Buenacasa Pérez, Carles, 1970-2012-04-162012-04-1619970079-8215https://hdl.handle.net/2445/23827A partir de Constantino I, cuando el cristianismo fue reconocido y apoyado por los emperadores romanos, se dotó a la Iglesia de terrenos destinados a su mantenimiento. En poco tiempo, este patrimonio fundiario se acrecentó notablemente gracias a las donaciones de privados y a que, en la medida en que la situación lo permitió, los obispos se apropiaron de las dotaciones de los templos paganos de sus comunidades. Por otro lado, este aumento patrimonial suscitó problemas legales relacionados con los impuestos que debían pagarse por estas tierras.12 p.application/pdfspacc-by-nc-nd (c) Buenacasa Pérez, 1997http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/esEmperadors romansEsglésia i EstatExempció d'impostosRoman emperorsChurch and stateTax exemptionLa constitución y la protección del patrimonio eclesiástico en la legislación de Constancio II (337-361)info:eu-repo/semantics/article170781info:eu-repo/semantics/openAccess