologiaHipòtesi de GaiaMicrobiotaBacteriologyGaia hypothesisMicrobiotaLos microbios delatan nuestra verdadera edadinfo:eu-repo/semantics/contributionToPeriodicalinfo:eu-repo/semantics/openAccess