Izard, Miquel, 1934-2020-06-182020-06-1819890520-4100https://hdl.handle.net/2445/166235Hace unos años se decidió restaurar la Quinta Anauco de Caracas, convertirla en museo colonial y mostrar a futuros visitantes cómo era una residencia de la oligarquía esclavista y encomendera. Recobrar el edificio no fue problema, pero sí decorarlo y amueblarlo. Como no había otra posibilidad, en la misma Caracas. recurrieron a las iglesias pidiéndoles cuadros o cachivaches. El resultado era de maliciar. absolutamente todas las pinturas son sacras, muchos santos, las tres formas de la divinidad y toda la corte celestial. Por supuesto, a cualquiera que visite la Quinta, el guía le endilga, 'Ustedes ya saben, la sociedad colonial española era muy beata y santurrona, por eso las paredes están llenas de imágenes conventuales'.5 p.application/pdfspacc-by (c) Universitat de Barcelona, 1989http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/esMuseus d'històriaEsclausVeneçuelaHistorical museumsSlavesVenezuela¿Qué quieren esta gente que llaman de madrugada?info:eu-repo/semantics/article1381382020-06-18info:eu-repo/semantics/openAccess