Bueno i Torrens, David, 1965-2020-04-142020-04-142020-03-12https://hdl.handle.net/2445/155237Hay fenómenos que parecen no tener explicación. No me refiero a sucesos de los denominados “paranormales”, que jamás han sido demostrados por la ciencia. Hablo de situaciones más cotidianas, como el hecho de que muchos hoteles carezcan de planta número 13 y que en las demás plantas resulta imposible hallar la habitación número 13. O que en la mayor parte de los aviones la numeración de las hileras de asientos salte de la 12 a la 14. Lo mismo que en las habitaciones de los hospitales. ¿Quizás la persona que los numeró se despistó? Ni mucho menos. La respuesta, como suele suceder, es mucho más sencilla: se trata de una superstición. Como el viernes 13, que para los anglosajones es día de mala suerte.3 p.application/pdfspacc by-nd (c) The Conversation, 2020http://creativecommons.org/licenses/by-nd/3.0/es/SupersticióSobrenaturalSelecció naturalSuperstitionSupernaturalNatural selectionViernes 13: Por qué somos supersticiosos (la explicación neurocientífica)info:eu-repo/semantics/contributionToPeriodical699507info:eu-repo/semantics/openAccess