Avanzas, PabloMazón, PilarRibas, Rut AndreaBravo Amaro, MarisolCordero Fort, AlbertoCrespo, MarisaJiménez Candil, F. JavierMartínez Momblán, Ma. AntoniaMirabet Pérez, SoniaSanchis Forés, JuanSitges Carreño, MartaDe la Torre, José M.Torres Llergo, JavierVivas, David2025-03-062025-11-042024-11-050300-8932https://hdl.handle.net/2445/219508Esta nueva guía ha cambiado hasta el título. Se incorpora una nueva entidad «diagnóstica»: presión arterial (PA) elevada (presión arterial sistólica [PAS]=120-139mmHg y presión arterial diastólica [PAD]=70-89mmHg), y además se elimina «arterial» para centrar el foco en la hipertensión sistémica (HT) y no en la hipertensión pulmonar. Este cambio recuerda que la PA y el riesgo cardiovascular que conlleva es un continuo. Uno de los mayores cambios en esta guía es la recomendación de perseguir un «objetivo» de PAS=120-129mmHg en los adultos que reciben tratamiento farmacológico. Otro cambio relevante es que, para las recomendaciones de clase I, se exige que el fármaco o intervención haya demostrado una mejoría en los resultados clínicos, y no solo en los objetivos de control. Se enfatiza que la HT es el factor de riesgo modificable más importante para la morbilidad cardiovascular y mortalidad global, que a largo plazo llevan a daño orgánico y en última instancia a enfermedad cardiovascular, cerebrovascular y renal. En cuanto al daño de órgano mediado por HT, como hipertrofia ventricular o dilatación de la aurícula izquierda, se recuerdan sus consecuencias clínicas, que incluyen ictus, deterioro cognitivo, insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica, fibrilación auricular o valvulopatías.15 p.application/pdfspacc-by-nc-nd (c) Elsevier España, 2024http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/HipertensióDiagnòsticCardiologiaHypertensionDiagnosisCardiologyComentarios a la guía ESC 2024 sobre el tratamiento de la presión arterial elevada y de la hipertensióninfo:eu-repo/semantics/article7537492025-03-06info:eu-repo/semantics/openAccess